En la mitologia griega, Chronos o Khronos (en griego Χρόνος, que significa ‘tiempo’; en latim Chronus) era la personificação del tiempo. También era habitual llamarle Eón o Aión (en griego Αίών).
Los griegos antiguos tenían dos palabras para el tiempo: chronos y kairos . Mientras chronos se refiere al tiempo cronológico, o secuencial, que puede ser medido, kairos se refiere a un momento indeterminado el tiempo, en que algo especial acontece, en Teologia, es "el tiempo de Dios".
Chronos ha sido frecuentemente confundido con el titã Cronos, especialmente durante el periodo alexandrino y renascentista .
En consonancia con la teogonia órfica, Chronos surgió en el principio de los tiempos, formado por sí aún. Era un ser incorpóreo y serpentino poseyendo tres cabezas, una de hombre , una de toro y otra de león . Se unió a su compañera Ananke (la inevitabilidade) en una espiral en vuelta del huevo primogénito separándolo, formando entonces el Universo ordenado con la Tierra, el mar y el cielo.
Permaneció como un dios remoto y sin cuerpo, del tiempo, que rodeaba el Universo, conduciendo la rotación de los cielos y el caminar eterno del tiempo, apareciendo ocasionalmente ante Zeus sobre la forma de un hombre anciano de largos cabellos y barba blancos, aunque permaneciera la mayor parte del tiempo en forma de una fuerza más allá del alcance y del poder de los dioses más jóvenes.
Una de las representaciones más bizarras de Chronos, es a de un hombre que devora su propio hijo, en un acto de canibalismo difícil de comprender en la actualidad. Sin embargo, esta representación se debe al hecho de los antiguos griegos tomen Chronos como el creador del tiempo, luego, de todo lo que existe y pueda ser relatado, a ejemplo del Dios único y creador de los cristianos, judíos y musulmanes , siendo que, por este hecho, se consideraban como hijos del tiempo (Chronos), y una vez que es imposible huir al tiempo, todos serían a la corta o a la larga vencidos (devorados) por el tiempo.
Una explicación posible para esta representación es la confusión con el titã Cronos, que comió sus hijos para que no se rebelaran contra él y le tomaran el poder de la Tierra como él hizo con su padre, Urano.
Los romanos le llamaron Saturno y por eso, el planeta que actualmente es conocido con este nombre, fue otrora llamado "Khronos" por los astrónomos griegos. Era la divindade celeste más distante, considerada como siendo el séptimo de los siete objetos divinos visibles a ojo desnudo. Una vez que tiene la mayor traslación observável en el cielo (cerca de 30 años), los astrónomos griegos y romanos juzgaron tratarse del guardián de los tiempos, o "Padre del Tiempo", una vez que no había conocimiento de ningún otro objeto con mayor periodo repetitivo (traslación). Fue precisamente esta característica astronómica que llevó los eruditos de los artes a representar su figura como un hombre de edad con largos cabellos y barbas blancas, tal como mencionado arriba.De ahí vino también la palabra crónica seguida de Chronos.