Lobby (del inglés lobby, ante-sala, pasillo[1]) es el nombre que se da a la actividad de presión, muchas veces individual, ostensiva o velada, de interferirse en las decisiones del poder público, en especial del Legislativo, en favor de intereses privados.[2]
La palabra lobby tiene origen inglés y significa salón, hall, pasillo. Según algunos estudiosos, el hecho de varias bisagras políticas acontezcan en las ante-salas (lobby) de hoteles y congresos, hizo nacer la expresión “lobbying” (lobismo) para designar las tentativas de influenciar decisiones importantes tomas por el poder público, sobre todo aquellas relacionadas la cuestiones legislativas, en consonancia con intereses privados de algunos grupos o sectores enteros de la sociedad.[carece de fuentes]
Mientras en los Estados Unidos el lobby es una actividad considerada como parte del proceso político (ser lobista es una profesión reconocida y la actividad en sí es reglamentada por leyes), en otros países como el Brasil, la actividad es informal y no reglamentada, lo que puede dar margen la interpretaciones de corrupción .[carece de fuentes]