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| Muralla romana de Lugo | |||
| Muralla de Lugo
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| Información | |||
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| Inscrición: | 2000 | ||
| Localización: | 7°33′12″Lo | ||
| Criterios: | (iv) | ||
| Descripción UNESCO: | fr en | ||
La muralla de Lugo fecha de la época romana, comenzando con su construcción probablemente contra el año 260, al crecer la importancia de Lucus Augusti cómo centro de comunicaciones y comercial del norte peninsular. La dicha construcción delongouse incluso la época de Constantino , rematando sobre el año 325. Muchos siglos más tarde, ya en el siglo XX, concretamente en 1921, quedó catalogada cómo Monumento Nacional, y casi ochenta años más tarde, el 30 de noviembre de 2000 , la UNESCO la declaró Patrimonio de la Humanidad.
El perímetro de la muralla, que me la fuere una elipse imperfecta, es de 2.266 metros[1] y su altura varía entre los 8 y los 12 metros. El área que circunscribe es de 33,4 hectáreas.[2] Sobre la muralla el camino de ronda varía entre los 4, 5 y los 7 metros de ancho. En la parte exterior de la muralla un foxo con forma de V podía llenarse de agua en caso de peligro. En origen tenía 85 torres, de las que se conservan 71 (sesenta de planta circular y once de planta cuadrangular), y su función era defensiva. El cierto es que el paso del tiempo hizo desaparecer la mitad superior en casi toda su extensión y en la parte que quieta en pie también hubo profundas transformaciones. Ya en el siglo XVI surgieron voces reclamando la reconstrucción, y existen textos que hablan de torres con dos o tres pisos, gruesos vidrios blancos en las ventanas de las torres y mismo vestigios de madeiros de cubierta y chimeneas[3]. Hoy la torre de la Mosqueira es la única muestra de aquella descripción.
Inicialmente la muralla tenía cinco puertas,[4] Pero posteriormente se abrieron otras cinco.
El 6 de octubre del 2007, la Muralla irmandouse con la Gran Muralla China,[5] en una ceremonia presidida polo alcalde de Lugo Xosé Clemente López Orozco y el embajador chino Qui Xiaoqi.
Índice |
Aunque los romanos fundaron la antigua Lucus Augusti alrededor del año 25 la.C., no fue incluso los siglos III e IV, entre los años 260 y 325 , que construyeron una barrera defensiva que rodeaba todo el núcleo de la ciudad. La muralla finalmente consiguió una longitud total de 2.266 metros, siendo una de las fortificacións más grandes de su tiempo.[6] Esta muralla fue erixida debido la que eran unos tiempos críticos para este enclave romano, tanto desde el punto de vista militar como político. Hace falta destacar que es la única muralla de las que construyeron los romanos que se conserva íntegra en el mundo.[7][8]
Parece ser que en esta época a muralla no tenía la altura que se conoce hoy en día, sino que estaba coronada por 85 grandes torres con grandes ventanas, de esta coroación hoy en día sólo se conserva una de estas torres parcialmente, la conocida como La Mosqueira, quizás hoy en día uno de los símbolos de la ciudad. Parece ser que además la muralla tenía ameas entre las torres y estaba rodeada por foxos de unos veinte metros de ancho y cinco de fondo, complicando aun más la tarea en una supuesta invasión de la ciudad.
Con el paso de los siglos y de múltiples conflictos sucedidos en la ciudad, poco a poco las torres de la ciudad fueron cayendo y fue perdiendo su función militar, con el que se fueron abriendo sucesivamente nuevas puertas hasta llegar a las diez que hay actualmente.
La muralla rodea todo el recinto histórico de la ciudad, lo que es conocido cómo casco viejo o simplemente el centro por los lucenses. Así pues tiene un perímetro total de 2.266 m de circunferencias, abarcando un espacio interior de 0,34 km2 (lo que suponen como por ejemplo un poco menos con el Estado de la Ciudad del Vaticano). La media de espesura de sus muros es 4,20 metros, mas pudiendo llegar incluso los 7 metros en algunos sitios. Su altura oscila entre los 8 y los 12 metros, conservándose los restos de una de las antiguas 85 torres, de la que quedan dos ventanas de medio punto de 1,15 m de ancho y 1,43 m de alto una y 1,53 m otra. La longitud de los muros entre las antiguas torres varía entre los 8,80 y los 16,40 metros.[6]
La muralla fue construida con laxas de lousa y bloques de granito. Las lousas forman el armazón exterior de la muralla y los bloques de granito fueron empleados sobre todo para reforzar las torres que franqueaban las puertas. El núcleo de la estructura es un morteiro fabricado con tierra, piedra suelta y cuantos, y cementado con agua.
