La poesía es un género literario muy antiguo a las formas variadas, escritas generalmente en versos (hay sin embargo poemas en prose), en el cual la importancia dominante es concedida en la forma, es decir al significando. La poesía es un arte del lenguaje que hace una utilización máxima de los recursos de la lengua. Queda sin embargo difícil a definir, y esta definición varía de en otro lugar al hilo del tiempo, hasta tal punto que cada siglo puede encontrarle una función y una expresión que varía también de autor en autor.
La palabra « poesía » viene » del griego ποιεῖν (poiein) que significa « hacer, crear » : el poeta es pues un creador, un inventor de formas expressives, lo que revelan también los términos de la Mediana Edad, como trouvère y troubadour . El poeta, heredero de una larga tradición oral, privilegia la musicalidad de donde, en la mayoría de los textos poéticos, el recurso en el verso que aporta también la densidad. Pero el poeta investiga también la expresividad por el peso concedido en las palabras como por la utilización frecuente de las figuras de estilos y al premier jefe de las imágenes, comparaciones y metáforas , investigadas para su fuerza suggestive.
La expresión poética (expresión tal vez preferible a « poesía » porque más general) se ha renovado constantemente durante los siglos con orientaciones diferentes según las épocas y las individuas. Se puede por ejemplo distinguir el poeta artista preocupado primeramente de belleza formal, el poeta lírico » que cultiva el canto del alma », el poeta profeta, découvreur del mundo y « viendo » o el poeta comprometido, sin sin embargo reducir un creador en una etiqueta simplificatrice[1].
Sumario |
Enla Antigüedad griega toda expresión literaria es calificada de poética, que se trate de el arte oratoire, del canto o del teatro : todo fabricante de texto » es un poeta como lo expresa el étymologie. Los filosofas griegos buscan affiner la definición de la poesía y Aristóteles en su Poética identifica tres géneros poéticos : la poesía épica, la poesía cómica y la poesía dramática. Más tarde los théoriciens de la estética retendrán tres géneros : el épopée, la poesía lírica y la poesía dramática (incluant la tragedia como la comedia), y la utilización del verso se impondrá como la primera característica de la poesía, diferenciándola así de la prose, cargada de la expresión común que se calificará de prosaïque .
La palabra poesía evolucionará todavía hacia un sentido más restrictif que se aplica en los textos en versos que hacen un trabajo privilegiado de los recursos retóricas, sin préjuger de los contenidos : la poesía será descriptive, narrativa y filosófica antes de hacer un lugar creciente en la expresión de los sentimientos.
En efecto, primera expresión literaria de la humanidad, utilizando el ritmo como ayuda a la memorización y a la transmisión oral, la poesía aparece primeramente en un marco religioso y social en instituant los mitos fundadores en todas las culturas que esto sea con el épopée de Gilgamesh , (IIIe milenio av. J.-C.) en Mesopotamia, los Vedas, el Ramayana o el Mahabharata indios, la Poesía en la Egipto antigua Biblia de las Hébreux o la Iliada y la Odisea de los Griegos.
La poesía fue marcada porla oralidad y la musicalidad desde sus orígenes ya que la investigación de ritmos particulares, como la utilización de los versos, y de efectos sonoros, como los rimes, había una función mnémotechnique para la transmisión oral primitive. Esta factura propia en el texto poético hace que éste es destinado primeramente a ser sentido antes que abordado por la lectura silenciosa.
Ubicadas bajo la égide de Orfeo y de Apollon musagète, dios de la belleza y de los artes, y asociadas a la musa Erato, música y poesía son igualmente estrechamente ligada por la investigación de laarmonía y de la belleza, por el Encanto, al sentido fuerte de canto mágico. La creación poética vacilará sin embargo constantemente entre el orden y el apaisement apolliniens (que explícito Eurípides en Alceste : « Lo que es salvaje, lleno de desorden y de querella, la lyre de Apollon la adoucit y lo apacigua ») y el furor dionysiaque » que renvoie al dios de los extases, de los misterios, de los dérèglements y de los ritmos de las fuerzas naturales que se descubre por ejemplo en el Dithyrambe de la Antigüedad griega.
lingüístico, la poesía es descrita como un énoncé centrado sobre la forma del mensaje pues donde la función poética es prédominante. En la prose el de entidad es el significado », tiene un objetivo exterior » (la transmisión de informaciones) y se define como una andadura antes de que puede simbolizar una flecha y que revela la raíz latina de la palabra que significa « adelantar ». En cambio, para la poesía, la importancia es orientada hacia la forma », hacia significándolo, en un transcurso « réflexive », simbolizada por el verso » que muestra un adelanto en la recuperación con el principio del regreso posterior (el verso se derrama ») que se puede representar por una spirale.
