Afek era una heroína mítica, en la religión del pueblo Min, el cual habitaba la provincia de Sandaun, en la Papua-Nueva Guinea.[1] Se cree que los humanos nacieron de uno parto múltiple de esa heroína, apareciendo inmediatamente después de los espíritus (que tenían forma de cachorro), también nacidos de Afek, los cuales deberían limpiar las vilas para que la población pudiera allá habitar.[1] Ya que tales cachorros eran espíritus (y los "hermanos más viejos" del hombre), el pueblo Urapmin no los mataba o comía (lo que no acontecía en otras tribus), ni permitía que los mismos respiraran sobre su comida. Este hecho contrasta con los habitos humanos, pues los Urupamin, anteriormente, no tenían cualquier tabú acerca del canibalismo, pero dividían la comida entre sí. En la verdad, el tabú de comerse cachorro es, aún, uno que se mantiene, juntamente con otros pocos.[2]
Aletta, Biersack. Reimagining political ecology (en inglés). Duke University Press, 2006. pp.419. ISBN 0-8223-3672-3