El trazado de la construcción defensiva es aún hoy un misterio. Nadie acierta a entender por que dejaron fuera importantes núcleos residenciais de la antigua ciudad al tiempo que protegía zonas deshabitadas. En general la muralla se extiende por una orografía irregular, más alta al noroeste y en descenso hacia el sueste. La forma es cuadrangular, con vértices suavizados. Del trazado podemos destacar además estos tramos:
En este tramo se encuentran los únicos restos que quedan de las antiguas 85 torres de la muralla, la Mosqueira. Consiste en dos arcos de medio punto. Estas ventanas, que en la antigüedad estaban en todos los cubos, y además de varios pisos de altura, servían para favorecer un mayor campo visual, lo que permitía controlar los foxos y mantener contacto visual con las torres adyacentes. Las escaleras más próximas para acceder la este tramo son las del Campo Castillo.
Se denomina así al tramo de la muralla que va desde la Porta del Obispo Aguirre incluso la Puerta de Santiago. Esta parte bordea la Catedral, dejando en el lado exterior del recinto el barrio de Recatelo. La denominación de este tramo viene la raíz de los paseos que frecuentaban los sacerdotes en esta zona antes de acudir a la Catedral. Este tramo también es denominado como el Paseo de Invierno.
Este tramo se encuentra entre la Porta del Campo Castillo o de la Cárcel y la nombrada Torre de la Mosqueira. Este baluarte servía de comunicación en un tramo de muralla que se encontraba interrumpido por una serie de edificios que eran utilizados desde la Edad Media cómo fortaleza.
De las 85 torres originales, aun algunas teorías sostienen que podrían ser 86, se conservan hoy 71, siendo 60 de ellas de planta circular y las 11 restantes cuadrangular. Debieron estar coronadas por torres de dos pisos con ventanas, quedando como testimonia la torre de la Mosqueira en la que aún permanecen algunos restos. La disposición de las torres evitaba la existencia de ángulos muertos.
Los restos de la nombrada hacen suponer que cada una de las torres tenía en origen una estructura superior que contaba, por lo menos, con dos pisos. Estos pisos tenían grandes ventanas donde se estima que se situarían armas defensivas como béstas , onagros o escorpións [9]
El paseo superior de la muralla es totalmente recorrible, siendo muy frecuentado por todos los lucenses, lo que suponen que la muralla sea una calle más de la ciudad. Este paseo peonil consta de diversos accesos, todos ellos construidos a partir del siglo XVII, aunque existen rastros de dieciséis antiguos accesos, que parece ser que se utilizaban antes de la construcción de los actuales accesos. El primero de ellos fue hallado en 1962, totalmente cegado por desperdicios y tierra. Con la puesta en marcha del Plan Integral de la Muralla se rehabilitaron. Hoy se estima que había una escalera por cada achicharre.
Se sabe además que las escaleras no llegaban a la altura del suelo. Para acceder al primero escalón había que utilizar escaleras móviles. Esto permitía, en caso de necesidad, aislar la muralla retirándolas. Los accesos que podemos encontrar hoy en día son:
La estructura defensiva que conformaba la muralla estaba formada por el foxo, la propia muralla y el intervallum. Con todo hace falta destacar que el primero elemento defensivo era el propio entorno y orografía que rodeaban la ciudad.
Estaba sito la unos 5 m de las torres y tenía una anchura de 20 metros y una profundidad de 4. En la actualidad sólo quedan vestigios del incluso, siendo documentado en 1987 mediante diferentes estudios arqueolóxicos. Se comprobó que no era un foxo continuo, sino que estaba formado por diversos tramos independientes con encuentros ajustados. Tenían en el hondo una serie de canales cuya finalidad está sin definir.
Constituía el espacio entre lo paramento de la muralla y las edificacións urbanas, siendo la última defensa posible. Recorría toda la longitud de la misma, como un paseo de ronda inferior, y servía para la intendencia de la defensa. Con el paso del tiempo este espacio fue siendo ocupado por edificacións. La mediados del siglo XX había más de 30 edificios adosados a la muralla.
La muralla disponía de cinco puertas de acceso que correspondían a las vías principales del trazado urbano. Entre 1853 y 1921 se abrieron otras cinco por necesidades de la expansión de la ciudad. De las diez puertas existentes, seis sonido peonís y cuatro permiten el tráfico rodado, aunque la mayor parte del recinto amurallado es totalmente peonil.