La poesía no se define pues por temas particulares pero por la cura mayor aportado al significando para que él démultiplie el significado : el enriquecimiento del matériau lingüístico toma en efecto cuenta tanto el trabajo sobre los aspectos formales que el peso de las palabras, yendo mucho más allá del sentido corriente del término « poesía » que renvoie simplemente a la belleza armónica socia a una cierta sentimentalité. La expresión poética ofrece sin embargo durante la Historia de las orientaciones variadas según la dominante retenida por el poeta.
La apuesta en página del texto poético es fundada tradicionalmente sobre el principio del regreso y del adelanto en la recuperación que figura la utilización del verso (regular o no), incluso se hay formas métissées como el poema en prose o la prose poética que retoman las características del texto poético (de donde sus denominaciones) como el trabajo de las imágenes y la investigación de sonoridades o de ritmos particulares. Estos versos son reagrupados a menudo strophes y a veces organizados en poemas a forma fija como el sonnet o la ballade .
La poesía medida utiliza versos definidos por el número de sus syllabes como el alexandrin francés, mientras que la poesía scandée mejilla sobre la longitud de los pies (y sobre su número) como enel hexamètre dactylique griego y latino, o sobre el lugar de los énfasis como en el pentamètre iambique inglés. Los poetas modernos se liberan poco a pocos estas reglas : por ejemplo los poetas franceses introducen en la segunda mitad del XIXe siglo el verso libre después el verset, y poniendo también causa las convenciones clásicas de la rime que desaparece ampliamente al XXe siglo. De las pruebas gráficas más marginales han sido intentados por ejemplo por Mallarmé (Un golpe de dés nunca no abolira la casualidad), Apollinaire (Calligrammes) o Pierre Reverdy, que busca hablar a la œél y más sólo a la oreja, tirando de así el poema del lado del cuadro.
El origen oral y cantado de la poesía que evocan la lyre de Orfeo o la silba de Apollon marca la expresión poética que se preocupa ritmos con la cuenta de las syllabes (versos pairs / hacia impares, « e mudo » …) y el juego de los énfasis y de las pausas (césure, enjambement…). La poesía explota también las sonoridades particularmente con la rime (regreso de los mismos sonidos al finalizar al menos dos versos con para base la última voyelle tonique) y sus combinaciones de género (rimes masculinas o femeninas), de disposición (rimes seguidas, cruces …) y de riqueza. Utiliza también las recuperaciones de sonidos en uno o varios versos (aliteraciones y assonances ), el juego del refrain (como en la ballade o el Puente Mirabeau de Apollinaire) o la correspondencia entre el sonido y el sentido con las armonías imitatives (ejemplo famoso : « Para que son estas serpientes… » Raíz) o las rimes semánticas (otoño/monótono).
