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Racismo

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El racismo es una ideología fundada sobre la creencia en la existencia de diferentes grupos humanos, llamadas « razas », así como en la superioridad de ciertos de estos grupos por informe a otros.

Esta ideología puede entrenar una actitud de hostilidad sistemática respecto a una categoría determinada de personas. Estos actos de hostilidades se traducen por la discriminación, una forma de xenofobia o de ethnocentrisme.

Ciertas formas de expresión del racismo, como las injurias racistas, la difamación racial, la discriminación (contratación, servicio…), son consideradas como de los delitos en uno cierto número de país.

Las ideologías racistas han servido de fundamento a doctrinas políticas que conducen a practicar discriminaciones sociales, de las segregaciones étnicas y a cometer injusticias y de las violencias, disposición hasta el genocidio.

Un Afroamericano que bebe agua únicamente reservada a la gente « de color » (colored men), 1939, a Oklahoma City.

Sumario

Étymologie

El pamphlétaire Gaston Méry, colaborador a La Libre Palabra, el periódico de Édouard Drumont, es la primera persona conocida a haber utilizado la palabra  racista » en 1894[1],[2],[3], según Charles Maurras[4].

Sin embargo, el adjetivo  racista »[5] y el nombre « racismo » se instalan » en el vocabulario general en los años 1930[6]. Hace así su entrada en el diccionario Larousse 1930[7].

El racismo : ideología, percepción y práctica

La literatura pone hoy en antes la índole pluridimensionnel del racismo. Se puede distinguir :

Raza y racismo

Si « raza » y racismo han marchado ligada, el estudio de sus relaciones necesita de operar una primera distinción entre la raza como concepto biológico y la raza como construcción social que se puede definir como « un signo o un conjunto de signos por los cuales un grupo, una colectividad, un conjunto humano es identificado, en ciertos contextos históricos precisos, esta apariencia socialmente construida que varía que sigue las sociedades y las épocas »[11].

Durante la historia, las definiciones sociales de la  raza » se han pulsado ampliamente la raza como concepto biológico. Pero la raza, en su dimensión social, es ampliamente independiente de los trabajos llevados sobre la clasificación de los seres humanos. Esta autonomía se manifiesta plenamente desde la segunda mitad del XXe siglo donde los efectos del sistema de percepción racista perdurent a pesar del vertido unánime de la idoneidad del concepto de raza por la comunidad científica.

El término racismo extiende hoy en dia a estar cada vez más empleado para calificar la intolerancia religiosa, aunque ésta no se apoya sobre ninguna diferencia racial presunta.

Teorías raciales al XIXe siglo

Artículo detallado : Racialisme.

El racismo como sistema de percepción

Dibujos procedentes de Indigenous razas of the earth (1857) de Josiah C. Nott Y George Gliddon, que sugieren que los negros se ubican entre los blancos y los chimpanzés en término de inteligencia
[réf. Necesario]

El mecanismo perceptif del racismo puede ser décomposé en varias operaciones lógicas.

Focalización

El racismo se funda sobre la focalización de la mirada del racista sobre una diferencia, a menudo anatómica. Ella puede ser « visible » – la pigmentation de la piel – pero no lo es necesariamente : la mirada racista puede existir sin pulsarse de las diferencias visuales evidentes. La literatura antisemita ha así abundantemente buscado, sin éxito, a definir los criterios que podrían permitir reconocer visualmente los Judíos y ha tenido que finalmente poner en antes de las diferencias invisibles, imperceptibles para la œél humano.

Totalisation

El racismo asocia índoles físicas a índoles morales y culturales. Constituye un sistema de percepción, una  visión syncrétique donde todos estos rasgos son organiquement ligados y de todas maneras indistinguables mutuamente »[12]. La identificación de los rasgos físicos o el reconocimiento del signo diferencial (la estrella judía por ejemplo) genera inmediatamente en el racisant una asociación con un sistema de ideas préconçues. En la mirada del racisant, « el hombre precede sus actos »[13]. Si la focalización de la mirada racista devuelve el cuerpo apuntado más visible que los demás, tiene pues también para efecto de hacer desaparecer la individualidad detrás de la categoría general de la raza[14].

Essentialisation Y limitación

El racista considera las propiedades atadas en un grupo como permanentes y transmissibles, el más a menudo biologiquement. La mirada racista es una actividad de catégorisation y de clausura del grupo sobre le-mismo.

Jerarquización

El racismo se acompaña a menudo de una péjoration de las características del grupo apuntado. El discurso racista no es sin embargo no necesariamente péjoratif. Para Colette Guillaumin, los « buenas características hacen, de la misma manera que las malas características, marchada de la organización perceptive racista » [15]. La frase « Los Negros corren rápidamente » constituye así un énoncé racista a pesar de su apariencia méliorative.

El discurso racista puede evocar la superioridad física de los grupos apuntados (así el vigor o la sensualidad de los Negros) para subrayar por contraste su inferioridad intelectual. Las calidades que les son atribuidas (el habileté financiera de los Judíos por ejemplo) son la contrapartida de su inmoralidad o alimentan el temor de su poder subterráneo.

Pero más todavía, más allá del contenido positivo o negativo – de los stéréotypes racistas, la actividad de catégorisation, de totalisation y de limitación de la individua a propiedades préconçues no es sí una actividad neutre desde el punto de vista de los valores. En esta perspectiva, ver y opinar el mundo social en las categorías de la raza levanta ya de una actitud racista.

Orígenes del racismo

Historiadores y ethnologues no son de acuerdo sobre la cuestión del origen del racismo ; dos concepciones principales se oponen al respecto. La primera considera que diferentes formas de racismo se han sucedido durante la historia, y este desde la Antigüedad. El segundo considera que el racismo es un producto de la Europa occidental moderna, exporté en la estela delimperialismo europeo.

El racismo en las sociedades prémodernes

Existía entre los historiadores, desde la segunda mitad del XXe siglo, un consenso relativamente ancho para considerar que la utilización de la noción de racismo en la Antigüedad es un anachronisme. En efecto, todas las sociedades antiguas y primitives, son, de nuestro punto de vista contemporánea, de las sociedades racistas y xenófobas.

Los Ancianos Griegos distinguen los pueblos del Hellade, de los demás pueblos que llaman bárbaros. Casi Todos los demás pueblos antiguos tenían la misma representación duale del Mundo en dos razas, los pueblos emparentados, y los pueblos extranjeros o enemigos; esta oposición entre dos colectivos es lo que define la propiedad política[16] y el derecho de la gente[17]. Entre los pueblos considerados como extranjeros, todos no son sin embargo pas enemigos : las relaciones militares, comerciales y diplomáticos instituaient de los pueblos amigos, clientes, aliados o invitados que podían entonces ser reconsidérés fictivement como de los pueblos emparentados. De este hecho, el racismo antiguo o primitif es fundamentalmente diferente del racismo (o racialisme ) contemporáneo.

Raza y parenté

Las estructuras de parenté, pues las cuestiones de raza[18], son siempre fundamentales y fundadoras en la representación que los pueblos antiguos o primitifs tienen ellos-mismos y de los demás pueblos[19]. Todo el sistema de obligación y de solidaridad social de las sociedades antiguas o primitives es basado en la pertenencia en el grupo familiar, y a la más o menos grande proximidad de parenté: la afiliación (phylai)[20]. Se anota que ésta no es necesariamente biológica, pero puede ser la ficción que resulta de una adhesión o de una adopción, y de apparentements de convenance. Cerca de la sociedad griega con su genè y sus phratries, se encuentra estructuras políticas claniques en otros pueblos como los celtes con las nociones de pueblos emparentados/aliados[21]. Esta concepción dura durante todo la Mediana Edad y una parte de los Tiempos Modernos[22].

La mitología y las prescripciones religiosas fijan las reglas de exogamie que favorecen las alianzas fuera del grupo consanguin, todo prohibiendo aquellas con las miembros de los pueblos extranjeros. De este hecho, desde la más elevada antigüedad, hasta estos últimos siglos, los pueblos del Mundo quedan extremadamente endogames, que sean sédentaires y sin contactos con extranjeros, o que sean en los contrarios nómadas en medio de los pueblos extranjeros. En este último caso, la identidad del grupo es mantenida por prescripciones sociales o religiosas[23] que prohíben una demasiado gran proximidad de vida y de las alianzas extranjeras que acabarían por provocar su asimilación[24]. Por eso, más se se aleja en la historia, más se remarca que los pueblos que son tradicionalmente migrantes o crean un asentamiento, continúan a casarse en la mitad del génome cuyo se han desatado[25], y no en el pueblo en el medio duquel viven. Hace falta remarcar que en esta época, estas reglas implican la inmigración que no se hace individualmente, pero como para los asentamientos phéniciennes, griegas o carthaginoises, por grupos completos[26] capaces de recréer en otro lugar una nueva sociedad idéntica y cerrada.

