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Cuento

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Tabla de contenido

El cuento es la forma narrativa, en prosa, de más pequeña extensión (en el sentido estricto de tamaño). Entre sus principales características, están la concisão, la precisión, la densidad, la unidad de efecto o impresión total – de la cual hablaba Poe (1809-1849) y Tchekhov (1860-1904): el cuento necesita causar un efecto singular en el lector; mucha excitación y emotividade. Al escritor de cuentos se da el nombre de contista.


Contistas famosos en lengua portuguesa

Hacha de Assis y Aluísio Azevedo se destacan en el panorama brasileño del cuento, abriendo espacio para contistas como Clarice Lispector, El Tarzan Verde , Lima Barreto, Otto Lara Resende y Lygia Fagundes Telles. Eça de Queirós, más conocido como romancista, es referencia en Portugal por sus cuentos reunidos para publicación en 1902, dos años después de su falecimento, así como Branquinho de la Fonseca, cuya obra incluye diversas antologias de cuentos.

En Mozambique, el cuento es un género próspero, como se puede ver por la obra de Mia Couto y por la antologia de Nelson Saúte, "Las Manos de los Negros".

La figura del contista se encuentra perdida en la actualidad, en faz de la valorização del romance en oposición a la prosa corta y a la poesía mientras géneros literarios. Uno de los pocos reductos en que sobrevive y, más del que eso, impera es la ficción científica, soportado por las importantes contribuciones de contistas modernos como Isaac Asimov y Hacha de assis que es el princpal contista del brasil

Fases

Hay varias fases del cuento. Tales fases nada tienen a ver con aquellas estudiadas por Vladimir Propp en el libro "La morfologia del cuento maravilloso", en el cual, para describir el cuento, Propp lo "desmonta" y lo "clasifica" en unidades estructurales – constantes, variantes, sistemas, fuentes, funciones, asuntos, etc. Además de eso, él habla de una "primera fase" (religiosa) y una "segunda fase" (de la historia del cuento). Aquí, cuando hablamos en fases, tenemos la intención de sólo dar un "paseo" por la línea evolutiva del género.

Fase oral

Lógicamente la primera fase es la "oral", la cual no es impossivel necesitar su inicio: el cuento se origina un tiempo en que ni siquiera existía la escritura; las historias eran narradas oralmente alrededor de las hogueras de las habitaciones de los pueblos primitivos – generalmente a la noche. Por eso el suspense, el fantástico, que lo caracterizó

Fase escrita

La primera fase escrita es probablemente aquella en que los egipcios registraron El libro del mágico (cerca de 4000 a.C.). De ahí vamos pasando por la Bíblia – véase como la historia de Caim y Abel (2000 a.C.) tiene la precisa estructura de un cuento. El antiguo y nuevo testamento traen muchas otras historias con la estructura del cuento, como los episodios de José y sus hermanos, de Sansão , de Ruth, de Suzana, de Judith, Salomé; las parábolas: el Bueno Samaritano, el Hijo Pródigo, la Figueira Estéril, a de el Semeador, entre otras.

Archivo:Chaucer1853.jpg
Geoffrey Chaucer.

El siglo VI a.C. tenemos la Ilíada y la Odisséia , de Homero y en la literatura Hindu hay el Pantchatantra (siglo II a.C?). De un modo general, Luciano de Samosata (125-192) es considerado el primero gran nombre de la historia del cuento. Él escribió "El cínico", "El asno" etc. De la misma época es Lucio Apuleyo (125-180), que escribió "El asno de oro". Otro nombre importante es lo de Caigo Petrônio (siglo I), autor de Satiricon , libro que continúa siendo reeditado hasta hoy. Las "Mil y una Noches" aparecen en la Pérsia el siglo X de la era cristiana.