El poeta explota todos los recursos de la lengua valorizando también las palabras por su rareté y su número limitado : se habla a veces de « poesía-télégramme » donde cada palabra « cuesta » como en el sonnet y sus 14 versos o en la brièveté extrema del haïku japonés de tres verso. El enriquecimiento pasa también por la investigación de sentidos escasos y de néologismes (por ejemplo « incanter » en Noche Rhénane de Apollinaire, que, « graves magiciens //Incantent el cielo cuando él tonelada », o « amanecer » asociado en los Soles couchants por Verlaine), por las connotaciones como la Inspiración detrás de la figura femenina en los Pasos de Paul Valéry (« Persona pura, sombra divina,/ Que son dulces, tus no retenidos ! ») O por coberturas lexicaux tissés en el poema como la religiosidad en Armonía de la tarde de Baudelaire . El poeta dispone otros recursos todavía como el lugar en el verso o en el poema (« agujero de verdure » en el primer verso del Dormeur del val de Rimbaud al cual responden los « dos agujeros rojos al lado derecho » de los últimos versos) o las correspondencias con el ritmo y las sonoridades (« La attelage sudaba, soplaba, era devuelto. … » La Fontaine, El Coche y la mosca )…
El poeta goza igualmente de la puesta en valor de las palabras por las figuras de estilo como las figuras de insistencia como la acumulación, el parallélisme o el anaphore (ejemplo : « Ya que el justo es en el abismo, /Ya que se da el sceptre al crimen, / Ya que todos los derechos son traicionados, / Ya que los plus orgullosos quedan mornes, /Ya que se anuncia en el rincón de los hitos / El déshonneur de mi país… », Hugo, los Châtiments, II, 5), las figuras de oposición como el chiasme o el oxymore (« el sol negro de la Melancolía » Nerval), las rupturas de construcción como la ellipse o la anacoluthe (« Exilé sobre el suelo en medio de las abucheadas, /Sus alas de gigante lo impiden de andar », Baudelaire el Albatros) y por supuesto las figuras de sustitución como la comparación y la metáfora , (de Ronsard y Del Bellay a Jacques Prévert o Eugène Guillevic que pasa por Hugo, Apollinaire, los surréalistes y bien otros). El trabajo de la imagen es de en otro lugar fichado como una de las marcas de la expresión poética ; un solo ejemplo emblemático de metáfora filée dará cuenta : « (Ruth se preguntaba …) Qué Dios, qué moissonneur del eterno verano / Tenía, yéndose, négligemment lanzado / Esta faucille de oro en el campo de las estrellas », (Victor Hugo, Booz dormido).
La definición de géneros poéticos ha sido siempre conversada debatiendo de criterios formales y/o de criterios de contenido (de objeto) y, por otra parte, la poesía moderna que hace estallar los géneros tradicionales (poesía lírica, épica, comprometida, espiritual, narrativa, descriptive…) y que deviene una expresión totalisante y libre devuelve todavía más difícil la catégorisation.
No obstante, sin encerrarse demasiado en la terminología formaliste, se puede observar dominantes llaves en la expresión poética (Roman Jakobson que define la dominante como « el elemento focal de una œuvre de arte » que gobierna, determina y transforma los demás elementos (ver Antoine Compañero[2]). La oposición más mera se hace entre una orientación hacia la forma (orientación « estética ») y una orientación hacia el contenido (orientación « semántica »), evidentemente sin exclusión de la otra ya que por un lado hay sentido en cuanto hay palabras y que, por otro lado, hay expresividad formal sin eso no habría escritura poética. Esta última orientación múltiple y complejo es dicha a veces también « ontologique » (como por Olivier Salzar[3]), porque renvoyant « al sentido de serlo considerado simultáneamente como ser general, abstracto, esencial y como ser singular, concreto, existencial » (TCF). Su campo muy vasto puede a su vez ser subdivisé tres dominantes (definidas por el modelo del signo presentado por Karl Bühler : « El signo funciona como tal por sus relaciones con el emisor, el receptor y el referente »[4]. Estos tres dominantes, allí todavía no exclusivas, son la dominante « expressive » o « emotiva » o lírica, al sentido estrecho, girada hacia lo mí del poeta, la dominante « conative », orientada hacia el destinatario que el poeta quiere alcanzar que toca su conciencia y su sensibilidad como en la poesía moral y comprometida, y la función « référentielle », girada hacia un objeto exterior, hacia el canto del mundo en percepciones sensibles, afectivas o culturales como en la celebración o la poesía épica donde el poeta devuelve sensible la démesure de los mitos.
Pero este recorte no es que un alumbrado : la poesía, más que todo otro género literario, pâtit de estos enfoques de los « doctes » mientras que es primeramente el encuentro entre el que, por sus palabras, dicho le-mismo y su mundo, y el que recibe y reparto este dévoilement. Atestigua por ejemplo una œuvre inclassable como los Cantos de Maldoror de Lautréamont .
