Moloque es el nombre de un antiguo dios adorado por los pueblos presentes en la península arábica y en la región de Oriente Medio.
Según las escrituras los pueblos amorreus alrededor de 1900 a.C. adoraban la Moloque. Hay quién diga que en los rituais de adoração había actos sexuales y sacrificios de niños. Estas eran jugadas en una cavidad de la estatua de Moloque, donde había fuego consumiendo así el niño vivo. Él era, a la vez, un fuego purificador, destructor y consumidor. La apariencia de Moloque era de cuerpo humano con la cabeza de buey o león, en su vientre había una cavidad en que el fuego era aceso para consumir sacrificios. Muchos pueblos adoraban la Moloque sin embargo con el fortalecimento del pueblo Hebreo y de otros reinos, estos pueblos fueron desapareciendo, dejando la costumbre de adoração la Moloque.
Por las órdenes de Dios dadas al pueblo hebreo a través de Moisés, era prohibido, expresamente, la adoração la Moloque, así como también el sacrificio de niños a él, siendo este severamente punido (Lv 20,2-5).
Moloque era conocido también con Malcã.