Los gentílicos (también llamados etnônimos/etnónimos y, cuando adjetivos, adjetivos/adjetivos pátrios) son una clase de palabras que designa un individuo en consonancia con su local de nacimiento o residencia - un grupo la parte de adjetivos derivados de substantivos relacionados a países , estados, continentes, regiones, provincias, ciudades, aldeas, vilas y poblados .
Los adjetivos pátrios no siguen un patrón para sus terminaciones. Esa ausencia de normalizada se observa principalmente en nombres relativos a la ciudades. La mayor parte deriva directamente del nombre del local en su forma corriente o entonces de la etimologia toponímica.
Ejemplos que demuestran esa ausencia de patrón: Lisboa: lisboeta, lisbonense, lisboês, lisbonês, lisbonino, olisiponense; Nueva York: neoyorquino; Buenos Aires: bonaerense, buenairense o portenho ; Londres: londinense; París: parisiense.
Los adjetivos pátrios son generalmente formados de la siguiente forma: inicio del nombre del lugar (que puede ser un continente, país, región, ciudad etc.) + terminación pre-definida (sufijo).
En portugués, los sufijos más comunes para gentílicos son:
Algunos adjetivos pátrios son nombrados independientemente del nombre de la región a que están relacionados. Siguen algunos ejemplos: Espíritu Santo: capixaba; Río de Janeiro (capital): carioca; Río Grande del Sur: gaúcho; Lisboa: alfacinha. En otros casos, el adjetivo pátrio es formado a partir del nombre de la localidad en otras lenguas, como en los casos de Jerusalén (hierosolimitano) o Salvador (soteropolitano), siendo ambos gentílicos creados a partir del nombre griego de las ciudades.
Otros derivan del nombre del local pero sin seguir una regla predeterminada de sufixação, como ruso (Rusia), sueco (Suecia) y griego (Grecia).
También hay derivaciones del latim, como paulistano (São Paulo) y otras.