Mito fundador (aition, en griego), es el mito etiológico que explica el origen de un rito o de una ciudad, un grupo, una creencia, una filosofía, una disciplina, una idea o una nación. Un mito fundador puede constituir un ejemplo primario, como el mito de Íxion representó el ejemplo primero de un asesino que se hizo impuro a causa de su crimen, necesitando así de una purificação por la catarse .
Los mitos fundadores son comunes en la mitologia griega y en la cultura religiosa derivada de la Bíblia. Según Walter Burkert, "antiguos ritos griegos estaban asociados a grupos definidos y por consecuencia a determinadas localidades, es decir, santuarios y altares que habían sido establecidos por todo el siempre".[1] De esta forma mitos fundadores griegos establecieron las leyes que regían las relaciones entre ciertas divindades y su comunidad adorante, la cual conectaba su ancestralidade al héroe o dios céntrico a aquel mito. Esos mitos también podían justificar el cambio de una orden antigua para otra.
En el pensamiento griego el pasado mítico tenía raíces históricas factuais, y sus primeros protagonistas eran vistos como el elo de conexión entre los mortales y el mundo divino.[2] Referendava-si así actos sociales, políticos y morales presentes en función de la estructura y desarrollos del mito fundador, consolidando la orden social.[3] Calímaco, poeta helenista, escribió un libro, Aitia, donde se encotram incontables ejemplos de mitos fundadores. Ejemplo de mito fundador romano es la historia de Rômulo y Remo , fundadores de Roma ,