Admiración (del latim admirari) es un sentimiento de asombro, sorpresa o espanto delante de una situación.
En la Filosofía, la «admiración» o «espanto» es el principio fundamental para comenzar a filosofar, o sea, es un proceso atractivo a través del cual no pasamos indiferentes ante cualquier cosa, colocándonos en movimiento, partiendo de cosas simples para cosas más complejas, terminando en el conocimiento de sí, como desconociéndose («sólo sé que nada sé», Sócrates) o desconociendo las cosas. Así, admirarse ante cualquier cosa es tener la capacidad de problematizar lo que parecía evidente, buscando esclarecer lo que se presenta como obscuro.