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Golpe de Estado en el Brasil en 1964

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El Golpe Militar de 1964 designa el conjunto de eventos ocurridos en 31 de marzo de 1964 en el Brasil, y que culminaron el día 1 de abril de 1964 en un golpe de estado. Sin embargo, para la mayoría de los militares, llamar el golpe de Revolución de 1964 estaría asociado a la idea de futuro, de esperanza y de un tiempo mejor, algo prometido para la población, debido al Estado de corrupción existente. Ese golpe concluyó el gobierno del presidente João Belchior Marques Goulart, también conocido como Jango, que había sido democráticamente electo vicepresidente por el Partido Laboral Brasileño (PTB) – en la misma elección que condujo Jânio de Silva Cuadros a la presidencia por la Unión Democrática Nacional (UDN).

Jânio renunció al mandato el mismo año de su posesión (1961) y quién debería sustituirlo automáticamente y asumir la Presidencia era João Goulart, según la Constitución vigente a la época, promulgada en 1946. Sin embargo este se encontraba en un viaje diplomático en la República Popular de la China. Militantes entonces acusaron Jango de ser comunista y lo impidieron de asumir su lugar como mandatario en el régimen presidencialista.

Tras mucha negociación, lideradas principalmente por el cunhado de Jango, Leonel de Moura Brizola, en la época gobernador del Río Grande del Sur, los apoiadores de Jango y la oposición acabaron haciendo un acuerdo político por el cual se crearía el régimen parlamentarista, pasando entonces João Goulart a ser jefe-de-Estado.

En 1963, sin embargo, hube un plebiscito, y el pueblo optó por la vuelta del régimen presidencialista. João Goulart, finalmente, asumió la presidencia de la República con amplios poderes, y durante su gobierno se hicieron aparentes varios problemas estructurales en la politica brasileña, acumulados en las décadas que precedieron el golpe y disputas de naturaleza internacional, que desestabilizaram su gobierno.

El Golpe de 1964 sometió el Brasil a un régimen alineado políticamente los Estados Unidos de la América. El régimen militar duró hasta 1985, cuando, indirectamente, fue elegido el primer presidente civil desde las elecciones de 1960, Tancredo Nieves.

Tabla de contenido

Etimologia

El historiador político italiano Norberto Bobbio define "revolución" como "la tentativa, acompañada del uso de la violencia, de derrumbar las autoridades políticas existentes y de sustituirlas, a fin de efectuar profundos cambios en las relaciones políticas, en el ordenamiento jurídico-constitucional y en la esfera socio económica". Ya el sociólogo norteamericano Jeff Goodwin, profesor de la Universidad Harvard, define "revolución" como "no sólo como una movilización de masas y un cambio de régimen, pero como un cambio más o menos rápida de las estructuras fundamentales sociales, económicas y culturales".

En 1964 hube un movimiento de reacción, por parte de sectores conservadores de la sociedad brasileña - principalmente las Fuerzas Armadas, la sociedad civil y el alto clero de la Iglesia Católica, apoyados fuertemente por la potencia dominante de la época, los Estados Unidos de la América - al temor de que el Brasil vendría a transformarse en una dictadura socialista similar a la practicada en Cuba, después del fallo del Plan Trienal del gobierno de João Goulart de estabilizar la economía, seguido de la acentuação del discurso de medidas vistas como comunistas en la época, las cuales incluían la reforma agraria y la reforma urbana. En la época, hablar en pobreza, distribución de renta y salud significaba ser tachado de comunista, aún cuando no fuera el caso.[1]

El día 13 de marzo de aquel año, fecha de la realización de comício frente a la Estación Céntrica del Brasil, en el Río de Janeiro, ante trescientas mil personas, Jango decreta la nacionalização de las refinerías privadas de petróleo y desapropriação, según él para la reforma agraria, de propiedades a la márgenes de ferrocarriles, carreteras y zonas de irrigação de açudes públicos. Se desencadenó una crisis en el país, con la economía ya desordenada y el panorama político confuso. La oposición militar vino a la tona para impedir que tales reformas se consolidaran, imponiendo, por lo tanto, un mantenimiento de la legalidad y de la estructura socioeconômica vigente.

Por eso, y por la falta de movilización de sectores más bajos de la sociedad, algunos historiadores consideran el movimiento de 1964 como un golpe de Estado.

En 1981 el general Ernesto Geisel, cuarto presidente del régimen militar, reveló para el periodista Elio Gaspari su opinión sobre el asunto:

Características generales del nuevo régimen y objetivos

El golpe de Estado condujo a la época de la historia del Brasil que fue denominada de Régimen Militar de 1964. Esta época fue caracterizada económicamente por un gran desarrollo del país, por medio de financiación norteamericana en gran escala, justificado en parte por el control del miedo comunista y de las organizaciones de trabajadores por los militares, lo que era interpretado como estabilidad política por los sectores predominantes de la economía mundial.

Sin embargo, tal desarrollo económico fue acompañado de una violenta represión política y aumento de la deuda externa, especialmente durante las décadas de 1960 y 1970 bajo la égide de la Ley de Seguridad Nacional como justificación de mantener la sociedad políticamente estable en el sentido de evitar la influencia de ideas comunistas en un mundo hendido entre dos regímenes, pero que también tuteaba contra cualquier uno que discordasse públicamente de la actuación del régimen o que pudiera provocar tal discordancia.

Además de la limitación de varias libertades (cómo las de expresión, prensa y organización), en aquella época se hicieron comunes los interrogatorios, prisiones y tortura de aquellos considerados opositores políticos del régimen militar, especialmente los que fueran considerados simpatizantes de ideas comunistas, incluyéndose muchos estudiantes, periodistas y profesores. Más allá de las prisiones, se estima que cerca de 300 disidentes perdieron la vida. Según la versión defendida por los militares, la mayoría de esas muertes habría ocurrido en combate con las Fuerzas Armadas. Sin embargo, los grupos de defensa de los derechos humanos y organizaciones de supervivientes de la dictadura militar, estiman que este número sea muy mayor.

Este hecho inicial fue denominado por los militares que lo ejecutaron así como el régimen que se sucedió como "Revolución de 1964". Pero la noción de que se trataría de una revolución perdió parte de su aceptación por la sociedad brasileña desde meados de los años 1970, con la apertura democrática entonces iniciada, lo que traje a la tona los asesinatos y torturas cometidos en nombre de este régimen.