La muralla no sólo era un elemento defensivo. También servía para delimitar el foro y con él los impuestos de la ciudad. En ellas se cobraba el impuesto y se realizaba el control de las personas que entraban y salían del recinto.
Las puertas de madera que permitían cerrar el acceso permanecieron, en mejor o peor estado, incluso el siglo XIX. A partir de 1877 desaparecieron definitivamente. El control del tránsito se mantuvo hasta bien entrado el siglo XX permaneciendo cómo testimonia del incluso los fielatos en varias de las puertas.
ES la más antigua, de origen romano con toda certeza, siendo la que se conserva con menos modificaciones. Era la puerta que daba salida a la carretera que iba al Miño, hacia Iria Flavia (Padrón). También es conocida cómo Porta del Carme (ya que se encuentra enfrente de este céntrico barrio lucense). También fue llamada Minei o Mineana , por ser la salida habitual hacia el río Miño.
Siguiendo los impuestos de Vitruvio , la obra está formada por una bóveda de cañón y un arco de medio punto, protegida por dos torres con perpiaños de granito, además tiene un recinto destinado al cuerpo de guardia, que se usó incluso el siglo XIX cómo capilla. La puerta iba a ser derrumbada para construir una nueva puerta en su lugar en 1870, mas debido la dificultades económicas al final se libró de la demolición. La puerta tiene 3,65 metros de ancho y consta de unas escaleras para subir a la muralla.
También conocida cómo del Pexigo o Pexigu (en latí: Posticu o Porticu ). Sus dimensiones son 4,15 m de ancho y 5,50 m de alto (6,90 m incluso el adarve). Fue una puerta particular de los cóengos (siendo ese tramo de la muralla conocido como el paseo de los cóengos) para acceder a sus huertas hasta 1589. En tiempos de pestes era la puerta que permanecía abierta y tenía un puente levadiza.
Fue ensanchada en 1759 polo Obispo Izquierdo y Tavira para que pudieran pasar carruaxes, siendo decorada en su parte interior (ya que era considerada una puerta de salida) con una imagen del Apóstol Santiago, patrón de Galicia y con el escudo de armas del propio obispo.
Entrando al recinto por esta puerta se encuentra de frente a Catedral de Santa María, pudiendo subir a la muralla a través de la cuesta adyacente a la mesa puerta, siendo el único acceso apto para personas con mobilidade reducida.
Por esta puerta entraban las calzadas XIX y XX procedentes de Asturica Augusta (Astorga) y Bracara Augusta, actual ciudad de Braga . Sita en el lugar de una puerta romana, era denominada en la Edad Media como Porta de Sancti Petri. ES por donde entra el Camino de Santiago en su variante del Camino Primitivo. También fue conocida cómo Porta Toletana ponerlos mercaderes castellanos que a veces llegaban a la ciudad.
Está situada en una vagada y mide 3,70 m de ancho y 4,85 m de alto, siendo la altura incluso el adarve en ese punto de 10,80 m. Está constituida por una bóveda de medio cañón y un arco faixón. Fue modificada en 1781, pasando a poseer un cuerpo interior de guardia semejante al de la Puerta Miñá, utilizado como capilla hasta 1846, cuando fue derrumbada.
Está decorada en su parte exterior con el escudo de la ciudad, con la corona y los dos leones rampantes, donde además se indica en una inscrición el comienzo de la reconstrucción de la puerta en 1781. Sobre la corona del escudo de la ciudad a gente suele lanzar monedas que se caen arriba de la misma les permitía cumplir un deseo. Atravesando a la derecha se entra en la plaza del Cantiño, donde se encuentran unas escaleras de acceso al recinto amurallado.
Esta puerta de origen romano era la salida cara Brigantium, siendo la principal vía de comunicación hacia el norte de la ciudad incluso la apertura de la Puerta de Sano Fernando en 1854. Ya desde el siglo XII esta puerta era conocida como la Nueva, siendo su cuerpo semejante al de la Puerta Miñá, en el Carme. También incluía un recinto para el cuerpo de guardia utilizado luego como capilla, dedicada a la Santa Marina y a la Virgen de los Remedios, hasta 1785, año en que fue eliminada.
La puerta, tal como la conocemos hoy, es una reforma de finales del siglo XIX, inaugurada finalmente en 1900. Está situada en una ladeira y tiene 4,60 m de ancho por 8 de alto, midiendo 8,95 metros incluso el adarve. Entrando por la puerta a la derecha encontramos unas escaleras de acceso a la muralla, desde donde se pode contemplar una buena vista de la catedral en la lejanía.
