| Celso Emilio Ferreiro Míguez} | |
|---|---|
![]() | |
| Nacimiento: | 6 de enero de 1912 Celanova, Ourense |
| Fallecimiento: | 31 de agosto de 1979 Vigo |
| Lengua: | Gallego, castellano |
| Género(s): | Poesía |
Celso Emilio Ferreiro Míguez, nado en Celanova el 6 de enero de 1912 y fallecido en Vigo el 31 de agosto de 1979 , fue un escritor y político galeguista. Máximo expoñente de la poesía social en lengua gallega, su obra Larga noche de piedra es uno de los libros llave para entender la literatura gallega contemporánea y una referencia obligada de toda una generación de autores y lectores.[1]
Índice |
De familia acomodada, dedicada al comercio y a la agricultura, y galeguista , Celso Emilio fue el más nuevo de los siete hijos del matrimonio compuesto por Venancio Ferreriro Reinoso (miembro de las Irmandades del habla) y Obdulia Míguez Buxán. Celso Emilio siempre amó profundamente su villa natal, identificándola con su infancia. Suyas son estas palabras en una entrevista a Víctor Freixanes[2]:
Estudió en Celanova en el colegio de los escolapios. A los 20 años, en 1932, organizó con Xosé Verlo Mosquera, entre otros, las Mocedades Galeguistas de Celanova y participó en la constitución de la Federación de Mocedades Galeguistas, dependiente del Partido Galeguista, en 1934, de la que habría ser, en el 1936, el último Secretario de Organización. Poco después fue procesado por un artículo publicado en Guía:Outavoz patriótico de la F.M.G., revista que él incluso dirigía.
Movilizado para la Guerra Civil Española por las tropas franquistas, es enviado al frente de Asturias . Mientras las columnas gallegas participan en la toma de Oviedo él consigue un destino como radiotelegrafista, lo que lo mantiene alejado de la línea de combate. Aun así sufre heridas leves durante la evacuación del hospital de la ciudad ovetense.
En el 1937, durante un permiso en Celanova, lo detienen por hacer un comentario político (presuntamente citicando los crímenes perpetrados por los fascistas) en público. Lo cierran en una celda del convento de la villa, toda de piedra, durante tres días. La mediación de parientes y amigos perante el Gobernador de Ourense evita su execución. Este suceso inspiraría, 25 años después, su obra principal: Larga noche de piedra.
Un día de septiembre del incluso año, ejerciendo su labor como radiotelegrafista, falla el número que debía marcar, entrando así en contacto con Moraima, quien sería luego su mujer y fuente interminable de la inspiración del poeta, en especial, en Donde el mundo se llama Celanova.
Después de la guerra continou los estudios de Derecho que había iniciado en Oviedo, que abandona, e inicia los de Maxisterio, que sí concluye, a pesar de que no llega a ejercer nunca. En el 1941 es destinado cómo funcionario a Pontevedra , concretamente cómo secretario de la Fiscalía de Tasas. Echa nueve años en la ciudad del Lérez, participando intensamente en la vida cultural de la misma y entrando en contacto con escritores como Aquilino Iglesia Alvariño y Manuel Cuña Novás. También conoce a Emilio Álvarez Negrera, con quien colabora en la colección de poesía Benito Soto, fundada en el 1948 polo propio Álvarez Negrera y más por Sabino Torres y que fue la primera empresa editorial que publica libros gallegos en Galiza tras la guerra. También es redactor jefe de la revista Finisterre.
En el 1943 casa con María Luisa Moraima Loredo en Gijón, con quien tendría cuatro hijos.
Tras obtener el título de Procurador de los Tribunales se traslada a ejercer la profesión a Vigo , donde viviría incluso el 1966. Ademáis, también trabaja en una oficina de seguros que funda con un socio y que sobrevive incluso el 1955 y dirige un obradoiro de fotogravado.
Su estancia en la ciudad olívica coincide con su consolidación como poeta y literato. Se sumerge en la vida cultural e intelectual, trabando amistad con los hermanos Álvarez Blázquez, Laxeiro o Francisco Fernández de él Riego. Colabora asiduamente en diversas publicaciones, como el periódico Faro de Vigo, el semanario pontevedrés Litoral, Caminos y, especialmente, la revista de poesía Alba, dirigida por Ramón González Alegre, en la que publica poemas entre los que figuran la serie de composiciones de su libro El sueño sulagado. En el 1954 publica una biografía de su paisano Curros Enríquez.
