| Manuel Antonio Pérez Sánchez | |
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| Nacimiento: | 12 de julio de 1900 Rianxo, A Coruña |
| Fallecimiento: | 28 de enero de 1930 Asados, Rianxo, A Coruña |
| Lengua: | Gallego, castellano |
| Género(s): | Poesía |
Manuel Antonio Pérez Sánchez, nado en Rianxo el 12 de julio de 1900 y difunto en Asados, Rianxo el 28 de enero de 1930 , fue un poeta gallego.
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Manuel Antonio nació en el seno de una familia conservadora. A los dos años fue a vivir la Padrón por causa de la tuberculose que padecía su padre, y de la que moriría cuando Manuel Antonio sólo tenía cuatro años. Vivió primero en la casa de la avoa materna y después con un tío que ejercía, luego, como sochantre de la catedral de Iria Flavia.
Las primeras enseñanzas las recibió en este ambiente dominado por el conservadorismo y la relixiosidade, contra lo que ya desde bien nuevo combatiría su espíritu inquieto. Con solo once años le escribió una carta a su madre en la que le comunicaba la decisión de no seguir la carrera eclesiástica, y se matriculó en 1913 en un instituto de Santiago de Compostela para estudiar el bacharelato. Allí vivió a partir del 1914 durante los meses que duraba el curso escolar. Santiago quedó en su memoria como el lugar mágico donde comienza, junto algunos compañeros, la militancia en el galeguismo y en el republicanismo. En sus estadías en Rianxo se relacionó con Rafael Dieste, un chaval de su tiempo con el que hubo de compartir el interés por la literatura y el nacionalismo, y con su primo Roxelio, que lo animó a participar en la vida literaria y política desde los años jóvenes.
Como muestra en sus cartas, el bacharelato no le interesaba. Sin embargo, las cuestiones políticas y literarias lo atraían cada vez más, adoptando siempre una actitud radical y rebelde que se oponía frontalmente al ambiente en el que pasó la infancia, viviendo y participando con intensidad el momento social y político, ya que Manuel Antonio no se limitó nunca a ser un simple espectador. Su primera rebeldía es contra lo conservadorismo carlista y, por extensión, la xermanofilia. Cuando en 1918, durante la primera guerra mundial, los alemanes atacaron barcos franceses, Manuel Antonio y el su primo Roxelio le pidieron al embajador francés en la Coruña que los alistara en la Lexión Extranjera. Delante de la imposibilidade de hacerlo en la embajada, decidió ir él incluso a Francia , pero lo detuvieron en la frontera y echó unos días en la cárcel. Posteriormente tentó, también sin éxito, participar en la Revolución Rusa de octubre y en las guerrillas sandinistas, en Nicaragua.
También en el año 1918, con solo diecisiete años, envíou sus primeros poemas a revistas y periódicos, y llegó a mantener una polémica con el director de la revista Suevia sobre la calidad de sus composiciones. Poco a poco comenzó la concienciarse en la lucha anticaciquil que ian desparramando los movimientos agraristas e hizo de sus poemas una arma de lucha, incluso en contra de la ideología de su familia; a cuyo objeto, alguna vez solicitaba que al pie del poema sólo constaran las iniciales. En 1919 envía un soneto a La Redención, "El sol d'la libertad". Su director lo rechazó porque los versos empleados no eran hendecasílabos, como marcaban los impuestos clásicos; no obstante, le aconsejó que siguiera escribiendo textos en prosa (sic) de contenido civil y lo animó en su interés polo movimiento agrarista. A partir diera momento sus preocupaciones se van a centrar en la lucha anticaciquil, en el nacionalismo y en su producción literaria, que, excepto algunos pocos poemas iniciáticos, está escrita integramente en gallego.
En 1919, Rafael Dieste y Manuel Antonio le escribieron a Castelao para que actuara como intermediario entre ellos y Vicente Riesgo, reconocido como el guía teórico de los miembros del grupo Nosotros y más de aquellos jóvenes que tenían inquedanzas nacionalistas y literarias, pues era, sin duda ninguna, la persona más informada de las novedades artísticas que estaban a aparecer en Europa. Fue a ser también el orensano quien le enviara noticia a Manuel Antonio de los movimientos de vangarda en Europa y en España; pero Vicente Riesgo, poco convencido del interés de estas corrientes para la literatura gallega, a pesar de escribir el primero poema futurista en nuestra lengua en el año 1920, le recomienda a Manuel Antonio que repare en algunos aspectos que son, a su ver, importantes para la nueva literatura gallega, como el folclore (aspecto sobre lo que Manuel Antonio había de mantener más tarde largas discusiones epistolares con Castelao, tentando ver cuál sería la manera más acomodada de incluir los elementos populares en la creación artística sin caer en el ruralismo); el saudosismo portugués (este sentimiento, extrapolable a la mentalidade gallega, tenía como máximo representante a Teixeira de Pascoais, autor muy relacionado con los intelectuales y con los artistas de vangarda gallegos, entre ellos, Álvaro Cebreiro; los haiku japoneses (composiciones de tres versos en las que se capta el instante y que procuran provocar emociones en el lector por medio de la xustaposición de imágenes) y, sobre todo, le recomendó la búsqueda de un estilo de por sí, sencillo, no marcado por escuelas literarias.
