La Unión Europea tiene un papel más pequeño y, sobre todo, indirecto en la política deportiva, porque el deporte es normalmente considerado como no siendo de las cualificaciones atribuidas por los Estados-Miembros a la Unión Europea, y porque el deporte es organizado internamente, en general, y al nivel del continente europeo (lo que no es lo aunque el nivel de la Unión Europea), o globalmente.