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Anime, animê (portugués brasileño) o animé (portugués europeo) (en japonés: アニメ anime?, literalmente, dibujo(s) animado(s)) es cualquier animación producida en el Japón. La palabra anime ha significados diferentes para los japoneses y para los occidentales. Para los japoneses, anime es todo lo que sea dibujo animado, sea él extranjero o nacional. Para los occidentales, anime es todo el dibujo animado que venga del Japón. El origen de la palabra es controversa, pudiendo venga de la palabra inglesa animation ("animación") o de la palabra francesa animée ("animado"),[1] versión defendida por investigadores como Frederik L Schodt[2] y Alfons Moliné.[3] Al contrario del que muchos piensan, el animê no es un género, pero un medio, y en el Japón se producen películas animadas con contenidos variados, dentro de todos los géneros posibles e imaginabais (comedia, terror, drama, ficción científica, etc.).
Una buena parte de los animes posee su versión en mangá, los quadrinhos japoneses. Los animes y los mangás se destacan principalmente por sus ojos generalmente muy grandes, muy bien definidos, redondos o rasgados, llenos de brillo y muchas veces con colores chamativas, para que, de esta forma, puedan conferir más emoción a sus personajes. Animes pueden tener el formato de series para la televisión, películas u OVAs.
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Con la ocupación de los Estados Unidos en el fin de la Segunda Guerra Mundial, muchos artistas japoneses tuvieron contacto con la cultura occidental y, influenciados por la cultura pop de los Estados Unidos, dibujantes en inicio de carrera comenzaron a conocer los quadrinhos y dibujos animados en su forma moderna. Había negociantes que contrabandeavam rodillos de películas americanas, dibujos de Disney y otros.
Entre los principales artistas que se envolvieron con el tal arte, estaban Osamu Tezuka, Shotaro Ishinomori y Leiji Matsumoto. Estos tres jóvenes, más tarde, fueron consagrados en el mercado de mangá. En la década de 1950, influenciados por la mídia que venía del Occidente, diversos artistas y estudios comenzaron a desarrollar proyectos de animación experimental.
En la época en que el mangá reinaba como mídia nacieron los pioneros animes de éxito: Hakujaden (La Leyenda de la Serpiente Blanca) estrenó en 22 de octubre de 1958 , primera producción lanzada en circuito comercial de la Toei Animation, división de animación de la Toei Company y Manga Calendar, el primero animê especialmente hecho para televisión, veiculado por la emisora TBS con producción del estudio Otogi en 25 de junio de 1962 , que tuvo duración de dos años.
Luego enseguida, en 1 de enero de 1963 , fue lanzado Astro Boy, basado en el mangá de Osamu Tezuka, ya con la estética de personajes de ojos grandes y cabellos espetados venida de la versión impresa. Astro Boy acabó haciéndose el propulsor de la mayor industria de animación del mundo, conquistando también el público de los Estados Unidos. Tezuka era un ídolo en el Japón y su popularidad le proporcionó recursos para invertir en su propia productora, la Mushi Productions. Otras productoras invirtieron en ese nuevo sector y nacieron clásicos del anime como Octavo Hombre (Eight Man), Super Dínamo (Paa Man), pero aún con precariedade y contando con pocos recursos, diferente de las animaciones americanas.
En 1967, surgieron cuatro películas y catorce series animadas en el Japón, entre ellas La Princesa y el Jinete, Fantomas y Speed Racer, el primero con gran proyección internacional
Animês infantiles, infanto-juveniles femeninos y sobre robots gigantes acompañaron el crecimiento del número de series semanales durante la década de 1970[4]. En la época, la Tatsunoko Production, creadora de Speed Racer, lanzó un título de éxito llamado Gatchaman (en el Occidente, Battle of the Planets).
