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Segunda República Española

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República Española
República Española


 
Flag of Spain (1785-1873 and 1875-1931).svg



1931 — 1939 Flag of Spain under Franco 1938 1945.svg
Bandeira Escudo
Bandera Escudo
Me la lee: Plus ultra
Himno nacional: Himno de Riego
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Capital Madrid
Lengua Castellano
Gobierno República
Presidente
 • 1931–1936 Niceto Alcalá-Zamora
 • 1936–1939 Manuel Azaña
Período histórico Período de entreguerras
 • Abolición de la monarquía 14 de abril de 1931. 
 • Guerra Civil Española 1936–1939
 • República en el exilio disuelta 15 de julio de 1939. 
Moneda Peseta

La Segunda República Española fue el régimen político por lo que se rigió España en el período que va desde lo 14 de abril de 1931 , fecha de proclamación de la misma, hasta lo 1 de abril de 1939 , fecha de la victoria definitiva del bando autoproclamado nacional (es decir, lo de los alzados contra la República los días 17 y 18 de julio de 1936 , llamados así en oposición a los leales la ella, que eran conocidos cómo republicanos).

Índice

Símbolos de la II República

Bandera de la II República

Como nuevos símbolos del Estado, se escogieron los símbolos republicanos adoptados popularmente durante el siglo XIX: la bandera tricolor de tres franjas horizontais, de arriba a abajo: roja, gualda y morada; el escudo era semejante al monárquico anterior, aunque la corona se había sustituido por una de tipo mural.

De manera similar, se escogió cómo himno nacional el popularmente conocido durante gran parte del siglo XIX como el Himno de Riego, que venía a sustituir a la Marcha Real y, junto con la bandera tricolor y otros distintivos, al conjunto de símbolos monárquicos y tradicionalistas vixentes hasta lo de aquella.

Proclamación

Tras la dimisión del ditador Miguel Primo de Rivera, el rey Afonso XIII intentó devolver al debilitado régimen monárquico la lexitimidade popular. Para eso, el gobierno presidido por el almirante Juan Bautista Aznar convocó una ronda de elecciones escalonada, comenzando por las municipales para seguir con las generales. Habida cuenta las circunstancias, las elecciones municipales adquirieron un carácter de plebiscito en pro o en contra de la monarquía.

Muchedumbre en Barcelona tras la proclamación de la República.

El 12 de abril de 1931 se celebró la segunda ronda de las elecciones municipales. Aunque cuantitativamente se saldaron con la victoria monárquica en las urnas (26.257 concejales monárquicos frente a 24.731 republicanos)[1], cualitativamente el impulso republicano quedó de manifiesto al trunfar en las grandes ciudades (41 de las 50 capitales de provincia), es decir, los núcleos menos vulnerables a la influenza del caciquismo y a la perversión del sistema electoral de 1907 , que impedía la celebración de elecciones cuando no había habido listas enfrentadas. Estos resultados cogieron de sorpresa tanto a monárquicos como a republicanos, ya que los monárquicos pensaban que la situación no pasaba de difícil[2]. Juan Bautista Aznar preguntado sobre la posibilidad de una crisis política respondió:

¿Qué más crisis desean ustedes que la de un país que se acuesta monárquico y se levanta republicano?

Así lo entendió a elite monárquica y el propio Rey, que constataron la falta de apoyo popular a la orden estabelecida, renunciaron al empleo de la fuerza y abrieron paso a la proclamación de la República. Tan sólo Juan de la Cierva proponen erguirse en armas para evitar la quiebra de la monarquía[3]. De tal manera el 14 de abril de 1931 se hizo público el siguiente manifiesto que al día siguiente publicó ABC en portada:

Lanas elecciones celebradas él domingo me revelan claro que en el tengo hoy él amor de mi pueblo. Mi conciencia me dice que ese desvío en el será definitivo, porque procuré siempre servir a España, puesto él único afán en él interés público hasta en lanas más críticas coyunturas. Un rey puede equivocarse, y sin duda erré yo alguna vez; pero sé bien que nuestra patria se mostró en todo tiempo ante lanas culpas sí malicia. Soy él rey de todos los españoles, y también un español. Hallaría medios sobrados para mantener mis regias prerrogativas, en eficaz forcejeo con quienes lanas combaten. Pero resueltamente quiero apartarme de cuanto sea lanzar la un compatriota contra otro en fratricida guerra civil.

La II República Española se proclamó finalmente el 14 de abril de 1931 : la primera ciudad en la que se izou la bandera tricolor fue Eibar (Guipúscoa), pero en el incluso día la imitaron las principales ciudades españolas, como Madrid o Sevilla .

En Cataluña, Francesc Macià proclamaba la República catalana y el Estado catalán como integrante de la Federación Ibérica, convidando a los demás pueblos de España a unirse en federación. Por su parte, Afonso XIII abandonó el país aconsejado polos sus ministros, sin abdicar formalmente, trasladándose a París , y fijando posteriormente su residencia en Roma. En enero de 1941 abdicó en pro de su tercero hijo Juan, falleciendo el 28 de febrero del incluso año.

El escritor eibarrés Toribio Echeverría redacta, en su libro Viaje por él país de los recuerdos (ISBN 84-7173-54-1) la proclamación de la Segunda República en Eibar de esta manera:

...y antes de la seis de lana mañana se había congregado él pueblo en lana plaza que se iba la llamar de lana República, y los concejales electos de él domingo, por su parte, habiéndose presentado en lana Casa Consistorial con lana intención de hacer valer su investidura desde aquel instante, si constituyeron en sesión solemne, acordando por unanimidad proclamar lana República. Acto seguido fue izada la bandera tricolor en él balcón central de él ayuntamiento, y Juan de los Toyos lo dice cuenta desde él al pueblo congregado, que a partir de aquella hora los españoles me los estaba viviendo en República.
Toribio Echeverría (Viaje por él país de los recuerdos)
Gobierno provisional de la II República: De izquierda la derecha: Diego Martínez Barrio, José Giral, Francisco Ancho Caballero, Miguel Maura Gamazo, Alejandro Lerroux, Niceto Alcalá-Zamora (presidente), Álvaro de Albornoz, Fernando de los Los ríe, Indalecio Prieto, Domingo Sanjuán, Manuel Azaña y Santiago Casar Quiroga.

