| Son Tomás de Aquino, Lo.P. | |
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| Santo Tomás de Aquino por Fra Angelico (1395 – 1455) | |
| Doctor de la Iglesia (Doctor Angelicus) | |
| Nacimiento | 1225 en Roccasecca, Frosinone, Italia |
| Falecimento | 7 de marzo de 1274 en Fossanova, Italia |
| Veneración por | Iglesia Católica |
| Canonização | 18 de julio de 1323 , Avinhão por: Papa João XXII |
| Fiesta litúrgica | 28 de enero |
Son Tomás de Aquino OP (Roccasecca, 1225 — Fossanova, 7 de marzo 1274) fue un padre dominicano, teólogo, distinguido exponente de la escolástica, proclamado santo y cognominado Doctor Communis o Doctor Angelicus por la Iglesia Católica.
Tabla de contenido |
Santo Tomás de Aquino que fue llamado el más sabio de los santos y el más santo de los sabios, nació en familia noble en 1225 en el castillo de Roccasecca en el reino de Nápoles. Con sólo cinco años su padre, conde de Landulfo d’Aquino, lo ingresó en el mosteiro de Monte Cassino donde recibió la educación, su familia esperaba que viniera a ser beneditino y manifestaba la esperanza de verlo como un futuro abade, lo que era una condición de mucho prestigio y poder.
A los 19 años, contra la gana de la familia, entró en la Orden fundada por Son Domingos de Gusmão. Estudió filosofía en Nápoles y después en París, donde se dedicó a la enseñanza y al estudio de cuestiones filosóficas y teológicas. Estudió teologia en Colonia y en París se hizo discípulo de Santo Alberto Magno que lo "descubrió" y se impresionó con su inteligencia. Por este tiempo fue apelidado de "buey cambio". De él dije Santo Alberto Magno: "Cuando este buey mugir, el mundo entero oirá su mugido."
Fue maestro en la Universidad de París en el reinado de Luís IX de Francia muriendo, con 49 años, en la Abadía de Fossanova, cuando se dirigía para Lião a fin de participar del Concílio de Lião, la pedido del Papa.
Su mayor mérito fue la síntesis del cristianismo con la visión aristotélica del mundo, introduciendo el aristotelismo, siendo redescoberto en la Edad Media, en la Escolástica anterior, compaginou uno y otro, de forma a obtener una sólida base filosófica para la teologia y rectificando el materialismo de Aristóteles . En sus dos Summae, sistematizou el conocimiento teológico y filosófico de su época: son ellas a Summa Theologiae, la Summa Contra Gentiles.
A partir de él, la Iglesia tiene una Teologia (fundada en la revelación) y una Filosofía (basada en el ejercicio de la razón humana) que se funden en una síntesis definitiva: fe y razón , unidas en su orientación común rumbo a Dios . Sostuvo que la filosofía no puede ser sustituida por la teologia y que ambas no se oponen. Afirmó que no puede haber contradicción entre fe y razón.
Explica que toda la creación es buena, todo lo que existe es bueno, por participar del ser de Dios , el mal es la ausencia de una perfeição debida y la essência del mal es la privación o ausencia del bien.
Además de su Teologia y de la Filosofía, desarrolló también una Teoría del conocimiento y una Antropología, dejó también escrito consejos políticos: Del gobierno del Príncipe, al rey de Chipre, que se contrapone, del punto de vista de la ética, al "El Príncipe" de Nicolau Maquiavel.
