| Lord Byron | |
|---|---|
|
|
|
| Nacimiento | 22 de enero de 1788. Londres, Inglaterra |
| Muerte | 19 de Abril de 1824 (36 años) Missolonghi, |
| Ocupación | Poeta, revolucionario, barão |
George Gordon Byron, 6º Barão Byron (Londres, 22 de enero de 1788 — Missolonghi, 19 de abril de 1824 ), mejor conocido como Lorde Byron, fue un destacado poeta británico y una de las figuras más influyentes del Romanticismo.
Él es famoso por sus obras-primas, tales como Peregrinação de Childe Harold y Don Juan. Ese último permaneció inacabado debido a su muerte inminente. Byron es considerado como uno de los mayores poetas europeos, es muy leído hasta los días de hoy, también fue uno de los primeros escritores a describir los efectos de la marihuana.
La fama de Byron no se debe solamente a sus escritos, pero también su vida — ampliamente considerada extravagante — que incluye numerosas amantes, deudas, cribas y alegaciones de incesto .
Encontró la muerte en Missolonghi, en el litoral norte del Golfo de Platas, donde estaba luchando al lado de los griegos por su independencia de la opressão turca. Según consta, la causa de la muerte parece haber sido uremia, complicada por fiebre reumática.
Su hija, Ada Lovelace, colaboró con Charles Babbage para el engenho analítico, un paso importante en la historia de los ordenadores.
Él fue famosamente descrito por Lady Caroline Lamb cómo "loco, malo y peligroso para conocerse".
Tabla de contenido |
Amenazado de excomunhão, por el asesinato de Thomas Becket, el Rey Henrique II prometió al Papa hacer penitencia y donativos a los mosteiros. Ordenó que árboles fueran tombadas y que se construyeran en el local abadías, dedicadas a la Virgem, que recibieron el nombre de Newstead.
Los monjes que vivían en Newstead obedecían la reglas simples, tales como: no poseer nada, amar a Dios y al prójimo, vencer las tentações carnais y no hacer nada que provocara escándalos.Además de eso, distribuían a los pobres limosnas anuales en memoria de su Fundador.
Los abades se sucedieron durante tres siglos, hasta el reinado de Henrique VIII. Este, con la intención de casarse con Ana Bolena, pidió al Papa para que anulara su boda con Catarina de Aragão. El Papa rechazó.
Fue entonces, decretado lo confisco de todos los conventos religiosos que no dispusieran de renta mayor que 200 libras. La abadía de Newstead fue alcanzada por el decretro y, los cônegos que allí vivían, fueron expulsos con mínimos beneficios concedidos por el Rey.
Los campesinos, fallidos, vuelcan partir los monjes.Imaginaron que ellos irían a asombrar las celdas vacías y que la abadía causaría desgracias a quienes osara comprarla. Un año después, el Rey Henrique VIII vendió el mosteiro a su fiel súdito Sir John Byron, conocido como el “Pequeño Sir John de la Barba Grande”.
Sir John pertenecía a una familia que poseía incontables tierras. Él transformó la abadía en un inmenso y bello castillo y sus descendientes apegaram-si a aquella casa. Nadie, excepto los campesinos, imaginaba que la influencia de los monjes viniera a afectar tanto la familia Byron.
El cuarto lorde Byron, que vivió el siglo XVII, tuvo dos hijos que irían a marcar por la eternidad las influencias negativas de los monjes sobre la familia: El más viejo, quinto lorde Byron, tuvo su destino marcado por el asesinato que cometió. Él estaba en una taverna, conversando sobre caza, cuando inició una ignóbil discusión con Mr. Chaworth, cuyo había burlado del quinto lorde por sus desvantagens de caza.
Ambos se enfrentaron y Mr. Chaworth fue rasgado por la espada de Byron. El quinto y desgraciado lorde Byron fue juzgado y absuelto. Sin embargo, cargó consigo el eterno peso de ser encarado como un asesino. Tal vez, por eso, haya desarrollado un comportamiento extraño durante su vida, el mismo comportamiento que lo calificó con el apelido de “lorde malo”.