Viendo los movimientos de izquierda creciendo y por la influencia de la propaganda de los movimientos comunistas, fue iniciado un movimiento de contra-propaganda conocido como peligro rojo[2], o peligro comunista [3].

Según relatos publicados por el Departamento de Documentación Histórica de la Fundación Getúlio Vargas [4]:

Según la FGV, había algunos factores históricos que posicionaban las Fuerzas Armadas del Brasil contra el comunismo, acentuando la polarização ideológica en el Brasil[5]:

Situación de la época

Situación internacional

La Guerra Fría estaba esparciendo el temor por el rápido avance del llamado, por la extrema derecha, peligro rojo.

Las izquierdas espelhavam-se en los regímenes socialistas implantados en Cuba, China y Unión Soviética. El temor al comunismo influenció la eclosão de una serie de golpes militares en la América Latina, seguidos por dictaduras militares de orientación ideológica a la derecha, con el supuesto aval de sucesivos gobiernos de los Estados Unidos de la América, que consideraban la América Latina como su área de influencia.

Cuba y China pasaron financiar grupos de izquierda en la América Latina, iniciando un movimiento para implantar el comunismo en la región, lo que de cierta forma influenció en la eclosão de una serie de golpes milites apoyados y financiados por los Estados Unidos, que temían el avance comunista en el Continente. Los EUA no admitían que los movimientos igualitários y de desarrollo regionales fueran contaminados por la doctrina comunista de carácter stalinista o maoista .

Con la polarização de las ideologías hube la eclosão de incontables golpes de estado financiados por los gobiernos americanos, soviéticos y chinos.

Guerra Fría

El origen de la Guerra Fría remonta de la rivalidade entre los Estados Unidos y la Unión Soviética ocurrida a mediados de la Segunda Guerra Mundial.

Aunque muchos afirmen existan raíces más profundas provindas del inicio del siglo XX, a partir del fin de la década de 1940 las desavenças entre los dos bloques acirrou-si, pues, ambos afirmaban que sus sistemas eran los vencedores de la guerra que barrió el planeta en la época.

ES sabido que debidos esfuerzos de guerra, acabaron por surgir las dos superpotencias militares, que seguían ideologías antagônicas, acirrando aún más las desavenças en todos los campos del conocimiento, de la tecnología y de la cultura.

Los comunistas, a través de un sistema socialista autoritário, detenían el poder del bloque a través de sistemas ditatoriais, los capitalistas mantenían el poder a través del control económico, cuya estructura también financiaba dictaduras derechistas, que también eran sistemas autoritários.

En la América Latina no eran raros los gobiernos dirigidos por caudilhos que podrían pender para el bloque que bien les conviniera. En este panorama, todos se decían demócratas.

De esta forma, el mundo estaba en plena guerra fría, la mayoría de los países occidentales se decían democráticos y afirmaban mantener la libre expresión.

Dicen algunos que existían algunas excepciones a la libertades democráticas como las dictaduras en la América Latina. ES sabido sin embargo, que los Estados Unidos aceptaban, financiaban y apoyaban dictaduras de la derecha en países en los cuales creían haber riesgo de migración para el bloque comunista, como en el caso de la Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Haití, Perú, Paraguay, Uruguay etc.

Situación nacional

En el Brasil, el golpe de 1964 y la consecuente toma del poder por los militares contó con el apoyo del grande empresariado brasileño, temeroso que las medidas reformistas del presidente João Goulart desencadenaran un golpe comunista, particularmente debido a la nacionalizações.

La población, en el inicio confusa y receosa, después desinformada por la represión a la prensa, acabó acomodándose a medida que la economía, aparentemente, mejoraba.

Bipolarização

Durante la eclosão del golpe de 1964 había dos corrientes ideológicas en el Brasil, siendo una de izquierda y otra derechista. Aquellas corrientes tenían movimientos populares de ambas facciones, se cree financiados con capital externo. Además de la polarização, existía también un fuerte sentimiento antigetulista, motivador del movimiento militar que derrumbó Jango.

Factores políticos

Factor desestabilizador

El golpe no fue algo repentino, él fue amadurecendo a los pocos. El motivo alegado era el comunismo. El contexto, sin embargo, era mucho más complejo: la estatização promovida por Jango y las visiones conflitantes entre la política y la economía de ambas corrientes de pensamiento, particularmente de la extrema derecha y extrema izquierda, venían contraponiéndose desde el inicio del siglo XX, siendo las alternativas mixtas aún en estágio embrionário.

El golpe militar de 1964 comenzó a ocurrir diez años antes, en 1954. Un movimiento político-militar conservador descontente con Getúlio Vargas y su condición de exdictador, además de denuncias de corrupción, aliados a los Estados Unidos de la América, intentó derrumbar el entonces presidente Getúlio Vargas, que abafou el golpe terminando con su propia vida en un suicidio. La repercusión de la carta-testamento de Getúlio Vargas contuvo cualesquier movimentações y desestabilizou profundamente la estructura política del Brasil.

Pasados el impacto y la comoção social que se siguieron al suicidio, en 1955 opositores de Vargas intentaron impedir las elecciones sabiendo de su probable derrota.

Hube así una tentativa de golpe, impedida por la acción firme y corajosa del mariscal Henrique Batista Duffles Teixeira Lott, que garantizó la elección y la posterior posesión de Juscelino Kubitschek.

Jânio y la tentativa de un autogolpe

En 1961, cuando Jânio Cuadros renunció, asumió la presidencia el entonces vicepresidente João Goulart, y hube suposiciones de un autogolpe fracasado.

Goulart era visto como sucesor político de Getúlio Vargas y era, también, cunhado del gobernador del Río Grande del Sur, Leonel Brizola, que defendía la realización de reformas de base en el Brasil, incluyendo la reforma agraria y la reforma urbana.

Las reformas de base disgustaban los sectores conservadores, la clase media, y dirigentes de multinacionales, que vendo sus negocios en riesgo en el Brasil financiaron en 1961 la creación del IPES. Y a través de su poderio político financiero y de lobby en el Congreso Nacional acabaron por moverse en el sentido de impedir la posesión de Jango.

Por influencia de grupos más moderados, hube un acuerdo político estableciendo el régimen parlamentarista, lo que significaría que Goulart sería jefe de estado, pero no jefe de gobierno - de esta forma tendría puedas reducidos, pero permanecería en el gobierno.

