La Monarquía del Norte fue una revuelta ocurrida en la ciudad del Oporto, en 19 de Enero de 1919 , por las juntas militares favorables al restablecimiento de la monarquía en Portugal. El periodo también quedó conocido en el campo republicano por el epíteto depreciativo de Reino de la Traulitânia o simplemente la Traulitânia .
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El presidente de la República Sidónio Padres fue asesinado el día 14 de Diciembre de 1918.
En 23 de Diciembre, el almirante Esquina y Castro llama Tamagnini Barbosa para chefiar el gobierno. El mismo día, Juntas Militares en el Norte y en el Sur reivindican un “gobierno de fuerza” contra lo retorno a la "República Vieja" de la Constitución de 1911; el coronel João de Almeida concentra en Monsanto algunas unidades de la guarnição de Lisboa y, en el Oporto, se constituye una Junta Governativa Milite que, en 3 de Enero de 1919 , se proclama heredera y representante de la herencia sidonista.
En 8 de Enero, Tamagnini Barbosa presenta nuevo gabinete ante las Cámaras. En defensa de la "República Vieja", Cuña Leal, en el Parlamento, y Hacha Santos, en Senado, acusan el jefe del gobierno de cedências a la Juntas Militares. Secundando estas acusaciones, eclode una revuelta militar favorable a la Constitución de 1911 en la noche del día 10, casi simultáneamente en Lisboa (Castillo de S. Jorge y Arsenal de Marina), Covilhã y Santarém. En Lisboa y Covilhã los revoltosos fueron rápidamente dominados, pero tal no aconteció a los militares que, en la madrugada del día 11, se pronunciaron en Santarém. Los revoltosos pedían al presidente de la República la formación de un “gobierno de concentración republicano” donde quedaran representados los partidos de la “Republica Vieja”.
Con la reacción de los partidos de la "República Vieja" a ganar expresión militar en Santarém, los monárquicos del Integralismo Lusitano, que habían apoyado el Sidonismo, resuelven actuar. Mientras en el sur aún predominavam los republicanos sidonistas, en el norte del país era nítido el predomínio de los monárquicos.
Las Juntas Militares, que habían sido creadas con el propósito de impedir lo retorno al régimen de los partidos de la "República Vieja", tendrían ahora de adherir al propósito restauracionista. El Gobierno aún habrá llegado a discutir la posibilidad de sustituir algunos mandos en la capital, pero inmediatamente que es dada como fallada la tentativa de constitución de un gobierno militar en Lisboa, Hipólito Raposo redacta, en 14 de Enero, con Rui de la Cámara y José Rino Fróis, un memorando en que el Lugar-Teniente de D. Manuel II, consejero Aires de Ornelas, viene a escribir la expresión inglesa «go on!» que el rey le hube dado un día para, en ciertas condiciones, si poder levantar en Portugal la bandera de la Monarquía.
Los revoltosos de Santarém deponen las armas el día 15, ante el teniente Teófilo Duarte, pero el papel que Hipólito Raposo presentó en la víspera la Aires de Ornelas decía el siguiente:
“MEMORANDO
Aires de Ornelas escribió al margen del documento: “Go on! Palabras d’El-Rey / No veo razón para plebiscito / No juzgo difícil el reconocimiento / Aires de Ornelas / 14 Ene. 919”.
El día siguiente, 15 de Enero, el gobierno de Tamagnini toma posesión y, en 17, en los términos de la Constitución de 1911, el Congreso elige el almirante Esquina y Castro presidente de la República. O sea, liquidado Sidónio Padres en 14 de Diciembre, cerca de un mes hube bastado para que los sidonistas de Lisboa acostaran por tierra el régimen presidencialista esbozado en la “República Nueva”.
Mientras en Lisboa, sidonistas de víspera, democráticos, unionistas, y socialistas, se iban uniendo al gobierno de Tamagnini Barbosa, Paiva Couceiro siguió para el Oporto donde el terreno era más propicio al restablecimiento de la Monarquía.
La Junta Céntrica del Integralismo Lusitano reunió el día 17 a la noche, tomándose la decisión de António Sardinha y Luís de Almeida Braga sigan para el Oporto con la misión de “buscar suster el pronunciamento, hasta ultimarse las conexiones que vendrían a darle mayor carácter de unanimidad en Lisboa y en la Provincia”.
António Sardinha llegó al Oporto en la mañana del día 18, pero la Monarquía fue proclamada inmediatamente el día siguiente, 19 de Enero, después de una parada militar, hasteando-si la bandera portuguesa del tiempo de la Monarquía (Azul y Blanca) y cantándose el himno de la Carta Constitucional.