La segunda fase escrita comienza alrededor del siglo XIV, cuando se registran las primeras preocupaciones estéticas. Giovanni Boccaccio (1313-1375) aparece con su Decameron, que se hizo un clásico y lanzó las bases del cuento tal como lo conocemos hoy, además de haber influenciado, Charles Perrault, LaFontaine , entre otros. Miguel de Cervantes (1547-1616) escribe las "Novelas Ejemplares". Francisco Gómez de Quevedo y Villegas (1580-1645) trae "Los sueños", satirizando la sociedad de la época. Los "Cuentos de la Cantuária", de Chaucer (1340?-1400) son publicados alrededor de 1700 . Perrault (1628-1703) publica "Lo barba azul", "El gato de botas", "Cinderela", "El soldadinho de plomo" etc. Jean de La Fontaine (1621-1695) es el contador de fábulas por excelência: "La cigarra y la formiga", "La tartaruga y la liebre", "Aquellos Balones Cabeludas", "La raposa y las uvas" etc.

El siglo XVIII el maestro fue Voltairetaynata (1694-1778). Él escribió obras importantes como Zadig y Cândido .

Llegando al siglo XIX el cuento "despega" a través de la prensa escrita, toma fuerza y se moderniza. Washington Irving (1783-1859) es el primero contista norteamericano de peso. Los hermanos Grimm (Jacob, 1785-1863 y Wilhelm, 1786-1859) publican "Blanca de Nieve", "Rapunzel", "El Gato de Botas", "La Bella Adormecida", "El Pequeño Pulgar", "Chapeuzinho Rojo" etc. Los Grimm recontam cuentos que ya habían sido contados por Perrault, por ejemplo. Ellos fueron tan importantes para el género que André Jolles dice que "el cuento sólo adoptó verdaderamente el sentido de forma literaria determinada, en el momento en que los hermanos Grimm dieron a una coletânea de narrativas el título de Cuentos para niños y familias", ("El cuento" en formas simples).

El siglo XIX fue pródigo en maestros: Nathaniel Hawthorne (1804-1864), Poe, Maupassant (1850-1893), Flaubert (1821-1880), Leo Tolstoy (1828-1910), Mary Shelley (1797–1851), Tchekhov, Hacha de Assis (1839-1908), Conan Doyle (1859-1930), Balzac, Stendhal, Eça de Queirós, Aluízio Azevedo.

No podemos olvidar de nombres como: Hoffman (uno de los padres del cuento fantástico, que vendría a influenciar Poe, Hacha de Assis, Álvares de Azevedo y otros), Sade, Adalbert von Chamisso, Nerval, Gogol, Dickens, Turguenev, Stevenson, Kipling, entre otros.

Críticas

Aún con tanta historia para "contar", el cuento continúa siendo blanco de prejuicios, llegando al punto de algunas editoras tengan como política no publicar el género. ES una cuestión de mercado? El cuento no vende? Y, si no vende, cuáles los motivos? Su excesiva banalização a través de revistas y periódicos? O la falsa idea de que sería una literatura fácil, secundaria, más pequeña? Vea lo que piensa Mempo Giardinelli: "Sostengo siempre que el cuento es el género literario más moderno y que mayor vitalidade posee, por la simple razón que las personas jamás dejarán de contar lo que se pasa, ni de interesarse pelo que les cuentan bien contado". "Comencé escribiendo cuentos, pero me vi forzado a cambiar de rumbo por pedidos de editores que querían romances. Pero, cada vez que me veo libre de esas presiones editoriales, vuelvo al cuento… porque, en literatura, lo que me deja realmente satisfecho es escribir un cuento" [carece de fuentes?] (René Avilés Fabila en Así se escribe un cuento). Maupassant decía que escribir cuentos era más difícil del que escribir romances. Él escribió cerca de 300 cuentos y, según se dice, quedó rico con ellos. Hacha de Assis tampoco hallaba fácil escribir cuentos: "ES género difícil, la despeito de su aparente facilidad", (citado por Nádia Battella Gotlib en Teoría del Cuento). Faulkner (1897-1962) pensaba de la misma manera: "…cuando seriamente explorada, la historia corta es de más difícil y de más disciplinada forma de escribir prosa… En un romance, puede el escritor ser más descuidado y dejar escórias y superfluidades, que serían descartabais. Pero en un cuento… casi todas las palabras deben estar en sus lugares exactos", (citado por R. Magalhães Júnior en El arte del cuento).

