Visita Encydia-Wikilingue.con

Árbol de la Vida (Bíblia)

árbol de la vida (bíblia) - Wikilingue - Encydia

El Árbol de la Vida del Libro de Mórmon.

Según la Bíblia , el Árbol de la Vida es una de los dos árboles especiales que Dios colocó en el centro del jardín llamado Éden. La otra es el "Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal", de cuyo fruto, Eva, y después Adão, acabaron por comer por influencia de una serpiente.

Tabla de contenido

Descripción bíblica

Los pormenores sobre este árbol son muy escasos en el texto bíblico. Se refiere sólo su localización céntrica en el Jardín del Éden y que la primera pareja humana fue impedido de alcanzar este árbol después de tener desobedecido al mandamento divino. Fueron así expulsos de ese jardín o paraíso original. Como forma de impedir que, tanto Adão y Eva, como probablemente su descendência volvieran a entrar en el Jardín, y consecuentemente tomen de los frutos del Árbol de la Vida, la Bíblia refiere que Dios colocó criaturas sobre-humanas, designadas por querubins, que poseían una espada de fuego que se revolvia continuamente.

Según el relato bíblico, este árbol ya había sido colocada en el jardín antes de la creación del primer hombre, Adão. Muchos comentaristas afirman que este árbol no poseería calidades intrínsecamente vitalizadoras en sus frutos, pero sería un símbolo representativo de la garantía de vida eterna, de la parte de Dios, para aquellos a quién Él permitiera comer del fruto de ella. Visto que Dios colocó ese árbol allí, se cree que el objetivo sería permitir la Adão que comiera de su fruto, tal vez después de quedar probada su fidelidad al punto que Dios juzgara satisfactorio y suficiente. Cuando Adão desobedeceu, le fue cortada la oportunidad de comer de aquel árbol, impidiéndolo a él y a su descendência de alcanzar la vida eterna.

La Arvore de la Vida aquí es simbolismo, representa Jesus Cristo. Joao en su Evangelio nos deja bien claro que Jesus Cristo estaba aquí desde el principio (Jo 1,1-14).

Referencias en el texto bíblico

La Bíblia hace referencia directa a este árbol sólo en el primero y en el último libro:

"Jeová Dios hizo así brotar del suelo todo árbol de aspecto deseable y buena para alimento, y también el árbol de la vida en medio del jardín y el árbol del conocimiento del que es bueno y del que es malo." - NM - Traducción del Nuevo Mundo de las Escrituras Sagradas, (1986)
"Entonces dije el Señor Dios: He ahí que el hombre es cómo uno de nodos, sabiendo el bien y el mal; ora, para que no extienda su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma y viva eternamente, el Señor Dios, pues, lo lanzó fuera del jardín del Éden, para labrar la tierra de que fuera tomado. Y habiendo lanzado fuera el hombre, puso querubins al oriente del jardín del Éden, y una espada inflamada que andaba alrededor, para guardar el camino del árbol de la vida." - Almeida, Versión Corregida y Fiel

En el último libro de la Bíblia, el Apocalipse o Revelación , al se mencionen siete cartas enviadas por Jesus Cristo la iglesias o congregações en siete ciudades, se hace la siguiente referencia concernente a los cristianos en Éfeso:

"Quién tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice a la iglesias: Al vencedor daré de comer (del fruto) del árbol de la vida, que se halla en el paraíso de Dios." - Bíblia Avé Maria

A pesar de no tener asociación con este árbol del Jardín del Éden, existen otras referencias simbólicas la árboles frutíferas, de hojas curativas, mencionadas en las visiones registradas por Ezequiel y por João, en Ezequiel 47:7, 12 y Revelación 22:2, 14. En el libro de Proverbios surge la expresión "árbol de vida" asociada con la verdadera sabiduría, con los frutos del justo, con la realización de una cosa deseada, y con la tranquila de la lengua (Proverbios 3:18; 11:30; 13:12; 15:4).

Referencias a un Árbol de la Vida en diversas culturas

Diversos pueblos antiguos poseen historias mitológicas que hacen recordar la descripción bíblica de un paraíso terrestre original, el Jardín del Éden. Inscripciones en argila, sellos cilíndricos, hojas de papiro, monumentos, y otras evidencias similares, fueron descubiertos conteniendo los conceptos religiosos de pueblos que, aunque vivieran en locales geográficos distinguidos y poseyeran creencias divergentes, aun así poseían leyendas de un Éden. Sobre este asunto, el arqueólogo Sir Charles Marston, en su libro The Bible Comes Alive (La Bíblia Gana Vida) observa:

"Al examinar los antiguos escritos cuneiformes, algunos anteriores la Abraão , y los sellos grabados y esculturas en piedra de Babilónia , Assíria y de otras civilizaciones primitivas, se revela-en los notable inclinación de la evidencia. Incluso de la proporción comparativamente pequeña de esas relíquias de un pasado remoto que llegan nuestra atención, derivamos la impresión de que las historias de la Creación, de la Tentação y de la Caída del Hombre [...] conforme descritas en el Génesis, eran entonces asunto de conocimiento actual. Y que, tal vez en un ambiente politeísta, eran enseñadas en las escuelas de Ur de los Caldeus."