En el 1964, dos años después de la publicación de Larga noche de piedra, participa en la fundación de la Unión del Pueblo Gallego (UPG) junto con Méndez Ferrín, Raimundo Patiño y Lois Soto, organización de orientación nacionalista y marxista .
Antes de su marcha, se le hace un homenaje de despedida en Ourense, que acabó convirtiéndose en todo un acto de desafío al régimen franquista y de apoyo de la intelectualidade gallega a los labradores de Castrelo de Miño que se habían movilizado por las expropiacións efectuadas para la construcción de un encoro.
Ya en Venezuela, colaboró con la Hermandad Gallega, fundó el Patronato de la Cultura Gallega, y trabajó en el gabinete del Presidente Rafael Caldera. Mas enseguida acurruca la decepción en Celso Emilio. En el 1968, tras un proceso fraudulento, accede a la dirección de la Hermandade un grupo reaccionario proclive al franquismo, que decide expulsarlo la él y más a su hijo. El poeta responde así a la carta en la que les comunicaron sus expulsiones:[5]Gracias a su iniciativa se graba y se edita en Caracas en 1970 el primero disco LP en gallego "Galicia canta (1970)" donde además de ser el autor de varias de las letras y de la presentación del disco con su seudónimo de Arístides Silveira, él mismo interactúa con julio Formoso tocando el pandeiro.
Al volver de la emigración, en el año 1973, se instaló en Madrid, donde trabajó de corrector de estilo para la revista Tribuna Médica, en la que era presidente del Consejo de Administración el galeguista Álvarez Gil. Dirige el aula de cultura del Ateneo, colabora en la prensa y participa en las tertulias del Café Gijón, visitando Galiza en los veranos. Se afilia al Partido Socialista Gallego y se presenta cómo candidato al senado por la coalición Candidatura Democrática Gallega en las elecciones lexislativas del 1977. Previamente, en el 1974, rachara con la UPG, con quien ya venía manteniendo importantes diferencias desde la emigración. Al poco tiempo, vuelve a mudar de partido afiliándose al PSOE, con la esperanza de intervenir en el proceso de galeguización del partido.
Uno derrame cerebral acabó con su vida mientras pasaba sus vacaciones en Vigo, en su casa de la Avenida de Castrelos, el 31 de agosto del 1979. Fue enterrado en Celanova
Le fue dedicado el Día de las Letras Gallegas en 1989.
Celso Emilio Ferreiro consagra la recuperación del realismo social en la poesía gallega.[6]. Esta vertiente social de su obra guardia estrecha relación con los poetas españoles de los años 50 (Blas de Otero, Gabriel Celaya, José Hierro), integrantes de la expansión de la poesía social acontecida en todo el territorio estatal por aquella altura, con los que comparte visiones ideológicas, mecanismos de expresión y, incluso en algunos casos, relaciones de amistad, como ocurre con Gabriel Celaya, la quien dedica un poema en Larga noche de piedra.
Siguiendo la Ramiro Fuente[7], se pueden vislumbrar tres vertientes en la poesía del celanovés.
Pero hay en esta dirección social otro tipo de temática que no existe nos sus colegas peninsulares, un tema de Galiza que, siendo de xestación independiente, bien pode contrapoñerse al famoso tema de España de los poetas sociales en castellano y que, ademáis, enlaza con la dirección crítica de la poesía gallega anterior de autores como Rosalía de Castro, Curros Enríquez o Ramón Cabanillas. Se trata de la defensa de la identidad y de la lengua gallegas, que alcanza su punto culminante en el poema Acostado frente al mar publicado en Larga noche de piedra.