Las cuestiones de guerra y de paz entre las tribus o los pueblos debutan por rechazos o de las rupturas de alianzas matrimoniales[27], y se terminan por alianzas, o de las enchaînements de alianza, entre las lignages de las jefas[28], y a marchar de ahí que la posibilidad de relación y de alianza entre todas las demás familias. Importa de precisar que estas prescripciones se imponen en los grupos, pero no a individuos aislados o a familias désaffiliées.

Biblia y racismo

Como todos los pueblos cuya organización social es tribale[29], Biblia hace de la historia de la Humanidad una historia racista que recommence después del déluge con los tres hilos de Noé, Sem, Cham, y Japhet , cuyos bajan los tres grandes razas humanas que pueblan los tres márgenes de Mediterráneo : los Sémites para Oriente Medio, los Chamites África, y los descendientes de Japhet, Europa . La Genèse da luego[30], con la descendencia de estos tres hermanos, el origen généalogique de todos los pueblos de la Tierra que son presentados a la vez como de los pueblos généalogiquement diferentes, y al mismo tiempo emparentados. Este último rasgo, que recuerda el unicité del reina humano, es una originalidad que se no encuentra en muchos pueblos primitifs que se reservan la apelación de hombre, rechazando los demás en el mundo animal. La destrucción del templo de Jerusalén por el emperador Hadrien se acompaña de una destrucción de las généalogies que estará para el pueblo, la causa de su dispersión y de un grande désarroi con respecto a su identidad[31]. Este género de representación généalogique totalisante de los diferentes grupos étnicos conocidos se encuentra a menudo en las descripciones ethnologiques de los pueblos primitifs.

Antigüedad gréco-romaine

La concepción según la cual la utilización de la noción de racismo en la Antigüedad es un anachronisme, es cuestionada por los trabajos del historiador Benjamin Isaac que propone la noción de « proto-racismo » que atraviesa la Antigüedad griega después romaine, noción que levanta ya de un  racismo conceptualisé, fundado sobre una argumentación de aspecto científico que se quiere demostrativa »[32]. El pensamiento proto-racista, que evolucionará evidentemente en el hilo de los siglos y de los desplazamientos de centros de influencia y de poder, se funda, según el historiador, sobre dos teorías que no serán que poco cuestionadas : por un lado, que sigue el tratado De los aires, de las aguas, de los lugares que datan V e siglo av. J.-C. Y atribuido a Hipócrates , una clasificación déterministe de los grupos humanos basado en la geográfica que definiría rasgos de índole colectiva immuables », en una concepción que induce rápidamente una jerarquización de los pueblos ; por otro lado, la noción más radical de « pureza de la raza », común a los Griegos y a los Romains, que préconise de no mezclarse a otro pueblo para no degradar su superioridad moral y física.

Maurice Sartre matiza sin embargo el propósito, explicando que hay concepciones divergentes, incluso opuestas, a esta representación, citando sobre todo el explorador e historiador antiguo Herodoto o todavía el géographe Estrabón que « muestra « con una fuerza también convincente los límites de la teoría environnementaliste » cuya no hace uso en la descripción que hace pueblos y de sus mœurs[33].

Lo filosofa Christian Delacampagne percibe, con respecto a le, en la actitud pagana – egipcia, griega después romaine – frente a los judíos y en la partición entre hombres libres por una parte, mujeres, niñas y esclavas de la otra, de las  clasificaciones biológicas », de « tipo racista »[34].

Conviene sin embargo de anotar que si los argumentos de tipos racistas han podido servir a justificar el dominio de los Griegos y de los Romains, no han abocado nunca de las políticas de exclusión ni – ha fortiori – de exterminio. Al contrario, la capacidad de integración, de asimilación incluso promoción de los extranjeros en el Imperio gréco-romain – en un relativo respeto de su cultura y de sus tradiciones – es bien conocidas de los historiadores. Sin embargo, se puede ver un vínculo entre el proto-racismo antiguo y las teorías racistas contemporáneos en una común  negación de las evidencias en beneficio de teorías préconçues cuyas poco importa el bienfundado científico con tal que justifican la situación dominante y el estatus privilegiado de un grupo »[33].

Mediana Edad

Es sobre todo la Mediana Edad que da argumentos a los partidarios de la existencia de un racismo anterior a la modernidad. Para el historiador especialista delantisemitismo Gavin I. Langmuir, Lo una de sus manifestaciones sería la cristalización de la antijudaïsme de los premiers théologiens cristianos en un antisemitismo cristiano desde el XIIIe siglo[35]. Otros ven los primeras manifestaciones desde el final del XIe siglo y los premiers pogroms que jalonnent la primera croisade popular llevada por Pierre la Ermite. Al XIIIe siglo, la crisis encontrada por la Iglesia católica, amenazada por las hérésies cathares, albigeoises, vaudoises desemboca a una rigidification de su doctrina que se manifiesta sobre todo por la creación de laInquisición en los años 1230 y por lo que Delacampagne designa como la « démonisation » de las  infieles »[36].

Según Delacampagne, la idea que la conversión absout el judío se borra entonces ante la creencia que la judéité es una condición héréditaire e intangible. Este movimiento no ahorro de en otro lugar pas otros categorías de la población. Su manifestación más convincente es la puesta en marcha progresiva a marchar de 1449 de un sistema de certificado de pureza de sangre (limpieza de sangre) en la península Ibérica para acceder a ciertas corporaciones o ser admitido en las universidades o los órdenes. Este movimiento, que se traduce por el decreto de Alhambra de 1492, implica cuatro grupos precisos : los judíos, los musulmanes convertidos, los pénitenciés de la Inquisición y las cagots, es decir los descendientes presuntos de lépreux[37].

Delacampagne Menciona la segregación que toca esta última categoría de población como una etapa mayor en la constitución del racismo moderno. Según le, es la primera vez que la discriminación de un grupo social recibe al XIVe siglo una justificación pulsada las conclusiones de la ciencia. Los cirujanos, tal Ambrosio Engalanado, aportan en efecto su fianza en la idea que las cagots, descendientes presuntos de lépreux, continúan de llevar la lèpre aunque no manifiestan los signos exteriores[38].

En las sociedades no europeas

Varios estudios han puesto en antes la existencia de actitudes que sus autoras consideran como racistas en sociedades exteriores al área cultural europea. A Japón, la transmisión héréditaire de la pertenencia a la caste de las burakumins hasta el comienzo de laera Meiji ha podido ser analizada como el producto de una construcción simbólica de tipo racista. Los trabajos llevados por el historiador Bernard Lewis sobre las representaciones desarrolladas por la civilización musulmana a la consideración de los demás seres humanos concluyen sobre la existencia de un sistema perceptif que califica de racista, sobre todo a la consideración de las poblaciones negras[39].

A la Mediana Edad, el racismo de los Árabes a la consideración de los Negros, particular de los Negros no musulmanes, fundado sobre el mito [40] de la maldición de Cham, el padre de Canaán , pronunciada por Noé[41], sirvió de pretexto a la trata négrière y a la esclavage, que, según ellos, se aplicaba en los Negros, descendientes de Cham que había visto Noé desnudo durante su ivresse (otra interpretación las ata a Koush ). Los Negros eran pues considerados como « inferiores » y « consagrados » al esclavage. Varios autores árabes los comparaban a animales[42]. El poeta al-Mutanabbi despreciaba el gobernador egipcio Abu al-Misk Kafur a la Xe siglo a causa del color de su piel[42]. La palabra árabe abid que significaba esclavo ha devenido a marchar del VIIIe siglo más o menos synonyme de « Negro »[43]. Con respecto a la palabra árabe zanj, designaba de modo péjorative los Negros[44]. Estos juicios racistas eran recurrentes en los œuvres de los historiadores y de los géographes árabes : así, Abenjaldún ha podido escribir al XIVe siglo : « Los solos pueblos a aceptar verdad el esclavage sin esperanza de regreso son los negros, debido a una grada inferior de humanidad, su lugar que es más cercano del estadio del animal »[45]. A la mismo periodo, el lettré egipcio Al-Abshibi escribía : « Cuando él [el Negro] tiene gana, vuela y cuando es rassasié, él fornique »[46]. Los Árabes presentes sobre la costa oriental de África utilizaban la palabra « cafre » para designar los Negros del interior y del Sur. Esta palabra viene de kāfir que significa « infiel » o « mécréant »[47].

