El modernismo brasileño fue un amplio movimiento cultural que repercutió fuertemente sobre la escena artística y la sociedad brasileña en la primera mitad del siglo XX, sobre todo en el campo de la literatura y de los artes plásticos.
Comparado a otros movimientos modernistas, el brasileño fue desencadenado tardíamente, en la década de 1920. Este fue resultado, en gran medida, de la asimilación de tendencias culturales y artísticas lanzadas por las vanguardas europeas en el periodo que antecedeu la Primera Guerra Mundial, teniendo como ejemplo del Cubismo y del Futurismo, reflejando, entonces, en la busca de la abolición de todas las reglas anteriores y a busca de la novedad y de la velocidad. Pero, se puede decir que la asimilación de esas ideas europeas se dio de forma selectiva, rearranjando elementos artísticos de modo a ajustarlos a la singularidades culturales brasileñas.
Se considera la Semana de Arte Moderno, realizada en São Paulo, en 1922, como punto de partida del modernismo en el Brasil. Sin embargo, ni todos los participantes de ese evento eran modernistas: Gracia Araña, un pre-modernista, por ejemplo, fue uno de los oradores. No siendo dominante desde el inicio, el modernismo, con el tiempo, suplantou los anteriores. Fue marcado, sobre todo, por la libertad de estilo y aproximación con el lenguaje hablado, siendo los de la primera fase más radicales en relación a ese marco.
Didácticamente, se divide el Modernismo en tres fases: la primera fase, más radical y fuertemente opuesta a todo que fue anterior, llena de irreverência y escándalo; una segunda más amena, que formó grandes romancistas y poetas; y una tercera, también llamada Post-Modernismo por varios autores, que se oponía de cierto modo la primera y era por eso ridicularizada con el apelido de neoparnasianismo.
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La Primera Fase del Modernismo fue caracterizada por la tentativa de definir y marcar posiciones, siendo ella rica en manifestos y revistas de circulación efímera.
Había la búsqueda por el moderno, original y polémico, con el nacionalismo en sus múltiples facetas. La vuelta de los orígenes, a través de la valorização del indígena y la lengua hablada por el pueblo, también fueron abordados. Pero, el nacionalismo fue empleado de dos formas distinguidas: la crítica, alineado la izquierda política a través de la denuncia de la realidad, y la ufanista, exagerado y de extrema derecha. Debido a la necesidad de definiciones y de rotura con todas las estructuras del pasado fue la fase más radical, asumiendo un carácter anárquico y destructor.
Un mes tras la Semana de Arte Moderno, el Brasil vivía dos momentos de gran importancia política: las elecciones presidenciales y el congreso de fundación del Partido Comunista en Niterói. En 1926, surge el Partido Democrático, siendo Mário de Andrade uno de sus fundadores. La Acción Integralista Brasileña, movimiento nacionalista radical, también va a ser fundado, en 1932, por Plínio Salgado.
Recibe este nombre del término usado para designar la buzina externa de los automóviles. Primero periódico modernista, es consecuencia de las agitações en torno a la Semana de Arte Moderno. Innovadora en todos los sentidos: gráfico, existencia de publicidad, oposición entre el viejo y el nuevo.
Escrito por Oswald y publicado inicialmente en el Correo de la Mañana. En 1925, es republicado como apertura del libro de poesías Palo-Brasil, de Oswald. Presenta una propuesta de literatura vinculada a la realidad brasileña, a partir de una redescoberta del Brasil.
Grupo formado por Plínio Salgado, Menotti del Picchia, Guilherme de Almeida y Cassiano Ricardo en respuesta al nacionalismo del Palo-Brasil, criticándose el “nacionalismo afrancesado” de Oswald. Su propuesta era de un nacionalismo primitivista, ufanista, identificado con el fascismo, evolucionando para el Integralismo. Idolatría del tupi y la anta es electa símbolo nacional. En mayo de 1929 , el grupo verde-amarelista publica lo manifiesto "Nhengaçu Verde-Amarillo — Manifiesto del Verde-Amarelismo o de la Escuela de la Anta".
1925 y 1930 es un periodo marcado por la difusión del Modernismo por los estados brasileños. En ese sentido, el Centro Regionalista del Nordeste (Recife) busca desarrollar el sentimiento de unidad del Nordeste en los nuevos moldes modernistas. Proponen trabajar en favor de los intereses de la región, además de promover conferencias, exposiciones de arte, congresos etc. Para tanto, editaron una revista. Vale resaltar que el regionalismo nordestino cuenta con Graciliano Ramos, José Lins del Rego, José Américo de Almeida, Rachel de Queiroz, Jorge Amado y João Cabral, en la 2ª fase modernista en 1926.
ES la nueva etapa del Palo-Brasil, siendo respuesta la Escuela de la Anta. Su nombre se origina de la pantalla Abaporu (Lo que come) de Tarsila del Amaral.
