Mário Henrique Simonsen (Río de Janeiro, 19 de febrero de 1935 — 9 de febrero de 1997 ) fue un economista, profesor y banquero brasileño.
Fue Ministro de la Hacienda del Brasil durante el gobierno de Ernesto Geisel, entre 16 de marzo de 1974 y 15 de marzo de 1979 , y Ministro de la Planificación en el gobierno Figueiredo. Antes de eso, había sido Presidente del Banco Céntrico en el gobierno Castelo Branco, en los idos de 1960.
Ingeniero civil formado por la antigua Escuela Nacional de Ingeniería de la Universidad del Brasil, se destacó, sin embargo, al largo de su carrera, como profesor de economía de la Escuela de Polvos-Graduação en Economía (EPGE) de la Fundación Getúlio Vargas, la cual ayudó a fundar, a partir del Centro de Aperfeiçoamento de Economistas de la misma fundación. Asumió diversos puestos de destaque en el gobierno federal, entre ellos lo de ministro de la Hacienda en el gobierno de Ernesto Geisel y lo de Ministro de la Planificación en el gobierno de João Batista Figueiredo (15 de marzo a 10 de agosto de 1979). Tuteó también como socio-consultor del banco de inversiones Banco Bozano, Simonsen y prestó consultoria para diversas empresas del sector financiero nacional e internacional.
Simonsen fue profesor de la Fundación Getúlio Vargas, considerado brillante por sus compañeros. Sus aulas eran famosas por la baja frecuencia de alumnos, ya que pocos conseguían acompañar su ritmo de raciocínio. De entre sus alumnos, se destacan Sérgio Werlang, Daniel Valiente Dantas, Armínio Fraga y Maria Silvia Bastos Marques.
Según sus propias palabras, quedó rico por casualidad cuando el amigo de infancia Julio Bozano lo invitó para ser socio minoritario en el Banco Bozano, Simonsen.
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Mário Henrique Simonsen nació en familia de clase media-alta de la sociedad carioca. Era hijo de Mário Simonsen, abogado, que también ejerció actividades financieras, y de Carmem Roxo Simonsen, descendiente de la familia Belford Roxo. Debido a la condiciones familiares favorables, Simonsen pudo disfrutar de buenas escuelas particulares del Río de Janeiro, entre ellas el Colegio Santo Inácio. Sin embargo, Simonsen no se destacó sólo por frecuentar buenas escuelas, su talento para el aprendizado sobressaiu desde niño. En el ginásio, manifestó curiosidad extraordinaria sobre los asuntos más complejos. Durante la adolescência, se distinguió de los demás compañeros por las buenas notas en matemática, y más tarde, en el decurso de su carrera, por el autodidatismo.
Fue alumno del Centro de Preparación de Oficiales de la Reserva de la Marina en el Río de Janeiro (1955). En 1959, se casó con Iluska Simonsen con quien aprendió a apreciar el juego de xadrez y con quién tuvo tres hijos. Su sobrino, Carlos Ivan Simonsen Leal, se hizo también economista.
Fue elegido economista del año por dos veces, en 1970 y 1995 , premio concedido por la Orden de los Economistas del Brasil.
Simonsen era especialista en macroeconomia. En su época de actuación profesional, muchas de las preocupaciones envolvían temas como la inflación, nivel de empleo y salarios , contención monetaria, formación de expectativas de los agentes.
Algunos sostienen, por lo tanto, que Simonsen fuera uno de los principales nombres de la corriente Monetarista de Milton Friedman en el Brasil. Sin embargo, la comparación reduce el raciocínio monetario de Simonsen, que puede ser conferido en su tesis de Doutoramento: Inflación: Gradualismo x Tratamiento de Choque.
En sus escritos, Simonsen defendía sí el rigor monetario, pero el principal punto que caracterizaba los monetaristas, el control del medio circulante de forma a doutrinar la formación de expectativas de los agentes, no era el punto nevrálgico sostenido por Simonsen. Mientras que el raciocínio de los monetaristas establece que los agentes toman como principal información para la formación de expectativas la emisión de las acumulaciones monetarias, en sus escritos Simonsen avocava que la formación de expectativas podría darse por una serie de otros motivos.
El economista brasileño identificó las causas institucionales para la formación de expectativas inflacionarias en el Brasil: la corrección salarial implantada en 1964 con el Plan de Acción Económica del Gobierno (PAEG) y la corrección monetaria presentes en diversos títulos financieros en las décadas de 80 y 90 hasta los días del control del Plan Real.
Simonsen fue uno de los pioneros en la investigación del fenómeno que él propio denominaba por realimentação inflacionaria y el cual se convencionou llamar tras inercia inflacionaria. Sin embargo, Simonsen no abandonaba la necesidad de también corregirse la inflación por medio del control fiscal y monetario. Decía que el control de la inflación se sostenía en los tres elementos: equilibrio fiscal, políticas de renta y reformulação de la moneda.
En su carrera académica, se destacó cómo teórico de las expectativas racionales. El argumento de Simonsen se basaba principalmente al punto que sostenía una inflación generada por una disputa donde cada agente intenta preservar su ganancia real en los precios. La llamada estrategia maxmin. Teniendo eso en consideración, se puede afirmar que Simonsen era adepto del gradualismo macroeconómico, de modo que se hubiera la opción de enfriar la economía causando mínimas pérdidas, esa sería la preferible. De todo modo, Simonsen identificaba que en muchos casos era inevitable huirse de una política de rentas más distributiva, controlando el juego inflacionario a través de la alineación de los agentes con la política macroeconómica adoptada por el gobierno.