En una entrevista al periódico Hoja de S. Paulo (de 4 de febrero de 1996, página 5-11), Moacyr Scliar (1937), más conocido como romancista del que como contista, revela su preferencia por el cuento: "Yo valoro más el cuento como forma literaria. En términos de creación, el cuento exige muy más del que el romance… Yo me acuerdo de varios romances en que pulei pedazos, tramos muy pesados. Ya el cuento no tiene medio término, o es bueno o es ruim. ES un desafío fantástico. Las limitaciones del cuento están asociadas al hecho de ser un género corto, que las personas conectan a una idea de facilidad; por eso es por lo que todo escritor comienza contista". "Pienso que, no por casualidad, nuestra época (años 80) es la época del cuento, del romance breve", dice Italo Calvino (1923-1985) en Por qué leer los clásicos. En un artículo sobre Borges (1899-1986), Calvino dije que leyendo Borges le vino muchas veces la tentação de formular una poética del escribir breve, louvando sus ventajas en relación al escribir largo. "La última gran invención de un género literario a que asistimos fue llevada a efecto por un maestro de la escritura breve, Jorge Luis Borges, que se inventó a sí aún como narrador, un huevo de Colombo que le permitió superar el bloqueo que le impedía, alrededor de los 40 años, pasar de la prosa ensaística a la prosa narrativa." (Italo Calvino, Seis propuestas para el próximo milenio). "En el decurso de una vida devotada principalmente a los libros, he leído pocos romances y, en la mayoría de los casos, sólo el senso del deber me dio fuerzas para abrir camino hasta la última página. A la vez, siempre fui un lector y releitor de cuentos… La impresión de que grandes romances como Don Quixote y Huckleberry Finn son virtualmente amorfos, sirvió para reforzar mío me gusta por la forma del cuento, cuyos elementos indispensables son economía y un comienzo, medio y fin claramente determinados. Como escritor, sin embargo, pensé durante años que el cuento estaba por encima de mis poderes y fue sólo tras una larga e indirecta serie de tímidas experiencias narrativas que tomé asiento para escribir estórias propiamente dichas." (Jorge Luis Borges, Elogio de la sombra/Perfiles - Un ensayo autobiográfico).

Influencia

Está evidente la identificación del cuento con la "falta" de tiempo de los habitantes de los grandes centros urbanos, con la industrialização. Finalmente, fue gracias a la prensa escrita, que el género se popularizou en el Brasil, el siglo XIX: los grandes periódicos siempre daban espacio al cuento. Antônio Hohlfeldt en "Cuento brasileño contemporáneo" dice que "se puede verificar que, en la evolución del cuento, hay una relación entre la revolución tecnológica y la técnica del cuento".

En la introducción de Maravillas del cuento universal, Edgard Cavalheiro dice: "La autonomía del cuento, su éxito social, el experimentalismo ejercido sobre él, dieron al género grande realce en la literatura , destaque ese favorecido por la facilidad de circulación en diferentes órganos de la prensa periódica. Creo que el éxito del cuento los últimos tiempos (años 60 y 70) debe ser atribuido, en parte, a la expansión de la prensa".

Además de crear el mercado de consumo y la necesidad de alfabetização masiva, la industrialização también creó la necesidad de informaciones sintéticas. El siglo pasado esas informaciones venían del periodismo y del libro; este siglo vienen del cine, radio y televisión. Así, en su inicio, el cuento cogió una carona en la prensa escrita; ahora no tiene más ese espacio. Será que el cuento se adaptará a la nuevas tecnologías? TELE, Internet etc? De cualquier forma, en el Brasil, el cuento surgió aún fue a través de la prensa a mediados del siglo XIX. Por eso, en aquella época, casi todos los contistas eran periodistas. Y no fue sólo en el Brasil que eso ocurrió.

