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La finales del siglo XIX aparecen en el país vasco unas corrientes defensoras de la lengua y cultura vascas, los llamados “euskeros”, que reaccionan contra la pierda de valores provocada por la fuerte inmigración debida a la creciente industrialización del País Vasco. Sabino Arana Goiri, considerado el creador del nacionalismo vasco junto a su hermano Luis Arana Goiri, se limitó a recoger todas estas ideas presentes en la sociedad vasca.. Además del EAJ-PNV que fundó y liderou, es el creador dalguns señales de la identidad vasca: la Ikurriña y el substantivo Euzkadi (que hoy se acostumbra a escribir Euskadi), aunque muchos prefieren emplear el más xenuíno Euskal Herria.
El PNV aparece como uno de los primeros partidos democristiáns de Europa , oscilando siempre entre sus principios independentistas y su pragmatismo pactista. Ha sido en todos los períodos democráticos de España la fuerza política principal del País Vasco. En Navarra, tiene también una importante presencia incluso los años 80, en los que los jeltzales navarros y gran parte de los guipuscoáns se escindieron para formar Eusko Alkartasuna.
El primero nacionalismo vasco de izquierdas es Acción Nacionalista Vasca (EAE-ANV), que tiene cierto peso durante el período republicán. Durante este período, las demandas nacionalistas de autonomía caen en saco roto en el parlamento español, y no es incluso el levantamento fascista de 1936 cuando se reconoce el Estatuto de Estella para el País Vasco. Con la caída de Biscaia en 1937 y la rendición de las milicias vascas en Santoña (Pacto de Santoña), finaliza este breve período de autonomía moderna. El ditador Francisco Franco declara la Biscaia y Guipúscoa provincias traidoras y les retira los últimos restos de autonomía foral, al tiempo que los mantiene en Álava y Navarra . Los cuatro decenios de dictadura franquista, fortemente nacionalista, afectaron de forma especial al País Vasco, al, como por ejemplo, reprimirse la expresión en lenguas vernáculas. Esto alimentó el sentimiento anti-españolista en la región, hasta provocar el xurdimento de movimientos terroristas posteriores.
Durante la primera fase del franquismo a parte sur del País Vasco vivió algunos episodios de guerrilla (el maquis). En 1959 surge ETA, que comenzará a actuar cómo organización terrorista a partir de 1968 . En este período, entre otros atentados, ETA asesinó a Carrero Blanco, considerado como el posible continuador del régimen dictatorial.
Tras la muerte de Franco , España inicia una serie de reformas democráticas que incluyen el reconocimiento de autonomías diferenciadas para las diferntes regiones y nacionalidades -nunca consideradas naciones -.
La nueva Constitución española de 1978 recibe una mayoría abstencionista en la Comunidad Autónoma Vasca, con el que, desde el punto de vista de los nacionalistas vascos, el consenso necesario para la aprobación de la ley fundamental de cualquiera Estado moderno nunca se dio. La razón que esgrimieron es que dicha Constitución contenía el axioma de la indivisibilidade de la “nación española”, y que además dicho axioma estaba exaltado por las armas del ejército.
El nuevo estatuto sí fue respaldado maioritariamente, pero muchas de las competencias se van cediendo al gobierno vasco segundo los pactos con el gobierno central de turno y otras muchas aún no se traspasaron; y no parece que haya voluntad de transferirlas ya que, a pesar de estar recogidas en el Estatuto, los diferentes gobiernos del PP y del PSOE se negaron explicitamente a trasladarlas. Por esto, los nacionalistas han acusado al gobierno español de no querer desarrollarlo plenamente.
Aunque comparativamente, el nivel de autonomía de la Comunidad Autónoma Vasca es obxetivamente el más alto de la UE en cuanto a regiones nacionales se refiere, este no reconoce el derecho de los ciudadanos vascos a decidir libremente su fururo ni su posible separación de España (el llamado derecho de autodeterminación), ya que segundo la interpretación nacionalista, la nación vasca podría compararse a los casos de colonización de África, siendo un territorio soxulgado desde antiguo por la "nación española" o por Castela.
Mientras tanto, ETA continúa con su actividad terrorista, exigiendo (nos sus comunicados y a través de medios afíns) la soberanía del País Vasco. Con la llegada de la democracia, la izquierda nacionalista se divide, formando los más moderados Euzkadiko Ezkerra (Izquierda Vasca), mientras los más radicales se agrupan en la coalición Herri Batasuna (Unidad Popular), que incluye al histórico partido ANV. Este segundo grupo es el más importante de los dos, habiendo llegado a recoger el 20% de los votos en algunas elecciones. Mientras Euskadiko Ezkerra evoluciona hacia posiciones más estatutarias y remata por disolverse en el Partido Socialista de Euskadi (PSE) y en Eusko Alkartasuna (escisión del PNV).
El PNV, mientras tanto, logra formar siempre parte del gobierno vasco, unas veces en solitario, luego en coalición con el PSE. Durante una década, funciona el llamado «Pacto de Ajuria Enea», por lo que los partidos políticos con representación en el parlamento vasco que rechazan las actividades de ETA se reúnen regularmente para condenar sus atentados y cordinar la lucha político-policial contra ella. Ese pacto, en uno de sus puntos, recogía la conveniencia de que los ciudadanos de la Comunidad Autónoma Vasca se expresaran libremente para decidir su futuro una vez conseguida la paz.
