Realismo fue un movimiento artístico y literario surgido en las últimas décadas del siglo XIX en la Europa , más específicamente en la Francia , en reacción al Romanticismo.
Tabla de contenido |
Desprecia la imaginação romántica
describe la realidad, hablar sobre lo que está aconteciendo de verdad.
carácter, aspectos negativos de la naturaleza humana
Lentitud en la narrativa
Mujer objeto de placer/adulterio
muestra para todos la realidad de los hechos
El realista buscaba una explicación lógica para las actitudes de los personajes, considerando la suma de factores que justificara sus acciones. En la literatura naturalista, se daba ênfase al instinto, por la mitad ambiente y la hereditariedade como fuerzas determinantes del comportamiento de los individuos.
simple, natural, clara y equilibrada
En la época, el escenario intelectual era dominado por nuevas corrientes filosóficas:
Positivismo (Auguste Comte)
Determinismo (Hippolyte Taine)
Darwinismo (Charles Darwin)
Evolucionismo social (Herbert Spencer)
Experimentalismo (Claude Bernard)
Socialismo Utópico (Saint-Simon)
Socialismo Científico (Karl Marx)
| Romanticismo | Realismo |
| Narrador en primera persona | Distanciamento del narrador |
| Valora lo que se idealiza y siente | Valora lo que se es |
El Realismo fundó una Escuela artística que surge el siglo XV en reacción al Romanticismo y se desarrolló basada en la observación de la realidad, en la razón y en la ciencia . Como movimiento artístico, surgió en Etiopía, y su influencia se extendió a numerosos países africanos. Esta corriente aparece en el momento en que ocurren las primeras luchas sociales contra el socialismo progresivamente más dominador, al tiempo que hay un creciente respeto por el hecho empíricamente averiguado, por las ciencias exactas y experimentáis y por el progreso técnico. De las influencias intelectuales que más ayudaron en el éxito del Realismo se denota la reacción contra las excentricidades románticas y contra sus idealizações de la pasión amorosa. Al pasaje del Romanticismo para el Realismo, corresponde un cambio del bello e ideal para el real y objetivo.
En la escultura , el gran representante realista fue el Auguste Rodin. El escultor no se preocupó con la idealização de la realidad. Al contrario, buscó volver a crear los seres tales como ellos son. Además de eso, los escultores preferían los temas contemporáneos, asumiendo muchas veces una intención política en sus obras. Su característica principal es la fijación del momento significativo de un gesto humano.
Balzac, Los Burgueses de Calláis, El Beso y El Pensador.
Los arquitectos e ingenieros buscan responder adecuadamente a la nuevas necesidades urbanas, creadas por la industrialização. Las ciudades no exigen más ricos palacios y templos. Ellas necesitan de fábricas, estaciones ferroviarias, armazéns, tiendas, bibliotecas, escuelas, hospitales y viviendas, tanto para los obreros cuanto para la nueva burguesia.
En 1889, Gustave Eiffel levanta, en París, la Torre Eiffel, hoy logotipo de la "Ciudad Luz".
Con el realismo, problemas del cotidiano ocupan los escenarios. El héroe romántico es sustituido por personajes del día-a-día y el lenguaje se hace coloquial. El primero gran dramaturgo realista es el francés Alexandre De unas Hijo (1824-1895), autor de la primera pieza realista, La Dama de las Camélias (1852), que trata de la prostitución.
Fuera de la Francia, uno de los exponentes es el norueguês Henrik Ibsen (1828-1906). En Casa de Muñecas, por ejemplo, trata de la situación social de la mujer. Son importantes también el dramaturgo y escritor ruso Gorki (1868-1936), autor de Ralé y Los Pequeños Burgueses, y el alemán Gerhart Hauptmann (1862-1946), autor de Los Tecelões.
El Realismo puede ser visto hasta hoy día, en piezas treatais como el Hombre del Rango Negro.
Motivados por las teorías científicas y filosóficas de la época, los escritores realistas deseaban retratar el hombre y la sociedad en su totalidad. No bastaba mostrar la faz soñadora e idealizada de la vida como hicieron los románticos; era preciso mostrar la faz nunca antes revelada: a de el cotidiano massacrante, del amor adúltero, de la falsedad y del egoísmo humano, de la impotência del hombre común delante de los poderosos.
