Laissez-faire es parte de la expresión en lengua francesa "laissez faire, laissez aller, laissez passer", que significa literalmente "deixai hacer, deixai ir, deixai pasar". Esta frase es lendariamente atribuida al comerciante Legendre, que a habría pronunciado en una reunión con Colbert, a finales del siglo XVII (Que faut-il faire pour vous aider? preguntó Colbert. Nous laisser faire, habría respondido Legendre). Pero no resta duda que el primer autor a usar la frase laissez-faire, en una asociación clara con su doctrina, fue el Marquês de Argenson alrededor de 1751.[1] La expresión se refiere a una filosofía económica que surgió el siglo XVIII, que defendía la existencia de mercado libre en los cambios comerciales internacionales, al contrario del fuerte proteccionismo basado en elevadas tarifas aduaneras que se sentía en la altura.
Según esa teoría, que tuvo en Adam Smith uno de sus principales defensores, el comercio internacional sin impuestos tiene mayores beneficios para las naciones envueltas del que la protección de la producción nacional faz a la importaciones de bienes .
El laissez faire se hizo el chavão del liberalismo en la versión más pura de capitalismo de que el mercado debe funcionar libremente, sin interferencia. Esta filosofía se hizo dominante en los Estados Unidos y en los países ricos de la Europa durante el final del siglo XIX hasta el inicio del siglo XX.