El racismo moderno

Los diferentes autores que conciben el racismo como una especificidad de la modernidad europea se conceden para poner en antes la conjugación de dos factores en la genèse de esta nueva actitud :

La biologisation del social

Para Colette Guillaumin[50] el racismo es contemporáneo del nacimiento de una nueva mirada llevado sobre el altérité ; es constituido por el desarrollo de la ciencia moderna y la sustitución de una causalidad interna, típica de la modernidad, a una definición externa del hombre que prévalait antes el periodo moderno.

Mientras que la unidad de la humanidad encontraba antes su principio en el exterior del hombre, en su informe en Dios, el hombre no se réfère a partir de ahora que a le-mismo para determinarse. Como atestiguan los debates théologiques sobre el alma de los indios o de las mujeres, el vertido de la diferencia y las jerarquías sociales se pulsaban una justificación religiosa o basada en un orden sagrado (caste) ; se engalanan a partir de ahora hábitos de la justificación biológica, renvoyant al orden de la naturaleza[51]. La concepción de esta Naturaleza ella-misma conoce una mutación profunda : deviene medible, quantifiable, réductible a leyes accesibles a la razón humana.

Este cambio de mirada engendre un sistema perceptif essentialiste : la heterogeneidad en el seno de la especie humana no debe su existencia que en una diferencia alojada en el cuerpo del hombre, que los científicos europeos se acharneront a poner de manifiesto a lo largo del XIXe siglo y durante la primera mitad del XXe siglo. Para Pierre-Henri Boulle, se puede percibir en Francia desde el final del XVIIe siglo los primeras expresiones de este modo de percepción. Es al XVIIIe siglo que se difunde entre las élites políticas, administrativas y científicas, antes de generalizarse en el plus grande número en la corriente del XIXe siglo[52].

Para Colette Guillaumin este modo de percepción se generaliza al girando de los XVIIIe siglo y XIX e siglo[53]. En la primera parte de su labor Los orígenes del totalitarisme, Hannah Arendt date la aparición del antisemitismo, que diferencia de la antijudaïsme, del comienzo del XIXe siglo ; es también la fecha de origen que asigna lo filosofa Gilbert Varet a los  fenómenos racistas expresamente dichos »[54].

La propagación fuera de Europa aparece en esta óptica como un producto de la influencia europea : André Béteille desarrolla así la tesis de una « racialisation » del sistema de castes en India después de la colonización británica[55]. A Japón , de los trabajos llevados por John Price, Georges De Vuestros, Hiroshi Wagatsuma o Ian Neary en lo relativo a los Burakumin llegan a conclusiones idénticas[56].

La colonización y la esclavage

La cuestión de la anterioridad o de la poseridad del racismo al desarrollo del esclavage en los asentamientos europeos hace el objeto de numerosos debates. El consenso se establece sin embargo en lo relativo al rol jugado por el desarrollo del esclavage sobre el endurecimiento y la difusión de la actitud racial.

Según el historiador estadounidense Isaac Saney, « los documentos históricos atestiguan de la ausencia general de prejuicios raciales universalisés y de nociones de superioridad y de inferioridad racial antes la aparición del comercio transatlántico de los esclavos. Si las nociones de altérité y de superioridad existían, no tomaban espaldarazo sobre una visión del mundo racialisée »[57].

Desarrollo del esclavage y de la ciencia moderna han estrechamente interagi en la construcción del racismo moderno. La categoría de « nosopolitique » califica en la filosofa Elsa Dorlin el uso de las categorías de « sano » y de « malsain » por el discurso médico aplicado en un primer momento a las mujeres, después a las esclavas. Mientras que el Blanco, considerado como « naturalmente » superior por los médicos, es definido como el étalon de la salud, el tempérament de los Negros es por contraste declarado « patológico » ; es portador de enfermedades específicas, que sola la sumisión en la dieta laboral impuesto por los colons puede atenuar, pero difícilmente curar, tanto aparecen intrinsèquement ligadas a su naturaleza[58].

El racismo dicho « científico »

Artículo detallado : Racialisme.

El  racismo científico », o « racialisme » (o « raciologie »), classifie los seres humanos según sus diferencias morfológicas en aplicación de un método heredado de la zoologie. Los théoriciens del racialisme cuentan personas tales que Blumenbach o el Arthur de Gobineau, célebre para su tratado sobre « la desigualdad de las razas ».

La ideología racista

En Europa y a Estados Unidos, el paradigma racial se ha articulado estrechamente a marchar del XIXe siglo, al exterior con la política impérialiste y, a efectos interior, con la gestión política de las poblaciones minoritarias. Para Hanna Arendt, « el pensamiento racial » ha devenido así una ideología con la era del imperialismo que debuta al finalizar el XIXe siglo[59]. La ideología racista deviene entonces un  proyecto político » que « engendre y reproducido de las estructuras de dominio fundado sobre categorías essentialistes de la raza »[60].

A la imagen de la diversidad de las posiciones racistas en el mundo académico, las formas de racismo y pues los usos políticos de la raza han variado fuertemente según los contextos nacionales y la posición ocupada por sus promotores en el espacio político.

La hantise del mestizaje : el racismo différentialiste

2006, théorisant la  mezcla humana » (y distinguiéndolo del  mestizaje », a fuertes connotaciones racialistes), lo filosofa Vincent Cespedes utiliza el concepto de « mixophobie » (mixo, « mezcla », phobia, « miedo ») para dar cuenta de « el miedo de la mezcla », fundamento psicológico del repliegue de los racistas sobre su pretendida  raza », opuesta a las otras « razas » con las cuales no quieren mezclarse[61] . Opone en este concepto otro néologisme : la « mixophilie[62] » (« el amor de la mezcla »).

El uno de los puntos fundamentales de oposición de las doctrinaires racistas es la cuestión de la mixité racial. La posición « mixophobe » se caracteriza por un vertido del  mestizaje », presentado como un factor de dégénérescence de los grupos humanos. Hay sin embargo una anchura espectro de posiciones mixophobes, desde el vertido puro y mero de todo contacto entre las  razas » hasta la promoción del mestizaje, bajo reserva del respeto de las condiciones de su eficacia.

La mixophobie radical

La posición mixophobe radical es el corollaire de la construcción del mito de la pureza de la raza que afirma la superioridad de las razas puras sobre las razas dichas métissées. El imaginario médico de la souillure o de la contaminación de la sangre constituye el uno de los motivos recurrentes. En medio del XIXe siglo, dos de los jefes de fila del racismo biológico, Joseph Arthur de Gobineau (1816-1882) y Robert Knox (1791-1862) contribuirán ampliamente en la introducción de esta posición en Francia y en Gran Bretaña[63]. Los promotores del mito de la raza aryenneVacher de Lapouge, Houston Chamberlain, y más tarde Adolf Hitler – que ven en la  raza germanique » la supervivencia en el estado puro de la  raza indo-europea » se caracterizan todos por una mixophobie radical.

El mestizaje bajo condición

El vertido de la mixité puede conocer de las gradations. Numerosos son los científicos que réfutent la tesis del  choque de los hérédités » de Vacher de Lapouge según la cual el mestizaje puede ser mantenido para un factor de infécondité[64]. Para los partidarios del mestizaje, los bienfaits de éste quedan sin embargo condicionados al respeto de ciertas reglas. Como lo afirman la mayoría de las raciologues, para que el mestizaje sea provechoso, conviene sobre todo que « la distancia entre las razas no sea demasiado grande ». Para estos mixophobes moderados, como los filosofas Gustave ElBueno , Ernest Renan, Théodule Ribot o la gran mayoría de las polygénistes republicanos, solo el mestizaje entre las razas blancas no presenta ningún riesgo y tendría que ser préconisé[65].