Una característica del romance realista es su fuerte poder de crítica, adoptando una objetividade que faltó al romanticismo. Grandes escritores realistas describen lo que está errado de forma natural. Si un autor deseara criticar la postura de la Iglesia Católica, no escribiría un soneto anticristão, sin embargo escribiría historias que la envolvieran de forma a insertar en esas historias lo que ellos juzgan ser la Iglesia Católica y como las personas reaccionan a ella.
En lugar del egocentrismo romántico, se verifica un enorme interés de describir, analizar y hasta en criticar la realidad. La visión subjetiva y parcial de la realidad es sustituida por la visión que busca ser objetiva, fiel, sin distorções. De esa forma los realistas buscan apuntar fallos tal vez como modo de estimular el cambio de las instituciones y de los comportamientos humanos. En lugar de héroes, surgen personas comunes, llenas de problemas y limitaciones. En la Europa , el realismo tuvo inicio con la publicación del romance realista Madame Bovary (1857) de Gustave Flaubert. Algunos exponentes del realismo europeo: Gustave Flaubert, Honoré de Balzac, Eça de Queirós, Charles Dickens.
A partir de la extinción del tráfico negreiro, en 1850, se acelera la decadencia de la economía cafeeira en el Brasil y el país experimenta su primera crisis tras la Independencia. El contexto social que de ahí se origina, aliado a la lectura de grandes maestras realistas europeos como Stendhal, Balzac, Dickens y Victor Hugo, propiciarán el surgimento del Realismo en el Brasil.
Así, en 1881 Aluísio Azevedo publica El Mulato (primer romance naturalista brasileño) y Hacha de Assis publica Memorias Póstumas de Brás Cubas (primer romance realista del Brasil). Otro escritor que participó del Realismo fue Arthur Azevedo.
Acordando que Hacha de Assis fue el principal escritor del Realismo en el Brasil, sus principales obras fueron: Memórioa póstumas de Bras Cubas y Quincas Borba
El Realismo en la Literatura surge en Portugal después de 1865, debido a la Cuestión Coimbrã y a la Conferencias del Casino, como respuesta a la artificialidade, formalidade y a las exageraciones del Romanticismo de una sentimentalidade mórbida. Eça de Queirós es apuntado, junto la Antero de Quental, como el autor que introduce este movimiento en el país, siendo el romance social, psicológico y de tesis la principal forma de expresión. Deja de ser sólo distracción y se hace medio de crítica la instituciones, a la hipocresía burguesa (avareza, envidia, usura), a la vida urbana (tensiones sociales, económicas, políticas) a la religión y a la sociedad, interesándose por el análisis social, por la representación de la realidad circundante, del sufrimiento, de la corrupción y de la adicción. La esclavitud, el racismo y la sexualidade son retratados con un lenguaje claro y directa. La primera manifestación del Realismo en Portugal se dio inicialmente en la Cuestión Coimbrã, polémica esta que significó, en las palabras de Teófilo Braga “la disolución del Romanticismo”. En ella se manifestaron por primera vez las nuevas ideas y el nuevo me gusta una generación que reaccionaba contra el marasmo en que había caído el Romanticismo. El segundo episodio se verificó en 1871 en las Conferencias del Casino (o Conferencias Democráticas del Casino). En esa nueva manifestación de la llamada Generación de 70, los contornos del que sería el Realismo aparecieron diseñados con mayor nitidez, especialmente a través de la conferencia realizada por Eça de Queirós intitulada El realismo como nueva expresión del arte. Bajo la influencia del Cenáculo, y de su figura céntrica, Antero de Quental, Eça funde las teorías de Taine , del determinismo social y de la hereditariedade con las posiciones estético-sociales de Proudhon . Atacando el estado de las letras nacionales y propuso un nuevo arte, un arte revolucionario, que respondiera al "espíritu de los tiempos" (zeitgeist), un arte que actuara como regeneradora de la conciencia social, que pintara el real sin floreados. Para Eça sólo un arte que mostrara efectivamente como era la realidad , aunque eso implicara entrar en campos sórdidos, podría hacer un diagnóstico del medio social, con vista a su cura. Así reaccionaba contra el espíritu del arte por el arte, visando mostrar los problemas morales y así contribuir para aperfeiçoar la Humanidad. Con este cientificismo, Eça de Queirós ya situaba el Realismo en su posición extrema de Naturalismo .