Con el uso de la razón es posible demostrar la existencia de Dios, para esto propone las 5 vías de demostración:
"La verdad es definida como la conformidad de la cosa con la inteligencia". Tomás de Aquino concluyó que el descubrimiento de la verdad iba además del que es visible. Antiguos filósofos creían que era cierto solamente lo que podría ser visto. Aquino ya cuestiona que la verdad era todas las cosas porque todas son reales, visibles o invisibles, exemplificando: una piedra que está en el fondo del océano no deja de ser una piedra real y verdadera sólo porque no puede ser vista. Aquino concuerda y aprimora Agostinho cuando dice que "La verdad es el medio por el cual se manifiesta aquello que es". La verdad está en las cosas y en el intelecto y ambas convergem junto con el ser. El "no-ser" no puede ser verdad hasta el intelecto el hacer conocida, o sea, eso es incautado a través de la razón. Aquino llega la conclusión que sólo se puede conocer la verdad si usted conoce lo que es lo ser.
La verdad es una virtud como dice Aristóteles, sin embargo el bien es posterior la verdad. Eso porque la verdad está más próximo al ser, más íntimamente y lo que el sujeto ser del bien depende del intelecto, "racionalmente la verdad es anterior".
Exemplificando: el intelecto incauta el ser en sí; después, la definición del ser, por último la apetência del ser. O sea, de entrada la noción del ser; después, la construcción de la verdad, por fin, el bien.
Sobre la eternidad de la verdad él, Tomás, discorda en partes con Agostinho. Para Agostinho la verdad es definitiva. Imutável. Ya para Aquino, la verdad es la consecuencia de hechos causados en el pasado. Entonces en la supressão de esos hechos a la verdad deja de existir. El ejemplo que Tomás de Aquino trae es el siguiente: La frase "Sócrates está sentado" es la verdad. Sea por una materia, una observación o analice, pero él está sentado. Al levantarse, quedando de pie, él deja de estar sentado. Alterando la verdad para la segunda opción, cambiando la primera. Pero, ambos concuerdan que en la verdad divina la verdad por no haber sido creada, ya que Dios siempre existió, no puede ser deshecha en el pasado y entonces es imutável.
Según Son Tomás de Aquino, la ética consiste en actuar en consonancia con la naturaleza racional. Todo el hombre es dotado de libre-arbítrio, orientado por la conciencia y tiene una capacidad inata de captar, intuitivamente, los dictámenes de la orden moral. El primero postulado de la orden moral es: hace el bien y evita el mal.
Hay una Ley Divina, revelada por Dios a los hombres, que consiste en los Diez Mandamentos.
Hay una Ley Eterna, que es el plan racional de Dios que ordena todo el universo y una Ley Natural, que es conceituada como la participación de la Ley Eterna en la criatura racional, o sea, aquello que el hombre es llevado a hacer por su naturaleza racional.
La Ley Positiva es la ley hecha por el hombre, de modo a posibilitar una vida en sociedad. Esta subordina-se a la Ley Natural, no pudiendo contrariarla bajo pena de hacerse una ley injusta; no hay la obligación de obedecer a la ley injusta - (Este es el fundamento objetivo y racional de la verdadera objecção de conciencia).
La Justicia consiste en la disposición constante de la gana en dar cada uno lo que es su - suum cuique tribuere - y se clasifica como Comutativa, Distributiva y Legal, conforme se haga entre iguales, del soberano para los súbditos y de estos para con aquel, respectivamente.
