El paro puede ser definido como la inactividad de una persona que desea trabajar. Esta definición del paro conoce numerosas variantes y su concepto da siempre lugar a controversias teóricas y estadísticas.
El paro es considerado a menudo como residual y voluntario hasta el comienzo del XXe siglo. Durante la gran Depresión de los años 1930, el paro deviene por su amplitud uno de los problemas sociales y económicos los plus centrales de los países desarrollados. La determinación del nivel deltrabajo deviene igualmente con esta crisis económica una de las cuestiones más fundamentales de la reflexión económica. El paro permanece, en la reflexión económica actual, un asunto de confrontación política : sus causas o las políticas aptas a luchar contra le, no hacen así no consenso.
Asociado a la pobreza, a la precariedad y la exclusión, es también en el primer plan del debate político desde el final de los Treinta Gloriosas en algunos países de Europa occidental, donde ha alcanzado niveles muy elevados ; el paro transforma la estructura social de la sociedad, trastorna la vida de los plus tocados, todo suscitando la inquietud de numeroso activos.
El paro no es sin embargo pas considerado como un elemento mayor del debate económico y político en los países que son cercano del lleno trabajo.
El paro es sujeto de oposiciones entre las escuelas de pensamiento económico, y entre los modelos económicos y sociales de las diferentes naciones. Difícil a aprehender cuando el trabajo en el negro es muy de entidad, su importancia que varía mucha un país al otro.
Sumario |
La noción de paro es intrinsèquement ligada a la idea de salariat , es decir de un contrato entre un trabajador y un empresario. Es desempleado el individuo que desea vender su fuerza laboral en otro individuo pero no encuentra preneur a las condiciones que exige. Ahora bien si el trabajo asalariado se ha impuesto a partir de ahora en las sociedades occidentales contemporáneas, queda una realidad histórica, fruta de una evolución del sistema económico.
Hasta el final del XIXe siglo, la actividad económica de las individuas es compartida entre el trabajo rural, domiciliario e independiente, y el trabajo asalariado en fábrica. Número de personas cumulent ambos tipos de actividad y los campesinos que se consagran en una producción agrícola en una óptica de autoconsommation quedan mucho tiempo numeroso[1]. Hay ya formas de bajo-trabajo : saisonnier en el caso del sector agrícola o conjoncturel con ocasión de las ralentizaciones de actividad. Es sin embargo difícil de hablar de paro en un contexto económico donde el informe salarial resto una excepción.
De los historiadores de la economía han subrayado que el paro era finalmente una invención del final del XIXe siglo activo de pair con la constitución de la clase proletaria urbana. Es en esta época que « la frontera trabajo/no-trabajo deviene una coupure limpia entre dos mundos y es vivida como tal, si tenemos en cuenta que es separación de lugar, entre lugar laboral y lugar de hábitat[2]. ».
En de numeroso país, la estadística del paro conoce la cohabitación de una definición internacional propuesta por el Despacho internacional del trabajo (BIT) y de definiciones locales propias en los organismos nacionales.
Según el BIT, es desempleado toda persona (además de 15 años) que llena los criterios siguientes[3] :
| Tasa de paro = | Desempleados en el sentido del BIT |
| Población activa |
Para ser desempleado según el sistema estadístico europeo Eurostat, hace falta haber estado sin trabajo durante la semana de referencia (esté menos de una hora semanal de actividad) y haber hecho transcursos específicos con vistas a encontrar un trabajo, sin obligatoriamente haberse declarado como desempleado cerca de la administración.
A Estados Unidos , el Despacho of Labor Statistics cuenta como desempleados las personas no que han de trabajo, que ha buscado un activamente durante las 4 semanas pasadas, y disponibles para trabajar[4].
Según los países, la economía informal (dicha « negra » o « gris ») genera activos no declarados que pueden ser contabilizados por otra parte como desempleados (para permitir el cúmulo allocations-salarios).
