Visita Encydia-Wikilingue.con

Marshall Sahlins

marshall sahlins - Wikilingue - Encydia

Este artículo o sección contiene una lista de fuentes o una única fuente en el fin del texto, pero estas no son citadas en el cuerpo del artículo, lo que compromete la verificabilidade. (desde diciembre de 2009)
Usted puede mejorar este artículo introduciendo notas de rodapé citando las fuentes, insertándolas en el cuerpo del texto cuando necesario.

Marshall David Sahlins (Chicago, 27 de diciembre de 1930 ) es un antropólogo de los Estados Unidos. Recibió los títulos de bacharel y de maestro por la Universidad de Michigan, donde estudió con Leslie White, y obtuvo Ph.D en la Universidad de Colúmbia en 1954, donde sus principales influencias intelectuales fueron Karl Polanyi y Julian Steward. Él lecionou en la Universidad de Michigan, donde los años 1960 inició su actividad política, que incluyó el movimiento contra la Guerra del Vietnam. A finales de la década de 1960 estuvo dos años en París, donde sufrió la influencia de la vida intelectual francesa (particularmente de Claude Lévi-Strauss) y participó de las protestas estudantis de mayo de 1968. En 1973 se transfirió para la Universidad de Chicago, hoy es profesor emérito (Charles F. Grey Distinguished Service Profesor).

Tabla de contenido

Formación intelectual

Marshall Sahlins perteneció a la escuela neoevolucionista en las primeras dos décadas de su vida académica. Esa corriente, creada por Julian Steward de Leslie White, existió en las universidades de Michigan y Columbia. Ese neoevolucionismo fue resucitado por White a partir de las teorías de Morgan, que por su parte había sido acogido en la teoría de Marx. Por eso White defendía que la evolución de las sociedades era unilinear; pero Steward optó por la teoría multilinear, por su ceticismo en relación a la primera. Las dos teorías, sin embargo, en oposición al McCarthismo que dominaba los EUA de la guerra fría, no eran fuertemente contrapuestas. Por el contrario, Sahlins intentó las sintetizas con la proposición, paralelamente a la biología, de que cada cultura era moldeada por las peculiaridades geográficas y temporales del local donde es ejercida, pero todas tienden, al largo del tiempo, a hacerse más eficientes y complejas. Todo eso se contraponía al relativismo cultural implantado por Buenas.

Las sociedades tribais de las islas del Pacífico fueron un laboratorio para los estudios de Sahlins. El nivel de desarrollo político variaba desde las pequeñas sociedades basadas en parentesco de la Melanésia hasta los Estados tribais de Taiti, Tonga y Havaí. La visión que neoevolucionistas como Sahlins tenían a ese respeto era de que “En todo el mundo, aunque no en la misma época, las sociedades pasaron por estágios de desarrollo semejantes de desarrollo político a consecuencia del progreso tecnológico y del acúmulo de recursos en las manos de pocos.” (Kuper, p. 211) Sin embargo ya en aquella época era desacreditada la aplicación de los principios de la economía neoclássica (Marx ahí incluido) en la compreensão de las sociedades primitivas. En un primero estágio, lo de la “economía doméstica de producción”, los cambios eran regidos predominantemente por los lazos de parentesco y había poca explotación; eran también consideradas “sociedades de la abundancia original”. Con el pasar del tiempo los tributos cobrados por los jefes, empleados como instrumento de barganha, ganaban más importancia, hasta que se configurara una “economía de mando”.

Fase culturalista

En el final década de 1960 el antropólogo que había si destacado entre los neoevolucionistas súbitamente abandonó esa corriente y adhirió a un tipo de determinismo cultural. Tal cambio de posición teórica fue propiciada por su estancia en París, de 1967 a 1969. Él atacó con el culturalismo la sociobiologia, una mutação radical de la teoría darwiniana. El estruturalismo antropológico, representado por Lévi-Strauss, fue una de las principales influencias de esa nueva concepción de Sahlins y se destacó por su contraposición a la idea de progreso. Algunos consideraron esta visión esencialmente conservadora, pues no encontraban en ella la posibilidad de cambio.