Esa tecnología es, también, en parte, "culpable" por el prejuicio en relación al género. "La línea normativa genera una serie de manuales que prescriben como escribir cuentos. Y la revista popular propicia una comercialización gradativa del género. Tales hechos son tenidos como responsables por la degradación técnica y por la formación de estereótipos de cuentos que, en la era industrializada del capitalismo americano, pasa a ser arte padronizada, impessoal, uniformizada, de producción veloz y cucaracha. Tales preocupaciones provocan, por su parte, un movimiento de diferenciação entre el cuento comercial y el cuento literario. De ahí tal vez haya surgido el prejuicio contra el cuento…" (Nádia Battella Gotlib, op. cit.).

Ese fenómeno también fue notado en el Brasil en el inicio de los años 70. Las influencias ejercidas por la prensa escrita, revistas, TVs, llevaron el cuento a un punto de prácticamente perder su "identidad": siendo "casi todo", pasó a ser casi "nada".

En la década de 20 tenemos los modernistas y el cuento ahora es esencialmente urbano/suburbano. Ellos propusieron la renovación de las formas, la ruptura con el lenguaje tradicional, la renovación de los medios de expresión etc. Se busca evitar rebuscamentos en el lenguaje, la narrativa es más objetiva, la frase se hace más corta y la comunicación más breve.

En esta misma línea, Poe, que también fue el primero teórico del género, dice: "Tenemos necesidad de una literatura corta, concentrada, penetrante, concisa, en vez de extensa, verbosa, pormenorizada… ES una señal de los tiempos… La indicación de una época en la cual el hombre es forzado a escoger el corto, el condensado, el resumido, en lugar del voluminoso" (citado por Edgard Cavalheiro en la introducción de Maravillas del cuento universal).

Extensión

Según otras definiciones, el cuento no debe ocupar más de 7.500 palabras. Actualmente se entiende que puede variar entre un mínimo de 1.000 y un máximo de 20.000 palabras. Pero toda y cualquier limitación de un mínimo o máximo de palabras es descartada e ignorada por escritores y lectores.

El romance "Vidas secas" (de Graciliano Ramos), "La fiesta" (de Ivan Ângelo) y algunos romances de Bernardo Guimarães (1825-1884) y Autran Dorado, pueden ser leídos como una serie de cuentos. También "Memorias Póstumas de Brás Cubas" y "Quincas Borba" (de Hacha de Assis), "El Proceso" (de Franz Kafka), son constituidos por pequeños cuentos. Son los llamados "romances desmontabais". Assis Brasil va más lejos al afirmar que "Grande Sertão: veredas" (de Guimarães Rosa), es un cuento alargado, pues el escritor lo habría cómo narrativa corta. El "Grande Sertão", como sabemos, tiene más de 500 páginas. Todas esas colocaciones demuestran como es difícil definir el cuento; aún así, quien lo conoce, no lo confunde con otro género.

Este siglo podemos incluir entre los grandes: Lo. Henry, Anatole France, Virginia Woolf, Katherine Mansfield, Kafka, James Joyce, William Faulkner, Ernest Hemingway, Máximo Gorki, Mário de Andrade, Monteiro Lobato, Aníbal Hacha, Alcântara Hacha, Guimarães Rosa,Isaac Bashevis Singer,Nelson Rodrigues, Dalton Trevisan, Rubem Fonseca, Osman Lins, Clarice Lispector, Jorge Luís Borges, Lima Barreto.

Otros nombres importantes del cuento en el Brasil: Julieta Godoy Ladeira, Otto Lara Resende, Manoel Lobato, Sérgio Sant’Anna, Moreira Campos, Ricardo Ramos, Edilberto Coutinho, Breno Accioly, Murilo Rubião, Moacyr Scliar, Péricles Prade, Guido Wilmar Sassi, Samuel Rawet, Domingos Pellegrini Jr, José J. Veiga, Luiz Vilela, , Sergio Faraco, Victor Giudice, Lygia Fagundes Telles, entre otros. En Portugal se destaca, entre otros, Eça de Queirós.