El restablecimiento declaró en vigor la Carta e indicó como jefes, Luís de Magalhães, Sollari Allegro, Conde de Azevedo, Visconde del Baño, Coronel Silva Ramos. La Junta Governativa del Reino, junto al Gobierno Civil del Oporto, quedó bajo el mando de Henrique Mitchell de Paiva Couceiro. Con la excepción de Llaves, en el norte del país todos las ciudades adhirieron al movimiento de restablecimiento de la Monarquía.
En Lisboa, también la Junta Milite tuvo la intención de seguir el movimiento del norte. No había sin embargo unanimidad; una parte era a favor, pero había otra parte que se mantenía neutra. En la mañana del día siguiente a la proclamação del Oporto, Hipólito Raposo suspendió el periódico La Monarquía, siguiendo para el Regimento de Cavalaria 2, en Belén, donde se estaban concentrando los monárquicos. El plan era lo de ir la Monsanto tomar el puesto de T.S.F. para establecer contacto con el Norte y coordinar las acciones militares a desarrollar.
Sin embargo, en el Oporto, la Junta Governativa del Reino nombra António Sardinha gobernador civil de Portalegre, con el intuito de ahí venirse a proclamar la Monarquía. Sardinha queda sin embargo retenido por la misión prioritária de constituir el Gabinete de la Presidencia del Gobierno, agregando Luís de Almeida Braga, João del Amaral y Nosolini León.
Los primeros días de la Monarquía del Norte habrán sido tranquilos, pero sin noticias del Sur, hasta que António Teles de Vasconcelos consiguió montar los servicios de comunicaciones al largo de la frontera. António Sardinha fue entonces destacado para Badajoz, Luis Teles de Vasconcelos (hermano de António) para Cáceres, Joaquim de Almeida Braga para Tui, de donde planeaban penetrar en Portugal con propósitos restauracionistas. Fueron prendidos por las autoridades de la Monarquía española, antes de conseguir volver a entrar en Portugal.
La revuelta en Lisboa sólo eclodiu el día 22 de Enero, bajo el mando de Aires de Ornelas, apoyado por el teniente-coronel Álvaro de Mendonça. Un grupo de cerca de setenta militares y civiles monárquicos, chefiados por el capitán Júlio de la Costa Pinto, suben entonces para el Fuerte de Monsanto, donde hasteiam la bandera de la monarquía y establecen contacto con el norte. Vienen a quedar cercados por los republicanos en 24 de Enero. Mientras unos 30 monárquicos salieron de la Cruz de los Olivos en dirección a la Ayuda, para ir sublevar el cuartel de Infantaria 16, los que quedaron en el Monsanto no fueron suficientes para suster las fuerzas republicanas que allí se concentraron. Los monárquicos, en desvantagem numérica, lucharon hasta al fin de la tarde, pero el capitán Júlio de la Costa Pinto, con algunos heridos graves bajo su mando - entre los cuales Pequito Rebelo y Alberto Monsaraz - , acabó prefiriendo la capitulación a la fuga.
En el norte, en el Oporto, la revuelta sólo terminó a 13 de Febrero. Este día, después de combates en todo el litoral centro, la guerra civil termina con la entrada de los ejércitos republicanos en el Oporto.
Después de la fallada Monarquía del Norte, algunos centenares de oficiales del Ejército fueron sumariamente alejados del servicio o dimitidos, volviendo el Partido Democrático de Afonso Costa a dominar la situación política de la "República Vieja" prácticamente hasta al 28 de Mayo de 1926.
Entre los monárquicos, el deshacer de la Monarquía del Norte creó inmediatamente divisiones en el campo de los apoiantes de D. Manuel II. A pesar del expreso apoyo al movimiento restauracionista del Lugar-teniente, Aires de Ornelas, algunos monárquicos alegaron que la revuelta habría sido hecha a la revelia del Rey Don Manuel II, que se encontraba en el exilio, en Inglaterra. El Integralismo Lusitano envió una su delegación a Londres conferenciar con el Rey, para hacer un balance de la situación y estudiar las vías de acción futura. Después de varias entrevistas, desiludidos con las respuestas que obtuvieron del Rey, los integralistas deciden alejarse de su obediencia, viniendo a juntarse a la Causa Legitimista en el reconocimiento conjunto de D. Duarte Nuno de Bragança, nieto del rey D. Miguel I. Esta división del campo monárquico sólo vendría a ser debelada en la secuencia de la muerte de D. Manuel II, en 1932, cuando todos los organismos monárquicos hicieron el reconocimiento de D. Duarte Nuno de Bragança como el heredero del trono de Portugal.