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Guanche

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Beneharo, estatua de bronce situada en Candelaria (Tenerife).
Reconstrucción de altar aborixe en la cumbre de Garajonay (La Gomera)

Los Guanches son los primeros habitantes conocidos de las islas Canarias. Estos pueblos, de origen berber, vivían en el Neolítico a la llegada de los europeos durante la Edad media. Su cultura desapareció, mas ha dejado algunas trazas.

Índice

Introducción

El término español guanche sería, según Juan Núñez de la Peña, una deformación de guanchinet , tenérmelo indíxena equivalente a "hombre (Guan) de Tenerife (Chinet)". Stricto sensu, los guanches serían, pues, sólo los aborixes de la isla de Tenerife. El vocablo sería extendido luego al conjunto de las poblaciones indíxenas del archipiélago.

Los guanches, que desaparecieron en tanto que pueblo, aunque se han estudiado momias y fósiles óseos, no hay duda de que constituían una rama de los bérberes, que poblaron, desde la alba de los tiempos históricos, el Norte del continente africano, desde Exipto incluso el Océano Atlántico.

Plinio lo Véselo los informan de que, según Xuba II, rey de Mauritania , los cartaxineses habrían visitado el archipiélago comandados por Hannon, quien lo encontraría vacío de humanos, mas constatarían ruinas de construcciones importantes; pode deducirse que los guanches no serían los habitantes primitivos. La ausencia de huellas de los musulmanes entre las poblaciones que vivián en las islas en el momento de la llegada de los españoles, permite pensar que serían la avanzada más occidental de la migración berber hacia el Oeste, y que debió tener lugar entre la época de Plinio y la conquista islámica del Norte de África.

La colonización berber de las islas debió tener lugar en vagas sucesivas, provocadas tal vez por la desertización del Sahara y más por la presión migratoria posterior ante lo avance del Imperio Romano, por lo que varias tribus de etnia berber contribuirían al poboamento insular. Llegaron acompañados de animales domésticos (cabras, ovejas, cerdos y perros ) e introdujeron el trigo, los chícharos y la cebada , lo que mudaría por completo la frágil ecoloxía del archipiélago, contribuyendo a la desertización de las islas menores,

Un grande número de guanches perecerían en la resistencia contra la conquista castellana o por efectos de las enfermedades contagiadas por las hostes peninsulares; muchos fueron vendidos cómo esclavos; otros fueron cristianizados, acabando por mezclarse con las poblaciones que repoblaron las islas, bien europeos, bien esclavos africanos que habían sido introducidos también.

Lengua

Poseemos testimonios de su lengua, que con topónimos y los nombres propios conocidos de algunos jefes, permiten relacionar su idioma con dialectos berberes. En varias islas descubríaranse signos rupestres. Domingo Vandewalle, gobernador militar de Lana Palma fue el primero en reconocerlos en 1752. Merced a la perseverancia de un sacerdote de Lana Palma, Aquilino Padran, algíns habían sido identificados en la isla de Hierro. En 1878, René Verneau descubríu inscricións del tipo libio original en el barranco de Los Balos. Todos estos epígrafes, sin excepción, son de origen numidia. En las dos islas de Tenerife y Lana Gomera, donde los guanches conservaron una mayor homoxeneidade étnica, no fue encontrada ninguna inscrición.

Organización socio-política

Gruta de Belmaco, la Palma, en tiempos habitación guanche

La sociedad guanche era una patriarcal y matrilineal. Estaba dividida en estratos definidos por la riqueza, nomeadamente avaliada en cabezas de ganado. La organización social y política de los guanches era diferente de una isla la otra. En algunas estaban sometidos la una autocracia hereditaria, en otras las autoridades eran elixíbeis. Cada isla estaba dividida en territorios, regidos por un régulo o monarca, que era denominado mencey en Tenerife, o guanarteme en Grano Canaria. En Grano Canaria el suicidio era algo honroso, y cuando era entronizado un nuevo régulo, uno de los súbditos lo honraba de modo voluntario echándose en un barranco. La estratificación social era también diferente en cada aísla, y sólo se conoce claro en los casos de Tenerife y de Grano Canaria, donde se pode resumir en las categorías de nobles (con diversas categorías dentro de ella) y pueblo. La pureza de sangre entre los nobles de mayor rango era absoluta, y para llegar a ser mencey tenía que demostrar dicha pureza (sólo consta un miembro del pueblo, Doramas, en Grano Canaria, que atinxíu ser guanarteme). Para el caso concreto de Tenerife, conforme a Juan Núñez de la Peña, se distinguían tres grupos sociales:

Se debe notar que los términos que identifican las distintas categorías sociales son similares a los existentes en la Europa de la Baja Edad Media. Se debe la que los cronistas extrapolaran la terminoloxía propia de la organización social de la Europa medieval para el caso insular.

En Tenerife, la totalidad de las tierras pertenecían a los jefes, que las alquilaban a sus súbditos. Posibelmente el mencey poseía la propiedad de la mayor parte del ganado. También se cuida en la posiblidade de que el mencey poseyera la propiedad de las canteras de extracción de materia prima para la producción lítica.

La justicia impartíase en plaza pública, o Tagoror , por un grupo de notable, y segundo habían testimoniado los cronistas europeos, era extremadamente duras.