En la misma fecha de la proclamación asume el poder el gobierno diseñado en el Pacto de Sano Sebastián. Así pues, este comité revolucionario, presidido polo político ex-monárquico Niceto Alcalá Zamora, se convierte en el gobierno provisorio de la República y su presidente en el jefe del Estado. El incluso 14 de abril, Niceto Alcalá-Zamora realiza un discurso como Presidente provisional de la República, emitido por Unión Radio. En él proclama la Segunda República Española:

En nombre de todo él gobierno de lana República española, saluda al pueblo una voz, lana de su Presidente, rendida por lana emoción e impulsada por él entusiasmo ante él espectáculo sin igual de una reacción casi imposible de imitar que esta nación ha dado al mundo resolviendo él problema de su revolución latente y cambio indispensable de su estructuración, en medio de uno orden maravilloso y por voluntad y veía perfectamente legales. Él Gobierno todo, en nombre de él cual hablo, está compenetrado por su amor al país y dispuesto a resolver los ideales nacionales y ofrece que pronto, muy pronto, tan pronto como la circunstancias lo permitan, dictará él modelo de su estructuración política. Pero mientras tanto, él Gobierno realizará un programa de justicia social y de reforma administrativa de supresión de injusticia, depuración de responsabilidades y restablecimiento de lana ley. Dará con todo ello la satisfacción que él pueblo anhela... Él acto de él domingo con ser admirable y perfecto, ha tenido complemento grandioso con él requerimiento que ayer hizo lana opinión al régimen monárquico para que desaparezca y lana implantación en él día de hoy de lana República por un acto de voluntad soberana, de iniciativa de él país, sin él menor trastorno, completando aquella empresa de tal manera que él mundo entero sentirá y admirará lana conducta de España, ya puesta en otras manos con uno orden ejemplar, que ha de completar su eficacia.

Asistid al gobierno con vuestra confianza, vigiladle en sus actos y, sí incurrimos en responsabilidad, exigidlas; y con nuestro amor y con nuestra conciencia prometemos llenar todas vuestras aspiraciones. Sí esto eres así, en el los reclamamos vuestro aplauso, sino vuestra confianza, para lana satisfacción de lana conciencia de todos nosotros. Nuestra autoridad sólo puede existir con vuestro apoyo, seguir unidos sin alborotos en lanas Cuajes y respetad él derecho de todos; pero vigilad, pues sois lana guardia nacional de él Gobierno que acompaña al pueblo. Procurad que en vuestra conducta en el haya nunca la menor protesta que sirva de pretexto para una reacción contraria y, sí ella surgiere, quede ahogada.

Lana normalidad en él país eres completa, y en los hemos posesionado sin él menor incidente. Él primer acto de él Gobierno ha sido la concesión de una amplia y generosa amnistía.

Estamos todos seguros de que España disfruta de uno completo amor en todas la regiones, que servirá para hacer una España grande, sin que ningún pueblo se sienta oprimido, y reine entre todos ellos lana confraternidad.

Con él corazón en alto los digo que él Gobierno de lana República en el puede dar la todos la felicidad, porque eso en el está en sus manos, pero sí él cumplimiento de él deber, él restablecimiento de lana ley y lana conducta inspirada en él bien de lana patria. ¡Viva España y viva lana República!
Niceto Alcalá-Zamora
Gobierno de la II República en 1931. Sentados: Niceto Alcalá-Zamora y Manuel Azaña (presidente); de pie, de la izquierda a la derecha: Domingo Sanjuán, Francisco Ancho Caballero, Santiago Casar Quiroga, Luis de Zulueta Esquilano, Álvaro de Albornoz, Luis Nicolau d`Olwer, Indalecio Prieto, Fernando de los Los ríe y José Giral

Este gobierno desarrolló su labor desde lo 14 de abril hasta lo 14 de octubre de 1931 . El objetivo principal del gobierno provisorio era la convocatoria de elecciones a Cortes constituíntes, mas realizó también un importantísimo labor lexislativo, sobre todo en el referente a la cuestión agraria. Las elecciones se celebraron el 28 de junio y dieron de nuevo el trunfo a la alianza republicano-socialista.

Resultados electorales en las principales ciudades gallegas (12-04-1931)

RepublicanosSocialistasMonárquicosAgrariosOtros
La Coruña3315
Lugo3421
Ourense74111
Pontevedra19 7 1
Ferrol13137
Santiago19 13
Vigo19 18

La proclamación en las ciudades gallegas

La prensa de la época informó de la proclamación de la República en las ciudades gallegas de la siguiente manera:

En él Ayuntamiento se encontraba él alcalde monárquico, a quien pidieron los republicanos que lees había entregado él mando. Él alcalde lees dijo que carecía de noticias oficiales de él cambio de régimen pero que acataba lana voluntad popular, formulando, sin embargo, para su garantía, lana oportuna protesta. Entre tanto él público penetró en él salón de sesiones destrozando él retrato de él Rey, colocando en su lugar una artística alegoría de lana República. Seguidamente se izó lana bandera republicana en él balcón central, en medio de una gran ovación.
Diario ABC

Contexto histórico adverso

Etapas

Bienio republicano-socialista

Resultado de las elecciones a Cortes Constituíntes, celebradas el 28 de junio de 1931.

El bienio republicano-socialista, también conocido como Bienio reformista por las numerosas e importantes reformas hechas, fue el período comprendido entre abril de 1931 y noviembre de 1933 . Tenía por delante grandes desafíos como la aprobación de la Constitución republicana y de los estatutos de autonomía.

Constitución de 1931

El 14 de julio de 1931 las Cortes iniciaron sus sesiones bajo la presidencia del socialista Julián Besteiro. En el comienzo de su andaina las Cortes refrendaron los decretos elaborados polo gobierno provisional y crearon una comisión encargada de redactar la Constitución. El 29 de agosto Luis Jiménez de Asúa presentaba la primera redacción de la Constitución, para posteriormente discutirse artículo por artículo. Los debates parlamentarios fueron muy intensos, sobre todo lo de los artículos 26-27 (relacionados con las congregacións religiosas y su financiación) y el 44 (referente a la expropiación de tierras). Las crisis derivadas de las discusiones de este artículos hicieron dimitir al Presidente del gobierno Niceto Alcalá-Zamora, mas este voltou a la presidencia animado por Manuel Azaña.
Tras casi 4 meses de discusiones, el 9 de diciembre a Constitución fue aprobada en Cortes con 368 votos a favor, 89 ausencias y ningún voto en contra. El hecho de no ser ratificada en referéndum popular impidió conocer el grado de apoyo ciudadana, y otorgó motivos a la derecha para deslexitimala.