Desde mediados de los 80, hubo también un cambio en la estrategia de ETA, que comenzaba a atacar a políticos, y posteriormente la civiles y no ya sólo la fuerzas de seguridad del Estado, lo que supuso para dicha organización una pérdida de popularidad importante ante una grande parte de la opinión pública.
En muchos aspectos hubo grandes avances en el País Vasco durante las décadas de los 80 y los 90.
Posteriormente, se producen dos acontecimientos de grande importancia: ETA declara por primera vez en su historia una tregua indefinida y los distintos partidos nacionalistas (PNV, EA, Batasuna) y Ezker Batua-Izquierda Unida (EB-IU), junto a otros actores sociales, firman el acuerdo de Lizarra (o de Estella) comprometiéndose en que son los propios ciudadanos vascos los que deben decidir el futuro de Euskal Herria y en buscar el fin de la violencia. La tregua duró un año, sin resultados dignos de mención, salvo un aumento significativo del número de votos de la izquierda nacionalista. ETA rompe la tregua, acusando al gobierno de inmobilismo (hay que recordar que el gobierno francés, segundo todos los indicios a instancias del gobierno español, detuvo a Belén González Peñalva, una de las portavoces de ETA en las conversaciones bilaterais "de paz" tras uno de los encuentros), y al PNV y EA por no cumplir los compromisos de un supuesto "pacto secreto" con ella. Tras la ruptura, la izquierda nacionalista que apoya las ideas de ETA retrocede novamente a su franja de votos habitual, e incluso baja.
Al empezar a cometer de nuevo atentados terroristas, el Tribunal Supremo comienza una serie de procesos contra varias organizaciones vascas, por supuesta pertenencia o colaboración con ETA. Se cierran dos periódicos (Egin y Egunkaria ) y un bueno número de otras empresas acusadas todas ellas de apoyar economicamente a la banda terrorista. Ilegalízase Herri Batasuna, aplicando una nueva ley de partidos creada al efecto, y al demostrarse su estrecha vinculación a la banda terrorista: muchos casos de pertenezca a ETA entre ediles de este partido político o de recadación de fondos para ETA. Herri Batasuna, (que mudó de nombre en diferentes ocasiones hasta llegar la Batasuna ) continúa con su líña política independentista y no condenando los diferentes actos criminales de ETA y su entorno.
Mientras tanto, el lehendakari Juan José Ibarretxe Markuartu (PNV) propuso un nuevo estatuto para la Comunidad Autónoma Vasca, que es conocido cómo Plan Ibarretxe y que es aprobado tan sólo por un voto de diferencia en el parlamento vasco. Dicho plan incluía la celebración de un referéndum sobre la soberanía para los habitantes de la Comunidad Autónoma Vasca. Este proyecto de estatuto topó con serios obstáculos, tanto jurídicos cómo políticos. Fue apoyado por los nacionalistas y Ezker Batua, y duramente atacado polo resto de partidos. Fue amplamente rechazado de forma definitiva en el congreso de los diputados de Madrid, siendo esta una de las pocas veces que los dos partidos principales de la cámara a la sazón (PSOE y PP ) tuvieron consenso sobre un tema en la lexislatura.
Otros partidos nacionalistas al largo de la historia
Autonomistas y federalistas :
Diversos partidos de ámbito estatal sostienen en la CAV posturas moderadas y en parte coincidintes con la ideología nacionalista, de tendencia federalista. Dichas tendencias, que son también diferentes a las que mantienen en Navarra, han sido criticadas por las ejecutivas centrales de dichos partidos y, por supuesto por las opciones partidarias del "nacionalismo español".[1] [2]
Entre estos destacamos al Partido Socialista de Euskadi-Euskadiko Ezkerra (PSE-EE) y la Ezker Batua-Berdeak (EB-Berdeak) que representan respectivamente a nivel estatal a PSOE e IU, por lo que la adscripción de su voto o de sus votantes al sector "no nacionalista" es discutida. [3][[4]] [5] De hecho, en la CAV el PSE se fusionó en 1993 con el partido nacionalista Euskadiko Ezkerra que estaba compuesto en su origen por antiguos militantes de la desaparecida ETA-política-militar.
Por su parte Ezker Batua- Berdeak, referente de Izquierda Unida en la CAV, proponía un modelo intermedio al que denominan "federalismo de libre adhesión", defiende la autodeterminación vasca y comparte el actual gobierno en la CAV junto con el PNV y EA.
Estas federaciones vascas, defendiendo el derecho de los navarros a determinar democraticamente su futuro, coinciden en su deseo de reforzar, en mayor o menor medida, la unión de la CAV con Navarra, no siendo esta postura respaldada maioritariamente por sus respectivas ejecutivas navarras. [6]
Aquí se muestran los resultados electorales obtenidos por los partidos nacionalistas vascos y Ezker Batua (federalista) en las diferentes elecciones.