Durante la noche, él abría las represas de los ríos para destruir las fábricas de cableado; vaciaba los lagos de los vecinos; mandó construir en el margen de su lago, dos pequeños fuertes de piedra y mantenía una flota de barcos de juguete, las cuales hacía flotar en el lago; organizaba sobre su propio cuerpo corridas de grilos que - según sus creados - lo obedecían.
Ya su hermano (abuelo del Byron poeta), no conseguía huir de la semejante sina. “Jack mal-Tiempo” ,como era llamado, era un desdichado almirante, que murió como vice-almirante en 1786. Su apelido no era ocasional. Decían que toda vez que Byron preparaba el barco y se posicionaba sobre él, una fuerte tempestad se armaba. “Jack mal-Tiempo” tuvo dos hijos: el más viejo, John, padre del Byron poeta, era soldado. El segundo, Georges Anson, marinero.
John Byron era un soldado violento y que acumulaba monstruosas deudas, hecho que el apelidou de “Jack el Loco”. Se casó con a, hasta entonces, Marquesa de Carmarthen, una linda joven que abandonó su marido, Lord Carmarthen, para quedar con Byron, haciéndose así, la Baronesa Conyers.
Con Lady Conyers, Byron tuvo una hija: Augusta Byron. Luego después del nacimiento de Augusta, Lady Conyers muere. Algunos dicen que ella fue víctima de malos-tratos de John Byron. Los Byron se defienden, alegando que su muerte fue ocasionada por imprudência de la misma, al cazar a caballo aún de reposo del parto.
Luego tras la muerte de Lady Conyers, John Byron fue “ahogar sus mágoas” en Bath, un balneário en moda en la época. Allá conoció Catherine de Gight, una huérfana y heredera escocesa. Catherine era fea: pequeña, gorda, con piel corada demás y nariz comprido. Sin embargo, poseía algo en que John Byron se interesaba: era heredera de 23 mil libras, de estas, tres mil liquidas y el resto representado por la propiedad de Gight, derechos de pescas de salmão y acciones de un banco en Aberdeen.
A pesar de bien nacida, Catherine era heredera de una familia que cargaba en su historia trágicos acontecimientos. Los Gordon, representados por el primer señor de Gight, Sir William Gordon, eran realmente marcados por sinas: William Gordon murió ahogado, Alexandre Gordon asesinado, John Gordon enforcado, y por ahí sigue.Los miembros de la familia poseían un temperamento semejante a los bárbaros. Bastaba alguien entrometerse en sus caminos, que de inmediato eran atacados y muertos por los mismos.
La ira de los Gordon no fue suficiente para impedir la boda de Catherine con John. De esa boda, marcado por la desgracia, nace George Gordon Byron, el poeta que cambiaría las vertientes de los movimientos literarios y sometería fieles seguidores a sus peripécias.
No tardó mucho para la rica Catherine, someterse a la pérdidas irreparáveis posibilitadas por el marido. John trató de gastar no sólo la fortuna liquida, como todos los bienes de Catherine. Como si no bastara, el mismo tenía amantes por todas las esquinas, maltrataba Catherine, era audacioso para conquista de sus ganas y vivió muy bien! Hasta morir a la mínguas: John se suicidó por la miseria que el mismo construyó. Tal miseria no era sólo una consecuencia subjetiva, ella se alastrou también a la vida de Catherine. Fue esa la herencia dejada por John Byron, hasta entonces.
George Gordon Byron creció gracias al sacrificio custoso de la sufrida madre. Sola, Catherine se desplegó para crear el pequeño Byron. Buscó siempre las mejores referencias para que Byron fuera alguien mejor que su padre. Sin embargo, no era sólo de virtudes que se esbaldava Catherine: Constantemente, era abordada por un sentimiento de ira e infelicidad, los cuales descontava en su hijo, batiéndole. Además de la madre, el pequeño Byron contaba con la ira incógnita de su gobernanta, cuyo nombre era May Gray.