Jango llegó al poder a través de una elección que llevó Jânio Cuadros a la presidencia por la UDN y el propio João Goulart a la vice-presidencia por el PTB. O sea presidente y vicepresidente eran enemigos políticos. Esta situación fue posible debido a una legislación electoral que permitía que se votara en el presidente de una chapa y en el vicepresidente de otra.

Debido a la fuerzas políticas actuantes en el país, en 1962 fue convocado un plebiscito para escoger cual la forma de gobierno el Brasil adoptaría: o retornaba al presidencialismo o permanecía en el parlamentarismo. El pueblo optó maciçamente por el presidencialismo, con 9,5 millones de votos contra 2 millones datos al parlamentarismo. Goulart comenzó a gobernar intentando conciliar los intereses de su gobierno con los intereses políticos de los más conservadores y también de los políticos progresistas en el Congreso Nacional.

Debido a boicotes de ambas corrientes, hube una grande tarda en implantar las reformas de base. Los sectores más a la izquierda, inclusive dentro del propio PTB, se alejaron de la base governista e iniciaron protestas reivindicativos. Hube un aumento de precios de los más diversos productos y servicios. De esta manera, la inflación aceleró y las medidas económicas del gobierno fueron duramente atacadas por los grupos más a la izquierda. Estos veían en las medidas sólo la continuación de una política anticuada que ellos mismos combatían. Se iniciaron huelgas comandadas por la CGT , lo que repercutía apenas en los sectores patronais.

Así, los sectores más a la izquierda y los más a la derecha se movieron y desestabilizaram la política y la economía.

En 4 octubre de 1963 Goulart solicita el estado de casa de campo al Congreso Nacional por el plazo de 30 días. La justificación del Ministerio de la Justicia es que el gobierno necesitaría de poderes especiales para impedir la comoção de "guerra civil" que ponía en peligro las instituciones democráticas. La maniobra fue repelida inclusive por la izquierda, y la iniciativa fue vista como una tentativa de golpe por parte de Jango.

Hube también una importante guinada en dirección la reformas de base de inspiración socialista. Se junta a la tensión política la presión del declínio económico.

Revuelta de los marineros

La revuelta de los marineros fue un motim realizado por los marineros de la Marina del Brasil que se sucedió en 25 de marzo de 1964 . Se constituyó en una asamblea de más de dos mil marineros de baja patente (marineros y taifeiros), que se realizó en el edificio del sindicato de los metalúrgicos, en el Río de Janeiro. Los amotinados exigían mejores condiciones para los militares y también pedían apoyo a la reformas políticas de base apregoadas por el presidente João Goulart. La asamblea fue chefiada por José Anselmo de Santos, más conocido como Cabo Anselmo.

El entonces ministro de la marina, Sílvio Flota ordenó la prisión de los líderes amotinados, enviando destacamento de los fuzileiros navales, comandados por el almirante Cândido Aragão. Al final los fuzileiros se juntan al movimiento.

Poco después de la rechaza del comandante Aragão en debelar el movimiento, Jango expediu órdenes prohibiendo cualquier invasión de la asamblea y exonerou el ministro Moto. El día siguiente, 26 de marzo, el ministro del trabajo Amauri negoció un acuerdo, y los marineros concordaron en dejar el edificio pacíficamente.

Luego enseguida, los líderes del movimiento fueron prendidos por los militares, por motim. Goulart concedió perdón a los amotinados, creando un fuerte constrangimento entre los militares delante de la prensa y sociedad. Luego después, día 30 de marzo, víspera del golpe, Goulart buscó apoyo por su gobierno junto a algunos sargentos.[6]

Las estatizações y los supuestos fraudes financieros

Las recientes estatizações hechas por Leonel Brizola en las compañías telefónica y de energía del Río Grande del Sur, ambas pertenecientes a grupos de los EUA, crearon un clima tenso entre Brasil y Estados Unidos.

Brizola denunció un acuerdo de indemnización fraudulenta hecho con las compañías de los EUA, antiguas propietarias de las estatales recién creadas del Río Grande del Sur. El ministerio cayó y el acuerdo fue suspenso, disgustando a los Estados Unidos.

Los sargentos, los estudiantes y los Grupos de los Once

Paralelamente, había el movimiento de los sargentos ideologicamente conectados al gobernador Brizola. Estos pleiteavam el derecho de ser electos, ya que sus posesiones habían sido impedidas por el Supremo Tribunal Federal. El movimiento estudantil, de orientación izquierdista, realizaba protestas en las calles.

El efecto de la organización de sargentos y cabos en grupos políticos no puede ser subestimado en relación al descontento de los militares con el gobierno de Jango, principalmente por la conexión de estos con Brizola, que era cunhado del Presidente, pues subvertia la jerarquía militar, uno de los preceptos más importantes y tal vez la propia alma de las Fuerzas Armadas.

Brizola creó el movimiento llamado de Grupos de los Once, que consistía en la organización popular en grupos de once personas, para fiscalizar parlamentarias y militares (ya previendo tentativas de golpes) y presionar el gobierno y el congreso por las reformas de base.

Reacción de la derecha

Los políticos del PSD, más conservadores, temiendo una radicalização a la izquierda dejan de apoyar el gobierno. La situación política de Goulart se hace insustentável, pues no tenía apoyo total del PTB y ni de los comunistas. No consigue gobernar de forma conciliatória.

La UDN y el PSD temían por el crecimiento del PTB, ya que Leonel Brizola era el favorito para las elecciones presidenciales que acontecerían.

Se creó el miedo de que Goulart llevaría el país a un golpe de estado con la implantación de un régimen político en los moldes de Cuba y China. Era el "peligro comunista", que serviría después como justificación para el golpe.

Comício de la Central del Brasil y la eclosão del golpe

El comício de Goulart y Brizola, en la Central del Brasil, en 13 de marzo de 1964, fue la llave para dar inicio al golpe. Quedó conocido como Comício de la Central.[7]

Brizola y Goulart anunciaban las reformas de base, incluyendo un plebiscito por la convocatoria de nueva constituyente, la reforma agraria y la nacionalização de las refinerías particulares de petróleo.[8]

Los políticos de la UDN y del PSD sabían que Brizola era favorito para las elecciones presidenciales y que el pueblo apoyaría su proyecto, luego, la alianza UDN-Militares-Estados Unidos inició su movilización definitiva en dirección al golpe.