Es igualmente difícil de comparar las cifras de periodos diferentes, porque la definición ella-misma ha evolucionado considerablemente en el tiempo. Es pues muy delicado de comparar la tasa de paro en el tiempo.
Hace falta anotar igualmente que la población de los activos ocupados es en aumento en la mayoría de los países. Así, en Francia por ejemplo[5], había 19,9 millones de activos ocupados 1960, 23,4 millones en 1980, y 26,7 millones en 2000, un aumento absoluto dos vez \
Finalmente, el numérateur como el dénominateur de la ratio utilizada para calcular la tasa de paro son discutible. Por un lado la tasa de paro es informado en la población activa total, mientras en ciertos países como Francia, solos los activos del privado son expuestos en el riesgo de paro. Por otro lado el número de desempleados recensés no da que una imagen parcial de la precariedad vivo-a-vi del trabajo, porque él no inclut los trabajos précaires, el tiempo parcial padecido y los préretraites, que pueden ser considerados como que son del paro disfrazado y no-contabilizado. Contabilizando estos elementos, el sitio « alumbrados económicos » obtiene » para Francia una tasa de paro efectivo » del 27,6% de la población activa del sector privado[6].
El paro, definido como una inactividad padecida, existe ya en las sociedades tradicionales, pero su inexistence estadístico – en Francia, la primera estadística fecha del censo de 1896 - lo devuelve difícilmente quantifiable antes el XXe siglo. Se puede sin embargo adelantar la cifra probable de 6 % a 8 % de desempleados en la primera mitad del XIXe siglo, lo que permite a Karl Marx de describir un ejército industrial de reserva » en El Capital (1867).
Después de haber décru a la Guapa Época, el paro réapparaît después de la primera guerra mundial como consecuencia de las crisis de reconversión y a pesar del fuerte crecimiento de los años 1920. Alcanza tasas en los alrededores de 10 % a Reino Unido y en Alemania. Un ascenso espectacular sigue la crisis económica de 1929 , salvo URSS : el paro que alcanza de los pics de 25 % a Estados Unidos y de 33 % en Alemania. Sola Alemania consigue a resolver realmente el problema en un contexto político particular, el nazismo que se instala gracias al desastre económico y al nacionalismo alemán.
Las Trento Gloriosas que siguen la Segunda Guerra Mundial son marcadas por un paro muy débil avoisinant los 2 % en Europa occidental, los 4 a 5 % en América del Norte y los 1 % en Japón .
El paro comienza a crecer desde el final de los años 1960, y conoce una alza particularmente significativa continuación en el choque petrolero de 1973 . Diez años más tarde, toca 8,3 % de la población de los países del OCDE. La revolución conservadora en Reino Unido y a Estados Unidos con las elecciones de Margaret Thatcher y de Ronald Reagan conducen en un declive del paro en estos países, un declive de entidad del paro es constatada también en Alemania federal hasta la reunificación.
1994, el paro tocaría 7,8 % de la población activa en los países del OCDE. Desde, ha conocido un declive de entidad en Estados Unidos , a Reino Unido y en otros países de Europa como Irlanda o España . Queda endémique en Francia, así como en Alemania desde el rattachement de los Länder del Este.
La crisis financiera de 2008 ha entrainé un fuerte aumento además de 10 millones desde 2007 a Estados Unidos , en Europa y a Japón . Europa contará 26,5 millones de personas privadas de trabajo en 2010, sea 11,5 % de la población activa, contra aproximadamente 10 % a Estados Unidos. Las supresiones de trabajo son sostenidas particularmente en Europa, sobre todo en España (tasa de paro de 18 %) y a Reino Unido y en Francia. El número de los sin-trabajo ha crecido de 250 000 en Francia durante el primer trimestre 2009, lo que lleva en una tasa de paro de 11 % 2010 y 12 % 2011 (más de 3 millones de desempleados). [7]
Al cuarto trimestre 2004 según el OCDE[8] la tasa de paro normalizado para los hombres de 25 a 54 años era de 4,6 % a Estados Unidos y de 7,4 % en Francia. A la mismo periodo y para el mismo grupo, la tasa de trabajo era de 86,3 % a Estados Unidos y de 86,7 % en Francia según el mismo documento.