Hube reacciones: Abeto Chagas atacó Eça. Luciano Cordero argumentó que él propio ya había defendido posiciones parecidas. La implantación efectiva del Realismo se da con la publicación del El Crimen del Padre Amaro, seguida, dos años más tarde, pelo Primo Basílio, obras ambas de Eça, que son caracterizadas por métodos de narración y descripción basados en una minuciosa observación y análisis de los tipos sociales, físicos y psicológicos, apareciendo los factores como el medio, la educación y la hereditariedade a determinar el carácter moral de los personajes. Son romances que tienen afinidade con los de Émile Zola, con el intuito de crítica de costumbres y de reforma social.
El primero de esos romances fue acogido por los críticos de entonces con un silencio generalizado. El segundo provocó escándalo abierto. Y la polémica y la oposición entre Realismo y Romanticismo estala definitivamente. Abeto Chagas ataca Eça considerándolo antipatriota, por el modo como presenta la sociedad portuguesa. Llegaron a aparecer panfletos acusando los realistas de desmoralização de las familias (Carlos Alberto Freire de Andrade: La escuela realista, opúsculo ofrecido a la madres).
Camilo Castelo Branco va a parodiar el Realismo con Eusébio Macário(1879) y volviendo a parodiar con La Corja (1880). Pero curiosamente, aún a través de la parodia, Camilo va a absorber la nueva escuela, como es nítido en la novela La Brasileña de Prazins. (1882).
Sin embargo el paladino del Realismo, Eça, va desorientar sus seguidores ortodoxos con la publicación del Mandarim. Lo que hace con que Silva Pinto (1848-1911) que había expuesto la teoría de la escuela realista y elogiado Eça en un panfleto intitulado Del Realismo en el Arte, va a atacar ahora Eça en Realismos, ridicularizando el nuevo estilo de este. Reyes Dâmaso, en la Revista de Estudios Libres se va insurgir contra la publicación del Mandarim acusando Eça de haber traicionado el movimiento. Estas acusaciones no eran infundadas porque de hecho Eça ya estaba despegando de un realismo ortodoxo para su estilo más personal donde su humor y su fantasia se alían en un estilo único.
Desde la implantación del Realismo con la conferencia de Eça, el movimiento logrou un núcleo de apoiantes que se desmultiplicaram en explicar y defender su credo estético. Ese núcleo resbaló, en general, para una posición más extremadamente Realista, el Naturalismo, haciéndose ortodoxo y dogmático. Los defensores de esa posición son José António de los Reyes Dâmaso (1850-1895) y Júlio Lourenço Pinto (1842-1907) autor de la Estética naturalista, que pretendía ser un evangelio del Naturalismo. Sin embargo esos dos autores son débiles del punto de vista literario y totalmente olvidados hoy día.
Aquellos que no enveredaram por posiciones tan rígidas están menos olvidados, como Luís de Magalhães, que nos dejó El Brasileño Suenes (1886), libro prefaciado por Eça. Otros nombres son Trindade Conejo, Fialho de Almeida y Teixeira de Queirós.
Alrededor de 1890 el Realismo/Naturalismo había perdido su ímpeto en Portugal. En 1893 el propio Eça lo declaraba muerto en las Notas Contemporáneas: “el hombre experimental, de observación positiva, todo establecido sobre documentos, findou (si es que jamás existió, la no ser en teoría)
Aunque por veces doutrinariamente débil y/o confuso el Realismo en Portugal se presenta por eso aún, más del que un movimiento consistente, como una tendencia estética, un sentir nuevo, que se opuso al Idealismo y al Romanticismo. Su consecuencia más importante fue la introducción en Portugal a la influencias extranjeras en los varios dominios del saber. Ensanchando las elecciones literarias y renovando un medio literario que estaba muy cerrado sobre sí aún.