Desde 1961 el IPES estaba movilizando la clase media. Siendo el Brasil de mayoría católica, la sociedad cristiana fue movilizada para la Marcha de la Familia con Dios Por la Libertad, reuniendo 500 mil personas.[9]

El uso de la religión

En la Marcha de la Familia con Dios Por la Libertad participaron quinientas mil personas el día 19 de marzo de 1964. Los manifestantes fueron de la plaza de la República y siguieron en dirección a la plaza de la Sé, donde fue rezada una misa para aquello que fue llamado de "salvación de la democracia". El padre Patrick Peyton, conocido por su campaña anticomunista, rezó la misa.[9]

La marcha tuvo su amplio éxito garantizado por Adhemar de Barros y Carlos Lacerda. La finalidad de esta era movilizar la mayor cantidad posible de participantes para dar respaldo popular y facilitar a los militares la organización de la derrumbada de Goulart con el apoyo de los políticos y de la sociedad organizada.[10]

En la época, sectores conservadores de otras iglesias también se juntaron al apoyo a la cruzadas "anticomunistas". La Iglesia Metodista, por ejemplo, se encontraba hendida, con sectores simpáticos a la reformas de Jango, y otros fuertemente alineados a los movimientos golpistas. Cabe acordar aquí que, más tarde, ocurrió el cierre de la Facultad de Teologia de esta Iglesia, al final de 1968, en sintonia con lo AY-5.[11][12] Muchos patores de las Iglesias Metodista, Luterana y Presbiteriana fueron perseguidos. Algunos alejados de la vida eclesiástica y compulsoriamente jubilados. Esas iglesias estaban claramente hendidas entre los favorables al golpe y los contrarios conectados a la comunidades eclesiásticas de base.[13]

La movimentação popular fue financiada por el IPES.[14]

Apoyo logístico de los EUA

Reunión de Kennedy con Lincoln Gordon

Entre 11h55m y 12h20m, de 30 de julio de 1962, ocurrió en Casa Branca una reunión que ya apuntaba la influencia que tendrían los Estados Unidos en el golpe que vendría a ocurrir en el Brasil dos años más tarde. En la presencia del subsecretário de Estado para Asuntos Interamericanos, Richard Goodwin y del asesor especial para Asuntos de Seguridad Nacional, McGeorge Bundy, y el embajador americano en el Brasil, Lincoln Gordon, que tenía viniendo Washington relatar a John Kennedy la conversación personal que había tenido con el presidente João Goulart, el día 23 de julio 1962, en Brasilia, Kennedy instruyó Gordon a interferir activamente en la política interna brasileña.[15][16]

(Kennedy): - Entonces, lo que vamos a hacer ? Yo digo, quien vamos a escoger? Nodos tenemos que mandar para allá alguien que pueda establecer conexión muy rápidas... y tiene que hablar en portugués. (Goodwin): - Por qué no hablamos con el Ros Gilpatric o alguien... (Kennedy): - Óptimo, pero esto tiene que ser hecho hoy. (Quince segundos suprimidos como documento clasificado.)
John Kennedy, Lincoln Gordon,Richard Goodwin [15]

Financiación electoral

El presidente norte americano John Kennedy a través del intervencionismo político en el Brasil, ordenó la financiación de las campañas. Según el ex-agente de la CIA, Philip Agee, los fondos provenientes de fuentes extranjeras fueron utilizados en la campaña de ocho candidatos a los gobiernos de los 11 estados donde hube elecciones . Hube también el apoyo a 15 candidatos a Senado, a 250 candidatos a la Cámara y de más de quinientos candidatos a la Asambleas Legislativas.

Fueron hechas donaciones a través del IBAD. Como la bancada de izquierda aumentó, las donaciones de campaña resultaron en una CPI, que purificó su procedencia. Vino a través de los bancos Royal Bank of Canada, Bank of Boston y First National City Bank. Los militares brasileños y con respaldo político y económico de las fuerzas de la UDN, lideradas por Carlos Lacerda, pasaron modelar un movimiento para remover Jango del poder.

Pedido de apoyo de Lacerda

Lacerda había pedido una intervención de los EUA en la política brasileña, conforme entrevista al correspondiente en el Brasil de Los Angeles Equipos, Julien Hart. Su actitud causó una crisis política con los ministros milites solicitando el estado de casa de campo y la prisión de Lacerda.

El estado de casa de campo fue rechazada por el congreso, con la izquierda sospechando que fuera una trampa de los militares para prender los líderes de izquierda como Brizola y Miguel Arraes.

Operaciones de logística

Como los archivos del gobierno de Lyndon Johnson comprobarían, veinte años más tarde, fue hecha una operación militar llamada Operación Brother Sam para tutear en el Brasil en apoyo a la Operación Popeye de los militares.

Solamente el año de 1962, casi cinco mil ciudadanos americanos entraron en el Brasil, número muy superior a la media histórica conforme estudio de Jorge Ferreira en Rev. Bras. Hist. vol.24 en el.47, São Paulo 2004, "La estrategia del enfrentamiento: el frente de movilización popular".

Aún: (sic) "…el diputado José Joffily, del partido Social-Democrático (PSD), denunció la "penetration" y, en el principio de 1963, el periodista José Frejat, a través de "El Semanario", reveló que más de 5.000 militares norteamericanos, "fantasiados de civiles", desarrollaban, en el Nordeste, intenso trabajo de espionaje y desagregação del Brasil, para dividir el territorio nacional…"

Darcy Ribeiro citó aunque "fue desencadenado con fuerte contingente armado, postado en el Oporto de Victoria, con instrucciones de marchar sobre Bello Horizonte.".

La "Brother Sam" objetivava aprovisionar con combustible y armas los militares golpistas. Lo porta-aviones americano USS Forrestal (CVA-59) y destróieres fueron enviados a la costa brasileña y quedaron prójimos del puerto de Victoria (ES).

Corrientes de pensamiento de la época

Jango, por su naturaleza populista seguía la tradición de Getúlio Vargas, además de influencia de la izquierda. Los militares imponían la seguridad y el desarrollo conforme doctrina de la Escuela Superior de Guerra, cuya orientación filosófica seguía la política del National War College desde el final de la Segunda Guerra Mundial e inicio de la Guerra Fría.