La preocupación de la forma es por supuesto constant en los poetas y de las reglas prosodiques se elaboran poco a poco a las XVIe y XVII e siglos (cuenta del « e mudo », diérèse/synérèse, césure, pureza de las rimes…). Esta importancia concedida en el trabajo poético pasa por los Grandes rhétoriqueurs del final del XVe siglo después la Pléiade y las clásicas (« Belleza, mi hermosa preocupación » dirá François de Malherbe), antes de réapparaître al XIXe siglo en reacción a las effusions y a las facilidades de la poesía romántica. Los théoriciens y praticiens del arte para el arte, compartiendo el convencimiento que « el arte vive restricciones y muere de libertad », como lo dirá en el siglo que sigue Paul Valéry, defenderán las reglas tradicionales (versos syllabique, rimes, poemas en forma fija como el sonnet) con Théophile Gautier o los Parnassiens como Théodore de Banville, Leconte de Lisle o José-Maria de Heredia. Esta concepción estética irá incluso con Mallarmé hasta uno cierto hermétisme que busca « dar un sentido más puro en las palabras de la tribu » y a levantar retos formales (como el sonnet -ixe/-yx de Mallarmé , los Calligrammes de Apollinaire…) que systématiseront en medio del XXe siglo los juegos del Oulipo y de Raymond Queneau (Cien miles millardos de poemas), Georges Perec o Jacques Roubaud.
Se puede igualmente, más allá de la paradoja aparente, atar en esta corriente poética que hace énfasis en la forma », los transcursos de Henri Michaux cuyo Grande Combate (Que estuve ?, 1927) es escrito en una lengua inventada hecha de sugerencia sonora, o todavía las experimentaciones « lettristes » de Isidore Isou. Los callejones de esta poesía cortada del alma y a veces muy retórica serán combatidas regularmente en el nombre de la agilidad y de la fuerza de la sugerencia, por ejemplo por Paul Verlaine y los poetas symbolistes o décadentistes del final del XIXe siglo, que reivindicarán una aproxima menos corsetée de la poesía. Esta concepción de un arte liberado de las restricciones lo llevará ampliamente al XXe siglo donde la poesía devendrá una expresión totalisante, más allá de las cuestiones de forma.
Si la palabra poética » tiene » en su acepción cotidiana el sentido de armónico y de sentimental, es en la importancia de la poesía lírica que él el debe. Ésta, orientada hacia lo « mí » del poeta, debe su nombre a la lyre que ha pertenecido tiene Orfeo y Apollon y que, en la Antigüedad, acompañaba los cantos que se no distinguía entonces de la poesía pero no tiene que a limitarse a la pequeña música personal del poeta que canta uno de los temas tradicionales y a priori poéticos como el amor, la muerte, la soledad, la angustia existencial, la naturaleza o la rêverie. En efecto la poesía ha sabido hacer entrar la modernidad en el campo poético comprendí en sus aspectos los plus surprenants o los plus prosaïques (« Una charogne » en Baudelaire, la ciudad industrial en Verhaeren y el diario trivial en Verlaine en estos versos de Cythère , en Las fiestas galantes, « Amur comblant todo, excepto / La gana, sorbets y confitures / preservamos de las courbatures »…). De hecho la variedad de las voces es extrema, con sin embargo de las corrientes dominantes según las épocas, como el romanticismo y el simbolismo al XIXe siglo o el surrealismo al XXe siglo.
Las formas evolucionan-también que pasan por ejemplo del largo poema romántico (A Villequier de Victor Hugo o las Noches de Alfred de Musset) al sonnet regular de Baudelaire después a las formas libres de las symbolistes y a la expresión jaillissante del inconsciente con los Surréalistes antes la espontaneidad de la expresión oral de Jacques Prévert en Palabras por ejemplo.
La poesía lírica es para el poeta el canal de expresión privilegiada de su sensibilidad y de su subjetividad que simboliza el Pélican (Perjudica de mayo) de Alfred de Musset. Pero esta poesía va más allá de la confidencia para expresar la humana condición y Hugo proclama en la Préface de las Contemplations : « Cuando hablo de mí, yo vosotros habla de os ! ». Este canto del alma », propiedad privilegiada del « yo », al cual adhiere no obstante el destinatario, se opone pues a la poesía descriptive y objetiva incluso retórica de las Parnassiens o a la poesía narrativa de las novelas de la Mediana Edad y al género épico que trata temas heroicos y míticos con ritmo y color o todavía a la poesía de ideas (Lucrèce, Ovide, Voltaire) para la cual la forma poética no es la preocupación primera.
