Maia (del griego dórico Μαία), en la mitologia griega era una de las siete hermanas que, huyendo del gigante Órion, se transformaron en la constelación de las Plêiades. Era una ninfa. Con Zeus tuvo Hermes, el bello mensajero de los Dioses. Maia y Hermes temían la furia de Hiedra , por ciúmes de Zeus. Sin embargo, en vez de ser odiados, los dos consiguieron la simpatía de Hiedra. Maia era consagrado el día 15 de mayo. En la tradición romana, Maia tal vez sea otra, diferente de esa ninfa de la Arcádia, a que personificava el despertar de la naturaleza en la primavera y que vendría a transformarse en la mentora de Mercúrio.
Ella es diosa de la fecundidade, y de la proyección de la energía vital. Maia era a la ninfa que personificava los lugares fríos. Maia también es hija de Atlas y Plêione.
En la mitologia romana, Maia era identificada como Maia Maiestas (también llamada de Fauna , Bona Dea (la "Buena Diosa") y Ops ), una diosa, que puede ser equivalente a la una vieja diosa de la Primavera de los primeros pueblos cursivas. El mes de mayo fue nombrado en su honra; el primero y el décimo quinto días de mayo eran sagrados para ella. En el primero de mayo, el flamen de Vulcano se sacrificaba una tuerca embarazada, un sacrificio adecuado también para una diosa de la tierra como la Bona Dea: la tuerca podía ser sustituida por una en forma de galleta.