Para los escasos mixophiles, el mestizaje puede responder en dos preocupaciones :

Consecuencias políticas de la mixophobie

La hantise del mestizaje no se acompaña necesariamente de una prescripción política : enla Prueba sobre la desigualdad de las razas humanas, que énonce la primera filosofía de la historia basada en el concepto de raza, el pesimismo romántico antimoderniste y aristocratique de Arthur de Gobineau no hecho que ruminer la décadence de la civilización occidental cuya esencia habría sido alterada por la contaminación de la sangre de la raza blanca[68]. Se ve en la penetración de las ideas republicanas lo una de las manifestaciones de esta dégénérescence, no tira de de consecuencias políticas : el proceso en curso parece irreversible. Esta posición ha quedado sin embargo extremadamente marginal y la larga lista de las suiveurs de Gobineau ha tirado de de sus postulats de las conclusiones claramente más volontaristes.

La posición mixophobe conducido a la defensa de una estricta separación de los grupos humanos constituidos en razas. A efectos de la política exterior, las mixophobes se caracterizan a menudo por posiciones anti-colonialistes, consecuencias de su rechazo del modelo assimilationniste producido por la colonización. Gobineau, Robert Knox, Gustave ElBueno , o Hitler marcan toda su reprobación ante las aventuras coloniales de sus países respectivos[69]. Lo filosofa Pierre-André Taguieff considera que el ethno-différentialisme es la actualización sobre bases culturalistes de esta posición mixophobe[70].

A efectos de la política interior, la consecuencia lógica de este racismo de exclusión es la instauración de un sistema ségrégationniste : las leyes de Nuremberg en Alemania, las leyes Jim Crow a Estados Unidos o el apartheid sur-africano son tanto manifestaciones. La defensa de la pureza de la raza puede también desembocar en un racismo  purificador » o de exterminio ; es el que será puesto œuvre por la dieta nazi con el genocidio de los Judíos y de los Tziganes. La mixophobie es también, como para Vacher de Lapouge o la dieta nazi, lo una de las posiciones ideológicas compatibles con el eugénisme.

Al opuesto, el racismo mixophile se encarna al XIXe siglo en una posición colonialiste y assimilationniste cuyo objetivo es la  reducción universal de las diferencias […] a un modelo único », aquel delimperialismo occidental[71].

El racismo impérialiste

La suprématie de la  raza blanca » y la ideología coloniale

Artículo connexe : Ideología coloniale francesa.

La suprématie de la raza blanca o caucasienne es un postulat sobre el cual se conceden muy ampliamente los científicos, filosofas y hombres políticos del XIXe siglo. Combinado con la misión civilisatrice, el suprématisme blanco es un elemento fundamental de laideología coloniale. Una vez operada la conquista, constituye también el principio justificante de las legislaciones que operan distinciones de derecho sobre una base racial, la forma paroxystique de este orden jurídico inégalitaire que está la segregación racial.

Las ideologías coloniales de los países que se reclaman de un funcionamiento democrático se han encontrado confrontadas al problema de su legitimidad, a la mirada de los principios considerados como regir su orden político y jurídico. En Francia todo particularmente, tiene que superar bajo la tercera República la paradoja de la afirmación de una voluntad de conquista y de sujeción por un lado, y de principios émancipateurs e igualitarios por otro lado. El programa colonial francés no puede realizarse que por la afirmación de una inferioridad mantenida para evidente e incontestable de las poblaciones apuntadas, la cual justifica una misión civilisatrice cuya el fardeau descansa sobre los solos hombros de la raza blanca[72].

El darwinisme social : del dejáis-hacer en la  lucha de las razas »

En la segunda mitad del XIXe siglo, los informes entre ciencia y política evolucionan considerablemente. Los políticos recourent no sólo a la autoridad de las científicas, cuyo prestigio va creciente, para légitimer sus decisiones. Pero más todavía, son impregnados de una representación del mundo que ve en el mecanismo de la naturaleza la ley organizadora de la destinada humana : la vogue del paradigma évolutionniste constituye la tela de fondo científico de la ideología coloniale del final del XIXe siglo.

El sistema évolutionniste de Herbert Spencer, tradicionalmente mantenido para el précurseur del « darwinisme social », marca un glissement de la teoría darwinienne del mundo natural en el mundo social. Postulant, Con Lamarck pero contra Darwin, el hérédité de las índoles experiencias, Spencer considera que el libre juego del mercado, que es según lucido el plus a mismo de asegurar eficazmente « la selección de los plus aptos », tiene que ser el motor del progreso humano. El liberalismo de Spencer, que se traduce sobre todo por un rechazo de las apuntadas coloniales étatistes, no recomienda intervenciones estatales en el proceso civilisateur (el Estado están al contrario traídos a desaparecer). Extendido a los colectivos, nacionales o étnicos, concebidos como de las entidades homogènes, la palabra de orden évolutionniste de Spencer conocerá no obstante una ancha fortuna en el campo colonialiste, al travers del concepto de « lucha de las razas »[73].

Según esta concepción, la lucha que se librarían desde el origen los diferentes grupos humanos tiene que conducir en el dominio de las razas los plus aptos y a la desaparición inexorable de las razas inferiores. Después de la conquista de Argelia por Francia, los médicos franceses, constatando el declive de la población  indígena », no verán que la confirmación de una extinción próxima y previsible de la raza árabe, que consideran inadaptée a las nuevas condiciones de su tiempo[74]. La lucha de las razas no implica así no necesariamente un proceso violento de exterminio : los tenants del darwinisme social son persuadés que las razas inferiores desaparecerán silencieusement de la superficie del globo, « sin que el hombre blanco y civilizado tenga a se souiller las manos de una sangre inocente »[75].

El racismo como ocio de masa : los zoos humanos

Anuncia que anuncia el atuendo de un zoo humano (Völkerschau) a Stuttgart , Alemania, 1928

Sobre el continente europeo le-mismo, el éxito enorme de los zoos humanos constituye para Pascal Blanchard, Nicolas Bancel y Sandrine Lemaire lo una de las modalidades de transmisión del  racismo científico » en una ancha parte de la población[76]. A marchar de los años 1870, estos zoos exponen en las grandes capitales europeas y estadounidenses de las muestras de los pueblos colonisés en un medio ambiente reconstitué, a los lados de las bestias salvajes. El principio será retomado para las Exposiciones universales, las Exposiciones coloniales y hasta las ferias regionales. Estas exhibiciones humanas contribuyen a fijar « un informe al otro fundado sobre su objectivation y su dominio »[77]. Se insertan en la esquema évolutionniste poniendo en escena la frontera entre civilizados y salvajes y se acompañan del despliegue de un racismo popular en la gran prensa[78].

La perfectibilité de las razas y la cuestión de la asimilación

Una vez los territorios conquistados, la cuestión de la administración de las poblaciones colonisées fue en el origen de numerosos debates. En qué medida estos pueblos inferiores podían ser asociados en la gestión de sus territorios ? Francia, inicialmente portadora de un modelo assimilationniste que pretendía la exportación de las instituciones francesas sobre el territorio colonial, se giró progresivamente hacia una política de asociación mientras que aplicaba a través de la indigénat una dieta de excepción a las poblaciones conquistadas.

Este orden jurídico exorbitante al derecho común encontraba su justificación en dos principios que pueden ser considerados como complementarios. Por una parte, un principio pragmatique consideraba que el mantenimiento del orden colonial necesitaba reglas y de las sanciones más severas en contra de las indígenas. Nada no tenía que dejar aparecer que la presión del colonisateur se desserrât un día. Del otro, un principio ideológico, que tomaba raíz en una percepción racista del colonisé, no sentía dejar derecho al capítulo a pueblos que no era dignos, no aptos o no muros para ejercer un poder al igual de los colonisateurs.

El estudio de las  razas », a través de la antropología o la ethnologie, fue movilizada ampliamente : tenía que permitir determinar con que el poder colonial podía asociarse, qué eran las razas civilisables y las que eran por naturaleza rétives o incapaces de acceder en un nivel superior de civilización. En Argelia, este trabajo desemboca en la construcción de la oposición entre Árabes y Kabyles . Considerado como más cercano biologiquement y culturellement de la  raza francesa », el Kabyle es presentado como un aliado potencial contra el Árabe, presentado como orgulloso, nómada, insoumis y fainéant.

