La teoría de la dependencia es una formulação teórica desarrollada por intelectuales, como Ruy Mauro Marini, André Gunder Frank, Theotonio de Santos, Vania Bambirra, Orlando Caputo, Roberto Pizarro y otros, consistiendo en una lectura crítica y marxista no-dogmática de los procesos de reproducción del subdesenvolvimento en la periferia del capitalismo mundial, en contraposición las posiciones marxistas convencionales conectada a los partidos comunistas o la visión establecida por la Comisión Económica para la América Latina y el Caribe (CEPAL).
La explicación de la “dependencia” y la producción intelectual de los autores influenciados por esa perspectiva analítica obtuvieron amplia repercusión en la la América Latina a finales de la década de 1960 y comienzo de la década de 1970, cuando quedó evidente que el desarrollo económico no se daba por etapas, un camino que bastaría ser trilhado para que los resultados pudieran ser alcanzados.
Para la teoría de la dependencia la caracterización de los países en "atrasados" transcurre de la relación del capitalismo mundial de dependencia entre países "céntricos" y países "periféricos". Países "céntricos", como centro de la economía mundial será identificado en los espacios en que ocurren la manifestación del medio técnico científico informacional en escala ampliada y los flujos igualmente fluyan con más intensidad. La periferia mundial (países periféricos)se presente como aquellos espacios donde los flujos, el desarrollo de la ciencia, de la técnica y de la información ocurran en más pequeña escala y las interacciones en relación al centro se den gradualmente. La dependencia expresa subordinação, la idea de que el desarrollo de esos países está sometido (o limitado) por el desarrollo de otros países y no era forjada por la condición agrario-exportadora o por la herencia pre-capitalista de los países subdesenvolvidos pero por el patrón de desarrollo capitalista del país y por su inserción en el capitalismo mundial dada por el imperialismo. Por lo tanto, la superación del subdesenvolvimento pasaría por la ruptura con la dependencia y no por la modernización e industrialização de la economía, lo que puede implicar inclusive la ruptura con el propio capitalismo.
La teoría de la dependencia surge en la década de 1960 para repensar la plantilla cepalino, es decir, desarrollado por la CEPAL (de la Organización de las Naciones Unidas — ONU), y ofrecer una alternativa de interpretación de la dinámica social de la América Latina. Portadora de un método analítico más sofisticado, ella suplantou con facilidad el estagnacionismo, que había sido abrazado por los remanescentes del nacional-desenvolvimentismo, y se transformó en la crítica más consistente al desarrollo autoritário, que países como Brasil, a partir de 1964 hube comenzado a adherir.
Después del golpe de 1964, se firmó en el Brasil el desenvolvimentismo autoritário, que fue pisado en la teoría del desarrollo equilibrado de Rosenstein-Rodan, Ragnar Nurkse, Arthur C. Lewis y otros teóricos de esa vertiente de la teoría del desarrollo.
Fue aún en esa misma época que surgió el pensamiento de los neomarxistas, con la plantilla de desarrollo del subdesenvolvimento, y aún sufriendo fuerte influencia de los marxistas americanos, como Paul A. Baran y Paul Sweezy, y de las tesis de Trotsky para los países atrasados (basadas en la ley de desarrollo desigual y combinado). André Gunder Frank, Theotonio de Santos y Rui Mauro Marini no veían posibilidad de desarrollo capitalista autónomo y pleno en el Brasil y en la América Latina, pero sólo de un subdesenvolvimento al cual esos países estarían condenados, a pesar del proceso de la industrialização, al menos que hubiera una revolución socialista.
En Brasilia, en los inicio de la década de 1960, los profesores y post-graduandos de la Universidad de Brasilia (UnB), Theotonio de Santos, Ruy Mauro Marini, Luís Fernando Victor, Teodoro Lamounier, Albertino Rodriguez, Perseu Abramo y Vania Bambirra, inician un seminario permanente de lectura del Capital aplicando su método analítico a la interpretación de la realidad de desarrollo histórico latino-americano, y reunió allí representantes, inclusive invitados extranjeros, de las más importantes tendencias interpretativas de la obra fundamental de Karl Marx, entre los cuales por ejemplo, André Gunder Frank, que inclusive ayudaron la disseminar por los otros países del subcontinente esas nuevas reflexiones desarrolladas por ese grupo.
