Dialéctica (portugués brasileño) o Dialéctica (portugués europeo) (del griego διαλεκτική (τέχνη), por el latim dialectĭca o dialectĭce ) es un método de diálogo cuyo foco es la contraposición y contradicción de ideas que lleva a otras ideas y que ha sido un tema céntrico en la filosofía occidental y oriental desde los tiempos antiguos.
"A los pocos, pasó a ser el arte de, en el diálogo, demostrar una tesis por medio de una argumentação capaz de definir y distinguir claramente los conceptos envueltos en la discusión." "Aristóteles consideraba Zenão de Eléia (aprox. 490-430 a.C.) el fundador de la dialéctica. Otros consideraron Sócrates (469-399 AEC)." (Konder, 1987, p. 7).
Uno de los métodos diáleticos más conocidos es el desarrollado por el filósofo alemán Georg Hegel (1770-1831).
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El concepto de dialéctica, sin embargo, es utilizado por diferentes doctrinas filosóficas y, en consonancia con cada una, asume un significado distinguido.
Para Platão, la dialéctica es sinônimo de filosofía, el método más eficaz de aproximación entre las ideas particulares y las ideas universales o puras. ES la técnica de preguntar, responder y refutar que él habría aprendido con Sócrates (470 a.C.-399 a.C.). Platão considera que sólo a través del diálogo el filósofo debe buscar alcanzar el verdadero conocimiento, partiendo del mundo sensible y llegando al mundo de las ideas. Por la decomposição e investigación racional de un concepto, se llega a una síntesis, que también debe ser examinada, en un proceso infinito que busca la verdad.
Aristóteles define la dialéctica como la lógica del probable, del proceso racional que no puede ser demostrado. "Probable es lo que parece aceptable a todos, o a la mayoría, o a los más conocidos e ilustres", dice el filósofo.
El alemán Immanuel Kant retoma la noción aristotélica cuando define la dialéctica como la "lógica de la apariencia". Para él, la dialéctica es una ilusión, pues se basa en principios que son subjetivos.
El método dialético posee varias definiciones, tal como la hegeliana, la marxista entre otras. Para algunos, ella consiste en un modo esquemático de explicación de la realidad que se basa en oposiciones y en choques entre situaciones diversas u opuestas. Diferentemente del método causal, en el cual se establecen relaciones de causa y efecto entre los hechos (ex: la radiação solar provoca la evaporação del agua, esta contribuye para la formación de nubes, que, por su parte, causa las lluvias), el modo dialético busca elementos conflitantes entre dos o más hechos para explicar una nueva situación decurrente de ese conflicto.
Los elementos del esquema básico del método dialético son la tesis , la antítesis y la síntesis .
La tesis es una afirmación o situación inicialmente dada. La antítesis es una oposición a la tesis. Del conflicto entre tesis y antítesis surge la síntesis, que es una situación nueva que carga dentro de sí elementos resultantes de ese embate. La síntesis, entonces, se hace una nueva tesis, que contrasta con una nueva antítesis generando una nueva síntesis, en un proceso en cadena infinito.
La filosofía describe la realidad y a refleja, por lo tanto la dialéctica búsqueda, no interpretar, pero reflejar acerca de la realidad. Por eso, sus tres momentos (tesis, antítesis y síntesis) no son un método, pero derivan de la dialéctica misma, de la naturaleza de las cosas.
La dialéctica es la historia del espíritu, de las contradicciones del pensamiento que ella repassa al ir de la afirmación a la negação. En alemán aufheben significa supressão y a la vez mantenimiento de la cosa suprimida. El reprimido o denegado permanece dentro de la totalidad.
Esta contradicción no es sólo del pensamiento, pero de la realidad, ya que ser y pensamiento son idénticos. Esta es la proposición de la dialéctica como método a partir de Hegel . Todo se desarrolla por la oposición de los contrarios: filosofía, arte, ciencia y religión son vivos debido a esta dialéctica. Entonces, todo está en proceso de constante devenir.
La dialéctica hegeliana es idealista, aborda el movimiento del espíritu. La dialéctica marxista es un método de análisis de la realidad, que va del concreto al abstracto y que ofrece un papel fundamental para el proceso de abstracción. Engels retomó, en su libro, "La Dialéctica de la Naturaleza", algunos elementos de Hegel, concibiendo la dialéctica como siendo formada por leyes; esta tesis será desarrollada por Lênin y Stálin . Por otro lado, otros pensadores irán a criticar ferrenhamente esta posición, calificándola de no-marxista. Así, se instauró una polémica en torno a la dialéctica.