Bajo el techo de una creación inestable, Byron aún portaba una pequeña enfermedad que lo marcaría con fuerte veemência: él poseía un defecto en una de las piernas, era coxo. Tal defecto fue un obstáculo enorme en el desarrollo del chico, que se sentía avergonzado ante los otros. El tratamiento, exaustivo, también lo irritaba mucho!
Pero, los anátemas destinados a ese Byron, no harían tanto efecto como pensado. El chico poseía características peculiares que lo destacaban. Se enamoró por literatura al primer contacto - menos mal nuevo - con la historia de Caim y Abel contada por un profesor de Historia de su escuela. Además de todo, fue conquistando amigos en el colegio de manera bastante sorprendente, cito: Una correcta vez, un chico - primero amigo de Byron - cogía de un tirano marmanjo. Byron, con la voz trêmula y los ojos llenos de lágrimas, preguntó para el autor, cuantos socos pretendía dar en su amigo. Sorprendido, el chico preguntó el motivo de esa “estúpida” pregunta. Byron, dije: “Si no le importar, me gustaría recibir la mitad”.
Byron conquistó, también, el director de su colegio, el Doctor Joseph Drury, que - de tanta afeição - se ofreció para enseñar latim y griego la Byron. El Dr. Drury fue un gran conductor del niño Byron, sin embargo ganó diversos momentos de enxaquecas por la osadía disciplinar del chico.
Byron había si irritado con las audácias malignas de la madre. Con eso, resolvió dejar la ciudad de Southwell y partió para Londres. Allá, mientras esperaba alcanzar la maioridade, Byron decidió ser poeta, embalado por los literatos que, durante toda su adolescência, leyó.
Escribió una serie de poemas y, apoyado por una amiga de Southwell - cuyo nombre era Elizabeth - publicó su primer libro: Horas Ociosas. Byron había dedicado gran parte de su tiempo para concretizar el proyecto. Dejó al gravamen de Elizabeth la organización y la impresión.Los primeros ejemplares impresos fueron distribuidos a amigos y conocidos. Luego entonces, los consecuentes ejemplares fueron entregues a la librerías y propuestos la consignação. Byron, ansioso, visitaba el máximo posible de librerías para conferir la vendagem, que por señal era buena! Luego, comenzaron las críticas: las personas de Southwell no habían le gustar el libro, hacían críticas frías al trabajo de Byron y se sentían ofendidas con sus manifestaciones de odio al lugar (Southwell). Ya la crítica se ocupó de la duplicidade de opinión de siempre: unos elogiaban, otros arrasaban.
Byron recibía elogios de sus amigos y de familiares distantes. Sin embargo, un aviso sobre un artículo hostil y violento que sería publicado en la Revista de Edimburgo - principal órgano liberal escocés, le llegó a los oídos.Él esperaba con gran ansiedad, pero no esperaba tanto: “La poesía de ese joven Lord pertenencia a aquella cuya existencia ni Dios y ni los hombres admiten. Para disminuir su crimen, el noble autor presenta sobre todo el argumento de su menoridade. Probablemente pretende decir: ved como un menor puede escribir! Este poema fue hecho por un muchacho de 18 años... y este por uno de 16!...”, y por ahí prosigue, con un tono igualmente cruel. Byron quedó arrasado! Pensó en replicar, pero decidió callarse - de momento. Relevó el hecho de que todos los escritores pasan por eso en sus respectivas carreras y prosiguió con la misma empolgação.
Lord Byron decidió partir para un viaje incógnita, en la cual él pretendía descubrir las bellezas de los países vecinos la Inglaterra. Visitó varios países y despencou suyo me gusta a la belleza contrastante entre las obras góticas y las producidas por la guerra. Byron hallaba lindas los paisajes de una ciudad destruida por los cuerpos moribundos jugados por las esquinas. Obtuvo diversas experiencias y volvió renovado para Inglaterra. Fue, entonces, convocada su presencia en la Cámara de los Lordes para tomar posesión de su cargo. Byron actuó completamente contra las tradiciones que asolaban la Cámara: primero, fue acompañado sólo de un amigo, mientras la presencia de la familia nunca dejó de existir como principio a los Lordes. Después, actuó como un indiferente al recibir los cumplimientos del “presidente de la Cámara”. Su amigo se espantó al presenciar tamaña arrogancia: Byron ofreció al “presidente” sólo las puntas de los dedos como forma de, según él, “no iludi-lo en relación a su posible apoyo, pues no lo daría a nadie de este lugar”.