Algunos artículos de la Constitución española de 1931 que caben destacar son:

Libreta personal de la Constitución española del 1931

En resumen, la Constitución era una carta democrática que superpoñía el poder lexislativo, amparaba una economía mixta y declaraba el estado como laico .

Reformas

Tras la aprobación de la Constitución el 9 de diciembre se confirmó a Niceto Alcalá-Zamora cómo Presidente de la República, y el 15 de diciembre se nombró a Manuel Azaña cómo Presidente del gobierno.

Cuestión religiosa

En el momento de la proclamación de la República a jerarquía eclesiástica era muy conservadora, mas este enfrentamiento entre Iglesia y Estado se agravó tras la aprobación de la Constitución. Por otra parte los sentimientos se dividían: la derecha defendía que se habían mantenido los privilegios concedidos a la Iglesia, mientras que entre algunos republicanos de izquierda y sindicalistas crecía un fuerte sentimiento anti-clerical que se llegó a manifestar en quemas de iglesias.

El gobierno en este campo llevó a la práctica una política de secularización. La Ley de Confesiones y Congregacións religiosas, sancionada polo presidente de la República el 2 de junio de 1933 , agravó la reacción contraria de la Iglesia católica. Al día siguiente de sancionada la Ley el Papa Pío XI daba a conocer una carta encíclica contraria a la ley.

Entre las medidas tomadas destacan: separación de la Iglesia del Estado, la libertad de cultos, el matrimonio civil, la secularización de los cementerios, la extinción del presupuesto del clero (vixente desde lo Concordato de 1851), el divorcio y la prohibición de la educación dirigida por eclesiásticos. Se expulsó también a la Compañía de Xesús, por guardar tan sólo lealdade al Papa.

Reforma del ejército

Manuel Azaña puso en marcha a reforma del ejército, ya que este tenía un fato de deficiencias en su estructura y en el material. Emprendió esta laboura una semana después de haber asumido el cargo de ministro de la Guerra en el gobierno provisional, y sus objetivos eran eliminare el poder político del ejército, aumentar su eficacia y reducir el número de oficiales. Para trocar esta situación se aplicó la Ley Azaña, que entre sus medidas incluía: los militares debían jurar fidelidad a la República[4] (por decreto del 22 de abril de 1931), reorganización de las unidades del ejército, supresión de la Ley de Xurisdicións, eliminación de la Academia Militar de Zaragoza (dirigida por Franco desde 1928)...

Por añadido la República creó una fuerza armada leal la ella: la Guardia de Asalto.

Reforma educativa

El gobierno de la República se encontró con una alta tasa de analfabetismo (en torno al 45%) que era preciso disminuir. Así la enseñanza obrigatorio, laico y gratuíto fue la nueva filosofía para tentar formar a ciudadanos ceibes, base sobre la que se quería construir la República.

Para eso el gobierno decretou la creación de 7000 nuevas plazas de maestro y aumentóulles el salario entre lo 15 y el 50%. Asemade instábase a la creación de 7000 nuevas escuelas.

Otra de las medidas destacables fue la creación el 29 de mayo de las Misiones Pedagóxicas que, presididas por Manuel Bartolomé Cossío, llevaban la cultura los pones pueblos y aldeas españoles. La agrupación teatral A Barraca dirigida por Federico García Lorca, representaba también obras teatrales por las villas y aldeas, a veces adaptadas polo propio Lorca.

Reforma agraria

La situación del campo cuando se proclamó la II República no había mudado mucho desde los procesos de desamortización realizados en el siglo XIX. La situación era grave, sobre todo para los xornaleiros y los campesinos andaluces y estremeños. En este campo no coincidían los socialistas y los republicanos. Los republicanos proponían lo reparto de tierras para aumentar la produtividade, mientras que los socialistas proponían la socialización de la tierra y su explotación colectiva.

Durante lo gobierno provisional, el ministro de Trabajo Francisco Ancho Caballero realizó una serie de medidas para paliar la mala situación del campo. La Ley de bases de la reforma agraria fue definitivamente aprobada el 9 de septiembre de 1932 por 318 votos a favor, 19 en contra y 120 abstención. Cabo de ella también se aprobó la Ley intensificación de cultivos. Para la puesta en práctica de estas leyes fue creado el Instituto de Reforma Agraria (IRA), pero no fue muy efectivo ya que la complexidade de las leyes y la oposición de los grandes terratenentes latifundistas (que en ocasiones dejaron de trabajar la tierra) hicieron que la concesión de tierras a los campesinos había sido muy escasa y lenta, lo que decepcionou a los campesinos que tanto anceiaran la República. Aunque en teoría las medidas eran pretenciosas, en la práctica el impacto fue leve. Dos años y medio después de la proclamación de la República sólo habían cambiado de manos 45.000 hectáreas en beneficio de unos 7.000 campesinos.

Los sindicatos convocaron huelgas y el malestar social crecía. Comenzaron a ocuparse ilegalmente tierras por parte de campesinos desesperados. El suceso más grave de este tipo sucedió en uno pequeño pueblo andaluz llamado Casas Viejas, donde el 10 de enero de 1933 sus habitantes se sublevaron contra las autoridades. La represión realizada fue durísima: algunos campesinos fueron quemados en las casas donde se atrincheraban, otros fueron fusilados... Esta represión causó fuerte conmoción en la ciudadanía y las derechas aprovecharon para desprestixiar al gobierno. Por su parte, los anarquistas revolucionarios de izquierda se decidieron a derrumbar esa República "burguesa" que no respondía a las demandas de la ciudadanía.