Hasta hoy no fue definido quién habría sido el fundador de la dialéctica: algunos creen que haya sido Sócrates, y otros, así como Aristóteles, creen que haya sido Zênon de Eléa. En la Grecia Antigua, la dialéctica era considerada el arte de argumentar en el diálogo. Actualmente es considerada como el modo de pensar las contradicciones de la realidad, el modo de comprender la realidad como esencialmente contraditória y en permanente transformación. Desde la Grecia Antigua, la dialéctica siempre encontró quién fuera contra, como Parmênides, aún viviendo en la misma época del más radical pensador dialético: Heráclito. Para compreensão del tema, el autor pasa por varios itens, comenzando por el trabajo.
Heráclito fue el pensador dialético más radical de la Grecia Antigua. Para él, los seres no tienen estabilidad alguna, están en constante movimiento, modificándose. ES de él la famosa frase “un hombre no toma baño dos veces en el mismo río”, porque ni el hombre ni el río serán los mismos. El Siglo XX, Osho Rajneesh, nacido en la India , retoma el pensamiento de Heráclito sobre la dialéctica con la publicación del libro "La Armonía Oculta: Discursos sobre los fragmentos de Heráclito".
Sin embargo, en la época, los griegos prefirieron creer en la metafísica de Parmênides, la cual predicaba que la essência del ser es imutável, y los cambios sólo acontecen en la superficie. Ese pensamiento prevaleció, por atender a los intereses de la clase dominante, en la época. Para sobrevivir, la dialéctica necesitó renunciar a la expresiones más radicales, conciliándose con la metafísica.
Tras un siglo, Aristóteles reintroduziu la dialéctica, siendo responsable, en buena parte, por su supervivencia. Él estudió mucho sobre el concepto de movimiento, que serían potencialidades, atualizando-si. Gracias a eso, los filósofos no dejaron de estudiar el lado dinámico y mutável del real. Con la llegada del feudalismo, la dialéctica perdió fuerzas nuevamente, reapareciendo, en el Renascimento y en el Iluminismo.
Con el trabajo surge la oportunidad del ser humano tutear en contraposición a la naturaleza. El hombre forma parte de la naturaleza, pero con el trabajo, él va además. Para Hegel, el trabajo es el concepto llave para compreensão de la superación de la dialéctica, atribuyendo el verbo suspenda (con tres significados): negação de una determinada realidad, conservación de algo esencial de esa realidad y elevación a un nivel superior. Pero Marx criticó Hegel, pues Hegel no vivió en esa realidad, sólo en sala de aula y bibliotecas, no enxergando problemas como la alienação en ese trabajo.
En la orden, la segunda contradicción es justamente esa alienação. El trabajo es la actividad en la cual el hombre domina las fuerzas naturales, crea a sí aún, y se hace su algoz. Todo eso debido a la división del trabajo, propiedad privada y el agravamento de la explotación del trabajo bajo el capitalismo. Pero no son sólo los trabajadores que fueron afectados. La burguesia también, por la búsqueda del logro no consigue tener una perspectiva totalizante.
La visión total es necesaria para enxergar, y encaminar una solución a un problema. Hegel decía que la verdad es lo todo. Que se no enxergamos lo todo, podemos atribuir valores exagerados la verdades limitadas, perjudicando la compreensão de una verdad general. Esa visión es siempre provisional, nunca alcanza una etapa definitiva y acabada, de lo contrario la dialéctica estaría negando a sí misma.
Luego es fundamental enxergar lo todo. Pero nunca tenemos certeza que estamos trabajando con la totalidad correcta. Sin embargo la teoría suministra indicaciones: la teoría dialéctica alerta nuestra atención para las síntesis, identificando las contradicciones concretas y las mediaciones específicas que constituyen el “tejido” de cada totalidad. Siendo que la contradicción es reconocida por la dialéctica como principio básico del movimiento por el cual los seres existen.
En la dialéctica, se habla también en la “fluidificação” de los conceptos. Eso porque la realidad siempre está asumiendo nuevas formas, y así el conocimiento (conceptos) necesitan aprender a ser “fluidos”.
Engels junto con Karl Marx siempre defendieron el carácter materialista de la dialéctica. Él resumió la dialéctica en tres leyes. La primera ley es sobre el pasaje de la cantidad a la calidad, pero que varía en el ritmo/periodo. La segunda es la ley de la interpenetração de los contrarios, o sea, la idea de que todo ha a ver con todo, que los lados que se oponen, son en la verdad una unidad, en la cual uno de los lados prevalece. La tercera ley es a de la negação, en la cual la negação y la afirmación son superadas. Sin embargo, esas leyes deben ser usadas con precaución, pues la dialéctica no se deja reducir a tres leyes sólo.
Después de la muerte de Marx, Lênin fue uno de los revolucionarios que lucharon contra la deformación de la concepción marxista de la historia. A partir de los estudios de la obra de Hegel, Lênin aplicó los conocimientos en la práctica, como en la estrategia que lideró la toma del poder en la Rusia. Con la muerte de Lênin, viene una tendencia anti-dialéctica con Stálin, que despreciaba la teoría. Él llegó a “corregir” las tres leyes de Engels, trazando por cima, 4 itens fundamentales para él: conexión universal e interdependência de los fenómenos; movimiento, transformación y desarrollo; pasaje de un estado qualitativo a otro; y lucha de los contrarios como fuente interna del desarrollo.