Se constata pues una tasa de paro 60 % más elevado en Francia que a los USÓ, mientras que un número más de entidad de individuos trabajan en el primer grupo — lo que es contra-intuitiva si se se espera a lo que el nivel de paro refleja la situación del mercado del trabajo.
Falla pues bien guardarse de interpretar sin precaución las cifras del paro. En efecto, la definición del paro descansa sobre la distinción frágil entre no-trabajo de un activo potencial por un lado y la inactividad por otro lado. A pesar de los esfuerzos de definición y de normalización, esta medida queda extremadamente subjetiva y pues fácilmente influençable por diferentes políticas no que mejoran sin duda verdaderamente la situación del mercado del trabajo.
El OCDE recomienda la utilización de la tasa de trabajo antes que de la tasa de paro para juzgar de la eficacia del mercado del trabajo y de las políticas del trabajo[9].
A Estados Unidos , el mercado del trabajo es caracterizado por una lógica de flexibilidad . Los asalariados son pagados según su eficacia supuesta, y los trabajos précaires se multiplican tanto en el sector industrial y que en el tertiaire, permitiendo a los trabajadores no calificados de quedar competitivos.[réf. Necesario] Según Philippe de Iribarne[10], los trabajos précaires son más fácilmente aceptados porque la jerarquía social y la honorabilidad son menos problemática. El país es pues marcado por un paro frictionnel de entidad pero relativamente estable. La parte del paro de larga duración, es decir superior a un año, es de 6,1 % 2001[11].
De los países escandinavos como Suecia son marcados por ayudas muy de entidad a los trabajadores los menos employables. En cambio, los desempleados son mantenidos de aceptar los trabajos que les son propuestos. En el caso de Dinamarca , la empresa que despide no echa dietas. El seguro paro no es obligatorio ; es gestionada por varias cajas privadas. En caso de extravío de trabajo, el desempleado toca 90 % de su antiguo salario durante cuatro años al plus[réf. Necesario]. El indemnité no es dégressive. Es echada a 100 % si la persona ha trabajado al menos 52 semanas durante las tres últimos años. Esta política provoca gastos de entidad para el Estado. Los investigadores de trabajo son ayudados también por las municipalidades. Tienen que aceptar los stages y las formaciones propuestas[12].
En la mayoría de los países europeos, el elevado nivel de amparo social viene responder en la de entidad identificación de las individuas en su trabajo y a su plaza en la jerarquía profesional. La tasa de paro es muy elevada, y la parte del paro de larga duración de entidad : 43,7 % enEuropa de los 15 y 37,7 % en Francia[11], siempre 2001. Según Philippe de Iribarne[13], es esta lógica social que explica la diferencia de actitud entre los países industrializados.
En número de país en desarrollo, el paro es una noción poco pertinente. Estadísticamente, puede alcanzar tasas oficiales que sobresalen a menudo las 30 %, pero la medida del paro néglige las actividades económicas independientes y familiares destinadas a la autoconsommation y que representa la fuente esencial de riqueza para poblaciones a la separación de la economía comerciante. En los países los plus pobres, este trabajo independiente representa 37 % de la actividad en zona urbana, y bien más en zona rural[14].
La experiencia del último cuarto de siglo ha mostrado que ciertos países antaño pobres podían resolver el problema del paro. Los dragones asiáticos (Corea del Sur, Taiwán, Singapur, Hong Kong) sobre todo, pero también Irlanda por ejemplo, han conseguido a eliminar el problema del trabajo y conocen tasas de paro débil. En la mayoría de los casos el paro ha sido reducido por una estrategia de integración de los países en el comercio internacional y su especialización en actividades que necesitan mucha mano-de œuvre, mientras las estrategias de sustitución de importación solo tendrían poco efecto[14].