Autonomismo

Durante lo primero bienio tan sólo fue aprobado el Estatuto de Cataluña. Este pasó a las Cortes tras su aprobación casi por unanimidade por los representantes de los ayuntamientos y ser votada afirmativamente por el 99% de los electores en el referéndum popular. En las Cortes el Estatuto fue discutido lenta y arduamente, mas tras la intentona de golpe de Estado perpetrada por el general José Sanjurjo se aceleró su discusión hasta ser aprobada el 9 de septiembre de 1932 por 314 votos en pro y 24 en la suya contra. Destaca en este campo el discurso pronunciado polo Presidente del gobierno, Manuel Azaña, el 27 de mayo de 1932, que ayudó a acelerar el debate, y comenzaba así:

Y por primera vez en él Parlamento español se plantea en toda su amplitud, en toda su profundidad, él problema de los particularismos locales de España, él problema de la aspiraciones autonomisras regionales españolas, en el por incidente de un debate político, en el por choque de un partido con otro partido, en el por consecuencia el preparación de un cambio ministerial, como solía suceder, según me han contado, en otros tiempos, sino delante de uno proyecto legislativo, delante de un texto parlamentario, que aspira, ni más ni menos, que a resolver él problema político que está ante nosotros. (...)
Manuel Azaña[5].

Por su parte en el País Vasco y Navarra las fuerzas políticas tentaban hacer un proyecto estatutario. En junio de 1931 una asamblea conformada polos ayuntamientos vascos y navarros aprobaron un proyecto de estatuto, mas este fue rechazado polo gobierno republicano ya que se acercaba mucho al tradicionalismo. Ya en 1932 Navarra desligouse del proyecto. En 1933 un nuevo proyecto fue aprobado por la mayor parte de los ayuntamientos de Biscaia y Guipúscoa , pero no polos de Álava . Sometido a referéndum popular fue votado afirmativamente en las provincias de Biscaia y Guipúscoa , mas en Álava tan sólo consiguió el 44% de los votos a favor. Esto no detuvo su presentación a las Cortes, donde fue paralizada su discusión lo pones gobierno radical-cedista.

En Galicia tras la llegada de la II República diversas instituciones lucharon por la consecución de la autonomía para Galicia. Mas así y todo muchos de los diversos proyectos elaborados resultaron incompatibles con la Constitución, por considerar a Galiza como un Estado autónomo dentro de la República Federal Española. En 1932, ya estando fundado el Partido Galeguista, por proposición del alcalde de Santiago de Compostela Raimundo López Pol, comienza la elaboración de un estatuto factible para la República. Este fue aprobado en una asamblea de ayuntamientos en diciembre de 1932 , mas la llegada de las derechas al gobierno paralizó su proceso.

Conflitividade social y crisis de la coalición

La cuestión territorial fue un foco de tensiones. El malestar en el ejército se hizo patente en el levantamento militar del general José Sanjurjo. Este golpe de estado (conocido cómo Sanjurjada) se produjo el 10 de agosto de 1932 en Sevilla y resultó un fracaso. Sanjurjo tentó huir la Portugal pero fue detenido en Huelva.

Por otra parte el fracaso de aplicación de la Reforma Agraria creó conflitividade entre la población, sobre todo entre los xornaleiros, campesinos y anarquistas. Este malestar dio lugar a disturbios fortemente reprimidos en Casas Viejas, Castilblanco y otros en las llamadas revoluciones de enero y diciembre de 1933 .

Además durante todo el bienio reformista las derechas siguieron un proceso de reorganización. De este modo en 1931 Ramiro Ledesma Ramos y Onésimo Redondo fundan las Juntas de Ofensiva Nacional-Sindicalista (JONS). Por su parte, en 1933, José Antonio Primo de Rivera funda la Falange Española (FE). Estas dos organizaciones se fundirán en 1934 formando la Falange Española de lanas JONS.

Otros partidos que no cuestionaban la forma de gobierno sino la laicidade y la propiedad se unieron para formar la Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA) que dirigía José María Gil Robles. Se fundaron también en este período otros partidos autoritarios como Renovación Española liderada por José Calvo Sotelo.

La reorganización de las derechas unido la crisis en el gobierno por mor de la represión en Casas Viejas, por la falta de entendimiento entre republicanos y socialistas o polo fracaso electoral en las elecciones municipales de abril de 1933 llevó a complicar la situación de la coalición. La causa de Manuel Azaña demite, tomando el gobierno Alejandro Lerroux, que no consigue acostumbrarse con la situación, hecho que le lleva a dimitir. Diego Martínez Barrio, nuevo presidente del gobierno, convoca elecciones generales para noviembre.

Bienio radical-cedista

Las elecciones de noviembre de 1933 fueron las primeras en las que pudieron votar las mujeres españolas.

Las elecciones generales de noviembre dieron la victoria a las derechas. La distribución de escaños fue la siguiente:

Pero este reparto de escaños no representa la distribución de votos, debido a la ley electoral. Como ejemplo, los socialistas consiguieron 1.722.000 votos para obtener 60 escaños, mientras que los radicales, con solo 700.000 votos consiguieron 104 escaños (según Hugh Thomas).

A la vista de los resultados electorales el presidente Niceto Alcalá-Zamora nombró jefe de gobierno a Alejandro Lerroux, que contaba con el apoyo parlamentario de la CEDA. Así se dio comienzo al bienio radical-cedista, también conocido como Bienio negro, que fue el período comprendido entre noviembre de 1933 y febrero de 1936 .

Política contrarreformista

Alejandro Lerroux, nombrado jefe de gobierno, fue el encargado de formar el gobierno. En el gabinete tan sólo había miembros del Partido Republicano Radical que sin embargo necesitaba el apoyo de la CEDA. Ese apoyo fue condicionado la que las escuelas eclesiásticas habían seguido activas, que se había paralizado la Ley de Congregacións, se había revisado la legislación laboral y se había detenido la reforma agraria. En esta política contrarreformista, de rectificación de las reformas del anterior bienio, también se encuentra la paralización de los estatutos vascos y gallegos así como la amnistía a los participantes en el golpe de estado de José Sanjurjo.

Huelgas y conflictos

La contrarreforma efectuada en el campo desfavoreceu a los trabajadores del campo, reduciendo su salario a la mitad. Ante esta situación a Federación Nacional de Trabajadores de la Tierra, dependiente de la UGT, convocó una huelga general que tuvo éxito en Extremadura y parte de Andalucía y Castela La Mancha. La huelga se saldó con 10.000 detenidos y cerca de 200 ayuntamientos socialistas suspendidos.