Finalmente, el método dialético nos incita a revermos el pasado, a la luz del que está aconteciendo en el presente, él cuestiona el presente en nombre del futuro, lo que está siendo en nombre del que “aún no es”. Por eso es por lo que el argentino Carlos Astrada define la dialéctica como “semilla de dragones”, la cual alimenta dragones que tal vez causen tumulto, pero no una baderna inconseqüente.
A causa de las diferentes interpretaciones en cuanto al número de leyes fundamentales del método dialético por los autores, para facilitar, podemos decir que son cuatro leyes:
Según Engels (In: Politizer, 1979:214), la dialéctica es la "gran idea fundamental según la cual el mundo no debe ser considerado como un complejo de cosas acabadas, pero como un complejo de procesos en que las cosas, en la apariencia estables, de igual manera que sus reflexos intelectuales en nuestro cerebro, las ideas, pasan por un cambio ininterrupta de devenir y decadencia, en que finalmente, a pesar de todos los insucessos aparentes y retrocesos momentâneos, un desarrollo progresivo acaba por hacerse hoy".
Eso significa que para la dialéctica, las cosas no son analizadas en la calidad de objetos fijos, pero en movimiento: ninguna cosa está "acabada", encontrándose siempre en vías de transformarse, desarrollar; el fin de un proceso es siempre el comienzo de otro.
Sin embargo las cosas no existen aisladas, destacadas una de las otras e independientes, pero como uno todo unido, coherente.
Stalin, por el metódo de interdependência y acción recíproca, afirma "que el método dialético considera que ningún fenómeno de la naturaleza puede ser comprendido, cuando encarado aisladamente, fuera de los fenómenos cincundantes; porque, cualquier fenómeno, no importa en que dominio de la naturaleza, puede ser convertido en un contra-senso cuando considerado fuera de las condiciones que lo cercan, cuando destacado de estas condiciones; al contrario, cualquier fenómeno puede ser comprendido y explicado, cuando considerado del punto de vista de su conexión indissolúvel con los fenómenos que lo rodean, cuando considerado tal como él es, condicionado por los fenómenos que lo circundan".
Politizer et al. citan dos ejemplos referentes a la primera ley del método dialético. Determinada mola de metal no puede ser considerada a la parte del universo que la rodea, pues fue producida por el hombre con el metal extraído de la naturaleza. Ella está sujeta la modificación por el hecho de tutear sobre la gravedad, el calor, la oxidação y así por delante. Si un pedazo de plomo sea suspenso en la mola, este distenderá su punto de resistencia de modo a formar, junto a la mola, uno todo, teniendo estos interacción y conexión recíproca. La mola es formada por moléculas conectadas entre sí y cuando no puede se distender más, quiebra, o sea, se rompe de la conexión entre determinadas moléculas. Por lo tanto, la mola no distendida, la distendida y rota presentan, de cada vez, un tipo diferente de conexiones entre las moléculas.
La planta no existe a no ser en unidad y acción que provoca con el medio ambiente.
Todos los aspectos de la realidad se prenden por lazos necesarios y recíprocos.
Todo movimiento, transformación o desarrollo se opera por medio de las contradicciones o mediante la negação de una cosa - esa negação se refiere a la transformación de las cosas. La dialetica es la negação de la negação.
La negação de la afirmación implica negação, pero la negação de la negação implica afirmación. "Cuando se niega algo, se dice no. Ora, la negação, por su parte, es denegada. Por eso se dice que el cambio dialéctica es la negação de la negação".
El proceso de la pareja negação engendra nuevas cosas o propiedades: una nueva forma que suprime y contiene, a la vez, las primitivas propiedades. El punto de partida es la tesis, proposición positiva: esa proposición se niega o se transforma en su contraria - la proposición que niega la primera es la antítesis y constituye la sengunda fase del proceso; cuando la segunda proposición, antítesis, es denegada, se obtiene la tercera proposición o síntesis, que es la negação de la tesis y antítesis, pero por intermédio de una proposición positiva superior - a obtenida por medio de la pareja negação.
La unión dialéctica no es una simple adición de propiedades de dos cosas opuestas, simple mezcla de contrarios, por eso sería un obstáculo al desarrollo. La característica del desarrollo dialético es que él prosigue a través de negações.
Según Engels (In: Politzer, 1979:2002), "para la dialéctica no hay nada de definitivo, de absoluto, de sagrado; presenta la caducidade de todas las cosas y en todas las cosas y, para ella, nada existe además del proceso ininterrupto del devenir y del transitorio".
Así, "quien dice dialéctica, no dice sólo movimiento, pero, también, autodinamismo" (Politzer, 1979:205).