En de numeroso país, sobre todo en África, la inestabilidad política y económica constituye un découragement a la inversión empresarial y explica una ancha parte del paro. El incremento constant de la población activa a causa de la fuerte natalidad agrava el problema. En el caso de este continente, la centralización dirigiste de las decisiones relativas en la producción agrícola en las capitales donde reina la corrupción constituye un obstáculo esencial en el impulso del trabajo agrícola rural[15]. Es sin embargo la agricultura que podría proporcionar el esencial del trabajo ausente.
Según las definiciones estadísticas, cada individua puede regresar en el una de las tres categorías siguientes :
La crisis económica iniciada en los países occidentales a marchar de los años 1970 ha contribuido a crear nuevas situaciones que devuelven esta catégorisation a veces incierta.
Se remarca primeramente que uno cierto número de personas se encuentran entre una situación de inactividad y de paro (cf. Zona 3). Entre ellas, mucho desean trabajar pero no son contabilizadas porque han demasiado pocas suerte de encontrar un trabajo (y son pues dispensadas de investigación de trabajo) o porque han renunciado, por découragement, a investigar un trabajo. En este último caso, puede tratarse de desempleados de larga duración que padece casos de extrema exclusión social, de madres al hogar que desea trabajar pero no iniciando de transcurso, o todavía de estudiantes que escogen de proseguir sus estudios a falta de haber podido hacerse contratar.
La zona floue entre el trabajo y el paro (cf. Zona 2) se incrementa con la multiplicación de las formas atypiques de trabajos : los trabajadores que padecen un tiempo parcial no querido, las personas que investigan un trabajo pero que ha un poco trabajado en la semana o el mes de referencia, así como las personas que poseen un trabajo précaire.
Asimismo, se encuentra situaciones intermediarias entre el trabajo y la inactividad (cf. Zona 1), situación ocupada por las individuas que hacen la elección de trabajar menos. Finalmente, los trabajadores clandestinos y los empleados « al negro » no son catégorisables en ningún de los tres grupos (cf. Zona 4).
| Desempleados en el sentido del BIT | Paro « disfrazado » | Ausencia de investigación de trabajo | Tiempo reduce padecido | Precariedad padecida (intérim, CDD… padecí) | Total del bajo-trabajo | ||
| Peticionarios de trabajo en formación | Cesación anticipada de actividad | Desempleados « découragés » | Incapaz de buscar un trabajo | ||||
| 353 | 467 | 242 | 321 | ||||
| 3082 | 820 | 563 | 1572 | 663 | 6700 | ||
Ciertas poblaciones son más susceptibles de padecer el paro, sea porque no han de « buena » calificación, sea porque tienen una débil voluntad de trabajar, o todavía porque padecen un fenómeno de discriminación . Estas causas de paro pueden combinarse.
La voluntad laboral se manifiesta por la capacidad de la individua a aceptar plazas poco deseadas a débiles salarios y a resolverse a compensar los obstáculos económicos en su trabajo que acepta ciertas restricciones como la movilidad [18].
El paro no implica esencialmente que las personas no calificadas, o cuyas calificaciones no corresponden a necesidades contemporáneas al seno de la economía[18]. La tasa de paro es así bien más elevado entre los no diplomados (ver cuadro), y, para los diplomados de laenseñanza superior, varía fuertemente en funciones de la propiedad de formación, y de la reputación de la universidad o de la escuela de formación.
El paro de larga duración y la coexistencia simultánea de ofertas de trabajo no proveídas podrían ser ligados esencialmente a problemas de inadecuación entre la oferta y la demanda laboral.