Se hallaron pruebas de infanticidio femenino. En unas islas dominaba la monogamia, mientras en otras había poliandria en varias islas. Esto último se interpreta cómo una adaptación cultural a la escasez de recursos, en forma de control poboacional. Mas en todas las islas las mujeres eran respetadas, de suerte que todo golpe dado la una dueña por un hombre se castigaba como un crimen.

Las diferencias en organización entre las diversas islas eran el fruto del aislamiento de cada una de las islas, careciendo de comunicación entre ellas, pues desconocían las embarcaciones, como testimonian las crónicas. Los guanches habían olvidado la arte de navegar.

División territorial

División de Tenerife en el momento de lana conquista

La isla de Tenerife estaba dividida en nueve "reinos" o menceyatos , gobernados por liñaxes segmentarias. Eran los de Daute , Abona, Taoro, Adeje, Anaga, Icode, Güímar, Tegueste y Tacoronte . En Grano Canaria, en inicio, existían 10 guanartematos, pero se habían unido, poco antes de la conquista castellana, en torno la dos grandes demarcacións: Gáldar (Agaldad) y Telde . La isla de Lana Palma estaba dividida en 12 demarcacións (Tagalgen, Tijarafe, Aceró, Aridane, Tihuya, Tamanca, Ahenguareme, Tigalate, Tedote, Tenagua, Adeyajamen y Tagaragre ); la isla de Lana Gomera en 4 :(Agana, Mulagua, Orone e Hipalan ); y la isla de Fuerteventura en 2: (Jandía y Maxorata ). Lanzarote y Él Hierro carecían de divisiones territoriais internas.
Sin embargo, hace falta señalar que en el todas estas demarcacións territoriais correspondían la un mismo tipo de organización político-social. Así, mientres que en islas como La Palma los llamados "reinos" corresponden la un tipo de formación social próximo a la tribu, en Grano Canaria se correspondían con un tipo de organización proto-estatal.

En el momento de la conquista se calcula que había entre 30.000 y 35.000 aborixes en Tenerife y entre 30.000 y 40.000 en Grano Canaria. La población del archipiélago entero acostumbra avaliarse en unos 80.000 individuos.

Religión

Los guanches tenían sus propios dioses, distintos en cada aísla, ningún común, aunque conceptualmente similares.

Modo de vida

Los guanches vestían con pieles de cabra o ropas de fibras téxtiles, de las que se hallaron restos en las tumbas de Grano Canaria. Aprezaban los adornos, como colar de madera o de cunchas , fabricados con diversidade de modelo. Utliizaban donas de cerámica de formas variadas, lisas o polidas, por lo general negras o rojas. Pintaban el cuerpo. Las pintaderas, ciertos objetos de barro cocido, semejantes a serlos, parece que sólo habían servido para la pintura corporal, utilizando varios colores.

Fabricaban cerámicas bastas, por lo general sin decoración, más a veces algo ornamentadas con ayuda de las uñas. Las armas eran las mismas que las de los pueblos antiguos del Sur de Europa. Utilizaban sobretodo el machado de piedra polida en Grano Canaria, y con mayor frecuencia en Tenerife, el machado de piedra u obsidiana tallada. Usaban además la lanza, a maza - esta las veces gornecida de puntas de piedra - y la azagaia. Parece que también conocían el escudo.

Vivían en cavernas naturales o artificiales, sitas en las montañas. Donde no había covas o no era posible escavalas, construían casas de planta redonda, y, segundo testimonian las crónicas de los conquistadores, tenían fortificacións rudimentarias.

La Conquista

Rendición de los reyes guanches a Alonso Fernández de Lugo (Tenerife)

La conquista de las islas comenzó en 1402, con la expedición de Juan de Bethencourt y Gadifer de lana Salle a la isla de Lanzarote. Gadifer pudo conquistar Lanzarote y Fuerteventura con facilidad, porque los aborixes, con aspecto de pasar hambre y una agricultura pobre, se rindieron.

En las otras cinco islas resistieron. Él Hierro y su población Bimbache fueron los siguientes en caer, luego La Gomera, La Palma, Gran Canaria y casi 100 años después, Tenerife.

Tenerife opuso una mayor resistencia contra los invasores castellanos. En la Primera Batalla de Él Acentejo, denominada La Matanza, guanches pobremente armados, con apenas bastones, hicieron una emboscada en un valle matando numerosos peninsulares.

Sólo una quinta parte sobrevivíu, incluyendo el jefe de la expedición, Alonso Fernández de Lugo. Lugo podría voltar las islas, y aliarse la gentes del Sur de la isla. Los Menceyatos o provincias, que resistieron, se enfrentaron a las tropas castalás en la Segunda Batalla de Él Acentejo, con la derrota de Bencomo, Mencey de Taoro - el actual Valle de la Orotava - en 1496. Esta fecha pode considerarse la de la incorporación defintiva de las Canarias a la corona de Castela , aunque la pacificación duraría cuatro años máís.

Al largo del siglo XVI la población indíxena se fue extinguiendo. En la década de 1530, el cronista Gonzalo Fernández de Oviedo hablaba de que apenas quedaban guanches, y pocos años después, en 1541, un italiano, Girolamo Benzoni, visitante del archipiélago, indicó que los aborixes estaban en las últimas, en la isla de Lana Palma sólo pudo encontrar un viejo guanche, que estaba todo el día borracho. La fines diera siglo, el cronista tinerfeño, fray Alonso de Espinosa, escribió de que aún quedaban en la isla de Tenerife unos pocos nativos, mas todos ellos eran mestizos.


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