Esta puerta era la utilizada por la gornición romana, siendo conocida durante los siglos XVII y XVIII como la Puerta del Boquete, debido a sus reducidas dimensiones, lo que hace que sea una de las originales romanas. Este tipo de puertas para la gornición romana eran conocidas como posterulae , siendo ese su único uso, siendo la salida una trincheira escavada en el terreno.
Durante la Edad Media fue probablemente clausurada, volviendo a reabrirse en 1602, aunque hasta veinte años después no se estabilizaría esa apertura, debido a la instalación en sus cercanías del Hospital de Sano Bertomeu, antes situado en la plaza Mayor. Por esta puerta entraban y salían los correos (durante muchos años fue la más próxima al camino de la Coruña, sed de la Capitanía General y de la Audiencia). En el siglo XX fue abierta para uso exclusivo peonil construyendo en su acceso unas escaleras.
Está situada en una ladeira y sus dimensiones son de 3,45 metros de ancho y 5,65 metros, siendo su altura e incluso el adarve, de 11,50 metros. Entrando por la puerta a la izquierda hay situadas unas escaleras de acceso a la muralla.
Esta puerta, obra de Nemesio Cobreros, fue la cuarta puerta abierta en el siglo XIX en la muralla, concretamente en el año 1874. Fue hecha para tener un acceso a los antiguos camposantos y al nuevo Seminario de Lugo por orden del Obispo Aguirre. Para abrir esta nueva porta hubo que derrumbar dos torres de la muralla, apareciendo en ella lápidas romanas.
Al igual que otras puertas de la muralla está sita en una ladeira y sus dimensiones son de 10 m de ancho por 8,15 de alzada, siendo la altura del adarve en este caso de 9 m. Esta puerta está dotada de dos puertas que daban acceso a dos cuartos utilizados como fielatos y de una placa conmemorativa dedicada al propio obispo. La puerta conecta hoy la Plaza Mayor de la ciudad con la zona de Recatelo y el Parque de Rosalía de Castro a través de la calle del Obispo Aguirre, estando impedido hoy atravesarla con automóviles excepto ciertas excepciones.
También conocida como la Puerta de la Cárcel, fue abierta, como su propio nombre indica, para dar acceso a la nueva cárcel abierta en las cercanías, facilitando al acceso al juzgado y al cambio de guardia. Al igual que gran parte de las nuevas puertas fue obra de Nemesio Cobreros y fecha de 1888 , lo que hace que sea la tercera puerta abierta durante este siglo.
Sus dimensiones son de 4,32 metros de ancho por 7,15 metros de alzada, y 8,10 metros incluso el adarve. Donde se encontraba esta puerta antes había unas escaleras de acceso, seguro romanas, lo que condicionó sus dimensiones, siendo la más pequeña de las noticias abiertas. Hoy es completamente peonil, conectando la Estación de Autobuses con la zona del Campo Castillo, donde se pueden encontrar unas escaleras de acceso a la muralla.
Con la llegada del ferrocarril a Lugo, fue necesaria la apertura de esta nueva puerta en 1875 para acceder a la estación de ferrocarril, obra de Nemesio Cobreros, aunque más tarde fue derrumbada y construida de nuevo, en 1921, por Luciano Travadelo. Hoy carece de elementos ornamentais debido a la crisis económica que padecía la ciudad en el momento de su apertura, pocos años después de la Primera Guerra Mundial.
Tiene 10 m de anchura y 8 de altura, siendo su alzada incluso el adarve de 9 metros. Esta puerta comunica hoy la calle Castelao y la Plaza de Santo Domingo, al pie de la Ronda de la Muralla. ES una de las puertas que aún pode ser atravesada polos vehículos. Al cruzármelos la puerta a la derecha podemos encontrar unas escaleras de acceso a la muralla, al lado de donde antes se encontraba el Gran Teatro de Lugo.
Su forma actual fecha de 1962 , lo que la convierte en la última obra de importancia realizada en la muralla, obra de Ruperto Sánchez Núñez, para ampliar una antigua de 1853 . La actual puerta tiene una anchura de 12,50 metros y una altura de 7,50 metros, guardando una distancia incluso el adarve de 9,65 metros, lo que la convierten en la puerta más amplia de la muralla.
Esta puerta fue construida para dotar de un nuevo acceso de la parte norte de la ciudad al centro, ya que antes había que utilizar o la Puerta Falsa o la Noticia para entrar en el recinto, por lo que se tenía que tomar un desvío. Con la construcción de esta puerta también se construyeron las calles de Sano Fernando, Sano Marcos y de la Reina, conectando las céntricas plazas de Ferrol, Santo Domingo y Mayor. Por esta puerta se accede desde la Avenida de la Coruña a la plaza de Ferrol, donde se encuentra la Iglesia de Sano Froilán, patrón de la ciudad. Hoy en día es totalmente transitable tanto por peones como por vehículos.
