Arquétipo (griego ἀρχή - arché: principal o principio) es la primera plantilla de alguna cosa.
El término es usado por filósofos neoplatônicos, como Plotino, para designar las ideas como plantillas de todas las cosas existentes, según la concepción de Platão . En las filosofías teístas el término indica las ideas presentes en la mente de Dios. Por la confluência entre neoplatonismo y cristianismo, término arquétipo llegó a la filosofía cristiana, siendo difundido por Agostinho, probablemente por influencia de los escritos de Porfírio , discípulo de Plotino.
Arquétipo, en la psicología analítica, significa la forma imaterial a la cual los fenómenos psíquicos tienden a moldearse. C.G.Jung usó el término para referirse a las plantillas inatos que sirven de matriz para el desarrollo de la psique.
Ellos son las tendencias estructurales invisibles de los símbolos. Los arquétipos crean imágenes o visiones que corresponden a algunos aspectos de la situación consciente. Jung deduz que las "imágenes primordiales", un otro nombre para arquétipos, se originan de una constante repetición de una misma experiencia, durante muchas generaciones. Funcionan como centros autónomos que tienden a producir, en cada generación, la repetición y la elaboración de esas mismas experiencias. Ellos se encuentran aislados unos de los otros, aunque puedan se interpenetrar y mezclarse.
El núcleo de un complejo es un arquétipo que atrae experiencias relacionadas a su tema. Él podrá, entonces, hacerse consciente por medio de estas experiencias asociadas. Los arquétipos de la Muerte, del Héroe, del Sí-aún, de la gran Madre y del Viejo Sabio son ejemplos de algunas de las numerosas imágenes primordiales existentes en el inconsciente colectivo. Aunque todos los arquétipos puedan ser considerados como sistemas dinámicos autónomos, algunos de ellos evolucionaron tan profundamente que se puede justificar su tratamiento como sistemas separados de la personalidad. Son ellos: la persona , a anima (se lee "ânima" en portugués del Brasil), el animus (se lee "ânimus" en portugués del Brasil) y la sombra . Llamamos de instinto a los impulsos fisiológicos percibidos por los sentidos. Pero, a la vez, estos instintos pueden también manifestarse como fantasias y revelar, muchas veces, su presencia sólo a través de imágenes simbólicas. Son estas manifestaciones que revelan la presencia de los arquétipos, los cuales las dirigen. Su origen no es conocida, y ellos se repiten en cualquier época y en cualquier lugar del mundo - mismo donde no es posible explicar su transmisión por descendência directa o por "fecundações cruzadas" resultantes de la migración.
Los arquétipos son el principal origen de la conexión entre la Física y la Psicología, pues es por medio de ellos que los fenómenos psíquicos estudiados por la psicología analítica se manifiestan, frecuentemente violando las leyes físicas de la orden temporal y espacial. El estudio interdisciplinar de estas estructuras imateriais y sus fenómenos tuvo origen con Jung y Pauli, en la primera mitad del siglo XX, extendiéndose hasta hoy con la línea de investigación denominada Física y Psicología.