En Cataluña el gobierno central anulou a LLei de contractes de conreu que facilitaba el acceso a la propiedad de la tierra a los arrendatarios de los viñedos. Ricardo Samper, luego jefe de gobierno y que había apoyado la ley tuvo que demitir ante la intransixencia de las derechas ante esta ley. Ante esta crisis las izquierdas clamaban por la disolución de las Cortes y la convocatoria de nuevas elecciones. La CEDA, en troques, aspiraba a entrar en el gobierno. De esta forma tras la dimisión de Samper vuelve Lerroux a la xefatura del gobierno, entrando también tres miembros de la CEDA, que hasta entonces estaban excluidos/exclusos del gabinete. La entrada de la CEDA produjo la escisión del Partido Republicano Radical por su "a la izquierda", encabezada por Diego Martínez Barrio, lo cual disminuía aún más (19 diputados abandonaron el PRR) lo poder del partido, dependiendo así más del apoyo de la CEDA. Los escindidos fundaron el Partido Radical Democrático, que se fusionaría con los radicales socialistas para formar Unión Republicana.

Las izquierdas estaban convencidas de que la CEDA quería tirar abajo la República por lo que el PSOE convocó una huelga general revolucionaria que siguieron los partidos de izquierda y centro-izquierda con el ánimo de echar abajo el gobierno. El gobierno declaró ilegal esta huelga y declaró el estado de guerra en toda España. La huelga comenzó el 5 de octubre con un apoyo irregular de los anarquistas y comunistas. La huelga tuvo éxito en las principales ciudades españolas, mas la escasa planificación llevó al fracaso del intento revolucionario.

El Estado catalán

En Cataluña la huelga general fue unida al descontento de la izquierda nacionalista por la lentitude de las transferencias de competencias conseguidas con el estatuto de autonomía. Definitivamente el 6 de octubre el presidente de la Generalitat de Catalunya, Lluís Companys, proclama el Estado catalán. Lerroux dio orden de declarar el estado de guerra y aplastar a sedición, mas el general encargado fue más prudente y disparó con cañones desde la Plaza de Sant Jaume con carga hueca. El 7 de octubre Companys se rendía. Los miembros de la Generalitat fueron detenidos y condenados a distintas penas de cárcel. Así Companys fue condenado a 30 años de cadena y Manuel Azaña, que se encontraba en Barcelona por casualidad, también fue detenido y enviado al buque-prisión Sánchez Barcáiztegui. El estatuto catalán fue suspendido así como la Ley de cultivos. La rebelión catalana le costó la vida a 8 soldados y 38 civiles. Las penas de muerte ditadas fueron conmutadas por voluntad de Alcalá Zamora, que le recordó la Lerroux las amnistías para los participantes en la Sanjurjada . Lerroux accedió, mas con la oposición total de la CEDA.

Revolución de Asturias

En Asturias y norte de León a situación resultó diferente. La CNT estaba adherida a la Alianza Obrera (junto con la UGT y comunistas), y el comunismo tenía una fuerza real. Los folguistas poseían armas y la dinamita de las minas asturianas. El 5 de octubre comenzaba la sublevación y los folguistas comenzaron a ocupar los pueblos y villas de la zona. Se estableció una unión entre todas las fuerzas (obreras, anarquistas, socialistas y comunistas) bajo la consigna UHP (Unión de Hermanos Proletarios). En las zonas ocupadas se organizaron comunas y los ayuntamientos fueron sustituidos por comités revolucionarios. Se suprimió el dinero y socializáronse los medios de producción. El ministro de Guerra encomendó la misión de sofocar la rebelión al general Francisco Franco, que estaba al mando de la Lexión y de las tropas regulares. La represión fue durísima, realizándose fusilamentos, asesinatos robos y violaciones. El 18 de octubre se daba final a la revolución que fue sofocado con cerca de 2.000 muertos, 30.000 detenidos y miles de despidos. A posteriori ditáronse veinte penas de muerte de las que fueron ejecutadas dos.

La repercusión fue muy fuerte. Alrededor de 200 ayuntamientos asturianos que estaban controlados por socialistas y republicanos de izquierda pasaron a ser controlados por gestoras. La CEDA aumentó su peso en el gobierno y se produjo una dereitización del régimen.

Crisis de la coalición radical-cedista

La revolución de Asturias provocó un ambiente tensionado en la política estatal, mas el gobierno de Lerroux no entró en crisis a cuyo objeto, sino por la conmutación de la pena de muerte a González Peña por parte de Alcalá-Zamora. La CEDA se opuso y Lerroux tuvo que formar nuevo gobierno en el que incluyó la cinco de la CEDA y somentes a tres del Partido Republicano Radical. Gil Robles ocupó el Ministerio de guerra, colacando en puestos llaves a militares como el general Joaquín Fanjul, Francisco Franco, Manuel Goded o Emilio Mola. Este nuevo gobierno se olvidó de la política social y otorgó el dinero del estado a los "ricos". La finales de 1935 se produjeron dos escándalos de corrupción que echaron abajo el gobierno. El primero fue lo del estraperlo en octubre , que provocó un fuerte desprestigio de Alejandro Lerroux. Alcalá-Zamora hizo dimitir la Lerroux y encargó formación de nuevo gobierno a Joaquín Chapaprieta, pero al poco llegó un nuevo escándalo de corrupción, lo de Tayá-Nombela. Gil Robles le retiró su apoyo a Chapaprieta confiando en ser nombrado el nuevo encargado de formar gobierno. Pero Alcalá-Zamora, temeroso de la reacción popular, prefirió la un hombre de centro, Manuel Portela Valladares. Portela Valladares decretou la disolución de las Cortes y convocó elecciones para lo 16 de febrero de 1936 .

Anteriormante a la convocatoria de elecciones los partidos políticos se habían ido reorganizando. Los monárquicos y conservadores se unieron en el Bloque Nacional de José Calvo Sotelo, que era abertamente contrario a la República y a su Constitución.