En Francia, el número de diplomados formados en ciertas propiedades (historia del arte, por ejemplo) no corresponde en las necesidades reales de la economía. Ciertos sectores económicos conocen, en los países desarrollados, un déficit de mano-de œuvre (artisanat, personal de casas de retiro,…).
Si las calificaciones constituyen lo una de las variables los plus discriminantes[18] (ver cuadro), el sexo, el origen étnico, la edad, pero también las capacidades físicas e intelectuales, el medio social de origen, la zona geográfica de habitación, juegan un rol en la competitividad de un individuo sobre el mercado del trabajo, y particular por la representación que el empresario se hace diversos datos.
Es difícil de determinar la parte exacta de las discriminaciones hacia las mujeres o las minorías étnicas.
|
|
|
|
|
|
Entre las categorías sociales modestas, el trabajo es un factor de entidad de honor y de valorización personal, si tenemos en cuenta que la distinción entre « trabajadores » y « fainéants » hace más rápidamente. El paro es pues vivido como una pérdida de identidad y de dignidad que se agrava con ocasión de cada fracaso para recobrar un trabajo o cuando el desempleado tiene que iniciar los transcursos administrativos que rematan su catégorisation de desempleado. Además, el aburrimiento es bien más profundo en estos medios donde las oportunidades de consagrarse a actividades alternativas (culturales, asociativa, deportistas …) son más escasos que en los medios fáciles[18].
Mucho tiempo las mujeres sin trabajo no se consideraban como desempleadas pero simplemente « no pagadas ». Hoy, su reacción es relativamente parecida a aquella de los hombres. Rechazan a menudo el estatus de « sus labores » y la pérdida de los vínculos sociales que dépendaient del ejercicio de su profesión. Con la aparición de las familias mono-parentales, pueden vivir situaciones de desastre económico y de culpabilidad vivo-a-vi del hogar cuyo tienen la carga. Algunas mujeres que han niñas abajo-edad llegan a justificar su paro padecido por las ventajas familiares que procura[18].
Los marcos en el paro viven el más a menudo una experiencia diferente de aquella de las categorías profesionales más modestas. Para el marco, se trata de rechazar el estatus de desempleado en profitant del tiempo libre en una óptica profesional. Consagran un tiempo de entidad para encontrar un trabajo de uno cierto nivel. Ellos profitent también de su inactividad temporal para seguir formaciones o volcarse en la lectura de labor profesional relacionada a su propiedad de competencia. Sin embargo el paro pone causa su plan de carrera, uno de los puntos los plus fundamentales de su identidad social. Como los desempleados más modestos, padecen progresivamente una degradación de sus vínculos sociales, pero bien menos rápidamente[18].
En la mayoría de los desempleados, el vertido del sistema económico se traduce a largo plazo por una situación de anomie, y no por la evolución de su pensamiento político. Se encuentra sin embargo en la historia de los periodos históricos de elevado paro que han favorecido el accession al poder de las dietas extremas como el nazismo en Alemania 1933. Sin embargo, la reacción política de sanción de los gobernantes es tanto el hecho de las personas efectivamente afectadas por el paro que por los activos ocupados que se inquietan del nivel del trabajo. Se remarca sin embargo que estadísticamente los desempleados son representados más entre los electores que se abstienen de votar, sobre todo en las clases modestas. La elección política entre los partidos dichos « de gobierno » no es que poco afectado por la situación de paro, el desempleado que encuentra en su voto habitual una ocasión de rechazar su nuevo estatus de sin trabajo[18]. Los partidos dichos « de gobierno » son sin embargo muy ligeramente bajo-representados entre las poblaciones en el paro, y qué que sea el origen social de los desempleados[21].
Al nivel de la población global, la importancia concedida en la lucha contra el paro depende menos de su volumen que de los efectos de anuncio o que de las olas de despidos localizados relayées por los medios de comunicación. El sentimiento sería que los partidos de izquierda no son más a misma de resolver el paro que aquellos derechistas e inversamente, de donde el impacto flojo de la cuestión del trabajo sobre el resultado final de las elecciones[18].