El Antropofagismo fue caracterizado por la asimilación (“deglutição”) crítica de las vanguardas y culturas europeas, con el fin de volverlas a crear, con miras a el redescobrimento del Brasil en su autenticidade primitiva. Contó con dos fases, siendo la primera con diez números (1928 – 1929), bajo dirección de Antônio Alcântara Hacha y gerência de Raul Bopp, y la segunda publicada semanalmente en 16 números en el periódico Diario de São Paulo en 1929, teniendo como secretario Geraldo Ferraz.
Iniciado por el polémico manifiesto de Oswald, cuenta con Alcântara Hacha, Mário de Andrade (con la publicación de un capítulo de Macunaíma en suyo 2º número), Carlos Drummond (3º número, publicó la poesía En medio del camino); además de dibujos de Tarsila, artículos en favor de la lengua tupi de Plínio Salgado y poesías de Guilherme de Almeida. Alcântara Hacha (1901-1935) Cassiano Ricardo (1895-1974) Guilherme de Almeida (1890-1969) Manuel Bandera (1886-1968) Mário de Andrade (1893-1945) Oswald de Andrade (1890-1853)
Más definida ideologicamente, fue iniciada por la ruptura de los Andrades. En esta fase, hay la participación de Oswald, Bopp, Geraldo Ferraz, Oswaldo Costa, Tarsila, Patrícia Galvão Pagu. Los blancos de las críticas son Mário de Andrade, Alcântara Hacha, Gracia Araña, Guilherme de Almeida, Menotti del Picchia y Plínio Salgado.
Extendiéndose de 1930 a 1945 , la segunda fase fue rica en la producción poética y, también, en la prosa. El universo temático se amplía con la preocupación de los artistas con el destino del Hombre y en el estar-en el-mundo. Al contrario de su antecesora, fue constructiva.
No siendo una sucesión brusca, la poesía de la generación de 22 y 30 fueron contemporáneas. La mayoría de los poetas de 30 absorbieron experiencias de 22, como la libertad temática, lo me gusta la expresión atualizada o inventiva, el verso libre y el antiacademicismo. Por lo tanto, ella no necesitó ser tan combativa en cuanto a de 22, debido al encuentro de un lenguaje poético modernista ya estructurada. Hube Pasado, entonces, la aprimorá-la, prosiguiendo la tarea de purificação de medios y formas direccionando y ampliando la temática de la inquietação filosófica y religiosa, con Vinícius de Moraes, Jorge de Lima, Augusto Frederico Schmidt, Murilo Mendes, Carlos Drummond de Andrade.
La prosa, por su parte, ensanchaba su área de interés al incluir preocupaciones nuevas de orden política, social, económica, humana y espiritual. La piada fue sucedida por la gravedad de espíritu, la seriedad del alma, propósitos y medios. Esa generación fue grave, asumiendo una postura seria en relación al mundo, por cuyos dolores, se consideraba responsable. También caracterizó el romance de esa época, el encuentro del autor con su pueblo, habiendo una búsqueda del hombre brasileño en diversas regiones, haciendo el regionalismo importante. La Bagaceira, de José Américo de Almeida, fue el primer romance nordestino.
Rachel de Queiroz, Jorge Amado, José Lins del Rego, Érico Verissimo, Graciliano Ramos y otros escritores crearon un estilo nuevo, completamente moderno, totalmente libero del lenguaje tradicional, en los cuales pudieron incorporar el real lenguaje regional, las gírias locales.
El humor casi piadístico de Drummond recibiría influencias de Mário y Oswald de Andrade. Vinícius, Cecília, Jorge de Lima y Murilo Mendes presentaron cierto espiritualismo que venía del libro de Mário Hay una Gota de Sangre en Cada Poema (1917).
La conciencia crítica
Más del que todo, los escritores de la segunda generación consolidaron en sus obras cuestiones sociales bastante graves: la desigualdad social, la vida cruel de los retirantes, los resquícios de esclavitud, el coronelismo, apoyado en la posesión de las tierras - todos problemas sociopolíticos que se solaparían al lado pitoresco de las varias regiones retratadas.
Con la transformación del escenario socio-político del Brasil, la literatura también se transformó. El fin de la Era Vargas, el ascenso y caída del Populismo, la Dictadura Militar, y el contexto de la Guerra Fría, fueron, por lo tanto, de gran influencia en la Tercera Fase.
En la prosa, tanto en el romance cuanto en el cuento, hube la búsqueda de una literatura intimista, de sondeo psicológico e introspectiva, teniendo como destaque Clarice Lispector. El regionalismo, a la vez, gana una nueva dimensión con la recriação de las costumbres y del habla sertaneja con Guimarães Rosa, penetrando fondo en la psicología del jagunço del Brasil céntrico. La investigación del lenguaje fue un trazo caraterísticos de los autores citados, siendo ellos llamados de instrumentalistas.
La generación de 45 surge con poetas opositores de las conquistas e innovaciones modernistas de 22. La nueva propuesta, inicialmente, es defendida por la revista Orfeu en 1947. Negando la libertad formal, las ironias, las sátiras y otras características modernistas, los poetas de 45 buscaron una poesía más “equilibrada y seria”, teniendo como plantillas los Parnasianos y Simbolistas. En el fin de los años 40, surge un poeta singular, no estando afiliado estéticamente a ninguna tendencia: João Cabral de Melo Neto.