Los animes presentan características bastante distinguidas, como el uso de una dirección de arte ágil, enquadramentos osados y la abordagem de temas variados, como ficción científica, aventura, terror, infantil y romance . ES bastante común, aún en las producciones infantiles, encontrar situaciones de humor adultas.
Hay también en la animación japonesa gran presencia de personajes bien-humorados, aunque algunos tengan una conotação homosexual. Las dos características son reflexos de la cultura japonesa, donde no hay mucha distinción entre homosexuales y heterosexuais[carece de fuentes], pero fuera de este contexto, como en el Occidente, esas acciones acaban por ser muchas veces apenas interpretadas, llevando en muchos casos a la censura y adaptación de personajes.
En muchas producciones se puede conferir caracterizaciones exageradas de señales visibles de sentimientos, como:
La voz también es un elemento muy importante en un personaje. Ellas son seleccionadas en consonancia con la personalidad de los personajes. Voces muy poderosas, infantiles, estridentes, harmoniosas o cavernosas forman parte del universo de cualquiera anime, y los dubladores o seiyu son blancos de la admiración de muchos fans.
En el Japón, los animes son lanzados en tres formatos:
El más normal es que, cuando un mangá alcanza éxito considerable de ventas en el Japón, él sea transformado en anime y si este también obtenga éxito, es traducido y distribuido a otros países. Eventualmente, diversos productos relacionados a él comienzan a ser producidos, como juegos de videogame , muñecos y revistas .
Sin embargo, hay casos en que la orden se inverte, como Neon Genesis Evangelion, cuyo mangá fue producido después del éxito de la serie de televisión y Dragon Quest y Pokémon , que eran juegos, a partir del cual fueron producidos animes y mangás.
El estilo de los animes ya influéncia la cultura occidental y está presente también además de esta. Por ejemplo, la grife Cavalera ya lanzó una colección con algunos personajes clásicos, influencias orientales e incluso citações de yaoi .
La pareja Daft Punk produjo en parceria con Leiji Matsumoto y Kazuhisa Takenochi, animadores profesionales del Japón (que ya hicieron animes como Digimon y Sailor Moon) la película Interstella 5555: The 5tory of the 5ecret 5tar 5ystem. La banda norteamericana Linkin Park también ya hizo referencia a clásicos de la animación japonesa como Gundam, además de haber todo un videoclipe, Breaking The Habit, producido usando la técnica del anime. Por su parte, Madonna creó un bloque entero dedicado al mundo oriental en su turnê Drowned World Tour. En una de las canciones son mostrados algunos animes hentai (pornográficos) en los telões de la presentación de 2001 de la estrella. Además de eso, en su clipe, Jump (situado en Tokyo), la cantante aún parece se fantasiar de Mello, personaje de Death Note. El Gorillaz y el Daft Punk fueron otras bandas que utilizaron animes en sus clipes. Se puede citar, Britney Spears, con el clipe Break The Ice, todo producido en el estilo anime. Y, por fin, la banda Los Seminovos produjeron el clipe de la música Ella es otaku, con bastantes imágenes de animes conocidos, disponible en el YouTube.
Animaciones japonesas ya recibieron o fueron indicadas a varios premios internacionales. Sen te lo Chihiro en el Kamikakushi recibió Oscar de mejor película de animación en 2003 y 35 otros premios[5]. Ese mismo año, lo corta-metragem Atama Yama, de Koji Yamamura, recibió el gran premio del Festival Internacional de Animación de Annecy en la Francia y del Filmfest de Dresden, en la Alemania, además de ser indicado a Oscar de mejor corta de animación[6][7]. Ese mismo premio fue recedido en 2009 la Kunio Kato por Tsumiki en el ie[8].
Con el creciente éxito de los animes, surgió por el mundo una comunidad de fans que se hicieron conocidos como otaku. El propio término es blanco de discusiones, pues en el Japón el verbete posee conotação pejorativa. Muchos de los espectadores de anime no se consideran otaku, prefiriendo huir de la rotulación controverso.