El tiempo se pasó y el poeta resolvió lanzar su más nuevo trabajo: Childe Harold. El libro contaba sus aventuras durante el viaje por la Europa y fue concebido por la sociedad como un nuevo fenómeno literario. Byron, de inicio, no creía que su libro fuera capaz de causar tanto frisson; pero, fue lo que aconteció. La obra explotó como una bomba prestes a iniciar nuevos tiempos en la vida de un hombre que, por su parte, estaba prestes a vivir algo mucho más explosivo que el éxito: el incesto.
Nace el Don Juan y la eterna tormenta...
La nueva vida se instalaba con aires de idolatría. Un rey suspenso de su puesto por toda vida y que definitivamente tomaba su debido lugar. Byron era aclamado en todas las esquinas de la gran Inglaterra. Intelectuales, políticos, artistas y - principalmente - mujeres, proclamaban su nombre en todas las discusiones imaginabais.
El pequeño joven coxo, antes rechazado por incontables chicas, era entonces el ideal imaginário de nueve entre diez mujeres inglesas. Todas fantasiavam sus feições, imaginaban suyos dotes y deslumbravam-se a los versos de una literatura excéntrica y real.
Como no podría dejar de ser, Byron hechizó el alma de incontables mujeres - en su mayoría, casadas - y vivió romances pitorescos, condenados al fin por el desprecio y por la indiferencia del poeta. Así, diversas mujeres, cuyas bodas estaban condenados a la ruinas, si esbaldavam y se dejaban cubrir por los brazos del poeta querido.
Pero Byron, frágil y propenso a la desgracia, no escaparía del peso mayor que cargaría por toda su vida: Augusta, su hermana, estaba en condiciones iguales de las mujeres casadas que se rindieron a los encantos de Byron. Su boda no iba bien, y se refugió en la casa del hermano para aliviar la tensión que la perseguía desde entonces. Byron la recibió de brazos abiertos y toda su admiración se legó en cordialidade. Sin embargo, algo bombástico alimentaba su ansia. Comenzó la enxergar la hermana con otros ojos: la veía como una semejanza, un espejo raro petrificado por idéntica sina, como una posibilidad de encontrar el Byron escondido por el ser anti-social y escéptico. Además, enxergava-a como una mujer de exorbitante belleza y que necesitaba de algo de más del que los brazos seguros de un hermano. No pensó lúcidamente, cuando olvidó la semejanza sanguínea, la hereditariedade y las anátemas profetizadas en nombre de un acto inusual y estonteante. Pero,siguió controlándose, hasta las alas de una vida errante produzcan nieblas bruscas y no suministren apoyo para la negação! Nada proponía la Byron un camino contrario al del seguido.No obstante, Augusta volvió para casa embarazada.
Versos Inscritos en una Taça Hecha de un Crânio
Traducción de Castro Alves
No, no te asustes: no huyó mi espíritu
Ve en mí un crânio, el único que existe
Del cual, mucho al contrario de una fronte viva,
Todo aquello que fluye jamás es triste.
Viví, amé, bebí, tal como tú; morí;
Que renuncie la tierra a los huesos míos
Llena! No puedes injuriar-me; tiene el gusano
Labios más repugnantes del que tus ojos.
Donde otrora brilló, tal vez, mi razón,
Para ayudar los otros brille ahora yo;
Sustituto habrá más noble que el vino
Si nuestro cerebro ya se perdió?
Bebe mientras puedas; cuando tú y los tuyos
Ya tengáis partido, otra gente
Pueda te redimir de la tierra que abrazarte,
Y festeje con el muerto y la propia rima intente.
Y por qué no? Si las frontes generan tal tristeza
A través de la existencia -corto día-,
Redimidas de los gusanos y de la argila
Al menos puedan tener alguna serventia.
pnb:بائرن