La soedade del individuo perante el devalar de la historia, en clara conexión con el pesimismo existencialista, así como la nostalgia de la infancia y de la propia patria evocada desde Venezuela, son temas frecuentes en la lírica más íntima de Ferreiro. Muchas veces, este intimsimo aparece mezclado con la problemática social, ya que quien la sufre es el hombre concreto, estando muchas veces obligados a leerla en clave autobiográfica más que histórica; es el hombre individual quien se tiene que enfrentar a la dura realidad, quien debe lamber las heridas de una época. Ese tránsito entre lo yo personal y lo nosotros colectivo es de especial complexidade en la obra del celanovés.
Mención especial merecen sus poemas de amor , dirigidos a un ti apelativo, cómplice y personal. No representa, pues, un objeto de deseo sino como uno ti en el cual el poeta debruza todas las señales de su existencia, uno ti en el que confiar y perante lo que desnuda sus sentimientos y emociones más profundos. Y ese ti, como no podía ser de otro modo, está encarnado en la figura de su mujer, Moraima, quien le inspira un apartado especial en Donde el mundo se llama Celanova titulado Moraima: diario de a bordo.
Frente al neotrobadorismo paisaxista su poesía tiene mucho de continuación del género burlesco de las cantigas de escarnio y maldizer. La sátira y la ironía aparecen en todos sus libros, sevíndolles tanto como armas denunciadoras de las contradicciones sociales y políticas como para ridiculizar personas concretas, siguiendo para esto último los mismos métodos que emplearon nuestros poetas medievales.
Relacionado con esta dirección está su concepto de la antipoesía, como no del campo de la pureza de la lírica y de muchos rasgos del lenguaje poético tradicional, de suerte que le da el doble enfoque temático y estrutural. Ferreiro tienta acercar la lengua poética tradicional a la lengua común, en consonancia con ciertos presupuestos comunicativos de la poesía social, incorporando frases estereotipadas o frases hechas procedentes del habla popular, juegos de palabras con finalidad irónica y enumeracións caóticas.
La sátira ferreirá tiene amplia representación en Viaje al país de los ananos, donde ridiculiza a ciertos sectores de la emigración venezolana a los que juzgó como desertores de la propia patria, desleigados y medradores.
Se trata de un conjunto de 31 poemas publicados por vez primera en Vigo por la colección Alba en el 1955. En él están presentes ya las temáticas más recorrentes de la poesía de Ferreiro, esto es, el intimismo, la crítica social y la sátira, escrito en clave fortemente personal y en el que la amargura por la pérdida del sueño, el asulagamento del sueño, es el hilo transversal. Ese sueño es el idealismo, la utopía que se percibe irrealizable, tanto en el plano sociopolítico, como potencia liberadora del ser humano, como en el plano íntimo o existencial, metáfora de la infancia perdida y del paso del tiempo sin futuro. Todos estos puntos se adensan fortemente en los dos primeros versos del poema Os hablaré de mí:[9]
La memoria de la guerra, la denuncia del presente histórico y el amor son motivos con presencia relevante en el libro.
En el plano formal, Celso Emilio emplea fundamentalmente los metros hendecasílabo y el heptasílabo, encargados de le dar ritmo la todo el poemario. Excepto en alguna ocasión, no reniega aún claro del lenguaje poético tradicional y suele observar las reglas de versificación. En el tocante a las figuras literarias usa abundantes paralelismos y anáforas , que lo relacionan con el neotrobadorismo, y aliteracións y onomatopeias con intención muchas veces irónica. La lengua presenta rasgos característicos del gallego central.
ES, sin duda, la obra más singular del autor y le dio nombre la toda una época de la historia contemporánea de Galiza, ademáis de ser la que le dio la dimensión popular. Enlaza en muchos aspectos con la obra de Curros Enríquez, otro celanovés. El poema que le da el título al conjunto de la obra hace referencia a la prisión padecida polo autor en el convento de Celanova en el 1937, sin embargo, al otro lado de la dimensión anecdótica o personal, esta larga noche de piedra tense identificado repetidamente con la larga dictadura franquista[10][11], con el que el poema cobra otra nueva dimensión social e histórica.
Los núcleos temáticos del libro articúlanse en torno la dos ejes principales: lo yo individual del poeta y lo nosotros colectivo. El dolor individual trascende la vertiente íntima y se refleja en el dolor colectivo, y viceversa. Siguiendo la Gonzalo Navaza[12], podemos establecer las siguientes temáticas: primero, la denuncia del presente abominable, núcleo temático fundamental para los lectores contemporáneos del libro, que abarca las denuncias del estado policial, el terror, la miseria y la represión y, en definitiva, la injusticia social.
