La Revuelta de 1953 en la Alemania Oriental desenrolou-si en Berlín Oriental, en 16 de Junio de 1953 y se prolongó hasta al día siguiente.
Tras la muerte de Stalin , en 5 de Marzo de 1953 , Lavrenti Beria anunció una amnistía política para cerca de un millón de prisioneros soviéticos.
Se dio una manifestación, ocurrida en 16 de Junio de 1953[1], e iniciativa de trabajadores de la construcción en la Stalinallee, en la cual cerca de 40 obreros se dirigieron para la sede del gobierno para reclamar el regreso a la antiguas normas y denunciar el aumento de la cadência del 10% en el volumen y horas de trabajo sin compensación que fue establecido por el gobierno de la RDA; a la llegada, el cortejo contaba ya con 2.000 personas entre las cuales se infiltraram elementos de la extrema-derecha. Al inicio de la noche, un comunicado del gobierno informó que el gobierno iría rever su posición.
Todo parecía terminar bien, cuando un cartel clandestino fue colocado e hizo lanzar palabras de orden apelando a una huelga general para el día siguiente, y reclamando elecciones libres y democráticas. El día 17 de Junio una inmensa vacante de revuelta ocurre en numerosas ciudades de la Alemania Oriental, en el sector soviético. Una multitud de 60.000 personas atacó la policía, e incendió los periódicos del régimen comunista.
Fue el incendio de un entreposto (la Columbushaus ) y la implicação de trabajadores venidos de Berlín Occidental que hizo con que Walter Ulbricht apelara a la tropas soviéticas para reprimir violentamente la sublevação, calificada de «contra-revolucionaria» y comandada, según la posición de las autoridades leíste-alemanas, por los occidentales.
La intervención de una columna de tanques y coches de combate saldou-si por 153 víctimas mortales, y numerosos heridos. Los soldados eran obligados a tirar sobre la multitud desarmada[2]. Para escapar a la represión, la fuga era la única alternativa posible para los habitantes de la zona de ocupación soviética. De los 19 millones de habitantes, más de 3 millones huyeron para el Oeste, antes de la construcción del muro de Berlín, iniciada en 13 de Agosto de 1961 .
La represión no provocó ninguna reacción del Occidente. Los desórdenes pararon a partir de 23 de Junio, cuando la SED anunció la anulación de la medida.
Las autoridades comunistas iniciaron preventivamente la formación de una milicia compuesta por voluntarios de confianza, fieles al régimen, a fin de evitar futuramente tenga que recurrir a los servicios del ejército soviético ante situaciones semejantes.
Las revueltas tuvieron consecuencias en la Unión Soviética, haciendo con que Lavrenti Beria fuera alejado en 26 de Junio de la dirección del NKVD, prendido e inmediatamente ejecutado por orden de Nikita Khrouchtchev.