Para un escritor que hace de su escritura, arte, la trama/el enredo no tienen mucha importancia; lo que más importa es cómo (forma) contar y no lo que (contenido) contar. Borges decía que contamos siempre la misma fábula. Julio Cortázar (1914-1984) dice que no hay temas buenos ni temas ruins; hay solamente un tratamiento bueno o ruim para determinado tema. ("Algunos aspectos del cuento", in Valise de cronópio). Claro que hay que tener cuidado con el exceso de formalismos para no volcar personaje de aquella piada: un escritor pasó la vida toda trabajando las formas para crear un estilo perfecto para impresionar el mundo; cuando consiguió alcanzarlo, descubrió que no tenía nada para decir con él.

Contenido y forma

Forma: expresión o lenguaje más los elementos concretos y estructurados, como las palabras y las frases. Contenido: es imaterial (fijado y cargado por la forma); son los personajes, sus acciones, la historia (ver Cielo, infierno, Alfredo Bosi).

Hay cuentos de Hacha de Assis, de Katherine Mansfield, de José J. Veiga, de Tchecov , de Clarice Lispector, por ejemplo, que no son "contabais", no hay "nada" aconteciendo. El esencial está en el "aire", en la atmósfera, en la forma de narrar, en el "estilo". En el libro "Que es la literatura?" de Jean-Paul Sartre dice que "nadie es escritor por haber decidido decir ciertas cosas, pero por haber decidido decirlas de determinado modo. Y el "estilo", decerto, es lo que determina el valor de la prosa".

Necesidades básicas

El cuento necesita de tensión, ritmo, el imprevisto dentro de los parâmetros previstos, unidad, compactação, concisão, conflicto, inicio, medio y fin; el pasado y el futuro han significado más pequeño. El "flashback" puede acontecer, pero sólo si absolutamente necesario, aún así de la forma más corta posible.

Final enigmático

El final enigmático prevaleció hasta Maupassant (fin del siglo XIX) y era muy importante, pues traía el desenlace sorprendente (el cierre con "llave de oro", como se decía). Hoy día tiene poca importancia; algunos críticos y escritores lo hallan perfectamente dispensável, sinônimo de anacronismo . Aún así no hay como negar que el final en el cuento es siempre más cargado de tensión del que en el romance o en la novela y que un buen final es fundamental en el género. "Yo diría que lo que opera en el cuento desde el comienzo es la noción de fin . Todo llama, todo convoca a un final" (Antonio Skármeta, Así se escribe un cuento).

En este género, como afirmó Tchecov, es mejor no decir el suficiente del que decir demás. Para no decir demasiado es mejor, entonces, "sugerir" cómo se tuviera que haber un correcto "silencio" entremeando el texto, sosteniendo la intriga, manteniendo la tensión. No es lo que acontece en el cuento "La misa del gallo", de Hacha de Assis? Especialmente en los diálogos; no exactamente pelo que estos dicen, pero pelo que dejan de decir. Ricardo Piglia, comentando algunos cuentos de Hemingway (1898-1961), dice que el más importante nunca se cuenta: "El cuento se construye para hacer aparecer artificialmente algo que estaba oculto. Reproduce la búsqueda siempre renovada de una experiencia única que nos permite ver, bajo la superficie opaca de la vida, una verdad secreta" (El laboratorio del escritor). Piglia dice que cuenta una historia como se tuviera contando otra. Como si el escritor estuviera narrando una historia "visible", disfrazando, escondiendo una historia secreta. "Narrar es cómo jugar pôquer: todo secreto consiste en fingir que se miente cuando se está diciendo la verdad." (Prisión perpetua). ES como si el contista cogiera la mano del lector es de ese a entender que lo llevaría para un lugar, pero Rebeca , en el fin, lo lleva para otro. Tal vez por eso, D.H. Lawrence haya dicho que el lector debe confiar en el cuento, no en el contista. El contista es el terrorista que se finge de diplomático, como dice Alfredo Bosi sobre Hacha de Assis (op. cit.).

Según Cristina Perí-Rossi, el escritor contemporáneo de cuentos no narra solamente por el placer de encadenar hechos de una manera más o menos casual, sino para revelar lo que hay por detrás de ellos (citada por Mempo Giardinelli, op. cit). De ese punto de vista la sorpresa se produce cuando, en el fin, la historia secreta viene a la superficie.