Esos nuevos análisis retoman el pensamiento del imperialismo de Lenin y de Rosa Luxemburgo, y de desarrollo desigual y combinado de Trotski, además de la concepción crítica sobre el desarrollo latino-americano formulada por André Gunder Frank, que tiene por su parte origen en el concepto de subdesenvolvimento de Paul A. Baran y Paul Sweezy, abriendo finalmente camino para la teoría marxista de la dependencia.
Mucho de esos intelectuales del grupo de Brasilia, especialmente Theotonio de Santos y Ruy Mauro Marini, participaron de los movimientos sociales, particularmente el movimiento estudantil secundarista y universitario de la década de 1950, inclusive ingresando en organizaciones políticas, y en general, críticas al stalinismo, corriente marxista hegemônica de la izquierda brasileña, representada principalmente por el Partido Comunista Brasileño (PCB). El stalinismo entendía que el subdesenvolvimento latino-americano era resultado de la herencia pre-capitalista de esos países.
Aún en el máster en Ciencias Políticas en Brasilia, Theotonio inicia una línea de investigación sobre la estructura de las clases dominantes en el Brasil, en la que se propone revelar los términos de la complejidad de la formación social brasileña, especialmente la disposición de los sujetos sociales del capitalismo nacional, a partir del método marxista del Capital, en la tentativa de investigar las estructuras sociales internas de reproducción del subdesenvolvimento en el Brasil. Paralelamente, André Gunder Frank había formulado, aún en los Estados Unidos, aportes teóricos propios, que posteriormente convergiram con el grupo brasileño. Frank hube aplicado metodológicamente la teoría de la ley del desarrollo desigual y combinado para el desarrollo histórico latino-americano, formulando la compreensão que en esos países su retraso no provinha de su legado o resquícios pre-capitalistas pero por tenerse desarrollado en los marcos de un "capitalismo colonial", aún no totalmente superado en la mitad del siglo XX.
En ese proceso intelectual realizado en la UnB ocurre la superación crítica de la posición del pensamiento social brasileño su crítica tanto al reformismo comunista en cuanto al estagnacionismo que dominaba la intelectualidade antes del periodo del milagro brasileño. La crítica se daba, por un lado, las tesis progresistas, representada por el nacional-desenvolvimentismo cepalino (CEPAL) y del Instituto Superior de Estudios Brasileños (ISEB) y el funcionalismo del pensamiento social de la Universidad de São Paulo (USP) o el reformismo conectado al PCB. Y por otro lado, tanto al liberalismo del imperialismo inglés de las élites agro-exportadoras locales como a la teorías de modernización asociadas al imperialismo estadounidense, de desarrollo equilibrado, para asentar las bases de un paradigma propio de pensamiento social,culmina con el establecimiento de una teoría de la dependencia, que proporcionará nuevos parâmetros para teorizar sobre la realidad brasileña y latino-americana.
Con el golpe de 1964 comienza un proceso de expurgo de los intelectuales de izquierda dentro de las universidades brasileñas, inclusive con la cassação, y acaban la mayoría se exilando en Chile, donde varios intelectuales brasileños buscan refugio.
Ruy Mauro Marini se refugiará en México posteriormente se reencontrado con el grupo en Chile. Theotonio de Santos y Vania Bambira exilou-si en Chile en 1966, donde se vinculó al Centro de Estudios Socio-Económicos de la Facultad de Economía de la Universidad de Chile (CESO), y enseguida se hace enseguida director del CESO, reuniendo varios científicos sociales chilenos, brasileños y de otros países latino-americanos para estudiar el imperialismo y su impacto en las sociedades dependientes. Si alineará la teoría de la dependencia importantes intelectuales como Fernado Henrique Cardoso.
Será el periodo de auge de la popularidad de la teoría de la dependencia, al hecho inclusive de influenciar las políticas económicas de los gobiernos latino-americanos más progresistas del periodo, especialmente el gobierno del presidente chileno Salvador Allende. Con el golpe militar de 1973, que derrumba el gobierno Salvador Allende, el grupo se exila, por la segunda vez, yendo la mayoría para México, pero muchos otros para la Europa, dispersando el grupo, y dificultando su unidad teórica.
