Un agente económico es cualquier entidad que pertenece y tutéa en un determinado sistema económico. Puede ser una persona, toma individualmente, o una persona colectiva - (empresa, cooperativa, órgano gubernamental, etc. Los agentes econôminos son: las Familias(que tienen el objetivo de satisfacer sus necesidades) Las Empresas(que tienen el objetivo de maximizar sus logros) y el Gobierno(que tiene el objetivo de ampliar el bienestar social). La función de todos los Agentes Económicos es suministrar y pagar bienes y servicios.
La Ciencia Económica, no solamente en su conjunto general de teorías y principios, pero principalmente en lo que concierne a su contribución microeconomica, viene desempeñando papel creciente como fundamento del Pensamiento Administrativo. Y, más específicamente, fundamento para la mejor comprensión que se pueda haber de las organizaciones, sus estrategias y su competitividad. Prueba de eso es el interés, por descontado más reciente, que los administradores (teóricos y prácticos) vienen dedicando a la Teoría Económica. Del punto-de-vista micro-económico, más especifico a partir de la llamada Teoría de la empresa, es que se encuentran las principales contribuciones, principalmente, en lo que concierne al papel de la gestión, al desarrollo de alternativas tecnológicas, a la relaciones inter-empresas y, obviamente, a la definición de estrategias competitivas.
Por fin – y tal vez como una especie de cristalização de la importancia de la Teoría Económica para el Pensamiento Administrativo –, está el papel de la definición de las estrategias pelas y para las firmas. Que las firmas tienen poder de decisión sobre lo que hacer es sabido; que ellas detienen conocimiento tecnológico es inquestionável; y, finalmente, que ellas son parte presente y directamente influyente en los rumbos de los mercados parece ser inexorable. La duda paira, sin embargo, en el cuando y cuánto las decisiones de las firmas, basadas en sus cualificaciones, son verdaderamente capaces de generar un impacto significativo en el mercado. De un modo general, es posible afirmar que toda vez que la firma detenga un correcto activo específico, su ida al mercado – debido a supuesta singularidad de ese activo – será "sin" costes de transacción. Tan solamente la firma incorrerá en los costes (de producción) de tal activo. Ora, si el producto de ahí originado es exclusivo, su precio no tendrá referencia alguna, pasando a ser, a partir de su introducción en el mercado, el propio "precio de mercado". Ese es, por así decir, el "sueño estratégico" de todo empresario: tener una tecnología suficientemente innovadora para obtener logros extraordinarios (únicos y típicamente monopolistas). Como la innovación no es privilegio de todos – se lo fuera, se tendría, en la realidad, una típica "economía neoclássica" con firmas iguales, ganancias iguales y una obvia situación de equilibrio general – la alternativa estratégica diametralmente opuesta es a de ir al mercado obtener el activo necesario. En siendo así, la firma deberá arcar con el coste de obtención del activo que es igual al precio de este activo en el mercado. Si, por ejemplo, el activo sea una innovación, su coste será lo (elevado) precio cobrado por el innovador. ES en una situación intermediaria, o sea, en la creación de alguna estructura de governança, que se encuentra la mayor parte de las opciones estratégicas y, debido a la vastidão de alternativas concretas, la fuente de diferencia entre las firmas. Diferencias esas que impiden la existencia de "una única gran firma", como se preguntó Coase (1937). En términos organizacionais, las firmas enfrentan el dilema del make-or-buy , donde, además de la alternativa estratégica del tipo make y del tipo buy, existe una situación mixta de buy para después make. Estas tres estrategias generales pueden ser así resumidas:
1)las estrategias que buscan nítidamente (hacer) la innovación (o diferenciação), sea veía producto o proceso, y que, por eso, no incorrem en costes de transacción. Estos casos generalmente resultan en la imposición al mercado de un precio elevado, haciendo con que tales firmas puedan gozar de una situación (aunque temporal) de monopolio;
2)las estrategias híbridas (comprar y hacer) que se dan vía imitación de los principales trazos de la estrategia innovadora y que son, generalmente, basadas en esfuerzos de modificación de la tecnología original (veía reducción de costes) para mantener el margen de logro en productos que deberán, necesariamente, tener precio inferior a aquel ya en vigor en el mercado. Esta estrategia puede ser individual, mientras esté basada en la jerarquía de la firma, o colectiva, cuando esté basada en relaciones inter-firmas de complementaridade. Y, por fin,
3)las estrategias que traducen claramente la opción de la firma por adquirir (compare) los activos necesarios (ni veía adaptación, muy menos innovación). Este es el típico caso de la firma que, para competir, sólo tiene la alternativa de ir al mercado adquirir el activo específico que está faltándole, una vez que este es más barato del que se hubiera esfuerzo interno para desarrollarlo. En este caso, ella tendrá, necesariamente, de incorrer en los costes de transacción. Como, en la mayoría de los casos, estos costes son proibitivos, tales empresas acaban por no participa de este mercado. En todos los casos, el mecanismo básico es siempre el mismo: análisis del ambiente institucional, evaluación de las cualificaciones acumuladas internamente, cruzamento de esas informaciones y, con percepção, decisión de cuál a mejor estrategia a ser seguida. De un modo general, es a partir del análisis ambiental vis-a la-vis sus cualificaciones internas que cada firma podrá posicionarse más próxima del mercado (incorrendo en mayores costes de transacción) o más próxima de la jerarquía (incorrendo en mayores costes de innovación). Ese esfuerzo es la estrategia organizacional.