Las Grandes Vueltas, en ciclismo, es el nombre que reciben las tres carreras por etapas más importantes: Tour de Francia, Giro de Italia y Vuelta a España.
Índice |
Las tres Grandes Vueltas tienen en común su duración. Todas ellas comienzan un sábado y rematan un domingo; y tienen por lo general 21 tiradas (habida cuenta la existencia de dos días de descanso, en el Tour y en la Vuelta los dos últimos lunes).
ES común que las Grandes Vueltas comiencen con una contrarreloxo prólogo, aunque esto no se hace todos los años; suele haber dos contrarreloxos chás (que en el Tour tienen lugar siempre en sábado) y, a veces, alguna contrarreloxo de montaña (cronoescalada). La última etapa es casi siempre chá, y remata en las ciudades de Milán , París o Madrid .
Las etapas de montaña son, junto con las contrarreloxos, las más importantes para los ciclistas que aspiran a ganar las Grandes Vueltas. En el Giro, se sitúan en los Alpes y en los Apeninos; en el Tour, en los Alpes y Pireneos ; en la Vuelta, en la Cordilleira Cantábrica, los Pireneos y Serra Nevada.
Las tiradas de las Grandes Vueltas se asemejan a las habituales en el ciclismo en carretera, pero tienen ciertas peculiaridades derivadas de su longitud.
Pueden distinguirse cuatro tipos de tiradas:
Son aquellas que casi no tienen dificultades montañosas. Suelen situarse al principio de las Grandes Vueltas, aunque, como ya se dijo antes, la última lo es también.
En estas tiradas, el más habitual es que uno o varios ciclistas se separen del pelotón al principio para intentar una victoria en solitario. Sin embargo, es frecuente que el pelotón avance y reabsorba estos ciclistas escapados, produciéndose así al final un desenlace al sprint.
Son aquellas en las que hay grandes dificultades montañosas (puertos de montaña de primera categoría o categoría especial). En muchas de estas tiradas, el final se lleva a cabo en la cumbre de una montaña (final en alto); en otras, tiene lugar después de subirlas y bajarlas.
En estas tiradas suele producirse una escapada semejante a las de las etapas chás al principio. En estos casos, es mucho más habitual que los ciclistas escapados disputen entre ellos la victoria de la tirada; sin embargo, a veces, son reabsorbidos por el pelotón.
Estas tiradas, en especial las de final en alto, son muy importantes para la clasificación general de las carreras (es decir, para decidir el gañador de la Vuelta Grande). También, claro, son fundamentales en la clasificación de la montaña.
Son las tiradas en las que hay una serie de dificultades montañosas, por lo general puertos de entre primera y tercera categoría, que suelen tener un final suelo.
En estas tiradas más que en ninguna otra, las escapadas suelen llegar a la meta con bastante ventaja respeto del pelotón.
Un ejemplo sería el Macizo Central del Tour de Francia.
Son aquellas en las que los ciclistas no corren juntos, sino que cada uno lo hace por separado. Al final, se computan los tiempos que le llevó la cada uno hacer el recorrido. Por lo general, estas contrarreloxos tienen una longitud próxima a los 30-50 kilómetros.
En estas tiradas, además de las de montaña, es donde se decide la clasificación general de la carrera. Por lo general, los gañadores de las contrarreloxos son los hombres más fuertes de la carrera y los que ocupan los primeros puestos.
Existen contrarreloxos especiales:
En las Grandes Vueltas, hay varias clasificaciones:
Las tres Grandes Vueltas tienen bastantes diferencias entre ellas. Por lo general, se considera que:
Además, las tres carreras se distinguen en muchas de las normas (como por ejemplo, el Tour otorga bonificacións toda la carrera y la Vuelta a primera semana).
Ningún corredor, por el momento, ganó las tres Grandes Vueltas en el incluso año. Sólo cuatro lo hicieron en toda su carrera:
Por su parte, Lance Armstrong fue el único ciclista que ganó siete veces una misma Vuelta Grande (el Tour de Francia).