La noción de « raza » que se elabora en la situación de ocupación coloniale no es sin embargo pas uniforme. De los présupposés más o menos biologisants se oponen en concepciones competidoras de la raza. Una gran parte de las antropólogas concluye así en el origen biológico de la desigual perfectibilité de las razas. No obstante, según la historiadora Emmanuelle Saada, las representaciones de la mayoría de las élites coloniales empruntent poco al modelo antropológico de los « raciologues » pero se fundan sobre una concepción  orgánica » de los informes entre el medio y la cultura[79]. La impregnación del medio y las costumbres multi-séculaires son considerados como los determinantes de comportamientos sociales ampliamente réifiés y essentialisés : cada  raza » posee » características psicológicos y de las aptitudes que él son propio. Solo un trabajo de larga duración, basado en la educación de varias generaciones sucesivas, puede conducir las indígenas a arrancarse a su civilización originelle para abrazar los principios superiores que gobiernan las  razas europeas »[80].

Estas dos concepciones comparten sin embargo el présupposé del différentialisme racial y se cogen en sus conclusiones prácticas. De todas maneras, el retraso biológico o civilisationnel de las razas inferiores necesita de prolongar su puesta bajo tutela y el mantenimiento de un orden jurídico y político diferenciado entre territorio metropolitano y asentamientos y, sobre el territorio colonial, entre colons y colonisés. La misión civilisatrice impuso pues de las medidas en doble que corta. Si fue un freno a la apuesta œuvre de una política radicalmente ségrégationniste, justificó el mantenimiento de una tutela presentada como imprescindible al cumplimiento del propósito civilisateur que se otorgaban los colonisateurs.

Una jerarquía en el seno de la raza blanca : antisemitismo y nacionalismo

Artículos connexes : Antisemitismo y Raza aryenne.

En la segunda mitad del XIXe siglo, la cuestión de la jerarquización al seno de la raza blanca es sobre el continente europeo al cœur de dos fenómenos llamados a jugar un rol prépondérant en ambos conflictos mondiaux del XXe siglo : la exacerbación de las rivalidades nacionales y la subida delantisemitismo.

La distinción entre la Aryen y el Sémite

La distinción operada en el seno de la raza blanca entre Aryens y Sémites constituye el uno de los vecteurs de la biologisation de la antisémitiste. En Francia, Vacher de Lapouge es entre los premiers a pretender dar una fianza científica en la doctrina aryaniste, que se apoya « sobre bases antropométricas, y más particularmente craniométriques »[81].

Si el método de Lapouge es conversada rápidamente, la distinción entre Aryens y Sémites es de uso corriente al seno de los medios políticos o sabios europeos. Lo filosofa Ernest Renan distingue así los Indo-europeos de los Sémites ; los segundos, novateurs cuando han introducido el monothéisme, deben según borrar ante los premiers que son llamados a partir de ahora a gobernar el género humano[82].

El mito aryen nationalisé

Como lo anota el historiador George L. Mosse, El racismo es en el origen de un sistema simbólico de mitos y de símbolos que, que se apoderan de la cuestión de los orígenes, de las dificultades y de los triunfos de la raza, dibuja una trayectoria que extiende a confundirse con el relato nacional en construcción[83]. El stéréotype nacional físico, que se elabora al XIXe siglo toma, en Alemania por ejemplo, una apariencia racial (el Alemán rubio…).

El uso del mito aryen, rápidamente recuperado en Alemania por el nacionalismo derechista, ilustra bien los efectos de esta competencia nacional. Si para el Francés Vacher de Lapouge la raza aryenne tiene un significado estrictamente zoológico, toma con Houston Chamberlain uno girando nacionalista[84]. La  raza germanique » deviene, bajo la pluma de este essayiste de origen británico que evoluciona en los medios wagnériens, la más pura de las ramas de la raza aryenne. Indigne Judíos, la doctrina aryaniste permite en los Alemanes de distinguirse de los Latinos, y particular de los Franceses, considerados como subordinados porque métissés.

Para enfrentar este glissement del uso del aryanisme, desfavorable a la nación francesa, Renan rechaza, como número de sus compatriotas, sobre todo republicanos, el concepto de « raza pura » y defiende la tesis del mestizaje histórico de los pueblos europeos[85]. El rechazo del aryanisme se presenta como el rechazo del juego de la exacerbación de las rivalidades nacionales. El sentimiento anti-alemán influirá sin embargo en Francia los estudios de psicología de los pueblos y de sus índoles nacionales. Se ubica la raza aryenne a la cumbre de la jerarquía de las razas, Hippolyte Taine distingue en su seno las  razas germaniques » de las razas latinas y hellénique. Los primeras, « inclinadas hacia la ivrognerie y la gordo alimento » por el alterne de los bosques húmedos y fríos, se oponen en los segundos cuyo medio ambiente favorecedor ha permitido el desarrollo de una cultura raffinée[86].

A Estados Unidos : el anglo-saxonisme contra la inmigración

Los envites difieren considerablemente indigne-atlántico donde la problemática racial es concentrada en esencialmente la distinción entre Blancos y Negros. Sin embargo, en reacción enla inmigración irlandesa de los años 1840, y en el contexto de la guerra con México, es forjado en Estados Unidos el concepto de « anglo-saxonisme »[87]. Conocerá una gran fortuna cuando al finalizar el XIXe siglo una campaña que pretende restringir la inmigración en procedencia del Sur y del Este de Europa, llevada sobre todo por Madison Grant, buscará elogiar la superioridad de la  raza nórdica » sobre las demás  razas blancas ».

Racismo y político

Racismo de Estado

Cartel bilingüe (inglés / afrikaans) que formaliza la segregación racial en beneficio de la población blanca en el marco de la política de apartheid, en Sudáfrica.

El historiador estadounidense George M. Fredrickson recense Tres dietas políticas « abiertamente racistas » al XXe siglo : el Sur de Estados Unidos bajo las leyes Jim Crow, Sudáfrica bajoel apartheid (1948-1991), Alemania nazi (1933-1945)[88]. Estas dietas presentan la característica común de anunciar una ideología oficial explicitement racista y de haber institutionnalisé en la ley una jerarquía presentada como natural e indépassable entre el grupo dominante y el grupo liderado. Lo una de las medidas más significativas de este arsenal jurídico ségrégationniste es la prohibición de los matrimonios interraciaux ; ella transcrit en el orden jurídico la ideología mixophobe de la  pureza de la raza ». A efectos económico, la restricción de las oportunidades del grupo ségrégué lo mantiene en un estado de pobreza que alimenta el discurso sobre su pretendida inferioridad.

La muy gran mayoría de las dietas colonialistes, sin organizar una segregación también estricta que las tres dietas precedentes, tienen todo impuesto a los colonisés un cuerpo de reglas jurídicas diferenciadas y una ciudadanía degradada, todos dos justificados por principios racistas. Sola entre las naciones colonisatrices, Alemania, antes el apresamiento de poder del Partido nazi, había prohibido los matrimonios entre Blancos y no Blancos (comprendí los métis) sobre sus territorios coloniaux.

Histórico

El racismo hoy

Hoy, el término de raza queda siempre de uso corriente en ciertos medios y el racismo se manifiesta siempre sobre los cinco continentes bajo formas más o menos directas.

Racismo individual

El racismo en la escalera de las relaciones individuales se traduce por palabras o de los actos racistas reveses otros individuos.

El racismo individual es emparentado en la xenofobia, el odio, el bellicisme, el ethnisme, la intolerancia y la ideología de superioridad cultural o personal.

Racismo político

Artículo detallado : Movimientos racistas.
Defilé Del Ku Klux Klan 1928 a Washington (Estados Unidos)


Debido a la connotación muy negativa de la palabra en Occidente, pocos partidos políticos se reivindican abiertamente como racistas. De numerosos partidos de extremo derecha han sido sin embargo acusados de transportar discursos de este tipo a través de posiciones xenófobas. La apología del racismo que es condenada, pueden promover doctrinas derivadas como la ethno-différencialisme o el racialisme.

Lucha contra el racismo

Artículo connexe : Antiracisme.

Réfutation Del concepto de raza

Después de los estudios e investigaciones diversas en el seno de la genética, la teoría de la existencia de las razas humanas ha sido definidas por científicas como arbitrario, subjetiva y no pertinente, a causa de la imposibilidad de classifier tal o tal persona en una raza présupposée. Desde 1885, el investigador Anténor Firmin publica una prueba, titulado De la igualdad de las razas humanas, en el cual él réfute las afirmaciones de Gobineau[90].

La publicación de la  declaración sobre la raza » en 1950 porla UNESCO animará número de biólogos a recordar regularmente la ausencia de validez científica de la noción de « razas humanas ». Se puede citar sobre todo Albert Jacquard, autor de La Ecuación del nénuphar en 1998[91].

