Un latifundio es una explotación agrícola de grandes dimensiones, caracterizada además por un uso ineficiente de los recursos disponibles. La extensión necesaria para considerar una explotación latifundista depende del contexto: en Europa un latifundio pode tener algunos cientos de hectáreas . En América La latí pode superar facilmente las diez mil.
Aparte de la extensión, existen otros elementos característicos: bajos rendimientos unitarios, subutilización de la tierra, baja capitalización, bajo nivel tecnológico, mano de obra empleada en condiciones precarias y, en consecuencia, con bajo nivel de vida. El latifundismo fue tradicionalmente una fuente de inestabilidad social, asociada a la existencia de grandes masas de campesinos sin tierras. Para solucionar los problemas originados por los latifundios, se probaron diversas fórmulas, dependientes del tipo de gobierno en el que se encontraban: desde lo cambio de estructura de la propiedad (reforma agraria), con expropiacións incluidas, incluso la modernización de la explotación.