Cronologia del golpe

El día 28 de marzo de 1964, en la ciudad de Juez de Fuera, los generales Olímpio Mourão Hijo y Odílio Denys se reunieron con el Gobernador de Minas Generales el banquero Magalhães Pinto. Pinto fue uno de los principales financiadores del IPES.

La finalidad de la reunión era el establecimiento de una fecha para el inicio de la movilización que culminaría con el golpe militar de 1964.

Las fechas

La fecha establecida para el inicio de las operaciones militares para el golpe fue el día 4 de abril de 1964. Conforme descrito por los periódicos El Estado de S. Paulo[17] y Hoja de S. Paulo[18], el general Carlos Guedes, de la Infantaria, afirmó que no podría ser dado el golpe en la fecha planeada, pues "nada que se hace en luna de cuarto minguante da correcto". Consta que los golpistas habían combinado en postergar la movilización para tras el día 8 de abril de 1964.

En 31 de marzo de 1964 el general Olímpio Mourão resolvió intempestivamente partir con sus tropas para el Río de Janeiro a la tres horas de la mañana. Este acto, según los periódicos, fue considerado impulsivo por el mariscal Humberto de Alencar Castello Blanco.

Castello Blanco, al saber de la partida de Olímpio Mourão, telefoneó para Magalhães Pinto con el intuito de coger lo levante. Consta que el Mariscal consideraba el movimiento prematuro e intempestivo.

Pinto argumentó que una vez iniciado el desenlace, sería un error parar, pues alertaría las fuerzas legalistas pudiendo agravar la situación.

Años más tarde el Diputado Armando Falcão preguntó al general Olímpio Mourão el porquê de la actitud precipitada. La respuesta del militar divulgada por la prensa fue: "En cuestión de política soy una vaca fardada."

Según analistas, la precipitación fue un acto temerário de falta de visión estratégica que fue anchamente discutido por historiadores y por la prensa en el sentido de que se hubiera reacción podría haber causado una guerra civil en el Brasil. Para tal bastaría que Goulart tuviera una parcela de apoyo de otros segmentos de las Fuerzas Armadas leales a la Constitución Brasileña, entre ellas el General Armando de Moraes Ancla.

La Prensa

Antes de la dictadura, periódicos como El Globo, Periódico del Brasil, Correo de la Mañana y Diario de Noticias predicaron abiertamente la deposição del presidente. Solamente el periódico Última Hora se opuso al golpe.

En 31 de marzo, la mayoría de la prensa apoyaba el fin del gobierno João Goulart:

"Sería rematada locura continúen las fuerzas democráticas desunidas e inoperantes, mientras los enemigos del régimen van, paulatinamente, haciendo ruir todo aquello que los impide de alcanzar el poder. Como dijimos muchas veces, la democracia no debe ser un régimen suicida, que dé a sus adversarios el derecho de trucidá-la, para no incorrer en el riesgo de herir una legalidad que sus adversarios son los primeros a desrespeitar" - El Globo de 31 de marzo de 1964.

"(...) Además de que los lamentables acontecimientos fueron el resultado de un plan ejecutado con perfeição y dirigido por un grupo ya identificado por la Nación Brasileña como interesado en la subversão general del País, con características nítidamente comunistas". - Correo del Pueblo de 31 de marzo de 1964.

"El Ejército y los desmandos del Presidente. Si la rebelión de los sargentos de la Aeronáutica fuera suficiente para anular prácticamente la eficiencia de la Arma, la subversão de la orden en la Marina asumía las dimensiones de un verdadero desastre nacional." - El Estado de S. Paulo de 31 de marzo de 1964.

"Aquello que los enemigos externos nunca consiguieron, comienza a ser alcanzado por elementos que tutéan internamente, o sea, dentro del propio País. Se debe reconocer, hoy, que la Marina como fuerza organizada no existe más. Y hay un trabajo pertinaz para hacer la misma cosa con los otros dos ramos de las Fuerzas Armadas". - Hoja de S. Paulo de 31 de marzo de 1964.

"Basta! No es posible continuar en este caos en todos los sectores. Tanto en el lado administrativo como en el lado económico y financiero". - Correo de la Mañana de 31 de marzo de 1964.

"ES pronto para hablar de los programas administrativos, de la Revolución. Pero es incontestável que un clima de orden sustituyó lo que dominaba el País, donde ni aún en las Fuerzas Armadas se mantenían en los principios de rígida disciplina jerárquica que las caracterizan". - Hoja de S. Paulo de 31 de marzo de 1964.

Según el periodista Fernando Molica: "La gran mayoría de los periódicos era favorable a la derrumbada del gobierno João Goulart y festejó el golpe…"[19]

Según Mino Carta, "la Hoja de S. Paulo no sólo nunca fue censurada, como prestaba su C-14,(popular Chevrolet Veraneio), usado para transportar el periódico, para recoger torturados o personas que irían a ser torturadas en la Oban, Operación Bandeirante".

La secuencia del golpe

Enseguida a la marcha seguida por Olímpio Mourão Hijo, el general Ancla había recibido orden de João Goulart para prender Castello Blanco, sin embargo no a cumplió.

Comandando el Destacamento Sampaio para interceptar el Destacamento Tiradentes comandado por el general Murici, el general Ancla, aunque con tropa muy más poderosa y armada, según sus palabras "no quise derramamento de sangre brasileña tirando contra la juventud del país".

Si las fuerzas se enfrentaran en el Valle del Paraíba, donde se encontraron, con certeza se iniciaría una guerra civil, y, según los cronistas de la prensa, era todo que los militares no querían.

La unión de las tropas

Al se encuentren, en vez de haber enfrentamiento las tropas se unieron y marcharon en dirección al Río de Janeiro. A la diecisiete horas del día 31 de marzo de 1964, se hizo el golpe.

El Segundo Ejército era comandado por el general Amauri Kruel, que, en contacto telefónico con el presidente, recibió un pedido de apoyo para poner fin al avance.

Kruel impuso la condición del cierre del CGT y la prisión de sus dirigentes para apoyar Jango, en el que tuvo la negativa del Gobernante, entonces sus tropas se dirigieron para el Río de Janeiro por la Vía Dutra, donde fueron interceptadas por el general Emílio Garrastazu Médici, que estaba con los cadetes de las Agujas Negras a su frente.

