Desmedida es un término de la poética clásica que significa una acción, medida del personaje que se mostrará equivocada, provocando su peripécia.
La desmedida del vilão, en los romances policiales, es lo que llevará el detective a prenderlo. Pero también los héroes cometen desmedidas, y para Aristóteles ahí reside la fuerza trágica. Jasão, por ejemplo, deja Medéia, provocando así su ira y la muerte de sus hijos. En Hamlet, la desmedida del nuevo rey es permitir que el príncipe Hamlet quede en el palacio, y este resuelve vengar la muerte del padre.
En la narrativa contemporánea aún vemos la desmedida, aunque este concepto sea muy relativizado. El amor ciego puede ser visto como una desmedida (Don Casmurro), así como el desapego al dinero (El Ejército de un Hombre Sólo). Por otro lado, la ambición (El Jugador) y la falta de ella (Los tres porquinhos) también pueden ser desmedidas.