Bes era una antigua divindade egípica representada por un enano robusto y monstruoso. Era el bobo de los dioses, señor del placer y de la alegría.
Un enano gordo y barbudo, feo al punto de hacerse cómico. Él es muchas veces representado con la lengua de fuera y cogiendo un chocalho. Cuando esculpido o pintado en la pared, él nunca aparece de perfil, pero siempre de frente, lo que es único en el arte egipcio. También existen representaciones de Bes con características felinas o leoninas.
Bes es un dios poco vulgar. Él no parece ser egipcio, pero de donde él viene es desconocido. Él se parece con dioses encontrados en la África céntrica y del sur. Bes era inicialmente el protector del parto. Durante el nacimiento, Bes bailaba a la vuelta del cuarto, abanando su chocalho y gritando para asustar demonios que de otro modo podrían maldecir el niño. Tras el niño nacer, Bes quedaba al lado de la cuna entretendo el bebé. Cuando el niño ría o sonreía sin motivo aparente, se creía que Bes estaba algures en el cuarto a hacer muecas.