Por su parte el centro-izquierda y la izquierda republicana se unieron maioritariamente en un pacto firmado el 15 de enero de 1936 en la Frente Popular, que estaba formado por Izquierda Republicana, Unión Republicana, Partido Socialista Obrero Español, Juventudes Socialistas, Partido Comunista de España, Partido Obrero de Unificación Marxista, Partido Sindicalista y la Unión General de Trabajadores.

En Galicia se unió al Frente Popular el Partido Galeguista. En Euskadi el Partido Nacionalista Vasco se presentó en solitario. En Cataluña coaligáronse Esquerra Republicana de Catalunya, Acció Catalana Republicana, Partit Nacionalista Republicà Català, Unió Socialista de Catalunya, Unió de Rabassaires y pequeños partidos comunistas para formar el Front d'Esquerres.

Frente Popular

Reparto de escaños tras las elecciones de 1936

Las elecciones generales de febrero dieron el triunfo al frente Popular. La distribución de escaños fue la siguiente:

Ante lo resultado de las elecciones a reacción popular no se hizo esperar. La gente corría a liberar a los presos del 34 sin aguardar a la amnistía. El Jefe del Estado Mayor Central, general Franco, le dio el apoyo del ejército a Manuel Portela Valladares para que "no había dejado pasar el comunismo". Intentó promover entre algunos militares una sublevación. Goded también tentó sublevar el cuartel de la Montaña de Madrid y otros dos generales que habían estado en todas las conspiraciones contra la República, Joaquín Fanjul y Ángel Rodríguez de él Barrio, sondexaron esa posibilidad. Franco no vio el momento maduro y se echó para atrás, aunque esos días del 17 al 19 de febrero estuvo más cerca que nunca de dar un golpe militar. Lo evitó la firme actitud de Charcos y del General Miguel Núñez de Prado. Portela Valladares decidió dimitir, por lo que Alcalá-Zamora tuvo que ordenar la Manuel Azaña que había formado gobierno. El día 19 de febrero Azaña forma el gobierno en el que incluye tan sólo a republicanos de izquierda, decidiendo no incluir ningún socialista (aunque Ancho Caballero ya había vetado la participación del PSOE en el nuevo gobierno). Pese el moderado del nuevo gobierno, las derechas reaccionaron tal que los soviéticos habían alcanzado el poder.

La primera medida del nuevo gobierno fue la concesión de una amnistía. Desde lo comienzo se procedió la una restauración de las reformas emprendidas en el primero bienio. Así se restauró la Generalitat de Catalunya, los ayuntamientos socialistas suspendidos desde octubre de 1934 y los ayuntamientos vascos suspendidos en verano de 1934 . Se reactivan los procesos de los estatutos de autonomía, de tal manera que el 1 de octubre se aprueba el Estatuto de Autonomía de Euskadi y en febrero de 1938 [6] el Estatuto de Autonomía de Galicia es admitido a trámite (aunque no fue discutido ni aprobado).

Reanudáronse también los trabajos del Instituto de Reforma Agraria y se enviaron a los militares más proclives al golpismo lejos de Madrid .

Voltouse a la reforma agraria, moviendo más tierra que nunca. Desde marzo hasta la sublevación militar de julio distribuíuse mucha más tierra (hasta 7 veces más, según Edward Malefakis) que nos años 5 años anteriores de la República. Las cifras alcanzaron las 550.000 hectáreas ocupadas donde se asentaron unos 110.000 campesinos.

A pesar de la rapidez del gobierno en ponerse "manos a la obra", a los obreros y campesinos no les era suficiente. Se pidieron aumentos salariais, se realizaron huelgas y creció el desempleo. El valor de la peseta cayó. La inversión personal decrecía, todo el contrario que la inversión pública. Parte de esta inversión personal (cómo la del multimillonario mallorquín Juan March) se empleó en financiar las fuerzas que llevaban conspirando contra la república desde 1932. La inestabilidad y tensión social provocó que algunos partidos políticos habían comenzado a formar sus milicias. La Falange Española decidida a echar abajo el régimen democrático comenzó a provocar el mayor desorden y terror posibles (la dialéctica de los puños y de las pistolas). Por las calles de la capital a gente comenzó a ir armada para defenderse de los ataques de los adversarios. La Falange Española, que hasta entonces nunca había tenido representación institucional y no pasaba de unos pocos miles de afiliados, comenzó a aumentar su afiliación. El partido estaba financiado por Renovación Española, el Banco Vizcaya, Juan March y la Italia fascista.

El 10 de marzo a Falange atentó contra la venida del maestro Luis Jiménez de Asúa, asesinando al policía Jesús Gisbert que el escoltaba. El 14 de marzo, de nuevo a Falange, atentó contra la venida de Ancho Caballero, sin éxito. Poco después la Falange Española fue ilegalizada. Pero no a cuyo objeto dejaba de actuar: asesinaron a Manuel Pedregal, un magistrado que había sentenciado a 30 años de cárcel a un falanxista que había matado la un vendedor de periódicos de izquierdas; pusieron una bomba en el desfile conmemorativo del 14 de abril, resultando durante la confusión muerto un Guardia Civil a disparos de la Guardia de Asalto (en el entierro de este hubo enfrentamientos entre la Falange y la Guardia de Asalto, resultando varios muertos y heridos); asesinaron al periodista Manuel Andrés en Sano Sebastián, al también periodista Luciano Malumbres en Santander y al capitán socialista Carlos Faraudo en Madrid; abrieron fuego de metralleta en el centro de Madrid contra trabajadores, matando la 3 e hiriendo la 40, el día 16 de abril.


El día 7 de abril Niceto Alcalá-Zamora es destituido como presidente de la República. La proposición redactada por Indalecio Prieto y Manuel Azaña y presentada en el Congreso de los diputados el 3 de abril, señala que no fue necesaria la disolución de las Cortes el 7 de enero de 1936, y que, siguiendo a la Constitución un presidente no pode disolver a las Cortes dos veces si no es con la aprobación de la Cámara (aunque la verdadera razón había estado, posiblemente, en el fracaso electoral de Alcalá-Zamora al frente de un partido político, perdiendo así su autoridad como jefe de estado[7]). A pesar de tener los apoyos de estos dos políticos en el momento de la disolución Alcalá-Zamora fue pintado como demasiado "conservador" y "moderado" para los objetivos reformistas de la República. Como substituto suyo fue elegido Manuel Azaña. Indalecio Prieto aspiraba a ser el nuevo presidente del gobierno, pero en una votación de su partido a mayoría decidieron que el PSOE no había entrado en el gobierno. Manuel Azaña nombró presidente del gobierno a Santiago Casar Quiroga.

