| Camilo Castelo Branco | |
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Camilo Castelo Branco, gravura de Francisco Pastor. |
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| Nombre completo | Camilo Ferreira Botelho Castelo Branco |
| Nacimiento | 16 de Marzo de 1825. Lisboa, Portugal |
| Muerte | 1 de Junio de 1890 (65 años) Son Miguel de Seide, Famalicão, Portugal |
| Nacionalidad | |
| Ocupación | Escritor y romancista. |
Camilo Ferreira Botelho Castelo Branco (Lisboa, 16 de Marzo de 1825 — Son Miguel de Seide, 1 de Junio de 1890 ) fue un escritor portugués. Camilo fue romancista portugués, además de cronista, crítico, dramaturgo, historiador, poeta y traductor.
Tuvo una vida atribulada que le sirvió muchas veces de inspiración para sus novelas. Fue el primer escritor de lengua portuguesa a vivir exclusivamente de sus escritos literarios. A pesar de tener que escribir para un público, sujetándose así a los dictámenes de la moda, consiguió tener una escritura muy original.
Tabla de contenido |
Camilo Castelo Branco tuvo una vida atribulada, passional e impulsiva. Una vida típicamente romántica.
Camilo Castelo Branco, primero visconde de Correa Botelho, nació en Lisboa, en el Ancho del Carmo, a 16 de Marzo de 1825.
De una familia de la aristocracia de provincia, era hijo de Manuel Joaquim Botelho Castelo Branco, nacido en la casa de los Correa Botelho en 1778, que tuvo una vida errante entre Vila Real, Viseu y Lisboa , tomándose de amores por Jacinta Rosa del Espíritu Santo Ferreira, con quien no casó, pero de quién tuvo sus dos hijos. Camilo fue así perfilhado por su padre en 1829, como "hijo de madre incógnita".
Fue huérfano de madre cuando tenía un año de edad y de padre a los diez años, lo que le creó un carácter de eterno insatisfeito con la vida. Estando huérfano, fue recibido por una tía de Vila Real, y después por una hermana más vieja, Carolina Rita Botelho Castelo Branco, en Vilarinho de Samardã, en 1839, recibiendo una educación irregular a través de dos padres de provincia.
En su adolescência se formó leyendo los clásicos portugueses y latinos, literatura eclesiástica y en contacto con la vida al aire libre transmontana.
Con sólo dieciséis años (1841), Camilo casa con Joaquina Pereira de Francia y se instala en Friúme (Ribeira de Pena). La boda precoce parece haber sido resultado de una mera pasión juvenil, no habiendo resistido muy tiempo. El año siguiente se prepara para ingresar en la Universidad, yendo a estudiar con el Padre Manuel de la Lixa, en Granja Vieja.
Su carácter inestable e irrequieto lo lleva a amores tumultuosos (Patrícia Emília, la monja Isabel Cândida).
Aún a vivir con Patrícia Emília de Barros, Camilo publicó n'El Nacional, correspondencias contra José Cabral Teixeira de Morales, gobernador civil. Debido a esta desavença es espancado por el «Ojos-de-Buey», capanga del gobernador. Sus irreverentes correspondencias periodísticas le valieron, en 1848, nueva agresión a cargo de Cazadores 3. Camilo abandona Patrícia ese mismo año, huyendo para casa de la hermana, residente ahora en Covas del Doro.
Camilo intenta entonces el curso de Medicina en el Oporto que no concluye, optando después por Derecho. A partir de 1848 hace una vida de boémia repleta de pasiones, repartiendo su tiempo entre los cafés y los salones burgueses, dedicándose sin embargo al periodismo.
Se enamora por Ana Plácido, y cuando esta se casa, ha, de 1850 a 1852 , una crisis de misticismo, llegando a frecuentar el seminario que después abandona. Ana Plácido se hubo hecho mujer de un negociante de su nombre, Abeto Alves, un brasileño que lo inspira como personaje en algunas de sus novelas, muchas veces con carácter depreciativo. Seduz y rapta Ana Plácido y, tras algún tiempo a monte, son capturados por las autoridades y después juzgados. En aquella época el caso emocionó la opinión pública por su contenido típicamente romántico del amor contrariado, que se ergue a la revelia de las convenciones e imposiciones sociales. Prendidos en la cadena de la relación del Oporto, escribió Memorias de la Cárcel, habiendo conocido el famoso delincuente Zé del Telhado. Tras absueltos del crimen de adulterio , Camilo y Ana Plácido pasan a vivir juntos, contando él treinta y ocho años de edad.