Las políticas del trabajo renvoient al conjunto de las medidas estatales de políticas económicas que pretenden tratar sobre el trabajo. Su objetivo el plus corriente es la reducción del paro y la investigación del lleno trabajo. Se distingue generalmente dos grandes tipos de políticas, las políticas activas que buscan modificar el nivel del trabajo en la economía y las políticas pasivas cuyo objetivo es de limitar el paro sin incrementar la demanda laboral de la economía, y de devolverlo más soportable.
Una oposición fuerte existe entre :
La ciencia económica distingue varios tipos de paros según su causa actual : movilidad voluntaria de los trabajadores ; nivel de actividad (coyuntura) y estructuras económicas y sociales.
Según Karl Marx, el paro es inherente al funcionamiento inestable del sistema capitaliste, el paro de masa que es una constante de los periodos regulares de crisis del capitalismo. El proletariado es dividido entonces entre los que están en situación de sobre-trabajo (asalariados) y de bajo-trabajo (desempleados). Estos últimos constituyen un ejército industrial de reserva » que permite a los capitalistes de hacer presión en el declive sobre los salarios.
Al nivel del capitaliste individual, el paro es pues favorecedor en este que permite tener siempre de la mano de œuvre a disposición, todo manteniendo los salarios en un nivel débil. Al nivel del capitalismo global, el paro es en primera vista uno incumple ganar, ya que ningún provecho no es realizado sobre la espalda de los desempleados. El paro no es rentable para el capitalismo global que se permite bajar los salarios de un porcentaje más de entidad que la tasa de paro.
En El Capital, Marx escrito : « El exceso laboral impuesto a la fracción de la clase asalariada que se encuentra en servicio activo grossit los rangos de la reserva, y, que aumenta la presión que la competencia de la última ejerce sobre la primera, fuerza ésta a padecer más docilement los órdenes del capital. » Y más lejos : « La condena de una parte de la clase asalariada a la oisiveté forzosa no sólo impone a la otra un exceso laboral que enriquece de los capitalistes individuales, pero del mismo golpe, y al beneficio de la clase capitaliste, mantiene el ejército industrial de reserva en equilibrio con el progreso de la acumulación. »[22]
Según Marx, el solo medio de suprimir definitivamente el paro sería de abolir el capitalismo y el sistema del salariat, que pasa en una sociedad socialista o comunista (los términos que son en aquellos tiempos equivalentes).
Para los marxistas contemporáneos, la existencia de un paro que persiste es la prueba de la incapacidad del capitalismo a asegurar el lleno trabajo.
En el modelo néoclassique de una economía competitiva, el paro es descrito como « voluntario » o frictionnel. Se dice que es voluntario cuando un individuo rechaza un trabajo que juzga insuficientemente pagado mientras que el surplus de producción que aporta en la empresa no puede permitir concederle una remuneración superior. En la óptica néoclassique, el desempleado hace entonces un arbitraje entre las ventajas del trabajo (el salario, la sociabilidad) y las desventajas (el coste de los transportes, los frescos de guardia de las niñas, el renoncement al ocio, la pérdida de eventuales ingresos de inactividad) y decide entonces voluntariamente de quedar sin trabajo.
El juego de la competencia es considerado como hacer variar los salarios en el ascenso o al declive de forma que todo individuo que ofrece del trabajo (pidiendo un trabajo) tiene que acabar por encontrar una empresa para contratarlo a una justa remuneración, es decir según la riqueza que produce.
Frente a la gran depresión, las néoclassiques han reforzado sus posiciones planteando el paro de masa constatada como la prueba de sus teorías. De las economistas como Arthur Cecil Pigou[23] o Jacques Rueff han intentado de mostrar que el paro découlait esencialmente de los obstaculizas en la competencia impuesta por ciertas instituciones monopoleuses como los sindicatos, y a veces el Estado.