La revista Ciencia ha publicado en febrero 2008 el estudio génomique la más completa efectuada a este día. Los investigadores han comparado del fragmento de ADN de 650 000 nucléotides en 938 individuos pertenecientes a 51 ethnies. La conclusión de estos trabajos es que hay siete grupos biológicos entre los hombres : los Africanos subsahariens, los Europeos, los habitantes de Oriente Medio, los Asiáticos del Este, los Asiáticos del Oeste, los Océaniens y los Indios de América. Howard Cann, investigador de la fundación Jean-Dausset, cosignataire, precisa : « Todos los hombres bajan de una misma población de África negra, que se es scindée siete ramas en proporción a la salida de pequeños grupos dichos fundadores. Sus descendientes se han encontrado aislados por barreras geográficas (montañas, océanos…), favoreciendo así una ligera discrepancia genética. » Profundizando todavía su estudio, los généticiens han podido determinar de los bajo-grupos : ocho en Europa y cuatro a Oriente Medio. Pero con menos de certeza. No obstante, los convergences genéticos que reúnen los hombres en el seno de cada uno de los siete grupos no implican que un relativamente débil número de nucléotides. Más claramente, dos hombres pertenecientes en un mismo grupo pueden ser muy diferentes en cuanto a los muy numerosos nucléotides no tomado en cuenta para establecer la clasificación. Si diferentes mismo que dos miembros de un mismo grupo pueden ser alejados más, globalmente, que dos individuos pertenecientes en dos grupos diferentes (Europeos y Africanos, por ejemplo)[92].

Indigne, la porción del génome humano relativa a la expresión de las índoles morfológicas, en la ocurrencia el gen codant la producción de la mélanine, no representa que una infime marchada del conjunto de este génome (tres genes comunes a los diversos vertébrés sobre los 36 000 del génome). Cf. Al respecto, el artículo Color de la piel.

Por otro lado, según de numeroso généticiens cuyo Luigi Luca Cavalli-Sforza, los descendientes de individuos de origen diferente, o mismo de « razas » profundamente diferentes, parecen más robustes y para asegurar una fertilidad y una salud normal, hace falta evitar los matrimonios entre parientes cercanos pues favorecer el mestizaje[93].

Políticamente correcto

Artículo detallado : Políticamente correcto.

Aplicada al racismo, esta expresión designa una voluntad de hacer desaparecer propósitos racistas o mantenidos para tales, por una censura colectiva o una auto-censura, pretendiendo largo término la desaparición de los términos racistas. No obstante, el políticamente correcto que es una restricción permanente, levantando a veces de los problemas que aparecen infondés a los ojos del locuteur, no que ha de impacto inmediatamente visible, su uso es controvertido.

Pero otros ven de un œél mucho más sombrío la impregnación politically correcto, aparecida sobre los campus estadounidenses al principio de los años 1990, porque difundiría el pensamiento racial en todo aveuglement bajo cubierto de celo antirracista. Se puede encontrar un eco de esta posición en el escritor canadiense Marc Provencher que, en una short-short story a saveur orwellienne titulada « La Dieta », imagina una serie de campos de reeducación destinada que a los caféinomanes, que a los obèses, pero también a « aquellos sobre que una investiga généalogique había revelado la pertenencia en una raza racista, diligemment acogidos en de bonitos baraquements superados del lema « El antiracisme, es la raza ! » Aquellos no habían salido de sitôt. »[94]

Legislación

Artículo detallado : Leyes contra el racismo.

Las prácticas racistas constituyen una violación de los derechos del hombre y son reprimidas por numerosos países (a veces bajo la apelación de hate speech, o « discurso de odio »: ver Legislación internacional sobre el discurso de odio).

Para la mayoría de los países occidentales, la discriminación y el racismo son mucho más que de los delitos, castiga pénalement ; representan igualmente una alcanzada a los valores que fundan la democracia. Ésta reconoce lo igual dignidad de cada ciudadano a participar en la cosa pública, a proseguir su felicidad y su épanouissement independientemente de su nacimiento.

En Francia, por ejemplo, el legislador no ha cesado en el hilo del tiempo, y particularmente después de la Segunda Guerra Mundial, de completar el dispositivo legislativo con el fin de reprimir más eficazmente todas las formas de racismo. Desde 1881, la ley sobre la libertad de la prensa castiga la difamación racista « de un encarcelamiento de un mes en un año y de una multa de 1,000  F a 1 000 000 de francos  » [95].

Tiene para eso creado o modificado 1990 (ley Gayssot [96]) uno cierto número de incriminaciones por un lado en el código penal, por otro lado en la ley del 29 de julio de 1881 sobre la libertad de la prensa y en la ley relativa en la comunicación audiovisual. La ley de 1881 había sido ya modificado por la ley del 1er de julio de 1972 relativa a la lucha contra el racismo [97], que castiga entre demás la injuria racista, la discriminación racial efectuada por un agente depositario de la autoridad pública.

La ley de 1972 introducido indigne en el arte. 24 de la ley de 1881 la disposición siguiente :

« Los que, por el uno de los medios énoncés al artículo 23, habrán provocado en la discriminación, al odio o a la violencia la consideración de una persona o de un grupo de personas a razón de su origen o de su pertenencia a una ethnie, una nación, una raza o una religión determinada, serán castigados de un encarcelamiento de un mes en un año y de una multa de 2 000  F a 300 000  F o de la una de estas dos penas sólo. »[97]

La pena prevista es hoy « de un año de encarcelamiento y de 45 000 euros de multa o de la una de estas dos penas sólo » [98][99]

Sondeos sobre la cuestión del racismo

Según un sondeo llevado sobre 1 011 personas entre el 17 y el 22 de noviembre de 2005 porel instituto CSA, un tercio de los Franceses se declara racista, sin sin embargo precisar en la cual de las tres acepciones de este término[100]. Siempre según la misma encuesta, 63 % de la población opina que « ciertos comportamientos pueden justificar reacciones racistas ». Un sondeo similar realizado a Quebec del 22 de diciembre de 2006 al 3 de enero de 2007 por el instituto Ligero Marketing[101], pretende dar como análisis que 59 % de los quebequeses son faiblement, medianamente o fuertemente racistas. Como el precedente, este sondeo realizado en el contexto de un debate a veces extendido sobre la cuestión de las accommodements razonables ha activado una polémica en la provincia, particular sobre la misma ausencia de definición clara al concepto de « racismo ». La cuestión planteada eras « , personalmente, a qué punto os considerad racista ? »[102].

Los estudios científicos sobre el racismo no son llevadas nunca de manera también directa, pero por la utilización de diferentes cuestiones que sirven a definir indicadores de racismo[102].

Bibliographie

Labores generales que analizan el racismo

En Francia

Sobre el racismo científico

Artículos

Testimonios

1959, el periodista y escritor hecho la experiencia de la segregación racial en el Sur de Estados Unidos que tiñen su piel negro