Babilónia

Algunos escritos religiosos de la antigua Caldeia afirman que:

"Próximo a Eridu había un jardín en que había misterioso Árbol Sagrado, un Árbol de la Vida, plantada por los dioses, cuyas raíces eran profundas, mientras que sus ramos alcanzaban el cielo, protegido por espíritus guardiões, y sin ningún hombre entrar."

John Elder, en su libro Prophets, Idols and Diggers (Profetas, Ídolos y Escavadores), comenta:

"En la antigua literatura babilónica hay frecuentes referencias al Árbol de la Vida, tal como mencionada en Génesis 2:9. Representaciones del árbol son frecuentes en bajos-relieves y sellos de alabastro. Sus frutos supuestamente conferían vida eterna a los que comieran de ellos. Cierta impresión en un sello cilíndrico entre las encontradas parece ser gravura de la tentação y del Árbol de la Vida."

Assíria

Las memorias assírias de un Éden no eran muy diferentes de las de Babilónia. Entre estas se destaca un "árbol sagrado" o "árbol de la vida". Un árbol sagrado guardada por dos criaturas aladas aparece a menudo en las esculturas encontradas en sus palacios. En algunos casos, las criaturas aladas son medio animales y medio humanas. Estas representaciones míticas son tal vez recuerdos de la referencia bíblica a la existencia de querubins "para guardar el camino para el árbol de la vida", en Génesis 3:24.

Egipto

Los antiguos egipcios, también poseían leyendas similares siendo que en una de ellas se presentaba la creencia de que, tras el Faraó morir, había un árbol de la vida de la cual tendría que comer para sostenerse en el dominio de su padre, .

Otros pueblos

Hay muchas otras razas cuyas creencias y mitologias se hallan entremeadas con características semejantes al Éden bíblico. El libro The Migration of Symbols (La Emigração de Símbolos), de G. d’Alviella, posee un capítulo, con más de cincuenta páginas, devotado a los simbolismos y a la mitologia asociados con árboles sagrados. El texto y sus numerosas ilustraciones suministran indicios de reflexos del árbol de la vida y del árbol del conocimiento del bien y del mal en las creencias de los fenícios, sirios, persas, griegos, sicilianos, maias, aztecas, javaneses, japoneses, chinos e hindúes.

Por ejemplo, se menciona en ese capítulo "que los persas poseían una tradición de un Árbol de la Vida, la haoma , cuya resina confería la inmortalidad". También "que la creencia en un Árbol de la Vida existía entre los chinos. Las tradiciones mencionan siete árboles maravillosos. [...] Una de ellas, que era de jade, confería la inmortalidad por su fruto". Relata aunque la mitologia escandinava menciona un árbol sagrado llamada Yggdrasill, bajo una de las raíces de la cual se decía manar una fuente en que residían todo el conocimiento y toda la sabiduría. Otra leyenda habla de una diosa que guardaba en una caja las Manzanas de la Inmortalidad, de las cuales los dioses partilhavam a fin de renovar su juventud.

En cuanto a la mitologia griega, el libro Manual of Mithology, de A. S. Murray, refiere en la página 173:

"Se creía que los Jardines de las Hesperides, con las manzanas de oro, existían en una isla del océano [...] Eran muy famosos en la antiguidade; pues era allá que fluían las fuentes de néctar, por el diván de Zeus , y allí que la tierra exhibía las más raras bendiciones de los dioses; era otro Éden"

Muchos de los nativos de Papua , en el Pacífico, creen en un árbol invisible en la cual, y alrededor de la cual, todos los que llevaron vidas buenas, antes de morir, viven eternamente, felices y libres de preocupaciones.

Harold Bailey, en su libro The Lost Language of Symbolism, relata sobre Américas:

"Hay un manuscrito mexicano en el Museo Británico en que son representadas dos figuras colhendo los frutos del llamado "Árbol de Nuestra Vida". Los maias y otros pueblos de la América Céntrica siempre representaron sus árboles sagrados con dos ramos partiendo horizontalmente del alto del tronco, así presentando la semejanza de una cruz [...] y los primeros missionários españoles en México verificaron, para su gran sorpresa, que la cruz ya se hallaba en uso allí "como simbolizando un Árbol de la Vida".

Fuentes bibliográficas

http://www.mast.br/archivos_sbhc/363.pdf

Ver también