Debido a la construcción de esta puerta a muralla fue declarada Monumento Nacional. El hueco de la puerta fue abierto en 1921 cómo acceso al Hospital de Santa María, cuando el alcalde Ánxel López Pérez ordenó dinamitar la muralla sin permiso. Sin embargo, fue denunciado por unas vecinos de la ciudad, suceso que ocasionó la declaración de la muralla como monumento protegido para que no se pudieran hacer ya más modificaciones en la estructura.
La construcción de esta última puerta abierta en la muralla remató en 1928. Sus dimensiones son de 12 metros de ancho por 9,10 metros de alto, lo que hace que sea la puerta más alta. Su altura incluso el adarve es de 10 metros.
Una poterna es una puerta estrecha de pequeño tamaño, que suene encontrarse elevada y de difícil acceso, y en ocasiones se utilizaba como puerta falsa para poder entrar o salir en caso de asedio. Las siete poternas de la Muralla de Lugo (que se encuentran siempre colocadas cerca de una torre, para facilitar su defensa) son[10]:
Para el urbanismo romano una puerta falsa era la que se emprazaba al pelo de una poterna. Esta puerta por su situación, más semejante a las de las poternas de la muralla que la de las puertas principales, recibió este nombre cuando por necesidades de comunicación fue ampliada en el siglo XVIII. El nombre que recibe recuerda aún su forma original. Su emplazamiento cerca de la torre coincide con el de las otras seis poternas de la muralla de Lugo. La ampliación se conserva en bueno estado.
Sita en frente de la actual Delegación de Fomento, esta poterna comunicaba el que hoy se conoce como Camino de las Estántigas con los caminos exteriores de la ciudad que accedían al campo de Marte y su templo desde el oeste. En la actualidad está habilitada y reformada en lienzo exterior de la muralla y da entrada a uno habitáculo abovedado que guardia un transformador de la compañía eléctrica. Seguro esta habitación permitía la existencia de un cuerpo de guardia para la protección de la poterna. ES la mejor conservada en la actualidad.
Sita en frente del Hospital de Santa María, esta poterna comunicaba un decumano de la zona norte de la ciudad con uno de los caminos que accedían a la ribera del río Miño y la actual zona de Sano Lázaro. En la actualidad se encuentra tapiada en el lienzo exterior de la muralla pero aún se observa el arco de medio punto que forma.
Situada cerca de la calle Vilalba, en frente al barrio de Recatelo. Esta poterna comunicaba un cardo[11] de la ciudad y el barrio sur fuera de las murallas que hoy recibe el nombre de barrio de Recatelo. En la actualidad se encuentra tapiada en el lienzo exterior de la muralla pero aún se observa el arco de medio punto que formaba. En el siglo XIX aun debía de estar en uso ya que nos planos de esta época grafíase la calle interior que desde la actual calle Curas accedía a la poterna.
Situada en frente del Convento de la Hermanitas, esta poterna comunicaba el camino que procedía desde la ponte romana sobre el río Chanca con el decumano máximo en el interior de la ciudad. En la actualidad se encuentra tapiada en el lienzo exterior de la muralla pero aun es observable el arco de medio punto que formaba. En el siglo XIX debía de estar en uso ya que nos planos de esta época grafíase la calle interior que desde la actual calle Progreso accedía a la poterna y al camino hacía el río Chanca. Existe memoria histórica de su utilización hasta principios del siglo XX.
Situada en la actual Puerta de la Estación, se accedía la ella por un decumano de la ciudad y permitía la salida a la zona este que no fue edificada. En el siglo XIX aun debía de estar en uso ya que nos planos de esta época grafíase la calle interior que desde la actual Plaza de Sano Domingos accedía a la poterna y al camino hacia el río Chanca. Fue sustituida por la Puerta de la Estación en el año 1875.
Situada en frente de la actual Delegación de la Junta de Galicia. En el siglo XIX estaba aún en uso, ya que nos planos de esta época grafíase la poterna que desde lo actual calexón del Pazo de Sano Marcos accedía al camino hacia el exterior de la ciudad. De las seis poternas originales de la muralla es la única que aparece derrumbada, junto a la actual Puerta Falsa, también en mal estado, en el plano dibujado por Conejo de Portugal en 1861.