Proteccionismo es la teoría que propone un conjunto de medidas económicas que favorecen las actividades internas en detrimento de la competencia extranjera. El opuesto de esta doctrina es el libre-comercio.
Porque la economía es una ciencia de medios, el proteccionismo es el medio económico para lograr el objetivo político de una nación independiente. Por esta razón, en los Estados Unidos, la ley de tarifas aduaneras de 1789, firmada por el presidente Washington en 4 de julio, fue llamada la "Segunda Declaración de Independencia", por los periódicos de la época. El opuesto del proteccionismo, el libre comercio, es medio económico para lograr el objetivo político de naciones interdependientes.
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Comenzando con el "Informe sobre Manufaturas" de su primer secretario del Tesoro, Alexander Hamilton, en que él defendía tarifas para ayudar a proteger las industrias nascentes, incluyendo premios (subsidios) derivados en parte de esas tarifas, los Estados Unidos fueron la principal nación contraria a la doctrina del "libre comercio". Al largo de todo el siglo XIX, importantes estadistas de los Estados Unidos, incluyendo el senador Henry Clay, continuaron las propuestas de Hamilton en el Partido Whig bajo el nombre de "Sistema Americano." El Partido Demócrata, opositor de ese programa, disputó varias elecciones al largo de las décadas de 1830, 1840 y 1850, polemizando en parte sobre la cuestión de la tarifa y de la protección a la industria. El Partido Demócrata defendía tarifas moderadas y el Partido Whig, que venció las elecciones de 1840 y 1848, apoyaba tarifas proteccionistas más elevadas. El principal economista de los Estados Unidos en esta época, Henry Charles Carey, se hizo lo más importante proponente del "Sistema Americano" de política económica, tal como desarrollado en oposición al sistema de 'libre comercio', que él llamaba de "sistema británico", propuesto por Adam Smith y defendido por el Imperio Británico. Su libro "Armonía de Intereses", juntamente con la obra erudita del economista germano-americano Friedrich List, se hizo ampliamente leído y disseminado en los Estados Unidos y en la Alemania, llevando los economistas de la Escuela Histórica Alemana a abrazar semejantes medidas anti-libre comercio, que fueron adoptadas por el canciller Bismarck a finales del siglo XIX. El joven Partido Republicano, liderado por Abraham Lincoln, que se llamaba a sí aún de un "whig de la tarifa de Henry Clay" se opuso fuertemente al libre comercio cuando decretó e implementó una tarifa del 44% durante la Guerra de Secesión, en parte para pagar por la construcción de la Union-Pacific Railroad y por el esfoço de guerra, así como para proteger la industria norteamericana.[1] El presidente William McKinley explicitou la posición de los Estados Unidos bajo el gobierno del Partido Republicano (que venció todas las elecciones para presidente en los Estados Unidos hasta 1912, con la salvedad de los dos periodos no consecutivos de Grover Cleveland, manteniendo los principios económicos de Lincoln) como sigue:
La tarifa y la defensa del proteccionismo para apoyar el crecimiento de la infraestructura y de la industrialização del país se hizo un programa importante del Partido Republicano desde entonces hasta el gobierno Eisenhower y el inicio de la Guerra Fría.
En la década de 1930, los Estados Unidos adoptaron la proteccionista Tarifa Hawley-Smoot que elevó las alícuotas hasta las mayores tasas de todos los tiempos, además de los niveles de Lincoln, lo que algunos economistas creen tener exacerbado la gran Depresión, mientras otros discordam. En respuesta, el Partido Demócrata, bajo Franklin D. Roosevelt, recurrió a la antigua fórmula de reciprocidade de Hamilton, con tarifas moderadas quedadas con subsidios a la industria, lo que fue seguido ininterrumpidamente hasta la década de 1970, cuando a Era del Libre Comercio llegó para los Estados Unidos, después que la Ronda Kennedy de negociaciones comerciales fue concluida los años 1950.