La intelectualidade de izquierda, apoyándose en las ideas cepalinas y en el reformismo del marxismo stalinista, atribuían el retraso del capitalismo latino-americano a los “obstáculos externos” al desarrollo nacional proporcionado por la estrategia imperialista y los resquícios feudais que también obstaculizavam el desarrollo capitalista interno. Postulavam, por lo tanto, que la “nación” debería oponerse al “imperialismo” lo que, obviamente, implicaba una alianza de clase en el interior del país dependiente entre el proletariado y la burguesia considerada “nacional”.
Los autores de la Dependencia criticaban aquellos que concluiam que el capitalismo era inviável en la periferia del sistema mundial. Criticaron tres conceptos simultáneamente el “mito del feudalismo en la agricultura brasileña”, los “obstáculos externos” al desarrollo y el "dualismo" estruturalista de la CEPAL.
Los autores de la dependencia afirmaban que el desarrollo capitalista efectivamente ocurriría, pero bajo la forma del subdesenvolvimento. La fórmula “desarrollo del subdesenvolvimento” capta con precisión esta dinámica. La crítica al estagnacionista se daba en la percepção que la industrialização en la América Latina no sólo era posible y se completaría, como sería necesaria al centro del capitalismo, pero reforzaría el subdesenvolvimento de las economías nacionales, en el que quedó conocido como "nueva dependencia".
La perspectiva teórica de los autores de la teoría de la dependencia era entender el imperialismo sobre los países periféricos, las llamadas "colonias" y "semi-colonias", a medida que los grandes autores de la Segunda Internacional - Lênin, Trotski, Rosa Luxemburgo, Karl Kautsky, Bukharin, Hilferding - habían estudiado el fenómeno el enfocando sobre los países céntricos del capitalismo mundial (los países imperialistas), teniendo como recorte analítico el caso particular del desarrollo de los países latino-americanos.
Los teóricos de la dependencia, veían desarrollo y subdesenvolvimento como posiciones funcionales dentro de la economía mundial, en vez de estágios al largo de una escala de evolución de las naciones.
La teoría de la dependencia trata del relacionamento de las economías de los países llamados "periféricos" con las economías de los países llamados "céntricos" o "hegemônicos", y que estas relaciones económicas "dependientes" por parte de los países periféricos en relación a la economías céntricas, creaban redes de relaciones políticas e ideológicas que moldeaban formas determinadas de desarrollo político y social en los países "dependientes" o "periféricos".
Uno de los temas más discutidos por la teoría de la dependencia es la cuestión de la extracción del excedente económico generado en los países atrasados por la acción del capital extranjero, lo que está fuertemente vinculado a como las estructuras socio-económicas internas se articulan con el capital externo. Afirmarse en la teoría de la dependencia el papel principal que cumple el capital extranjero en la extracción del excedente, entendido aquí como valor excedente, como más-valía, producido internamente, y en la reproducción de la dependencia. Ese aporte permite los estudios de cómo se dieron las relaciones de dependencia y de extracción del excedente, con la visión tradicional sobre el mismo, expresa en la teoría económica ortodoxa y en las teorías de la modernización, contraponiendo en el caso brasileño desde el polvos-guerra a los días de hoy.
El capitalismo dependiente, el concepto que los autores de la teoría de la dependencia esgrimieron contra las tesis cepalinas, surge centrado en los efectos integradores de la sustitución de importaciones, y no desintegradores al mercado externo, que encuentra expresión creciente en la América Latina a partir del fin de la década de 1960. Cada vez más, altas tasas de importación y exportación asociadas a un mercado interno reducido por la brutal desigualdad de renta son un escenario característico de la región.
Para la teoría de la dependencia la caracterización de los países en "atrasados" transcurre de la relación del capitalismo mundial de dependencia entre países céntricos (América del Norte, Europa Occidental y Japón ) y países periféricos (América Latina, África y Asia ).
La Dependencia, como bien destacó Theotonio de Santos, no era forjada por la condición agrario-exportadora o por la herencia pre-capitalista de los países subdesenvolvidos pero por el patrón de división internacional del trabajo del capitalismo moderno, dada por el imperialismo. La división se da entre países cuyos su capitales centralizam el proceso de acumulação capitalista mundial y poseyó parques industriales basados en el que hay más avanzado en tecnología, y países que exportan más-valía, son fornecedores de mano-de-obra y recursos naturales baratos y poseen parques industriales especializados en productos de bajo valor agregado y/o tecnología.
