Gaia, Géia o Gê era la diosa de la Tierra, como elemento primordial y latente de una potencialidade geradora casi absurda. Según Hesíodo, ella es la segunda divindade primordial, naciendo después de Caos .
Tal como Caos, Gaia parece poseer una naturaleza fuerte, pues genera sola, Urano, Puntos y las Montañas. Hesíodo sugiere que ella haya generado Urano con el deseo de unirse a alguien semejante a sí misma en naturaleza. Eso porque Gaia personifica la base donde se sostienen todas las cosas, y Urano es entonces lo abrigo de los dioses "bien-aventurados".
Con Urano, Gaia generó los 12 Titãs, después de, los Ciclopes y los Hecatônquiros (Gigantes de Cien Manos). Siendo Urano capaz de prever el futuro, temió el poder de hijos tan grandes y poderosos y los concluyó nuevamente en el útero de Gaia. Ella, que gemía con dolores atroces sin poder parir, llamó sus hijos Titãs y pidió auxílio para liberar los hermanos y vengarse del padre. Solamente Cronos aceptó. Gaia entonces quitó del pecho el acero e hizo la hoz dentada. La colocó en la mano de Cronos y los escondió, para que, cuando viniera Urano, durante la noche no percibiera su presencia. Al descender, Urano, para unirse más una vez con la esposa, fue sorprendido por Cronos, que lo atacó y castrou-lo, separando así el Cielo y la Tierra. Cronos lanzó los testículos de Urano al mar, pero algunas gotas cayeron sobre la tierra, fecundando-a. De la sangre de Urano derramado sobre Gaia, nacieron los Gigantes, las Erínias las Melíades y Afrodite .
Después de la caída de Urano, Cronos subió al trono del mundo y liberó los hermanos. Pero viendo lo cuánto eran poderosos, también los temía y los aprisionó más una vez. Gaia, revoltada con el acto de tirania e intolerancia del hijo, tramou una nueva venganza.
Cuando Cronos se casó con Réia y pasó a regir todo el universo, Urano le anunció que uno de sus hijos el destronaria. Él entonces pasó a devorar cada recién nacido por consejos del padre. Pero Gaia ayudó Réia a salvar el hijo que vendría a ser Zeus. Réia entonces, en vez de entregar su hijo para Cronos devore le entregó una piedra, y escondió su hijo en una caverna.
Ya adulto, Zeus declaró guerra al padre y a los demás Titãs con la ayuda de Gaia. Y durante cien años ninguno de los lados llegaba al triunfo. Gaia entonces fue hasta Zeus y prometió que él vencería y se haría rey del universo se descendiera al Tártaro y liberara los tres Ciclopes y los tres Hecatônquiros.
Oyendo los consejos de Gaia, Zeus venció Cronos, con la ayuda de los hijos libertos de la Tierra y se hizo el nuevo soberano del Universo. Sin embargo, Zeus realizó un acuerdo con los Hecatônquiros para que estos vigilaran los Titãs en el fondo del Tártaro. Gaia por la tercera vez se revoltou y lanzó mano de todas sus armas para destronar Zeus.
En un primer momento, ella pariu los incontáveis Andróginos, seres con cuatro piernas y cuatro brazos que se conectaban por medio de la columna terminado en dos cabezas, además de poseer los órganos genitales femeninos y masculinos. Los Andróginos surgían del suelo en todos los cuadrantes y escalaban el Olimpo con la inteção de destruir Zeus, pero, por consejos de Têmis , él y los demás dioses deberían acertar los Andróginos en la columna, de modo a los dividís exactamente por la mitad. Así hecho, Zeus venció.
En otra oportunidad, Gaia produjo una planta que al ser comida podría dar inmortalidad a los Gigantes; sin embargo la planta necesitaba de luz para crecer. Pero al saber de esto Zeus ordenó que Hélios, Selene, Eos y las Estrellas no subieran al cielo, y escondido en los véus de Nix , él encontró la planta y a destruyó. Aún así Gaia incitó los Gigantes a colocar las montañas unas sobre las otras en la intención de subir el cielo e invadir el Olimpo. Pero Zeus y los otros dioses vencieron nuevamente.
Como última alternativa, envió su hijo más nuevo y el más horrendo, Tifão para dar cabo de los dioses y sus aliados, pero los dioses se unieron contra la terrivel criatura y tras una terrivel y sangrienta batalla, ellos consiguen vencer el último hijo de Gaia.
Finalmente, Gaia cedió y despertó con Zeus que jamás volvería la tramar contra su gobierno. De esa forma, ella fue recibida como una diosa Olímpica[1]
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