Sin embargo, Ana Plácido tiene un hijo, teóricamente de su antiguo marido, al que se suman dos más de Camilo. Con una familia tan numerosa para sostener Camilo va a escribir a un ritmo alucinante.
Cuando el ex-marido de Ana Plácido, fallece en 1863, la pareja va a vivir para su casa, en Son Miguel de Seide.
En 1870 va a vivir para Vila del Conde motivado por problemas de salud, ahí manteniéndose hasta 1871. Fue en Vila del Conde que escribió la pieza de teatro "El Condenado", así como incontables poemas, crónicas, artículos de opinión y traducciones. La pieza "El Condenado" es representada en el Oporto en 1871. Otras obras de Camilo están asociadas a Vila del Conde. En la obra "La Hija del Arcediago", relata el pasaje de una noche del Arcediago con un ejército en una estalagem, conocida por la Estalagem de las Pulgas. Esa estalagem hube pertenecido otrora al Mosteiro de Son Simão de la Junqueira, y se sitúa en el lugar Pareja de Pedro, clientela de la Junqueira. Camilo dedicó aún el romance "A Engeitada” a uno ilustre vilacondense su conocido, el Dr. Manuel Costa.
Camilo Castelo Branco venía regularmente a la Póvoa de Varzim entre 1873 y 1890, perdiéndose en el juego y escribiendo parte de su obra en el antiguo Hotel Luso-Brazileiro junto del Ancho del Café Chino. Camilo se reunía con personalidades de notoriedade intelectual y social, como el padre de Eça de Queirós, José Maria d'Almeida Teixeira de Queirós, magistrado y par del reino, el poeta y dramaturgo poveiro Francisco Gomes de Amorim, Almeida Garrett, Alexandre Herculano, António Feliciano de Castilho, entre otros. Siempre que viña a la Póvoa, convivía regularmente con el Visconde de Azevedo en el Solar de los Carneiros.
Francisco Peixoto Bourbon cuenta que Camilo, en la Póvoa, "habiendo andado metido con una bailarina española, llena de salero, y teniendo gasto, con el mantenimiento de la diva, más del que permitían sus posesiones, acabó por recurrir al juego en la esperanza de multiplicar el anémico pecúlio y acabó, como es de regla, por todo perder y haber contraído una deuda de juego, que entonces se llamaba una deuda de honra." A 17 de Septiembre de 1877, Camilo vio morir en la Póvoa su hijo predilecto Manuel Plácido, de la primera boda con Ana Plácido, de 19 años, que fue sepultado en el cementerio del Ancho de los Dolores.
Camilo era conocido por el malo feitio. En la Póvoa mostró otro lado. António Cabral en las páginas d'«El Primero de Enero» de 3 de Junio de 1890, cuenta: "En el mismo hotel en que estaba Camilo, se hallaba un medíocre pintor español, que hube perdido en el juego de la roleta el dinero que llevaba. Había tres semanas que el pintor no pagaba la cuenta del hotel, y la dueña, una tal Ernestina, ex-actriz, poco satisfecha con el procedimiento del huésped, escogió un día la hora de la cena para el despedir, explicando allí, sin ningún género de reservas, el motivo que la obligaba a proceder así. Camilo oyó el mandado de despejo, brutalmente dirigido al pintor. Cuando la inflexible azafata acabó de hablar, se levantó, en medio de los otros huéspedes, y dije: - la D. Ernestina es injusta. Yo traje del Oporto cien mil réis que me mandaron entregar a ese señor y aún no lo había hecho por olvido. Me desempeño ahora de mi misión. Y estirando por cien mil réis en notas las entregó al pintor. El Español, sorprendido con aquella intervención que estaba lejos de esperar, no halló una palabra para responder. Dos lágrimas, sin embargo, le deslizaron silenciosas por la faces, como única demostración de reconocimiento".
En 1885 le es concedido el título de visconde de Correa Botelho y posteriormente, a 9 de Marzo de 1888 se casa finalmente con Ana Plácido.
Camilo pasa los últimos años de su vida al lado de Ana Plácido, no encontrando la estabilidad emocional por qué ansiaba. Las dificultades financieras, y los hijos le dan enormes preocupaciones: considera Nuno irresponsável y Jorge sufre de una enfermedad mental.