El concepto de superexploração del trabajo fue establecido a finales de la década de 1960, enfatizado su relación con la gênese y funcionamiento de la acumulação capitalista. A partir de la condición de dependencia, la burguesia nacional de los países periféricos mismo después de la industrialização y modernizaciones del siglo XX, se hace socia minoritaria del capital transnacional, teniendo que repartir de más-valía generada internamente con ellos.
Para compensar esa más pequeña participación en la repartição de la acumulação generada en su propio país, la burguesia nacional de los países periféricos se utiliza de mecanismos extraordinarios de explotación de la fuerza de trabajo, que visan ampliar de más-valía extraída del trabajo, la superxploração del trabajo. Así se explicaba la situación latino-americana de precariedade de las condiciones de trabajo, bajos salarios y largas jornadas.
A re-alimentación de la dependencia y el mantenimiento del subdesenvolvimento, a pesar de la industrialização interna, fue definida como "nueva dependencia". Los capitales y las actividades económicas más dinámicas de las economías nacionales periféricas pasaron a estar en mano de las empresas transnacionais y que determinan por lo tanto la dinámica interna de la economía.
La dependencia quiere era antes marcada por los cambios desiguales externas pasa a ser ejercida por la dependencia de tecnologías, derechos autorais e inversiones directas externos, el endeudamiento externo, la imposición de políticas monetaristas y neoliberais por los organismos multilaterales, el envío de remisiones de logros y los flujos de capitales especulativos.
En la perspectiva de la teoría de la dependencia la dependencia no es un proceso externo pero también interno, determinado por la lucha de clase en el plan nacional. La teoría de la dependencia nace en parte a partir de una línea de investigación sobre la estructura de las clases dominantes en el Brasil, en la que se propone revelar los términos de la complejidad de la formación social brasileña, especialmente la disposición de los sujetos sociales del capitalismo nacional, a partir del método marxista del Capital en la tentativa de investigar las estructuras sociales internas de reproducción del subdesenvolvimento en los países latino-americanos.
El concepto del feudalismo aplicado la América Latina fue uno de los puntos iniciales de las batallas conceptuales que indicaban profundas implicações teóricas del debate sobre desarrollo. La definición que calificaba el caréter de las economías coloniais como feudal servía de base para las propuestas políticas que apuntaban a la necesidad de una revolución burguesa, limitando la lucha revolucionaria del proletariado latino-americano. Lo que era condenado por los autores de la dependencia, pero, sin subestimar el obstáculo representado por la hegemonia de las relaciones serviles o semi-serviles en la formación de una sociedad civil capaz de conducir a una lucha revolucionaria. La América Latina era resultado de la expansión del capitalismo comercial europeo el siglo XVI, surgido para atender las demandas de la Europa y se insertó en el mundo del mercado mundial capitalista.
El aporte de esa teoría al análisis de la realidad social permite por lo tanto investigar que la dependencia de las economías periféricas, cuya la mayoría basó su crecimiento económico en plantillas exportadores de materias-primas , productos primarios en general o manufaturas, acabó reforzando una situación de dependencia de los capitales y tecnologías producidos por los países desarrollados (céntricos), y esa dependencia acabaron limitando las posibilidades de decisión y acción autónomas de estos países periféricos, impidiendo que el centro político de las fuerzas sociales locales en esos países se solaparan al mercado y conquistaran mayor autonomía política. Hay una endêmica debilidad de la burguesia nacional y una disposición para se convierte en asociada más pequeña del capital internacional. Había por lo tanto un límite histórico del proyecto nacional y democrático y del populismo conducido por los serios límites de clase, a pesar de haber se desarrollado intelectualmente a través de vertientes de pensamiento como el ISEB o la CEPAL.