Sublevación

Mas los planes conspiradores ya existían desde lo inicio del gobierno de la Frente Popular. Después de las elecciones de febrero de 1936 , Francisco Franco fue desplazado a Canarias , Goded a Baleares y Emilio Mola a Pamplona (feudo de los requetés). Emilio Mola, ya en Pamplona, se preparó para organizar el levantamento. Entre lo 5 y el 12 de marzo se reunió con la mayoría de los militares golpistas. Allí Mola comentó que estaba preparando un levantamento que podría suceder el 19 de abril, mas la conspiración fue descubierta por el PCE, que forzó al gobierno a tomar medidas. Pese a todo se siguió adelante con la trama golpista. A la cabeza de la trama organizada por Emilio Mola tendría de estar José Sanjurjo.

La izquierda tentó aproximarse a los militares, sobre todo mediante la Unión Militar Republicana Antifascista (UMRA). Un grupo de aproximadamente 200 militares de esta organización se desplazó la África con la intención de secuestrar a los jefes golpistas, pero esta operación fue descubierta por Casar Quiroga y desmontada de sucesivo. Los dirigentes del UMRA se reunieron con Casar Quiroga para avisarle del alzamento previsto para lo 16 de julio y le dieron los nombres de los militares golpistas: Franco, Mola, Goded, Varela, Aranda, Fanjul, Yagüe, García Valiño y Alonso Vega. El presidente del gobierno no dio creto la estas afirmaciones respondiendo que no existía peligro ninguno de insurrección.

En julio de 1936 acontecieron unos importantes sucesos, que se bien no desencadenaron el alzamento, sí que les sirvió para justificarlo. El 12 de julio unos falanxistas asesinaron al teniente de la Guardia de Asalto José Castillo, miembro de la UMRA. Algunos de sus compañeros decidieron vengarse y se acercaron al domicilio de Antonio Goicoechea, pero al no encontrarse allí fueron al de Gil Robles, que tampoco se encontraba allí, y definitivamente al de José Calvo Sotelo, que fue asesinado a tiros[8].

Finalmente las órdenes definitivas de Mola fueron que el ejército de África se había sublevado a las 5 de la mañana del día 18 de julio y 24 horas más tarde en toda la península. El ejército de África tendría que controlar el Marrocos español, y luego ser transportado vía marítima a Andalucía , por lo que la flota también tenía que sublevarse. Este plan fue descubierto el 17 de julio en Melilla, pero el comandante general de Melilla no se decidió a arrestar a los oficiales, siendo finalmente él el arrestado, pese al riesgo de que los demás conspiradores no habían estado preparados. Así y todo, en la noche del 18 de julio, ya se había eliminado la resistencia en el Marrocos español.

Francisco Franco se dirigió la Marrocos desde Canarias en el famoso vuelo en el Dragon Rapide, alquilado con el dinero de Juan March, para comandar las tropas regulares.

Para pasar las tropas regulares a la península necesitó pedir apoyo a las fuerzas nazis y fascistas, ya que el estrecho de Xibraltar estaba controlado por las tripulacións de la escadra republicana, que se amotinaran contra los oficiales rebeldes. Hitler le envió a Franco una partida de 20 Junker y 6 cazas Heinkel. El oxectivo de Hitler era que con el triunfo de un golpe militar derechista, Francia había perdido un posible aliado.
Por su parte Mussolini envió una escuadrilla de 12 bombarderos Savoia-Marchetti S.M.81 y 2 buques mercantes con cazas FIAT CR.32.

Pese a todo el apoyo a la sublevación no fue mayoritario entre el ejército. De los 18 generales con mando de división, incluidos de la Guardia Civil y de Carabineros, es decir, los que controlaban las unidades de intervención más importantes, sólo se sublevaron 4: Cabanellas, Queipo de LLano, Goded y Franco y solo Cabanellas mandaba la tropas en la península.
Otros dos generales de división en situación de disponibles que interviron en la sublevación fueron Fanjul y Saliquet.
Entre los generales de brigada solo 14 de 56 apoyaron el golpe de Estado. Los sublevados contaban inicialmente con unos 120.000 hombres armados, de los 254.000 que había en ese rato en la península, en las Islas y en África[9].

Mas varios factores confluyeron para dar superioridad a los alzados y disminuir la eficacio de quien permanecieron leales.

Uno fue la orden general del gobierno de desmobilizar los soldados, para menguar fuerza a los militares rebeldes, que sin embargo consiguió el efecto contrario, ya que muchos dieras soldados, en aquellas zonas donde fracasó la sublevación se negaron después la voltar a sus unidades y, bajo el amparo de la mobilización revolucionaria y popular, ingresaron en las milicias. Los anarquistas y socialistas , los primeros en organizar milicias, desconfiaban en grande parte disteis jefes y oficiales. Se truncaba así desde lo comienzo el que podía haber sido el ejército republicano.

Para los sublevados era todo diferente ya que, a pesar del ejército peninsular no estar tampoco muy preparado para la guerra, contaban con fuerzas disciplinadas y organizadas. Sobre todo dispusieron desde lo comienzo con el ejército de África, con la casi totalidad de sus 1.600 jefes y oficiales y de los 40.000 hombres bajo su mando. Su tropa más conocida era la Legión , compuesta de prófugos, delicuentes y marginados que eran introducidos en el culto a la violencia y a la virilidade. A un lado de la Legión estaban también las Fuerzas Regulares Indíxenas, compuesta por mercenarios marroquís y algunos españoles.

La sublevación en la península no triunfó, mas tampoco fue aplastada debido a la ineficacia del gobierno. Se dio paso así a la Guerra Civil española.

Frente Popular durante la Guerra Civil

Fotografía de Gerda Taro al comienzo de la guerra: un niño enfeitado con la indumentaria de la Federación Anarquista Ibérica (HAZ), al lado de una barricada.