La progresiva y creciente ceguera (causada por la sífilis ), impide Camilo de leer y de trabajar capazmente, lo que lo bucea en una enorme desesperación.
Camilo Castelo Branco, tras la consulta a un oftalmologista que le hube confirmado la gravedad de su estado, en desesperación desfere un tiro de revólver en la têmpora derecha, a la 15h15 de 1 de Junio de 1890 , acabando por morir a la 17h00 de ese mismo día.
Entre 1851 y 1890 , y durante casi 40 años, escribió más de doscientas y sesenta obras, con la media superior a 6 por año, redactadas a la pena, luego sin cualquier ayuda mecánica. Prolífico y fecundo escritor deja obras de referencia en la literatura lusitana.
A pesar de toda esa fecundidade, Camilo Ferreira Botelho Castelo Branco, no permitió que la intensa producción perjudicara su belleza idiomática o aún la dimensión de su vernáculo, transformándolo en una de las mayores expresiones artísticas y su figura en un maestro de la lengua portuguesa. De entre los varios romances, dejó un legado enorme de textos inéditos, comedias, folhetins, poesías, ensayos, prefácios, traducciones y cartas – todo con firma propia o los menos conocidos pseudónimos tales como:
Habrá sido Camilo Castelo Branco, Realista o Romántico ? Su obra es predominantemente romántica eso parece incontestável, sin embargo no lo es totalmente.
Camilo me gustaría de situarse por encima de las escuelas literarias. Sin embargo las plantillas clásicas van a tener siempre peso en su producción literaria, pero, también se deja impresionar por la literatura misteriosa y macabra de Ann Radcliffe. Fue inmensamente influenciado por Almeida Garrett, sin embargo la fidelidad al lenguaje y a las costumbres populares al olor del torrão (como apunta Jacinto del Prado Conejo) van a permanecer cómo una de sus mayores calidades. La Crítica ha apuntado que se por un lado Camilo en los enredos de sus novelas, con sus peripécias más o menos rocambolescas, está claramente en una filiação romántica por otro lado en las explicaciones psicológicas, en la manera como analiza los sentimientos y acciones de los personajes, por las justificaciones y explicaciones de los acontecimientos, por la crítica a determinado tipo de educación, no puede ser considerado simplemente como romántico.
Jacinto del Prado Conejo lo considera “ideologicamente flotante, Camilo se mantiene un narrador de historias románticas o romanescas con lances empolgantes y situaciones humanas comoventes” y también dice que “El romanticismo de Camilo es un romanticismo en buena parte dominado, contenido, classicizado”, y que hay al “lado de su alto idealismo romántico la viril contención de la prosa, un bueno-senso conectado a la tradiciones y a correcto cânones clásicos, un realismo sui generis, de vocación personal que parece en la razón directa de la autenticidade de su romanticismo.
Eça de Queiroz publica la primera versión del Crimen del Padre Amaro, ya tras su exposición en las Conferencias del Casino acerca del Realismo como nueva expresión del arte. Eso hace con que Camilo, de cierta manera sintiéndose a perder terreno para el único prosador que le podía ser rival, envereda en dos novelas Eusébio Macário y La Brasileña de Prazins por intentar ser más realista. Y lo que es que es más extremado que el Realismo? El Naturalismo. El resultado es de un correcto efecto cómico porque Camilo, con su manera de escribir particular, no se contiene y acaba por hacer una parodia del Naturalismo.
En el prefácio de Eusébio Macário, Camilo afirma que no intentó ridicularizar la escuela Realista, y alega que: “he sido realista sin el saber. Nada me impide de continuar”, y aunque “Yo no conocía Zola; fue una persona de mi familia que me hizo comprender la escuela con dos palabras: “ES tu vieja escuela con una adjectivação de casta extranjera, y una profusão de ciencia (...) Además de eso tienes que poner la fisiologia donde los románticos ponían la sentimentalidade: derivar la moral de las bossas, y subordinar a la fatalidad lo que, por los viejos procesos, se imputaba a la educación y a la responsabilidad” comprendí y hallé yo, hace veinticinco años, ya así pensaba, cuando Balzac tenía en mí el más inábil de los discípulos.”
Por lo tanto: Camilo intenta coger el tren de la nueva escuela Realista, y lo hace de una manera que no es redime de chacota.