El día 1 de abril de 1964 hube una reunión entre Ancla y Kruel que, convencidos por Médici, se unieron de hecho a los demás militares. Durante las negociaciones fue decidida la unión de las tropas.

La prisión de Miguel Arraes y João Dória

Mientras esto, en el Nordeste, Miguel Arraes, gobernador de Pernambuco , y João Dória, gobernador de Sergipe , eran prendidos como traidores de la nación.

Jango se refugia en el Río Grande del Sur

El Cuarto Ejército comandado por el General Justino Bastos dominaba estratégicamente toda la situación, y João Goulart había volado para Brasilia para buscar apoyo del Congreso. En la Guanabara , Carlos Lacerda había puesto a policía a la caza de colaboradores de Goulart bloqueando calles y accesos con camiones de basura. Las tropas de la policía de Lacerda llegaron a cercar el palacio Guanabara, en una tentativa de prender el Presidente de la República.

Mientras era perseguido por los golpistas, Goulart se reunió con el general Nicolau Quedo, comandante militar de Brasilia , y el general Assis Brasil, jefe de la Casa Militar.

Preparó un comunicado a la nación, informando que iría para el Río Grande del Sur para unirse a la fuerzas del III Ejército, bajo el mando del general Ladário Teles, informando sobre el golpe y conclamando la población a luchar por la legalidad.

Darcy Ribeiro y Waldir Pires hablaron a la población en la televisión . El gobierno aún controlaba los medios de comunicación en Brasilia. El presidente intentó viajar para Porto Alegre en avión de carrera, sin embargo el despegue fue sabotada por golpistas. Jango voló entonces en el avión presidencial, arriesgándose a ser abatido por militares.

A pesar del acuerdo con el general Nicolau Quedo establecer que las tropas quedarían en los cuarteles en Brasilia, los militares ocuparon las imediações del Congreso para impedir manifestaciones populares. Estas estaban previstas si los congresistas se reunieran para votar el impedimento del presidente.

El motivo sería el hecho del jefe de la nación haber se ausentado del país. Darcy Ribeiro hizo entonces un comunicado, leído por Doutel de Andrade en la tribuna del Congreso Nacional, ya en la madrugada del día 2 de abril.

La acción del Congreso

El senador Auro Suenes de Moura Andrade, presidente del Congreso Nacional, a pesar del presidente de la República estar en el País, declaró vaga la presidencia. Alegó que el presidente había salido del Brasil y que el comunicado de Darcy Ribeiro era mentiroso.

Andrade empossou el presidente de la Cámara Ranieri Mazzilli como gobernante provisional, acto considerado años después por juristas como irregular. Enseguida mandó desconectar los micrófonos y las luces rápidamente, bajo protestas de Tancredo Nieves.

Los participantes del Congreso Brasileño crearon así condiciones para el golpe militar y la dictadura que se seguiría.

Jango va aunque del Brasil

Consta que Darcy Ribeiro intentó convencer el presidente a resistir, como explicó en testimonio.[20]

Darcy consideraba que el gobierno debería resistir usando la aviación comandada por el brigadeiro Teixeira para contener las tropas de Olímpio Mourão, compuesta de reclutas desarmados, y los fuzileiros comandados por almirante Aragão, que podrían entonces prenda Carlos Lacerda y Castello Blanco.

Goulart se rechazó a resistir pues fue informado que los golpistas tenían el apoyo de la armada americana que estaba encaminándose para el Brasil, lo que podría conflagrar una guerra civil. João Goulart tenía el apoyo del tercer Ejército comandado por el general Ladário Teles, y de Leonel Brizola. Sin embargo decidió ir aunque del Brasil, a partir de entonces habría surgido una dura enemistad entre Brizola y João Goulart, que perduraria hasta 1976.

El general Argemiro de Assis Brasil fue figura determinante en la fuga de Jango del país durante el golpe, pues lo protegió y a su familia, guiándolo en seguridad para el Uruguay. Al presentarse a la autoridades que asumieron al poder, el general fue prendido, procesado y su carrera profesional interrumpida siendo considerado traidor. Ante el Ejército Brasileño el general Assis Brasil pasó a ser considerado muerto, perdiendo así todos sus derechos y los años dedicados a aquella arma.

Consolidación del régimen militar

El periódico Última Hora y la sede de la UNE fueron destruidos por militantes de Lacerda, muchas de las organizaciones que apoyaban Jango tuvieron sus líderes prendidos y perseguidos por la dictadura.

A La medida en que el golpe milite fue avanzando las libertades individuales de la población brasileña fueron siendo extintas con la cementación del régimen.

La imposición de un estado de excepción con la ruptura de los derechos civiles de la población y una dictadura militar con la alineación política-económico bajo tutela y protección de los Estados Unidos de la América, según aquellos, era primordial para la modernización del Brasil, y, había la doctrina propagandeada de que "lo que era bueno para los Estados Unidos era bueno para el Brasil".

Base de apoyo militar

El movimiento político militar de 1964 fue un golpe de estado, por lo tanto no solamente militar. El Congreso y la sociedad civil tuvieron su parcela de responsabilidad aceptando el patrocínio financiero y logístico de los Estados Unidos. La Operación Brother Sam, conforme ampliamente divulgado por la propia prensa nacional y extranjera, tuvo papel importante en respaldar la Operación Popeye deflagrada por Olímpio Mourão Hijo. El National Security Archive, entidad de investigación y divulgación de documentos secretos del gobierno norteamericano, por ocasión de los cuarenta años del golpe militar, divulgó documentos ya en dominio público del primero escalão del gobierno norteamericano de la época.

Según los archivos, para el presidente Lyndon Johnson lo que estaba en juego era el enfrentamiento global entre el comunismo soviético y la democracia. Por esa razón Johnson estaba dispuesto a hacer lo que fuera preciso para ayudar el movimiento que derrumbó João Goulart.

La embajada y los consulados norte americanos en el Brasil, tenían agentes de la CIA encargados de levantar informaciones sobre las actividades de comunistas y militares en el Brasil.

Según la revista Vea, en la edición 1 848, de 7 de abril de 2004, "los militares y empresarios que conspiravam contra Jango tenían el hábito de pedir apoyo a los americanos para sus aspiraciones golpistas, revela un informe de Lincoln Gordon de 27 de marzo de 1964 (…) Una nueva lleva de papeles publicada la semana pasada en la web del National Security Archive".