Labores que han influido las doctrinas racistas

Notas

  1. Grégoire Kauffmann, « Que es-lo que hace correr Drumont ? », La Historia, no 326, diciembre 2007, p. 65.
  2. Hanania Alain Amar, Thierry Féral, El Racismo, tinieblas de las conciencias : prueba, París, La Harmattan, 2004, 209 páginas, « Advertencia » de Thierry Féral, p. 10 (ISBN 2747575217).
  3. Jacques Vier, Misiones y transcursos de la crítica, C. Klincksieck, 850 páginas, p. 568 (ISBN 225201590X).
  4. Jeannine Verdès-Leroux, Escándalo financiero y antisemitismo católico : el krach de la Unión general, Ediciones de Centurion, 1969, 256 páginas, p. 111.
  5. Georges-Elia Sarfati, Discursos ordinarios e identidades judías, Berg, 1999, 287 páginas, p. 192 (ISBN 2911289188).
  6. Edmond Rostand, Palabras, Prensas de la Fundación nacional de las ciencias políticas, 1980, p. 75.
  7. Hanania Alain Amar, Thierry Féral, op. cit., « Antes-propósitos, tentativa de definición del racismo » por Hanania Alain Amar, p. 19.
  8. Pierre Tévanian habla de racismo como concepto (La Mécanique racista, Dilecta, París, 2008), Pierre-André Taguieff de racismo-ideología (La Fuerza del prejuicio, Gallimard, París, 1990).
  9. Pierre Tévanian habla del racismo como percept, Taguieff del racismo-prejuicio, Colette Guillaumin de « sistema perceptif racista ».
  10. Taguieff Habla de racismo-discriminación.
  11. Pierre-Jean Simon, « Contribución en el análisis de un mito », in Bastidiana , n° 29-30, enero-junio 2000, "Racismo y relaciones sociales", p. 94.
  12. Colette Guillaumin, « Raza », Plurales-investigaciones : Vocabulario histórico y crítico de las relaciones inter-étnicas, Cuaderno no 2, p. 67.
  13. Zygmunt Bauman, Modernidad y Holocausto, La Fábrica, París, 2002, p. 110.
  14. Para una evocación literaria de esta invisibilidad ver por ejemplo Ralph Ellison, Hombre invisible, para que cantas-callado ?, 1952.
  15. Colette Guillaumin, La Ideología racista. Genèse Y lenguaje actual, Gallimard, 2002, p. 275.
  16. Célebre definición de Carl Schmitt. Ver también : Archéologie de la violencia. La guerra en las sociedades primitives (1977) de Pierre Clastres, y para la historia un estudio antiguo, pero sólido de la Biblioteca de síntesis histórica, sobre el origen clanique de los Estados : TIENE. Moret, G. Davy, De los Clans a los imperios. La organización social en las primitifs y en el Oriente antiguo, París, 1922, colección la Evolución de la Humanidad, Flammarion.
  17. O derecho de la guerra
  18. Ved las definiciones clásicas : « Pariente : Que es de la misma familia. (...) Parenté : Consanguinité (...) Raza : Colectivo. Apellido de todos los que vienen de la misma familia (...) », in Diccionario de la Academia francesa, 4e edición 1768. Ved también de Claude Lévi-Strauss, la introducción de las Estructuras elementales de la parenté, y su consideración sobre el mestizaje en Raza y cultura (1971).
  19. « Cada una de estas comunidades se identifica políticamente a un lignage, aunque la mayoría de sus miembros no pertenecen a este lignage, y todos los lignages están ramas de un solo y único clan. Cada una de las divisiones territoriales de una tribu se encuentra así coordinada con una rama correspondiente de este clan dominante, de forma que las relaciones entre las diversas partes de una tribu, que sean separadas o que sean unidas, son conceptualisées y expresadas al seno de un sistema valioso basado en la afiliación ». Evans Pritchard, Antropología social, 1969, Payot, París, "Los Estudios antropológicos modernos", p. 130-136.
  20. La asistencia, el consejo, el aliment, son deudas privadas, interiores al grupo de solidaridad: la familia o a la ciudad. La idea asistencial pública, es decir ofrecida también bien a los parientes o a los familiares que en los extranjeros, es impensable antes el cristianismo y sus Œuvres de miséricorde. El primer hospital público es mencionado bajo el Bajo Imperio a Marsella.
  21. particular toda la exposición sobre la généalogie de los pueblos de los Gaules en Henri Hubert, Marcel Mauss, Los Celtes y la expansión céltica hasta la época de la Tène, París, 1932, Albin Miche, p. 139 a 311. Los Germains cesan de ser considerados como parientes cuando cesan de ser militairement aliados.
  22. Ver Jacques Heers, El Clan familiar a la Mediana Edad, París, 1993, PUF, Quadriges. Ver también la organización política de los pueblos claniques como la República de Génova o las clan (Escocia).
  23. El « impureté de las fronteras exteriores », según la fórmula de Mary Douglas, es territorial, pero antes todo la que prohíbe las alianzas matrimoniales extranjeras como en la dieta de las castes. De la souillure, capítulo 7, "Las fronteras exteriores", París, 1971, Payot, p. 138-141. Louis Moulinier, El Puro y el impur en el pensamiento de los Griegos, de Homero a Aristóteles , París, 1952, Estudios y comentarios,
  24. Es lo que remarca Max Weber en La Ciudad, a propósito de las reglas de impureté prohibiendo a los ancianos Judíos de frecuentar los amables, y evidentemente de casarse con ellos. Se encuentra reglas equivalentes en las Árabes, así como en los Gênois, los Auvergnats o los Irlandeses que forman asentamientos migrantes. Sobre estos últimos, cf. Evans Pritchard, Antropología social, 1969, Payot, París, "Los Estudios antropológicos modernos", p. 130-136
  25. Sobre el intercambio de las esposas entre ambas mitades de un grupo consanguin, ver el estudio antiguo, pero siempre clásico de Claude Lévi-Strauss, Las Reglas elementales de la parenté
  26. Mencionarse también los pueblos celtes y los vera juró en el curso desquels una parte de un pueblo se daba inicio para buscar un nuevo lugar de instalación donde fundaban una nueva ciudad.
  27. El rapt, es decir la alianza forzosa que es rechazada, se encuentra en el origen de numerosas guerras, así como lo evoca el Illiade con relación a las causas de la guerra de Troya.
  28. La historia de las familias reales es la historia de las relaciones diplomáticas entre sus pueblos. Numerosos son el ejemplo, como la alianza de Israel y de Egipto en la época de la XXIe dynastie, con aquella de Salomon, hilos del rey David y la hija de Simamon, rey de Tanis , después su unión legendaria con la reinade Saba, y más cerca de nosotras la sumisión y la sédentarisation del pueblo Viking con la conversión y la alianza de su jefa, Rollon con la princesa Gisèle, hija del rey Charles el Mero en 912. Esta alianza o este apparentement originel que permite en dos pueblos de decirse amigos, puede ser una reconstrucción mítica como aquella que se encuentra entre los Griegos y Roma donde varios gentes que se daban un origen troyennne, o aquella entre los Bretones y los Romains con la llegada legendaria de las Albins para poblarAlbion a la incoación de ciertas versiones de la Novela del rey Arthur.
  29. Hace falta anotar que todos los pueblos no son a organización tribale ni a representación totémique : es una especificidad de los pueblos nómadas que encuentran en un ancestro totémisé el medio de asegurar el mantenimiento de su cohesión. Hay una inmensa bibliographie sobre esta cuestión.
  30. Genèse 10.21. De numeroso Atlas se son más a cartographier las áreas de dispersión de las tribus salidas de los hilos de Noé.
  31. Destrucción y consecuencias informadas por el historiador Flavius Josèphe
  32. Benjamin Isaac,The Invención of Racism in Classical Antiquity, éd. Princeton University Press, 2004 ; citado por Maurice Sartre, Los Griegos y los Romains eran- racistas ?, inVuelta a ver La Historia, n° 291 , octubre 2004, extrae on-line
  33. Tiene y b Maurice Sartre, Los Griegos y los Romains eran- racistas ?, inVuelta a ver La Historia, n° 291 , octubre 2004, on-line
  34. Christian Delacampagne, Una historia del racismo, París : Librería general francesa, 2000, p. 28. Ver también una versión abreviada de su tesis La Invención del racismo : Antigüedad y Mediana Edad, París : Fayard, 1983.
  35. Gavin I. Langmuir, History, Religión and Antisemitism, University of California Press, 1993.
  36. Delacampagne, Una historia del racismo, p. 80.
  37. Christian Delacampagne, Una historia del racismo, p. 88.
  38. Delacampagne, « Una torce énigme : los cagots », en Una historia del racismo, p. 92-106
