| Adolfo Parejas Monteiro | |
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| Nacimiento | 4 de Julio de 1908. Oporto, Portugal |
| Muerte | 1972 São Paulo, Brasil |
| Nacionalidad | |
| Ocupación | Poeta, ensaísta y profesor. |
Adolfo Parejas Monteiro (4 de Julio de 1908 , Oporto - 23 de Julio de 1972 , São Paulo) fue un escritor lusófono. Exilou-si en 1954 para el Brasil, por motivos políticos y por serle prohibida la docência en Portugal.
Se licenció en Ciencias Histórico-Filosóficas en la Universidad del Oporto (Facultad de Letras), habiéndose formado en 1933. Fue, en esa ciudad, que también comenzó por ser profesor en el Liceu Rodrigues de Freitas, hasta al momento en que fue alejado de la carrera por motivos políticos.
Fue director, en 1931, de la revista "Presencia", tras el despido de Branquinho de la Fonseca, aunque no haya sido uno de sus fundadores. La revista vendría a tener su fin en 1940, teniendo, probablemente, contribuido para su cierre, las opciones políticas de Parejas Monteiro que acabó por instalarse en el Brasil en 1954. De él se afirma que, siendo un heterodoxo, tal como Eduardo Lourenço, es natural que viniera la exilar-si, ya que la propia oposición al régimen se regía por normas (ortodoxias) que no se adequavam a su modo de ser.[1]
Leccionou, entonces, Literatura Portuguesa en las Universidades del Río de Janeiro y de São Paulo. Escribió por esa altura varios ensayos, a la vez que escribía, como crítico, para varios periódicos brasileños, habiendo dejado contribuciones para el estudio de Fernando Persona y del grupo de la "Presencia".
Entre sus trabajos de traducción se cuenta "La Germânia", de Tácito , en 1941.[2] Su único romance, de 1945, se intitulaba "Adolescentes".[3]
Su obra poética, iniciada en 1929 con "Confusión", fue influenciada por el primero modernismo portugués,[4] aproximándose estilisticamente del esteticismo de André Gide.[5] Sus críticas al concretismo se basaban en la idea de que esta corriente estética promovía la impessoalidade, partiendo de la "más pura de las abstracciones" en la construcción de una "un lenguaje nuevo al servicio de nada, un puro lenguaje, una invención de objetos - en resumo: un lindo juguete".[6] Mientras algunos autores lo describen como independiente del Surrealismo[5] otros acentúan la influencia que esta corriente estética tuvo en el autor, como se puede verificar en sus ensayos sobre autores como Jules Supervielle, Henri Michaux y Antonin Artaud (designando el último como "presencia insustentável).[6]
Mucha de su obra poética se dedica al periodo histórico específico por él vivido, como acontece en el poema "Europa", de 1946 , que fue leído por António Pedro en la BBC de Londres, en el transcurrir de la Segunda Guerra Mundial.[3]