Para los autores de la dependencia, aunque que, las fuerzas sociales, políticas, económicas e ideológicas en el mundo contemporáneo pueden ser movilizadas para detener las tendencias a la superexploração, a la nueva dependencia y al subimperialismo, la conclusión dependentista es que era contraproducente al proletariado latino-americano hacer alianza con sus respectivas burguesias nacionales, como defendían las tesis cepalinas y marxistas stalinistas, a medida que esta clase, aunque algunos circunstancia se atritem con la burguesia internacional o con las oligarquias agroexportadoras locales, al final siempre se alinearía con ambas. La alianza de clase en el interior del país dependiente sería entre el proletariado urbano, a la clases medias y el campesinato.
Para los autores de la teoría de la dependencia los esfuerzos paradoxais de los gobiernos militares brasileños de desarrollo industrial y de hegemonia continental, como bien se posicionó Rui Mauro Marini, reforzaban los lazos de dependencia en vez de romperlos.
Surge la categoría sub-imperialismo, para designar un proceso dinámico del capitalismo nacional, que expande sus capitales sobre las economías vecinas, sin embargo bajo los límites impuestos por el capital monopólico mundial.El concepto de subimperialismo se refiere a la necesidad de la burguesia de los países dependientes desplegar su acumulação para el exterior, al alcanzar un determinado grado de composición orgánica del capital con la industrialização. El subimperialismo produce el movimiento al exterior sin integrar la economía nacional en un mercado de masas, en razón de la superexploração, que limita el espacio interno de realización de la más-valía.
Ese movimiento a la subimperialismo se da por la acción de la "nueva dependencia", principalmente la dependencia tecnológica, pues la burguesia periférica no tiene fuerza propia para competir mundialmente. El capitalismo nacional dependiente vincula su realización crecientemente al mercado exterior, a medida que el mercado interno es atrofiado y el consumo del Estado es limitado por el endeudamiento público.
Pero, a pesar de rivalizar parcialmente con el país céntrico, el país sub-imperialista no rompe con la dependencia. Sirve en la práctica como plataforma de intermediação de capitales y de más-valía entre el país céntrico y los países periféricos. Siendo inclusive condición necesaria al sistema mundial imperialista, habiendo una división de trabajo entre el país céntrico y los país sub-imperialista.
Otros intelectuales importantes de la teoría de la dependencia fueron Fernando Henrique Cardoso y Enzo Faletto. El sociológo Fernando Henrique Cardoso, profundo conocedor del pensamiento marxista, pero él propio no-marxista, se introdujo en la abordagem de la dependencia bajo la inspiración de la teoría de Max Weber, creando así una corriente variante de matiz weberiana.
Como debería ser, esa corriente era contraria la revolución socialista. Creía que el tema de la “inserción internacional autónoma” era una posibilidad histórica compatible con los términos del “Teoría de la dependencia”, se entiende que esa referencia puede ser leída como la búsqueda de mayores grados de libertad en el ejercicio de la política de desarrollo, en los marcos del capitalismo.
Quedando por lo tanto, definida como teoría marxista de la dependencia, la versión marxista de la teoría de la dependencia, cuyos mayores exponentes fueron Theotonio de Santos y Rui Mauro Marini, pero se incluye André Gunder Frank, Orlando Caputo, Vania Bambirra.
Al fin de la década de 1970 Fernando Henrique Cardoso romperá con la teoría de la dependencia. Inclusive exponiendo en artículo escrito junto con José Sierra uno severa crítica al libro de Ruy Mauro Marini Dialéctica de la Dependencia. Para Cardoso y Sierra era posible desarrollar mejorías en el patrón de desarrollo nacional, en la calidad de vida y promover avances en la democracia en los países periféricos a pesar de la no rotura de los lazos de dependencia. Ese artículo quedó muy famoso en el Brasil en la época. Marini escribió una réplica, muy más conocida en los países de lengua española del que en el Brasil, que refuta cabalmente los argumentos de Cardoso y Sierra.
teoría de la dependencia en el transcurrir de la década de 1970 entró en una crisis, la producción autoral conectada a ella disminuyó a partir de entonces, principalmente a partir del fin de esa década.
Sufrió un primero baque con el golpe de Chile (1973). Fue muy criticada porque habría influenciado el gobierno chileno de Salvador Allende. Sus críticos dicen que así como la experiencia fracasó, la teoría de la dependencia habría tenido el mismo destino.