Partiendo de un concepto aristotélico, Aquino desarrolló una concepción hilemórfica del ser humano, definiendo lo ser humano como una unidad formada por dos elementos distinguidos: la materia primera (potencialidade) y la forma sustancial (el principio realizador). Esos dos principios se unen en la realidad del cuerpo y del alma en el ser humano. Nadie puede existir en la ausencia de esos dos elementos.[1]
La concepción hilemórfica es coherente con la creencia según la cual Jesus Cristo, como salvador de toda la humanidad, es a la vez plenamente humano y plenamente divino. Su poder salvador está directamente relacionado con la unidad, en el hombre o en la mujer, del cuerpo y del alma. Para Aquino, el concepto hilemórfico del hombre implica la hominização posterior, que él profesaba firmemente. Una vez que cuerpo y alma se unen para formar un ser humano, no puede existir alma humana en cuerpo que aún no es plenamente humano.[1]
El feto en desarrollo no tiene la forma sustancial de la persona humana. Son Tomás aceptó la idea aristotélica de que primero el feto es dotado de una alma vegetativa, después, de una alma animal, enseguida, cuando el cuerpo ya se desarrolló, de una alma racional. Cada una de esas "almas" es integrada al alma que la sucede hasta que ocurra, finalmente, la unión definitiva alma-cuerpo.[1]
Conforme las propias palabras del Doctor Angélico:
En latim: "Anima igitur vegetabilis, quae primo inest, cum embryo vivit vita plantae, corrumpitur, et succedit anima perfectior, quae est nutritiva et sensitiva simul, et tunc embryo vivit vita animalis; hac autem corrupta, succedit anima rationalis ab extrinseco immissa (…) cum anima uniatur corpori ut forma, non unitur nisi corpori cuius est proprie actus. Est autem anima actus corporis organici".[1] En inglés: "The vegetative soul therefore, which is first in the embryo, while it lives the life of la plant, is destroyed, and there succeeds a viva perfect soul, which is at one nutrient and sentient, and sea that equipo the embryo lives the life of an animal: upon the destruction of this, there succeeds the rational soul, infused from without (…) Sea since the soul is united with the body las la form, it is only united with that body of which it is properly the actualisation. Now the soul is the actualisation of an organised body".[2] En portugués: "El alma vegetativa, que viene primero, cuando el embrión vive como una planta, se corrompe y es sucedida por una alma más perfecta, que es a la vez nutritiva y sensitiva, cuando el embrión vive una vida animal; cuando ella se corrompe, es sucedida por el alma racional inducida del exterior (…) Ya que el alma se une al cuerpo como su forma, ella no se une a un cuerpo que no sea aquel del cual ella es propiamente el acto. El alma es ahora el acto de un cuerpo orgánico".
Tomás de Aquino soy; me está vecino / A La destra de Colonia el grande Alberto / A quién de alumno y hermano debo el carinho. // Si del más todos ser deseas correcto, / En la santa c´roa atenta cuidadoso, / Tu vista la voz me siga cerca. (Dante Alighieri, La Divina Comedia, Esquina X, 97 – 102).
Las obras completas del Aquinate son:
ALARCÓN, Y.; FAITANIN, P. Actualidad del Tomismo. Río de Janeiro: Séptimo Sello, 2008. ISBN 978-85-99255-07-0.
CARVALHO, José Vidigal de. Son Tomás de Aquino, un filósofo admirable. Disponible en: <http://www.consciencia.org/aquinovidigal.shtml>. Acceso en: 9 mayo 2009.
CHESTERTON, G.K.. Santo Tomás de Aquino. Braga: Livr. Cruz, 1957.
FAITANIN, P. La sabiduría del amor: iniciação a la Filosofía de Santo Tomás de Aquino. Cuadernos de la Aquinate n. 2. Niterói: Instituto Aquinate, 2008.
FAITANIN, P. El ofício del sabio: el modo de estudiar y enseñar según Santo Tomás de Aquino. Cuadernos de la Aquinate n. 3. Niterói: Instituto Aquinate, 2008.
FAITANIN, P. La jerarquía celeste: la angelologia de Santo Tomás de Aquino. Cuadernos de la Aquinate n. 5. Niterói: Instituto Aquinate, 2009.
FAITANIN, P. La orden del universo: la cosmologia de Santo Tomás de Aquino. Cuadernos de la Aquinate n. 7. Niterói: Instituto Aquinate, 2010.
FAITANIN, P. La dignidad del hombre: la antropología filosófica de Santo Tomás de Aquino. Cuadernos de la Aquinate n. 6. Niterói: Instituto Aquinate, 2009.
MARTINS HIJO, Ives Gandra. Manual esquemático de Historia de la Filosofía. São Paulo: LTr, 1997. ISBN 85-7322-302-2.
ckb:توماس ئەکویناس