El arte de la poesía es también tradicionalmente asociado al donativo de poesía », es decir a una función casi divina del poeta inspirado, en relación con las Musas y el sagrado, a que vuelve el rol de décodeur del invisible. Es la concepción de la Antigüedad representada por Platón que hace decir a Sócrates (en Ion) a propósito de los poetas : « hablan en efecto, no en virtud de un arte, pero de una potencia divina ». Al XVIe siglo, la Pléiade retomará esta perspectiva y Ronsard escribirá estos versos en su Himno del Otoño : « Inspirándome dentro el alma un donativo de poësie,/ Que Dios no ha concédé que en el espíritu agitado/ De los poignants orientamos de su Divinidad./ Cuando el hombre es tocado, deviene un profeta ») y es en este apellido que se inscribirán los poetas románticos y después de ellos Baudelaire y los poetas symbolistes. Esta función particular del poeta encontrará un partidario ejemplar con Arthur Rimbaud que en su famosa carta a Paul Demeny pide en el Poeta de hacerse « que ve por una longitud, inmensa y razonado dérèglement de todos los sentidos » y de estar « verdad ladrón de fuego », y de encontrar « del nuevo, - ideas y formas », evocando en otro lugar « la alquimia del verbo » que tiene que estar el instrumento del poeta-découvreur.
Después de la Primera guerra mundial y después de Apollinaire , defensor lucido también de « El espíritu nuevo », los surréalistes, herederos de este entusiasma rimbaldien, confiarán en la imagen poética la cura de sobresalir el real y de abrir campos magnéticos » novateurs que ponen en el día lo inconsciente, lo que formulará Louis Aragón en El Campesino de París que habla de « el trabajo déréglé y passionnel del estupefaciente imagen ».
En los años 1950-70, volviendo sobre esta sistematización de la imagen, los poetas se orientarán más hacia una poesía-celebración, un canto del mundo orphique o hacia una poesía lírica, canto del alma que hace sentir la voz personal de los poetas como aquella de Jules Supervielle, Renacido Carro o Yves Bonnefoy.
No obstante, ciertos Románticos y particularmente Victor Hugo harán entrar el poeta en la Ciudad atribuyéndole un rol de guía para el pueblo. De profeta, deviene Mesias como lo expone la célebre Función del poeta » (los Rayos y las Sombras, 1840) donde Victor Hugo define el poeta como « el rêveur sagrado », elegido de Dios « que habla en su alma », devenido portador de luz y visionnaire, « de los tiempos futuros que perforan las sombras ». La poesía comprometida de las Châtiments, a la vez épica y satírica , será la etapa siguiente para Victor Hugo que se planteará como el Opositor a « Napoleón el pequeño ». Jehan Rictus Atestigua con su poesía singular de la vida de las pobres al finalizar el XIXe siglo, contrastando con el naturalisme distancié de Zola.
Los compromisos religiosos, (de Charles Péguy por ejemplo), o ideológicos encontrarán al XXe siglo como una lejana herencia de Ronsard (Discurso) o de Agripa de Aubigné con Louis Aragón, chantre del comunismo (Hourra Ural, 1934), Paul Claudel, pétainiste 1941 (Palabras al Maréchal) o Paul Éluard (Ode a Stalin, 1950) o todavía Jacques Prévert y sus posiciones anarchisantes en Palabras (1946-1949).
Los poetas de la Négritude, Amado Césaire y Léopold Sédar Senghor sobre todo, representan con respecto a ellos una rama particular de la poesía francophone del XXe siglo, cuyo compromiso y las ideas transportadas, muy fuertes, son todavía bastante confidentiels en Francia. El premier es el chantre de Antillas, teniendo la voluntad de « sumergir en la verdad del ser »[5], frecuentado por la cuestión del déracinement de los descendientes de esclavos (Cuaderno de un regreso al país natal). El segundo ha creado una poesía en vocación universal que tiene la esperanza como leitmotiv, la utilización de la lengua francesa y las referencias positivas en la cultura francesa mezclan en los asuntos históricos africanos que él vivifie (Chaka).Hace falta añadir que con y como consecuencia de estos dos grandes poetas négro*africanos, otros poetas negros como Léon Gontran Damasco, miembro del movimiento de la Négritude,David DIOP, Jacques Rabemananjara... Han puesto su poesía en el servicio de la liberación del hombre negro general, y la independencia del continente afrcain particular.
Con El Honor de los poetas, ciertos poetas participan en el Aguante que publica clandestinement de los œuvres de entidad. Es el caso de Louis Aragón (Los Ojos de Elsa, 1942 ; La Diane Francesa, 1944), de Paul Éluard (Poesía y verdad, 1942 ; A la cita alemana, 1944), de Renacido Carro (Folios de Hypnos, 1946) o de René Guy Cadou (Lleno Pecho, 1946). Los poetas no serán de en otro lugar pas ahorrados por el exterminio nazi : Robert Desnos morirá en un campo alemán y Max Jacob en el campo de Drancy. Más recientemente, de los cantantes como Léo Ferré o Jean Ferrat, en el apellido de los poetas surréalistes, han cantado su compromiso.