Según los críticos, ella tampoco habría captado los cambios que ocurrieron en la década de 1980, a partir de los dos mandatos del presidente de los Estados Unidos Ronald Reagan (1980-1988) - se inicia la consolidación del neoliberalismo en la América Latina, y los años 1990 la globalización . Por su parte, la teoría de la dependencia no procesó esa fase porque ya estaba en baja.
En el fin de la década de 1970 se concluye el ciclo de densenvolvimento a partir de las experiencia de industrialização planeadas por los gobiernos locales. La economía de esos países quedaron buceados en la hiperinflação y en la crisis de las deudas externas. En ese contexto el espacio del debate en hago al desarrollo quedó limitado. También, hube un “vendaval neoliberal” que alejó el interés de la intelectualidade y de los formuladores de las políticas públicas por esa perspectiva, inclusive entre las nuevas generaciones. El debate académico y político en la región durante la década de 1980 y 1990 quedó impregnado y dominado por los temas y perspectivas derivadas de la Macroeconomia.
A pesar del retorno del exilio con a re-democratización en los países sulamericanos los autores de la teoría de la dependencia tuvieron gran dificultad de ocupar el espacio para en el debate en las ciencias sociales. En el caso brasileño ayudó a limitar el espacio académico, el advento de la Escuela de Campinas en el transcurrir de la década de 1970, inclusive ganando popularidad en la intelectualidade académica y en las autoridades de las políticas públicas, inclusive por su conexión con los temas macroeconómicos. Hube, particularmente en el Brasil, a pesar de la amnistía, dificultad de los intelectuales de la dependencia en re-insertarse en universidades y centros de investigación importantes. También hube una campaña de críticas contra la Teoría, en que colaboró antiguos miembros como el propio Fernando Henrique Cardoso.
En el transcurrir de la década de 1970 con la fuga de Chile y ascenso por casi todos los países de gobiernos autoritários hube una dispersão del grupo y una baja bisagra entre ellos, además de una persecución sus ideas, dificultando la divulgación de su pensamiento. En el Brasil, acresce-se dos hechos, la expulsão precoce de los fundadores por la didatura militar entre 1964 a 1967 y la poca edición en lengua portuguesa de las obras de la corriente.
Los propios autores conectados la teoría de la dependencia también en parte contribuyeron para situación de baja. Hube dificultades de esos intelectuales después de la redemocratização en sus países en se reinserir en los movimientos sociales más dinámicos y en organizaciones política de mayor influencia de masas, lo que podría haber ayudado en su popularidad.
También, parte de la dificultades puede ser atribuida a los propios autores de la teoría de la dependencia, en medida de sus propios nuevos rumbos intelectuales y en la dirección de la producción autoral toma a partir del fin de la década de 1970 e inicio de la década de 1980.
Ruy Mauro Marini hace reflexiones atualizando y aperfeiçoando sus análisis sobre el capitalismo latino-americano en varios artículos, pero no hay un análisis profundo y sistemática del neoliberalismo y de la globalización, aunque establecerá en México un importante centro de investigación sobre la América Latina. Theotonio de Santos hace un tráfico sin rupturas a la Teoría del Sistema mundo. El mismo hará André Gunder Frank, que en Reflections on the World Economic Crisis (1981) explica eso con las siguientes palabras "aunque la teoría de la dependencia esté muerta, en la realidad está viva, porque no hay como sustituirla por una teoría o ideología que niegue la dependencia; sería necesario sustituirla por una teoría que fuera además de los límites de la teoría de la dependencia, incorporando esta, juntamente con la dependencia en sí, en un análisis global de la acumulação."
En esa nueva fase académica, a partir de las bases establecidas por la teoría de la dependencia, se dedican a la elaboración de una de la teoría de los ciclos sistêmicos de acumulação que vislumbra como una fase superior de la teoría de la dependencia para el cual retoma el trabajo ya iniciado en el CESO y que había sido, en gran medida, destruido por la represión chilena. Theotonio de Santos y André Gunder Frank pasan tratar la idea de desarrollo de largo término del sistema mundial capitalista quedando con los ciclos de largo plazo de Nikolai Kondratiev (las ondas largas o ciclos de Kondratiev) y los ciclos históricos de Fernand Braudel, aproximando así de la teoría del sistema mundial, también trabajada por Giovanni Arrighi, Samir Amin e Immanuel Wallerstein.