La quiebra de la jerarquía

Una justificación presentada a la opinión pública por los militares después de la revolución, era a de que este era un movimiento político militar para derrumbar Jango y restablecer la jerarquía militar vertical sacudida en las Fuerzas Armadas, por el apoyo del presidente de la República a la lucha emancipatória de los sargentos y marineros , que querían candidatarse a cargos públicos. Este era "acto considerado irregular por la propia legislación y por la Constitución vigente". También afirmaban que querían evitar la contaminación de las doctrinas de izquierda en el Brasil por los Chinos, Cubanos y Soviéticos. Afirmaban aunque la finalidad del golpe fue también controlar la inflación y colocar el país "en los ejes".

El golpe de 1964 se transformó en una sucesión de actos institucionales, pero también de construcciones de grandes obras. La modernización elevó el país como una de las grandes economías mundiales. Las deudas generadas por las famosas "Obras Faraónicas", al final de la dictadura, generaron una inflación galopante que llevaron el Brasil a un periodo llamado posteriormente por algunos sectores de la Prensa como "La década perdida".

Las promesas

En el inicio hube la promesa a la élite, a la clase media y a la población en general (informada fartamente en el radio, en la televisión y en la prensa en general), que la Constitución de 1946, la normalidad democrática y las elecciones serían preservadas y restablecidas rápidamente (en 1966, a más tardar), luego al final del mandato de Jango, que estaría siendo llenado por los interventores militares.

Según la Fundación Getúlio Vargas:

En el pensamiento vigente de la época, el Brasil estaba perdido en huelgas, "baderna", corrupción, "roubalheira" e inflación, por lo tanto habría que ser hecho algo urgente para restablecer una supuesta orden democrática.

La propaganda institucional (ver IPES) era farta. La sociedad estaba dividida por la ideología.

ES alegado que cualquiera que fuera la dirección tomada, fatalmente el Brasil sería una dictadura, o de izquierda, al estilo soviético, chino, o cubano, o derechista, como tantas otras que florecieron en la América Latina.

Así, hube la dictadura derechista, alineándose al bloque liderado y financiado por los Estados Unidos.

Después del golpe de 1964

Luego después del golpe de 1964, en sus primeros 4 años, la dictadura fue endureciendo y cerrando el régimen a los pocos. El periodo comprendido entre 1968 y 1975 fue determinante para la nomenclatura histórica conocida como "años de plomo". Vinieron los Actos Institucionales, artificialismos creados para dar legitimidad jurídica la acciones políticas contrarias a la Constitución Brasileña de 1946, culminando en una dictadura.

Dieciocho millones de electores brasileños sufrieron de las restricciones impuestas por seguidos Actos Institucionales que ignoraban y cancelaban la validez de la Constitución Brasileña, creando un estado de excepción, suspendiendo la democracia.

Queriendo imponer una plantilla socio, político y económico para el Brasil, la dictadura milite sin embargo intentó forjar un ambiente democrático, y no se destacó por un gobernante definido o personalista. Durante su vigencia, la dictadura militar no era oficialmente conocida por este nombre, pero por el nombre de "Revolución" y sus gobiernos eran considerados "revolucionarios". La visión crítica del régimen sólo comenzó a ser permitida a partir de 1974, cuando el general Ernesto Geisel determinó la apertura lenta y gradual de la vida socio-política del país.

El golpe también fue recibido con alivio por el gobierno norteamericano, satisfecho de ver que el Brasil no seguía el mismo camino de Cuba, donde la guerrilla liderada por Fidel Castro había conseguido tomar el poder. Los Estados Unidos acompañaron de cerca la conspiración y el desenrolar de los acontecimientos, principalmente a través de su embajador en el Brasil, Lincoln Gordon, y del adido militar, Vernon Walters, y habían decidido, a través de la secreta "Operación Brother Sam", dar apoyo logístico a los militares golpistas, si estos enfrentaran una larga resistencia por parte de fuerzas leales la Jango.

Corrientes ideológicas militares

Según el teniente-coronel de Infantaria y Estado-Mayor del Ejército Brasileño Manuel Soriano Neto, en palestra comemorativa proferida en la AMAN en 12 de septiembre de 1985, en homenaje al centenario del mariscal José Persona:

"Con las desavenças que grassavam en la corriente outubrista, el tenentismo viene a se desintegrar. Tal hecho se da después de la Revolución de 1932, mormente durante el año de 1933, cuando se formaba la Asamblea Nacional Constituyente. Parcelas de las Fuerzas Armadas se desgarraram para la izquierda y para la derecha, incorporándose a la Alianza Nacional Libertadora y a la Acción Integralista Brasileña, que apregoavam ideologías importadas, no condizentes con la idiossincrasia de nuestro pueblo."

Por lo tanto, dentro de las fuerzas armadas brasileñas, existía una grave cisão interna de orden ideológica y, aún había otra división entre los moderados y la línea dura.

Sin embargo había también el sentimiento patriótico auténtico que mantuvo ocultas de la población todas las desavenças internas.

Los grupos concurrentes entre sí defendían puntos de vistas diferentes:

Doctrina de la seguridad nacional

Para los dos grupos era necesario salvaguardar el Brasil contra el poder del comunismo internacional (además del anti-getulismo, léase populismo).

Según la doctrina de los militares, el enemigo debía ser extirpado a todo coste y los gobiernos populistas serían una puerta de entrada para el desorden, subversão y propiciarían la entrada de ideologías nocivas a la nación.

Las facciones contrarias internamente en las fuerzas armadas acabaron uniéndose a pesar de la no concordância metodológica. De esta forma, los militares más radicales se aglutinaron al general Costa y Silva, y los más estratégicos al general Humberto de Alencar Castelo Branco.

Muchos militares de la época afirman que se la orientación filosófico-ideológica de las fuerzas armadas fuera para la izquierda, estas defenderían de la misma forma la línea de pensamiento, solamente el enemigo que cambiaría de lado, lo que importaba era la seguridad de la Nación.

Beneficiados

Entre los que apoyarían el golpe militar, había muchos especuladores de capital, banqueros, grandes latifundiários, sectores de la industria mecánica, construcción civil, y principalmente políticos oportunistas que intercambiaban de partido independiente de su orientación ideológica. Los mayores financiadores del golpe fueron principalmente las grandes oligarquias del Brasil, además de multinacionales estado-unidenses, en torno a trescientas empresas inicialmente.

