Un juez es una persona invertida de autoridad para juzgar. La autoridad le es otorgada por el Estado, en ejercicio de uno de los tres poder en que se divide ( Poder lexislativo, Poder ejecutivo, y Poder judicial ).
El juez, por lo tanto, es la autoridad encargada de impartir justicia. En España, la figura del juez ven regulada en la Ley Orgánica del Poder Judicial, que define su estatuto y la carrera judicial, a través de todos sus estados y etapas, sin perjuicio de las demás leyes y legislaciones que la desarrollan.
La autoridad del juez es conferida por el Estado, a través de diversos procedimientos, otorgada, segundo el país y fundamentalmente segundo la tradición jurídica que este comprenda.
El juez es el titular del juzgado la que está adscrito.
Aunque disfrutan de independencia en su actuación, sus resoluciones suelen ser revisables polos tribunales superiores xerarquicamente, mediante los llamados recursos judiciales, pudiendo ser estas confirmadas, modificadas o revocadas.
Principalmente se distinguen tres: el Derecho continental, el Derecho anglosaxón (o Common Law) y el Derecho socialista, sistemas que perduran incluso nuestros días. Su concepto de justicia y su interpretación no es el incluso, ya que cómo ocurre en el Derecho anglosaxón, la búsqueda de ese ideal enfatízase más, por medio de procedimientos que difiren del derecho continental, donde la legalidade importa más que la propia búsqueda de resoluciones justas.
En el derecho procedente del romano (gran parte de Europa y América La latí), como por ejemplo, los jueces son nombrados polo Gobierno, a menudo tras un examen o concurso, en cambio en algunos estados de los Estados Unidos son elegidos; estas diferencias, entre otras a grandes rasgos, se deben a la existencia de tradiciones legales de origen heteroxénea.
La función de los jueces, en estos sistemas, tiene la mismo origen, aunque su evolución es muy dispar; en el Common Law podríamos situar el juez en un papel de "creador judicial" del derecho, mientras que en el Derecho continental el juez está adscrito la un papel más bien interpretativo.