El Parc Güell, en gallego Parque Güell, es el resultado actual de una fallida operación urbanística que tentaba crear una ciudad jardín al estilo inglés de acuerdo con las tendencias del momento que procuraban el contacto con la naturaleza .
El proceso se inició en el 1899 con la compra de los terrenos de Perro Montaner por parte del financiero Eusebi Güell, y un año más tarde con el encargo del estudio de esta iniciativa a Antoni Gaudí, siguiendo en el 1902 con la compra de una segunda parcela, propiedad de Ramon Coll i Pujol.
La construcción del parque tuvo lugar entre los años 1901 y 1904, ocupando una superficie de unas 15 hectáreas de terreno aproximadamente y en un emplazamiento situado entre 150 m. y 200 m. de altitud con una topografía muy accidentada. Adquirido polo Ayuntamiento de Barcelona fue convertido en parque público el 1922, declarado de interés artístico en el 1969 y patrimonio mundial por parte de la UNESCO el año 1984.
El parque Güell es el proyecto de zona residencial impulsado por el mecenas y gran amigos de Gaudí, Eusebi Güell. Siguiendo el modelo de las ciudades-jardín, de moda en Grano Bretaña, construyen los equipamentos y zonas verdes de sesenta viviendas que nunca se llevaron a cabo.
En honor a la pasión de Güell por la mitoloxía , Gaudí diseñou aquel entorno como una nueva Delfos griega. Así, la gran plaza descubierta, destinada a ser el centro de la vida social emula un teatro griego. Su forma ven definida por una baranda-banco que si curva en innumerables lugares y que permite, segundo la persona se siente en la zona cóncava o convexa, estar so o en grupo.
Gaudí, en su profundo respeto por la naturaleza, se negó a allanar el terreno de aquella finca árida y pedregosa, y sometió su arquitectura a los dictados del paisaje para trazar tres kilómetros de paseos y viadutos.
La meticulosidade de Gaudí en todos los detalles era tal que tuvo en cuenta a acústica: los viadutos recubertos de materiales irregulares, situados junto a la zona residencial, absorberían el ruido de las carruaxes; en cambio, la sala hipóstica, foco de vida social, está revestida de materais duros, como el trencadís, donde se refleja el sonido y produce un efecto de eco.