Su información literaria y política procedía, además de las informaciones de los maestros, de un amplio abanico de lecturas. Recibía casi todas las publicaciones literarias y galeguistas del momento (Nuestra Tierra, Nosotros, Céltiga, La Centuria, Alfar...) e intercambia consejos y libros con sus amigos, combinando los clásico con los autores más modernos. Especial importancia, desde el punto de vista de las influencias, muestra la lectura del libro de Jean Epstein, La poésie d´aujourd´hui, un nouvel état d´intelligence (1921), que se manifiesta singularmente en el proceso de supresión de la secuencia espacio-temporal que el poeta lleva adelante en las páginas de De cuatro la cuatro.
En el año 1919, siguiendo los consejos de su primo Roxelio, comenzó sus estudios de náutica en Vigo, una ciudad que describe parodicamente ("Yo en Vigo estoy en uno desierto: un desierto poblado de pantallas cinematográficas") y en la que no se daba. Sin embargo, va a ser en esta ciudad donde tendrá ocasión de participar en la II Asamblea Nacionalista (celebrada en 1921) y de conocer persoalmente los miembros más singulares del galeguismo, entre ellos, Riesgo, con el que había mantenido solo trato epistolar. De ella saiu un Manuel Antonio fortemente convencido polo ideario nacionalista y muy combativo, lo que le provocó discusiones con sus amigos de infancia (Roxelio y Rafael Dieste) por no adoptar un compromiso tan radical como el suyo con el galeguismo. Comenzó la cartearse con Victoriano Taibo, esteticamente continuador de la línea tradicional de Cabanillas, pero que supo reconocer y admirar el hacer poético del rianxeiro y su novedad, como demuestra una carta en la que le pide información sobre la poesía moderna.
A partir de 1921 Manuel Antonio comenzó una intensa actividad literaria. Colaboró en revistas (entre ellas Alfar, de la Coruña, en la que participan importantes vangardistas de la literatura española) y periódicos, e incluso formó parte del consejo de redacción de una de ellas, Estela, de Lugo . En 1922 publicó, junto el debutante Álvaro Cebreiro, el manifiesto ¡Más allá!, que ellos mismos se encargaron de desparramar por Galicia y el extranjero. Este manifiesto, el único que aparece en la literatura gallega de la época, fue un auténtico revulsivo para el sector más conservador del galeguismo, como lo que entonces lleva las rédeas de las Irmandades del habla, que vio en él un ataque político concebido por Antón Villar Ponte, pero no desató una polémica de la intensidad que esperaban los autores.
En el 1923 remató los estudios de náutica y aún se matriculó en Filosofía y Letras en la Universidad de Santiago, llevado por la atracción que sobre él ejerció siempre Compostela, mas nunca llegaría a rematar estos estudios.
A la espera de hacer las prácticas de piloto , seguía la actualidad literaria a través de la prensa (leía casi todas las revistas publicadas en Galicia y algunas extranjeras) y del intercambio de lecturas con sus amigos, pues no formó parte activa de los parladoiros literarios, más propios de la ciudad que de una villa pescadora como Rianxo, donde no tenía ya con quien compartir las inquedanzas artísticas (le dice la Dieste en una carta que Rianxo sigue a disputarle a Roma el nombre de Ciudad Eterna). La soledad vital se fue acentuando cada vez más. Ya no enviaba tan a menudo poemas a la prensa y su producción literaria se fue construyendo con más vagar, más cuidada y personal. Se intensificó el individualismo en la obra y en su vida, y cultivaba su particular imagen externa, alejada de los convencionalismos burgueses, más acercada al pescador que al literato de cenáculo.
Entre 1926 y 1927 hizo las prácticas de piloto de la marina mercante a bordo del paquebote Constantino Candeira, del que es capitán Augusto Lustres Rivas, la quien le dedica De cuatro la cuatro, el poemario concebido durante las travesías en ese barco. En la publicación del libro participaron Dieste, xestionando las cuestiones editoriales, y Maside , que lo ilustraría. En los años 1928 y 1929 hizo tres viajes a América a bordo del buque holandés Gelria y en 1929 desembarcou en Cádiz por mor del agravamento de la tuberculose que padecía, y de la que sólo sabían unos pocos amigos. El 28 de enero del 1930 falleció en la aldea de Asados (Rianxo).
Se le dedicó el Día de las Letras Gallegas en el 1979.
La producción poética de M.La. es breve, alrededor de 120 poesías clasificadas en los siguientes poemarios o grupos de composiciones:
PENA, Xosé Ramón, Manuel Antonio y la vangarda, Ed. Sotelo Blanco, Santiago de Compostela, 1996.
| Predecesor: Antonio López Ferreiro | Día de las Letras Gallegas 1979 Manuel Antonio | Sucesor: Afonso X el Sabio |
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