El Calendario musulmán es lunar. Se basa en ciclos lunares de 30 años (360 lunacións, de tradición sumeria). Los 30 años del ciclo se dividen en 19 años de 354 días y 11 años de 355 días. Los años de 354 días se llaman años simples y se dividen en seis meses de 30 días y otros seis meses de 29 días. Los años de 355 días se llaman intercalares y se dividen en siete meses de 30 días y otros cinco de 29 días. Años y meses van alternándose. Es decir, cada 33 años musulmanes equivalen a 32 años cristianos. Las intercalacións se hacen añadiendo un día al final del mes de dulhiyah en los años 2º, 5º, 7º, 10º, 13º, 16º, 18º, 21º, 24º, 26º y 29º de cada ciclo de 30 años.
El año musulmán se componen de 12 meses de 30 o 29 días:
Se consideramos la diferencia de días entre lo calendario lunar y el solar, y el hecho de comenzar el año en fechas diferentes, nos daremos cuenta de la dificultad de establecer una correspondencia entre lo calendario musulmán y el cristiano. Existen tablas de correspondencia de años, pero para un cálculo rápido y aproximado sirven las siguientes fórmulas:
Para pasar del año musulmán al cristiano G = H + 622 – (H/33) Para pasar del año cristiano al musulmán H = G – 622 + (G - 622/32) Donde: G = año cristiano (año gregoriano) H = año musulmán (héxira)
Estas fórmulas sirven para establecer la correspondencia de años musulmanes y cristianos de una manera aproximada. Para establecer la correspondencia de una fecha concreta la cosa es casi imposible, e incluso los historiadores admiten un error de un día más o menos. La causa de este desfase es que el inicio y el fin de cada mes se regula segundo el ciclo lunar observable, lo que lleva a introducir un día de más cuando las observaciones no coinciden con el cálculo teórico.