Crédito consignado (también llamado de préstamo consignado) es un préstamo con pago indireto, cuyo el intereses es deducido directamente de la hoja de pago de la persona física[1].
Consiginatário es el órgano encargado de recoger finanzas de una persona física, y en tratándose de crédito consignado, es la empresa pagadora del salario del individuo, siendo que esta la responsable por el pago de los intereses del crédito; el contrato en que se apunta un consignatário es denominado consignação.
El crédito consignado es más seguro para quien está prestando, pues el cobro es prácticamente automático y la responsabilidad es de la empresa empregadora o del sindicato, lo que posibilita el préstamo hasta para personas de nombre "sucio" (las que tienen registro en el SPC o en el Serasa). También es vantajoso para el devedor en el sentido en que disminuye el trabajo de ir al banco o hacer el servicio manualmente. Esos factores contribuyen para que la consignação haya intereses más bajos que el cheque especial.