Además del lado académico, se destacaba el lado del profesional práctico del economista. En el ínício de su carrera fue invitado por Roberto Campos y Octávio Gouvêa Bulhões a formar parte de la empresa de consultoria de proyectos Consultec. Allá se destacó como excelente problem solver, viniendo a tener actuación profesional de destaque, periodo importante para forjarlo como economista.
Durante el Gobierno del general Emílio Garrastazu Médici, de 1969 a 1974 , ejerció la presidencia del Movimiento Brasileño de Alfabetização (MOBRAL), que visaba la educación de adultos en la época en que la tasa de analfabetismo de la población brasileña traspasaba 20%.
El MOBRAL representó una iniciativa de sustitución del método Paulo Freire, identificado con capas de base y la izquierda, por algo más próximo ideologicamente del Gobierno Militar. Obtuvo algún éxito con la política de inserción educacional de adultos para la lectura. Durante su vigencia, no faltaron recursos para el proyecto, consiguiendo estar presente en todos los municipios del Brasil.
Sin embargo, la alfabetização de adultos es punto de difícil corrección y el sistema tuvo visible retroceso los años 80.
En sus ensayos para periódicos y revistas, Simonsen reservaba espacio para dedicarse al problema educacional brasileño, visto aún hoy como uno de los principales desafíos para la promoción del desarrollo de la fuerza de trabajo brasileña.
Lo destaque desempeñado en la presidencia del Mobral y su éxito inicial fueron uno de los factores que llevaron el presidente Geisel a invitar Simonsen para asumir la carpeta del Ministerio de la Hacienda, función que ejerció durante todo el mandato del entonces presidente.
Se presentó en ese periodo la primera (octubre de 1973 ) y segunda crisis del petróleo (marzo de 1979 ). Durante su gestión, con João Paulo de los Reyes Velloso en el ministerio de la Planificación, fue implementado el II PND - Plano Nacional de Desarrollo. El plan visaba dar seguimento al proceso de industrialização brasileño en el periodo mundial conturbado de los años 70. Ese tiempo, fue preciso administrar una política de entrada de capitales con el fin de promover el desarrollo industrial de la industria de base y posibilitar una economía más amplia y diversificada, estructurada para la dimensión del país. El Brasil contrajo deudas financiadas por el dinero de los petrodólares.
En 1979, después de la segunda crisis, Simonsen asumió el Ministerio de la Planificación, ya en el gobierno del general João Batista Figueiredo. Pidió exoneración del cargo después de cinco meses, en un periodo revolto y de estagnação que se iniciaba en la América Latina. El presidente del Banco Céntrico norteamericano (Reserva Federal, FED), Paul Volcker, elevó la tasa de intereses de los Estados Unidos, lo que hizo con que los préstamos brasileños alcanzaran proporciones que llevaron el Brasil recurrir al Fondo Monetario Internacional (FMI) diversas veces para intentar sanar el problema de insolvência, manejado por el entonces ministro de la Hacienda Delfim Netto.
En medio la informaciones y comentarios que especulaban sobre sus desentendimentos con Delfim Netto, Simonsen pidió exoneración del cargo. Ese episodio está documentado y posee relato del propio Delfim Netto en el libro de Testimonios al CPDOC de la Fundación Getúlio Vargas.
La posición de Simonsen en el ministerio ayuda a comprender su actuación como economista, profesional y académico. Barbosa (1997, p. 127):
Al lado de Eugênio Gudin, Simonsen es muy acordado, por ser importante para la formación profesional y para el reconocimiento de la ocupación de economista en el Brasil. Incutiu en la mentalidad de los economistas de su generación, y de varias generaciones posteriores, la conciencia de que economía era una carrera de mérito a ser seguida.
Mário Henrique Simonsen se dedicaba también a la música erudita, principalmente a la ópera clásica. Sus conocimientos en el área formaron la base del capítulo de número cinco del libro “Ensayos Analíticos”, en que Simonsen discorre sobre varios asuntos de su interés al largo de la vida, tejiendo consideraciones metodológicas acerca de la economía.
Durante el Plebiscito de 1993 apoyó la monarquía parlamentarista, dando testimonio en el horario electoral.
Simonsen nunca quitó el permiso de conducir de conductor y era conocido por tener un apetite pantagruélico, así como lo de ser fumador inveterado (fumaba, inclusive, dentro de la sala de aula, lo que en aquel entonces no era tan condenável como los días de hoy). El tabaco fue la causa probable del cáncer pulmonar que lo llevó a la muerte poco antes de completar 63 años.
En entrevista a la Revista VEA, en 1986, Simonsen profetizava el caos urbano que se ve hoy en el Río de Janeiro:
"El día en que ellos desciendan los morros del Río, hambrientos y desnorteados, como soldados abandonados por sus generales, ellos tomarán cuenta de la ciudad, de la zona norte, sur y las clases medias y ricas serán prisioneras de sus propias avarezas y descuidos con los más pobres. Será como un ejército de centuriões romanos, de ojos arregalados, famélicos, entorpecidos y desesperados, intentando la última conquista antes de la muerte."
| Precedido por José Flávio Pécora |
Ministro de la Hacienda del Brasil 1974 — 1979 |
Sucedido por Karlos Heinz Rischbieter |
| Precedido por João Paulo de los Reyes Veloso |
Ministro de la Planificación del Brasil 1979 |
Sucedido por Golbery del Couto y Silva |