Diálogo es una conversación establecida entre dos o más personas. Como tal, es la principal forma de creación del teatro (aunque el monólogo tenga en este género de arte también su lugar de destaque).[1] Para existir diálogo tiene que existir un locutor y un interlocutor
Diálogo (del griego diálogos, por el latim dialogus) – 1. Comprensión a través de la palabra, conversación, colóquio, comunicación. 2. Discusión o cambio de ideas, conceptos, opiniones, objetivando la solución de problemas y la armonía.
Una de las características del hombre moderno que ganó más aliento con la revolución tecnológica fue la preocupación con la economía del tiempo, así como a de hacer siempre más cosas en tiempo más pequeño. En ese contexto, el imperativo de la objetividade ganó fuerza y también interfirió en las relaciones personales. La conversación, por ejemplo, es un género bastante desprestigiado en las teorías discursivas, eso porque conota temas aleatorios, innecesarios y que, por eso, no producen resultados concretos.
Benveniste (2006) llama la atención sobre esa forma de discurso, que denomina de comunhão fática, y reconoce que debería ser estudiada en el contexto de la enunciação. Para ese lingüista, las palabras, en la comunhão fática, llenan una función social y ese es su principal objetivo, pero no son el resultado de reflexión intelectual ni despiertan, necesariamente, cualquier especie de reflexión en el ouvinte. Por qué entonces la conversación resiste a la convenciones y las etiquetas impuestas por el mundo de la objetividade? En internet, es común el mantenimiento de salas específicas para conversaciones, aún en espacios destinados a temas formales y académicos, una especie de rescate en el espacio virtual de los cafés que desde el siglo XVI eran considerados verdaderos centros de comunicación oral, Istambul era famosa ese siglo por suyos 600 cafés.