La solidaridad con los que sufren es otra constante en los versos, y es el hilo que conecta lo yo con el nosotros. Esta actitud solidaria es el enfoque que toma la defensa del idioma en Acostado frente al mar, ya evidenciado en el epíteto que le otorga al idioma gallego en el primero verso del poema:[13]
Finalmente, la esperanza en la libertad y en un futuro mejor, la expresión de un rotundo antibelicismo y la evocación de la infancia y de la tierra como realidad primitiva y maternal en la que el individuo alimenta sus señales de identidad, son los otros núcleos temáticos que Navaza señala como fundamentales en la obra.
Formalmente, emplea los metros y las figuras a las que ya había recurrido en Lo sueño sulagado, si bien es en Larga noche de piedra donde ya se hace patente a ruptura con el lenguaje poetica tradicional y la apuesta por el prosaísmo crítico, con el te conseguí acercamiento al habla popular y el aprovechamiento de fórmulas coloquiais.
La obra satírica por excelencia de Celso Emilio, que relata la aventura de un Gulliver Ferreiro que llega la un país habitado por ananos, es una denuncia de la miseria moral y política de ciertos sectores de la emigración gallega en Venezuela, abertamente franquistas y que, no sólo expulsaron al poeta y a su hijo de la Hermandad Gallega, sino que persiguieron la extradición de él y de su familia del país. Sin embargo, hace falta señalar que no es un alegato contra la emigración común dieras millares de hombres y mujeres que tuvieron que marchar de Galiza para sobrevivir, sólo contra de esos emigrantes acomodados que encuentra al frente de ciertas instituciones gallegas.[14]
Se trata del libro más intimista de la lírica ferreirá, y tiene como núcleo temático fundamental a evocación de la infancia y de la adolescencia. Esta época feliz está fortemente ligada a su villa de nacimiento, Celanova, lo que hace que las referencias al pueblo orensano sean constantes, empezando ya polo propio título del volumen, transfomándose en ocasiones en un ser humanizado con el que el poeta dialoga.
Pero Ferreiro tampoco olvida sus principios ideológicos y las sátiras contra poderlo y la burguesía también llenan varias páginas del libro, conectando con reflexiones autobiográficas en las que, como por ejemplo, conversa con un dios humanizado a lo que le reclama su indiferencia perante la injusticia.
La obra remata con un apartado especial de quince poemas llamado Moraima: diario de a bordo, en el que desarrolla su lírica amorosa con las características expuestas anteriormente y que marca un contrapunto sentimental con el resto del libro. Mientras que nos poemas evocadores de la infancia el impulso emotivo es la nostalgia de la edad dorada, aquí lo es la aceptación serena y agradecida del presente representado en el amor confidente con su mujer. La fuerza de Moraima como epicentro, como referencia inevitable de las vivencias del autor quieta magnificamente reflejada en los versos iniciales y últimos del poema Enero 1972, II:[15]
Celso Emilio Ferreiro es el único poeta gallego que define ya en la década de los cincuenta una poética social o comprometida, se exceptuamos a los poetas del exilio Lorenzo Varela y Luis Seoane[16][17], en la línea de autores foráneos como Blas de Otero, el italiano Salvatore Quasimodo o el brasileño Manuel Bandera. Su libro Larga noche de piedra, ademáis de convertirse en todo un alegato antifranquista polos lectores coetáneos, sirvió de fuente de inspiración a numerosos poetas gallegos posteriores.[18]
Otro hecho que viene a confirmar la grande repercusión de la obra del celanovés es la cantidad de versiones musicadas que consiguieron algunos de sus poemas más emblemáticos: Anaina para lo Te Guevara por Suso Vaamonde,[19], Monólogo del véselo trabajador por Pucho Boedo,[20] o Acostado frente al mar por Los dice ke te crew[21] son algunos ejemplos.
| Predecesor: Ramón Otero Pedrayo | Día de las Letras Gallegas 1989 Celso Emilio Ferreiro | Sucesor: Luis Pimentel |
| ||||||||