Otra forma de compromiso se hace día al XXe siglo, una poesía contestataire, tanto al nivel político que en el nivel lingüístico. Este empujón, sintetizado bajo el nombre de vanguardia, ha nacido con las Futuristes italianos y rusos y el movimiento Dada. Se ha fundado sobre la denuncia de la conexión entre el poder político y el lenguaje y se ha desarrollado bajo formas diversas hasta nuestros días. Las vanguardias han hecho evolucionar la poesía hacia un abandono progresivo del verso rimé y medido y de la dimensión formal. Eso ha comenzado con el verso libre estándar del surrealismo y se ha precipitado en los años 1960 con una demolición completa, por ejemplo en Denis Roca[6].
Al XXIe siglo, la situación es más compleja que nunca, ya que el término de « poesía » recobra de hecho aspectos muy diferentes, ésta que se está despejada de una forma versifiée fácilmente identifiable y misma del poema ». Se busca la poesía en el límite en una expresión poética » independiente del trabajo de los poetas. Sin embargo la especificidad del texto poético morada a través de su densidad que intenta de explotar a la vez todas las posibilidades ofrecidas por las especificidades lingüísticas. Es de en otro lugar difícil de traducir un poema en otra lengua, porque la cuestión se plantea siempre de saber se hace falta preocuparse primeramente del sentido o falla- inventar de los équivalences sonoros y rythmiques.
El verso que extiende a imponerse es lo que Jacques Roubaud nombra el verso internacional libre » de origen estadounidense. « No es ni contado ni rimé y más generalmente ignora los característicos de una tradición poética en una lengua dada; va « a la línea » evitando las rupturas sintácticas demasiado fuertes[7]. » Sus exigencias formales son débiles. Es de este hecho más fácil de traducirlo puntualmente de la globalización. La diferencia entre la poesía y la prose es ténue. La poesía se hace por « pequeñas proses cortas » pero no narrativas. La ausencia de narración que deviene entonces el marcador del género poesía[8]. Se habla igualmente todo simplemente de « texto » o de « documento poético »[9].
La poesía ha devenido, en aquellos tiempos contemporánea, un arte considerado como sophistiqué o élitiste, demasiado difícil a leer, cortado de la realidad del mundo[10]. Sin embargo la poesía es muy ampliamente practicada como atestiguan los blogs o los muy numerosas lecturas o festivales que él son consagrados, pero su difusión en librería es cada vez más escasa a pesar de una multitude de minúsculas editoriales (cf. Edición de la poesía en Francia). No es presenta tampoco en la televisión y se ya no escoge mucho de poetas para representar la literatura en Francia. La poesía pierde de su audiencia porque tiene poca importancia a efectos económica.
Ciertas tentativas contemporáneas, bajo la influencia de la dub poetry americana sobre todo, se expresan de en otro lugar más con el apoyo de la música en el género popular de la poesía-canción con, por ejemplo, el rap (que no se reivindica como poesía) y sobre todo el slam que deriva. El slam es una poesía oral y no ha de intención artística. Es democrático al sentido donde supone que « todo el mundo es virtualmente poeta[11]. » Se trata sin embargo de emocionar el auditoire por las palabras. Es un arte de improvisación y encontraría pues la tradición medieval perdida de la tenson de las troubadours que era sin embargo un género de poesía sabia. El slam hace ressurgir la rime pero en un estado mínimo[12].
Jacques Roubaud distingue finalmente una última categoría de poesía que llama « vroum-vroum » y consiste prestaciones que se dan el nombre de poesía, pero no hacen necesariamente llamada en el lenguaje. El modelo invocado es el Ursonate de Kurt Schwitters que levanta más bien de la música en realidad.
En la poesía, el esencial permanece sin embargo el apresamiento de conciencia de la creatividad y de la belleza de la lengua, a comenzar por una lengua dicha y escuchada, pero igualmente leída en palabras y de las páginas. Para la amateur de poesía, « a la incoación es el Verbo » y su potencia créatrice que alimenta la memoria y « transforma la noche en luz »[13].
krc:Поэзияpnb:شاعری