La crítica al marxismo emprendida por Sahlins comenzaba por la observación de que “en las culturas tribais economía, política, ritual e ideología no aparecen como ‘sistemas distinguidos’; tampoco relaciones pueden ser fácilmente designadas a una u otras de esas funciones.” (pp.219) Inmediatamente enseguida venía la concepción de que “la cultura, la orden simbólica, dominaba en todos los lugares” (p. 221). De igual manera que en las sociedades tribais el foco simbólico envuelve relaciones de parentesco, en la sociedad occidental, espacialmente en el caso norteamericano, él es puesto en los objetos manufaturados. La singularidade de la sociedad occidental no está en el hecho del sistema económico huir a la orden simbólica, pero en las consecuencias estructurales por esa opción. El aforismo de Sahlins exemplifica esa interpretación: “El dinero significa para el Occidente lo que el parentesco significa para el Resto”. (p. 222) Por lo tanto, ni el utilitarismo, ni el marxismo, como expresiones de la conciencia en sociedades burguesas, se aplican a los primitivos.

Como el evolucionismo había sido abandonado por el antropólogo, persistía la duda sobre cómo se dio la organización de Estados. El estudio de las etnografias sugirió la posibilidad de ese desarrollo estar relacionado con la mitologia: “La función de los mitos, como hube dicho Malinowski, era justificar el presente, legitimar la práctica actual. (…) A esas tesis ya convencionales, Sahlins añadió otra: las personas establecen nuevos eventos en tramas ya establecidas en la mitologia. Los mitos sobre el origen reaparecían ligeramente transformados como épicos históricos y,después, como noticias del día”. (p. 227) Los mitos suministran un conocimiento con amplias aplicaciones prácticas, pues son un tipo de arquétipo para situaciones análogas y, por eso, uno guía para acciones futuras. De este modo los vivos pueden comportarse como héroes míticos. Un entrelaçamento genealógico con los héroes míticos facilita aún más esa identificación. Esa recriação de los mitos en situaciones contemporáneas es lo que Sahlins denominó “mitopráxis”. Como “del punto de vista del nativo, todo evento era un ejemplo concreto de una estructura ideológica”, la oposición entre estructura y evento fue neutralizada.

Controversias en que se envolvió Sahlins

En el ejemplo de la visita del capitán James Cook al Havaí (pp. 233 – 238) el concepto de mitopráxis fue aplicado por Sahlins con bastante eficacia. Hacía muy sentido la identificación del capitán inglés con el dios Lono, pues gran parte de las atribuciones de este fue desempeñada por aquel, aunque sin querer. Pero las quiebras de tabú resultantes de la visita pionera de los ingleses, como la aceptación de la compañía de las mujeres durante las refeições, y la desilusão en cuanto a condición divina supuestamente atribuida a los marineros, con la salvedad del capitán Cook, desencadenaron grandes transformaciones en la estructura social havaiana, que culminaron con la revolución de 1819, protagonizada por el rey nativo y sus más próximos. Sin embargo hube fuerte controversia acerca de la plausibilidade de la apoteose de Cook.

El antropólogo de la Universidad de Princeton Gananath Obeyesekere dudó de esa asociación entre los ingleses y las creencias religiosas y propuso razones más seculares para la acogida de los havaianos a los ingleses y, en una segunda e inesperada visita, el asesinato del capitán. Para él “Sahlins trata s nativos como esclavos inconscientes de las costumbres”. Al que Sahlins respondió con la atribución de un “utilitarismo vulgar” a su rival. La universalidad del racionalismo maquiavélico, representada por la teoría de que los parientes colaterais del rey havaiano tenían interés en establecer relaciones comerciales con los ingleses para subverterem el gobierno y tomen el poder, es la hipótesis de Obeyesekere que Sahlins desqualifica. La discusión no pudo ser solucionada definitivamente debido a ausencia de relatos nativos conclusivos acerca de la cultura havaiana del periodo de este episodio (1778 – 1779). En la verdad el culturalismo puro y soberano es el aspecto más criticado de la teoría de Sahlins, y el relativismo cultural es su defensa contra el “utilitarismo vulgar” de sus críticos.

Obras

Monografias

Artículos

Bibliografia

Your Ad Here