Una vez iniciada la insurrección, algunas comunidades van a ser conquistadas polo bando nacional y van a dar apoyo a los insurrectos, y va a haber otras que se mantienen en poder de la República. España estaba bajo el mando de dos gobiernos.

El 4 de septiembre de 1936 , la presidencia del gobierno, pasa a las manos del socialista Ancho Caballero, que será sucedido al año siguiente por Juan Negrín. Este era también socialista y va a continuar al mando de forma “estable” hasta el fin de la Guerra Civil en el año 1939, y durante lo exilio hasta el año 1945. La caída del gobierno de Ancho Caballero se precipitó tras los enfrentamientos entre los bandos formados principalmente por la CNT y el POUM contra lo PSUC. El POUM fue ilegalizado, detenidos sus dirigentes y fusilado su líder, Andreu Ni.

La guerra va a ser un conflicto que va a estar marcado por el internacionalismo que va a adquirir con el intervencionismo de los dos futuros bloques de la Segunda Guerra Mundial.

Entre los hechos de la República durante la Guerra Civil, cabe destacar que el 1 de octubre de 1936, va a ser concedida la autonomía al País Vasco. El 4 de noviembre, un mes después, la CNT , decide unirse al gobierno de Ancho Caballero, a pesar de las notables diferencias que existían entre sindicalistas y socialistas. Estando Madrid bajo asedio el gobierno se va a trasladar la Valencia , mientras se forman las Juntas de Defensa de Madrid encabezadas por el General Miaja que encarga la organización del Estado Mayor a Vicente Rojo.

El 8 de noviembre de 1936 , es la fecha de la llegada de las Brigadas Internacionales, que no abandonarán hasta que la guerra esté definitivamente decantada, el 21 de septiembre de 1938.

El 28 de octubre de 1937 , el gobierno republicano trasladado la Valencia, se va a mudar de esta vez a Barcelona .

El 23 de enero de 1939 la República proclama oficialmente el estado de guerra, tras dos años y medio de lucha.

El 28 de febrero de 1939 , el Presidente de la República, Manuel Azaña, va a dimitir, mientras que Francia y el Reino Unido ya reconocían a España de Franco, como ya habían hecho años anteriores los fascistas y nazis.

El gobierno republicano tendrá que exiliarse definitivamente a Francia entre lo 4 y el 12 de marzo, en el momento en el que el Coronel Segismundo Casado, con el apoyo entre otros de Julián Besteiro, da un golpe de Estado contra la República, mientras se vislumbraba ya el fin de la guerra, que llegaría oficialmente el 1 de abril de 1939.

La República en el exilio

La República Española continuó en el exilio con sus instituciones que seguían a representar la legalidade de la Constitución de 1931 después de la victoria de los nacionales en la Guerra Civil española. Estas instituciones tienen su vigencia entre 1939 y 1977 . La sed del gobierno en el exilio se sitúa primero en Ciudad de México para trasladarse el 8 de febrero de 1946 a París , Francia.

Por iniciativa de la delegación de México en la Conferencia de Sano Francisco de las Naciones Unidas se apoya una moción de repulsa al gobierno de Franco y se le reconoce al gobierno en el exilio la representación de España . Medida reconocida por la Conferencia de Potsdam. La Asamblea General de las Naciones Unidas confirma dicha moción en febrero de 1946 y vota en diciembre del incluso año excluir su ingreso al organismo internacional. En 1950 el gobierno de Franco consigue revocar la prohibición de establecer delegaciones diplomáticas para posteriormente ingresar en la ONU como país miembro.

México fue el primero país en reconocer el gobierno de la República en 1939, tal decisión se mantuvo hasta 1977 cuando se restablecen relaciones diplomáticas con España. Otro estado que reconoció hasta 1977 a II República fue Iugoslavia.

Disolución de la II República española en el exilio

Después de las elecciones del 15 de junio de 1977 , el Presidente de la República José Maldonado y Fernando había Valido, Presidente del Consejo de Ministros, emiten la Declaración de lana Presidencia y de él Gobierno de lana República Española en él Exilio el 21 de junio de 1977 , en París. En dicho texto, después de reafirmar la legalidade institucional emanada de la Constitución de 1931 y de los procesos electorales de 1931 , 1933 y 1936 , declaran: Lanas Instituciones de lana República en él exilio ponen así término a lana misión histórica que se habían impuesto. Y quienes la han mantenido hasta hoy, si sienten satisfechos porque tienen la convicción de haber cumplido con su deber.

Se ponen así punto final a la segunda experiencia republicana en la historia del estado español.

Referencias

  1. Estos datos corresponden a los de la segunda vuelta de las elecciones segundo el Anuario Estadístico de 1931. En la primera ronda, del 5 de abril, se eligieron a los concejales por aplicación del artículo 29, es decir, por candidatura única. Estos resultados dieron 14.018 concejales monárquicos y solo 1.832 republicanos. Sin embargo, no se saben los datos con exactitud, ya que este Anuario no es fiable. Miguel Martínez Cuadrado otorga 19.035 concejales a los monárquicos, 39.568 a los republicanos y 15.198 a tradicionalistas, integristas, nacionalistas vascos, independientes, etcétera, en su obra Elecciones y partidos políticos en España. Para Javier Tusell los monárquicos obtuvieron 40.324, los indefinidos 1.207, los comunistas 67, los republicanos 34.688 y los socialistas 4.813.
    De todas las maneras en Madrid los republicanos obtuvieron el triple de votos que los monárquicos, y en Barcelona el cuádruple.
  2. Tusell, Javier: Historia de españa en él siglo XX Tomo I. Página 205. Taurus, Madrid, 2005.
  3. Casanova, Julián: República y guerra civil. Páginas 14-15.
  4. El juramento era:
    Prometo por mi honor servir bien y fielmente la lana República, obedecer sus leyes y defenderla con lanas armas.
  5. Azaña, Manuel: Discursos políticos, en edición de Santos Juliá. Páginas 181-201. Editorial crítica, Barcelona, 2003.
  6. El estatuto del 36.
  7. Santos Juliá en Lana Guerra de España. Él País, 1986.
  8. Beevor, Antony: Lana guerra civil española. Página 79.
  9. Casanova, Julián: República y guerra civil. Páginas 192-193.

Se vea también

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Bibliografía

Otros artículos

Ligazóns externas

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