  39. Bernard Lewis, Raza y color en tierra de Islam, París : Payot, 1982. Se se postpondrá también a David Brian Davis, Slavery and human progress, chap. 4.
  40. [1]
  41. Antiguo Testamento, (Genèse 9:20-27).
  42. Tiene y b Serge Bilé, Cuando los negros habían esclavos blancos, Pascal Galodé editores, Saint-Malo, 2008 (ISBN 9782355930058), p. 43
  43. Catherine Coquery Vidrovitch, « El postulat de la superioridad blanca » en Marc Ferro, El Libro negro del colonialisme, p. 867
  44. Serge Bilé, Cuando los negros habían esclavos blancos, Pascal Galodé editores, Saint-Malo, 2008 (ISBN 9782355930058), p. 30
  45. Jacques Heers, Los Négriers entierra de islam, Perrin, coll. « Para la historia », París, 2003 (ISBN 2-2620-1850-2), p. 117
  46. Bernard Lewis, Raza y color en país de islam, Payot, p. 40.
  47. François-Xavier Fauvelle-Aymar, Historia de Sudáfrica, París, Umbral, 2006 (ISBN 2020480034), p. 59
  48. Pierre-Henri Boulle, Raza y esclavage en Francia de la Antiguo Régimen, Perrin, 2007, p. 19
  49. Pierre-Henri Boulle, Raza y esclavage…, p. 73-80.
  50. Colette Guillaumin, La Ideología racista, París : Gallimard, 2002. 1re edición, Oveja and Co, 1972.
  51. Colette Guillaumin, La Ideología racista, p. 25 y s.
  52. Pierre-Henri Boulle, Raza y esclavage…, p. 79-80.
  53. Colette Guillaumin, La Ideología racista, p. 24.
  54. Gilbert Varet, Racismo y filosofía, prueba sobre un límite del pensamiento, París : Denoël, 1973, p. 47.
  55. André Béteille, Caste old and new. Essays in Social cultura and social stratification, Bombay : Asian publishing house, 1969, p. 38-55.
  56. Georges De Vuestros e Hiroshi, Wagatsuma (dir.). « Introducción » p. 4 en Japan’s invisible raza : caste in cultura and personality, Berkeley : California university press, 1967 ; John Price, « HA history of the outcaste : untouchability in Japan », en Ibid, p. 6-40 ; Ian Neary, Political protest and social control in pre-war Japan : the origin of Bukaru liberación, Humanities Press Internacional, 1989, p. 12-29.
  57. Isaac Saney es profesor en la universidad de Dalhousie, a Halifax. « Los orígenes del racismo », Shunpiking Revista, no 38, enero 2007, artículo sobre el sitio shunpiking.com
  58. Elsa Dorlin, La Matriz de la raza. Généalogie Sexual y coloniale de la nación francesa, París : El Descubrimiento, 2006. Versión adaptada de su tesis de doctorat « Al chevet de la Nación : sexo, raza y medicina, XVIIe-XVIIIe siglo », bajo la dirección de Pierre-François Moreau, universidad París-IV-Sorbona, 2004
  59. Arendt Hannah, Los Orígenes del totalitarisme. El Imperialismo, París, El Umbral, « Puntos pruebas », 2002, p. 70-71.
  60. Michael Omi, Howard Winant, Racial formación in the United States, Nueva York, 1994, p. 71. Citado en George M. Fredrickson, El Racismo. Una historia, Liana Levi, 2003, p. 86.
  61. Vincent Cespedes, Mezclémonos. Investiga sobre la alquimia humana (Maren Sell, 2006) : « A pesar de discursos irrationnels, révisionnistes y malintencionados que deberían disuadir más de un-e, la mixophobie permanece todavía el fléau universal, instigateur de odios identitaires, propagateur de guerras larvées, desencadenante de boucheries sin nombre. » (p. 267) ; « Si estoy mixophobe, si huyo la mezcla, la diferencia de la Otra impide todo encuentro o bien hace forzosamente girar ésta lucha de poder. » (p. 270)
  62. Vincent Cespedes, Ibid., « La mixophilie, el amor de la mezcla, consiste primeramente a buscar el encuentro con el Otro, y no a aprender la cultura de la Otra – que éste puede de en otro lugar fuerte mal representar. » (p. 269).
  63. Georges Fredrickson, Racismo, una historia, p. 120.
  64. Pierre-André Taguieff, La Fuerza del prejuicio, Gallimard, París, 1990, p. 339.
  65. Carole Reynaud Paligot, La República racial, p. 164.
  66. Carole Reynaud Paligot, La República racial, p. 94.
  67. Carole Reynaud Paligot, La República racial, p. 93-94
  68. Delacampagne, Una historia del racismo, p. 159 y s.
  69. Georges Fredrickson, Racismo, una historia, p. 120.
  70. Pierre-André Taguieff, La Fuerza del prejuicio, p. 331.
  71. Pierre-André Taguieff, La Fuerza del prejuicio, p. 323.
  72. Rudyard Kipling, El Fardeau del hombre blanco, 1899. Sobre las implicaciones políticas de la misión civilisatrice en Francia, ver Dino Costantini, Misión civilisatrice. El rol de la historia coloniale en la construcción de la identidad política francesa, El Descubrimiento, París, 2008.
  73. Pierre-André Taguieff, La Fuerza del prejuicio, p. 325.
  74. Olivier El Patio Grandmaison, Coloniser, exterminer. Sobre la guerra y el Estado colonial, Fayard, París, 2005, p. 78.
  75. Jules Duval (1813-1870), Los Asentamientos y la política coloniale de Francia, Arthus Bertrand, 1864, p. 449. Citado en Olivier El Patio Grandmaison, Coloniser, exterminer, p. 79.
  76. Pascal Blanchard, Nicolas Bancel y Sandrine Lemaire, « Los zoos humanos : el pasaje de un racismo científico” hacia un racismo popular y colonial” en Occidente », in Nicolas Blancel y al., Zoos humanos, El Descubrimiento, París, 2002, p. 63-71.
  77. Nicolas Bancel y al., Zoos humanos, p. 63.
  78. Nicolas Bancel y al., Zoos humanos, p. 66
  79. Emmanuelle Saada, « Un racismo de la expansión. Las discriminaciones raciales en la mirada de las situaciones coloniales », en Didier Fassin y Éric Fassin (dir.), De la cuestión social en la cuestión racial. Representar la sociedad francesa, El Descubrimiento, París, 2006, p. 55-71.
  80. Ver sobre el conjunto de estos puntos, Carole Reynaud-Paligot, La República racial, op. cit., « Recepción y usos de las problemáticas raciologiques al seno del mundo colonial, p. 221-279.
  81. Pierre-André Taguieff, El Color y la sangre, p. 92-93.
  82. Reynaud Paligot, La República racial, p. 163.
  83. George L. Mosse, La Revolución fascista, Umbral, París, 2003, p. 85-86.
  84. Christian Delacampagne, Una historia del racismo, p. 172.
  85. Carole Reynaud Paligot, La República racial, p. 165.
  86. Reynaud Paligot, La República racial, p. 158.
  87. Reginald Horsman, Raza and manifest destiny : the origins of American racial Anglo-Saxonism, Cambridge, Massachussets, 1981.
  88. El Racismo, una historia, p. 111
  89. Tristan Mendès Francia, Doctor la Muerte, ediciones Favre, página 20.
  90. Anténor Firmin, De la igualdad de las razas humanas, París, Ediciones Pichon, 1885, 662 páginas.
  91. Albert Jacquard, La Ecuación del nénuphar, París, Ediciones Calmann-Lévy, 1998.
  92. Ciencia 22 February 2008:Robo. 319. no. 5866, p. 1100 - 1104, DOI: 10.1126/ciencia.1153717.
  93. Luigi Luca Cavalli-Sforza, Que estamos- ?, Flammarion, 1994, p. 327
  94. Marc Provencher, Trece cuentos rassurants, Montreal, Leméac, 2007
  95. Artículo 32 de la ley de 1881, versión vigente de 1881 a 1972: « La difamación cometida por los mismos medios hacia un grupo de personas no designadas por el artículo 31 de la presente ley, pero que pertenecen, por su origen, a una raza o a una religión determinada, será castigada de un encarcelamiento de un mes en un año y de una multa de 1.000 F a 1.000.000 de francos [*10 a 10.000 F*], cuando habrá tenido como objetivo excitar en el odio entre los ciudadanos o habitantes. »
  96. Ley no 90-615 del 13 de julio de 1990 que extiende a reprimir todo acto racista, antisemita o xenófobo
  97. Tiene y b Ley del 1er de enero de 1972 relativa a la lucha contra el racismo, Légifrance
  98. Artículo 24 de la ley de 1881 sobre la libertad de la prensa, la pena mínima de un año que ha sido introducida con ocasión de la reforma del Código penal en 1992
  99. Arte. 246 Ley n°92-1336 del 16 de diciembre de 1992 relativa a la entrada en vigor del nuevo código penal y a la modificación de ciertas disposiciones de derecho penal y de procedimiento penal devuelto necesario por esta entrada en vigor
  100. Laetitia Van Eeckhout, «  2005, las opiniones racistas han ganado del terreno en Francia » en Le Monde web, 21 de marzo 2006
  101. « La gran Encuesta sobre la tolerancia a Quebec »[pdf], resultados del sondeo Ligero Marketing
  102. Tiene y b « Tormenta "identitaire" a Quebec », El Deber, 16 de enero 2007

Ver también

Artículos connexes

Relativo al racismo :

Opuesto al racismo :

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