Las lenguas de la Unión Europea son las habladas por la población de los Estados-Miembros. Incluyen no sólo las lenguas oficiales, pero también las regionales.
La política de la UE es incentivar sus ciudadanos a ser multilingues, y en especial a ser fluentes en, por lo menos, dos lenguas extranjeras, no sólo para facilitar la comunicación, pero, principalmente, para desarrollar la tolerancia y respeto para con la diversidad cultural. Hay varios programas en marcha en este sentido. El contenido de los sistemas educativos, sin embargo, permanece al criterio de cada estado. Pueden obtenerse más informaciones en Política Lingüística.
Decisiones tomadas por las instituciones de la UE son traducidas en todas las lenguas oficiales. Los ciudadanos pueden contactar aquellas y solicitar respuesta en cualquiera una de estas. En las reuniones de cúpula, es facultada traducción conforme la necesidad. Para las sesiones del Parlamento Europeo y del Consejo de la Unión Europea hay interpretación.
Las agencias de la Unión Europea no están comprendidas por el régimen lingüístico de las instituciones de la UE.
Tabla de contenido |
| Lengua | Proporción de la población de la UE hablando la lengua materna | Proporción de la población de la UE hablando otros idiomas | Total proporción hablando estas lenguas |
|---|---|---|---|
| Alemán | 24% | 12% | 36% |
| Francés | 16% | 11% | 27% |
| Inglés | 16% | 31% | 47% |
| Italiano | 16% | 2% | 18% |
| Español | 11% | 4% | 15% |
| Polaco | 9% | 3% | 12% |
| Neerlandês | 6% | 1% | 7% |
| Griego | 3% | 0% | 3% |
| Portugués | 3% | 0% | 3% |
| Sueco | 2% | 1% | 3% |
| Danés | 1% | 1% | 2% |
| Finlandés | 1% | 0% | 1% |
La situación de las lenguas minoritarias y regionales[1] de los países miembros de la YO ha sido escenario de discusiones y negociaciones cuidadosas, en virtud de las delicadas políticas internas de algunos de ellos en lo que concierne a sus respectivas minorías étnicas.