En el cuento la trama es lineal, objetiva, pues el cuento, al comenzar, ya está casi en el fin y es preciso que el lector "vea" claramente los acontecimientos. Si en el romance el espacio/tiempo es móvil, en el cuento la linearidade es su forma narrativa por excelência. "La intriga completa consiste en el pasaje de un equilibrio a otro. La narrativa ideal, a mío ver, comienza por una situación estable que será perturbada por alguna fuerza, resultando en un desequilibrio. Ahí entra en acción otra fuerza, inversa, restableciendo el equilibrio; siendo este equilibrio parecido con el primero, pero nunca idéntico." (Gom Jabbar en Hardcore, basado en Tzvetan Todorov).

En otras palabras: en el general el cuento "se presenta" con "una orden". El conflicto trae un "desorden" y la solución de ese conflicto (favorable o no) hace retornar a la "orden" – ahora con ganancias y pérdidas, por lo tanto esa orden difiere de la primera. "El cuento es un problema y una solución", dice Enrique Aderson Imbert.

Diálogos

Los diálogos son de suma importancia; sin ellos no hay discordia, conflicto, fundamentales al género. La mejor forma de informarse es a través de los diálogos; aún en el cuento en que el ingrediente narrativo sea importante. "La función del diálogo es exponer." (Henry James, 1843-1916).

En algunos escritores el diálogo es una herramienta absolutamente indispensable. Caigo Porfírio Carneiro, por ejemplo, llega al punto de escribir cuentos compuestos sólo por diálogos, sin que, en ningún instante, aparezca un narrador. En 172 páginas de Trapiá, un clásico de la década de 60, hay sólo seis páginas sin diálogos. Veamos los tipos de diálogos:

  1. Directo: (discurso directo) los personajes conversan entre sí; se usan los travessões. Además de ser el más conocido es, también, predominante en el cuento.
  2. Indireto: (discurso indireto) cuando el escritor resume el habla del personaje en forma narrativa, sin destacarla. Vamos a decir que el personaje cuenta como aconteció el diálogo, casi que reproduciéndolo. Esas dos primeras formas pueden ser observadas en el cuento "La Misa del Gallo", Hacha de Assis.
  3. Indireto libre (discurso indireto libre) es la fusión entre autor y personaje (primera y tercera persona de la narrativa); el narrador narra, pero en medio de la narrativa surgen diálogos indiretos del personaje como que complementando lo que dije el narrador.

Véase el caso de "Vidas secas": en ciertos pasajes no sabemos exactamente quienes habla – es el narrador (tercera persona) o la conciencia de Fabiano (primera persona)? Este tipo de discurso permite exponer los pensamientos del personaje sin que el narrador pierda su poder de mediador.

  1. Monólogo interior (o flujo de conciencia) es lo que se pasa "dentro" del mundo psíquico del personaje; "hablando" consigo misma; vea algunos pasajes de Cerca del corazón salvaje, de Clarice Lispector. El libro La canción de los loureiros (1887), de Édouard Dujardin es el precursor moderno de este tipo de discurso del personaje. El Lazarillo de Tormes, de autor desconocido, es considerado el verdadero precursor de este tipo de discurso. En Ulises, Joyce (inspirado en Dujardin) radicalizó en el monólogo interior.

Focos narrativos

  1. Primera persona: Personaje principal cuenta su historia; este narrador se limita al saber de sí mismo, habla de su propia vivencia. Esta es una narrativa típica del romance epistolar (siglo XVIII).
  2. Tercera persona: El texto es narrado en 3ª persona y en este caso podemos tener:

A) Narrador observador: el narrador se limita a describir lo que está aconteciendo, "hablando" del exterior, no colocándonos dentro de la cabeza del personaje; así no sabemos sus emociones, ideas, pensamientos. El narrador sólo describe lo que ve, en el más, especula.

B) Narrador onisciente cuenta la historia; el narrador todo sabe sobre la vida de los personajes, sobre sus destinos, ideas, pensamientos. Como se narrara de dentro de la cabeza de ellas.