Vea también:

Se localizaba en el edificio Avenida Céntrica, en el Río de Janeiro, vigésimo séptimo piso, con trece salas.

Milagro económico

El surto de crecimiento económico que ocurrió enseguida al golpe militar, llamado de Milagro brasileño, caracterizado por la modernización de la industria y por las grandes obras, estaba de hecho ocurriendo. Sin embargo, también había los intereses de grandes grupos económicos y la especulación del capital. Estos tenían interés en los logros advindos de la dictadura forzando la construcción de grandes obras de infraestructura.

En aquella época, fortunas gigantescas fueron ganas a la cuestas de préstamos externos. Dicen algunos que lo retorno de la inversión de las empresas y grupos multinacionales era necesario, el montante aplicado en el golpe fue inmenso. El problema no equacionado fue coste social del retorno.

El Brasil creció, pero endividou-si exponencialmente, a pesar de ser elevado a la octava economía del planeta.

A la primera señal de crisis, entre 1973 y 1974, el capital especulativo volátil se fue para otras plazas más seguras, dejando el país en un beco sin salida. Los préstamos a interés barato se extinguieron, el crecimiento desacelerou, el país entró en grandes dificultades de caja y principalmente de liquidez. Muchas obras pararon o tuvieron su calidad disminuida en función de la falta de dinero para un término adecuado, otras fueron inauguradas a la prisas.

La aceleración inflacionaria comenzó lenta, gradual y constante. La economía de aproximadamente 67% de la masa poblacional (en torno a 40 millones de personas) tuvo una reducción abrupta, el pueblo empobreceu y se endividou rápidamente junto al sistema financiero, lo que generó escasez de capital y aumentó la impresión de papel-moneda, que realimentou la inflación, que por su parte alimentó la escasez.

La presión social fue aumentando exponencialmente, todos comenzaban la maldizer el gobierno, inclusive los propios funcionarios, a pesar de eso ser prohibido.

El gobierno militar, previendo adónde eso podría llegar, se vio forzado a cambiar de estrategia. Ya a mediados de 1976, inició un lento proceso de apertura democrática e idoneidad social. Este proceso no podría ser rápido demás, pues podría haber una explosión social, ni muy lento, pues la recesión advinda podría destruir la economía del país.

Acto Institucional Número Uno

En 9 de abril de 1964 fue publicado el Acto Institucional Número Uno , o AY-1, que suspendió por diez años los derechos políticos de todos aquellos que podrían ser contrarios al régimen, intimidando los congresistas con la amenaza de cassações , prisión, enquadramento como subversivos y expulsão del país. La Ley de Seguridad Nacional que sería publicada en el futuro, en 3 de marzo de 1967, tuvo su embrión en el AY-1.[21]

Hube una razón lógica para la decretação del Acto, que fue una medida más estratégica del que el diálogo. Los políticos, en su mayoría, estaban reticentes en cuanto a los caminos que serían tomados por el gobierno de entonces. En aquella altura, la conversación, el convencimento por la razón y por los argumentos, serían inócuos, demandariam muy tiempo, lo que daría espacio y aliento a los depuestos o a la oposición de reorganizarse.

Habría que tomarse una medida radical para convencer los indecisos de los rumbos determinados por el mando de la revolución (o golpistas), y un Congreso indeciso sería precedente peligroso para la deflagração de una guerra civil, de ahí el alejamiento de todos aquellos que posiblemente podrían dificultar el proceso o reaccionar. Esto está bien claro en los primeros párrafos del AY-1:

Como observado en el texto, los militares creían de la necesidad urgente de legitimar el gobierno.

Dicen aunque hube una radicalização principalmente de la línea dura de los militares, que no aceptaban de forma alguna un gobierno de tendencias izquierdistas democráticamente elegido nuevamente. Según el grupo más radical, si eso aconteciera, podría haber una entrada de las izquierdas en el Brasil y, en consecuencia, el país explotaría en conflictos agrarios y urbanos, con muy más violencia del que se ellos permanecieran en el poder.

Lista de los principales movimientos de la época

Derecha

Ver también

Referencias

  1. Eclésia, La fe bajo los coturnos, página visitada en 17-04-2010
  2. peligro rojo
  3. peligro comunista
  4. Departamento de Documentación Histórica de la Fundación Getúlio Vargas 1
  5. Departamento de Documentación Histórica de la Fundación Getúlio Vargas
  6. FGV - CPDOC - La revuelta de los marineros. Página visitada en 20/10/2008.
  7. Senado y el Régimen Militar (1). Página visitada en 13/08/2008.
  8. CPDOC - Fundación Getulio Vargas: Panfleto del Comício de la Central. Página visitada en 17/08/2008.
  9. a b FGV: El doble papel de los EUA padre Peyton y "Brother Sam". Página visitada en 17/08/2008.
  10. Márcio de Paiva Delgado, El “Golpismo Democrático”: Carlos Lacerda y el periódico tribuna de la prensa en la quiebra de la legalidad (1949-1964), página visitada en 17-04-2010
  11. Eclésia, La fe bajo los coturnos, página visitada en 17-04-2010
  12. Suzel Magalhães Túnez, El Pregador Silencioso, página visitada en 17-04-2010
  13. Eclésia, La fe bajo los coturnos, página visitada en 17-04-2010
  14. Márcio de Paiva Delgado, El “Golpismo Democrático”: Carlos Lacerda y el periódico tribuna de la prensa en la quiebra de la legalidad (1949-1964), página visitada en 17-04-2010
  15. a b Tape 1: Brazil, Perú, Common Market, Berlin, and Canada
  16. La íntegra de la conversación de Kennedy, Gordon..., The Presidential Recordings- John F. Kennedy - Miller Center of Public Affaires - University of Virginia, USA.
  17. http://www.estadao.com.br/1964/pg1.htm
  18. Almanaque de la Hoja. Página visitada en 2 de Abril de 2010 .
  19. Prensa en la Dictadura Las 10 reportajes que sacudieron el régimen (28/11/2005). Página visitada en 13/08/2008.
  20. http://www.saoborja.com.br/jango/
  21. [1]

Bibliografia

Conexiones externas

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