Para comprender el análisis néoclassique del paro, ubiquémonos en una primera situación donde el volumen del trabajo esL 1 y el salario real wr1. Para una razón exogène, una innovación tecnológica por ejemplo, la demanda laboral empresarial disminuye (cf. Curva « Demanda laboral »), mientras la oferta laboral resto constante.
Esta evolución inducida un nuevo punto de equilibrio entre la oferta y la demanda, y pues necesariamente un nuevo salario, anotado wr2. El pasaje del salario wr1 al salario wr2 provoca un ascenso del paro « voluntario » porque ciertos peticionarios de trabajos, listo a trabajar para la remuneración wr1, prefieren quedar oisifs si el salario es wr2. El volumen del trabajo esL 2. Corresponde en la tasa de paro natural de la economía.
Sin embargo, es posible que, para razones diversas (reglamentación, salario mínimo, presión de los sindicatos), el salario no sea flexible al declive y morada, a pesar del declive de la demanda laboral, al nivel wr1. El volumen del trabajo es definido entonces por el número de trabajadores que las empresas quieren contratar en este salario, es decir L3. En esta situación, la tasa de paro es superior a la tasa natural, a causa de la carencia de flexibilidad[24].
Así esto son los sindicatos o las reglamentaciones estatales que - impidiendo los precios y los salarios de jugar su rol de variable de ajustement - provocan el aumento masivo del paro. Jacques Rueff explique :
« Ciertamente, inmovilizando los salarios, se puede mantener en los obreros que trabajan una remuneración aproximadamente poco superior a aquella que recibirían en dieta de libre competencia ; pero condena otros al paro y se expone éstos a daños que el seguro paro no atenua que bien faiblement. »
— Jacques Rueff, El seguro paro, causa del paro permanente, Vuelta a ver de economía política, 1934[25]
Para Keynes, las empresas contratan conséquemment a sus anticipaciones de débouchés. Es pues la demanda efectiva que determina el nivel de la producción. Este mismo nivel de producción fija el nivel del trabajo. Al final, es pues la sola demanda efectiva que determina el volumen de la producción y el volumen del trabajo.
Para representar graphiquement el equilibrio económico obtenido se determina primeramente la función de demanda global (DG1) en funciones del ingreso real (). Se traza por otra parte la primera bissectrice (DG=) que describe todos los puntos de equilibrio posible, es decir los puntos donde la demanda y la oferta se empatan. La intersección de DG1 y de la bissectrice permite definir el equilibrio efectivo. Ahora bien, nada solo asegura la producción definida por este equilibrio (1) esté la producción que permita el llenotrabajo (pe). Si este no es el caso, el equilibrio efectivo no es igual al equilibrio de lleno-trabajo (Epe) y hay pues un paro involontaire[26].
El análisis es pues radicalmente diferente de aquella de las néo-clásicas. En Keynes, ya no hay, a propiamente hablar, de mercado del trabajo : el salario real no es el precio de equilibrio entre una oferta laboral y una demanda laboral. Este no es tampoco porque el funcionamiento de este mercado es obstaculizado (por los sindicatos, por ejemplo), prohibiendo un declive de los salarios reales, que el paro existe. El nivel del trabajo es fijado en el nivel macroeconómico, fuera del mercado del trabajo : es el producto de la demanda efectiva. Es pues condicionado por ambas composantes de esta demanda : la propension a consumir paramentos y la inversión. Este no es que cuando el nivel del trabajo es determinado, en funciones de un nivel de producción que corresponde a instancia efectiva, que los salarios reales se fijan. Puede pues existir un equilibrio de bajo-trabajo es decir una situación donde la demanda efectiva corresponde en un nivel de producción inferior al que permitiría el lleno trabajo. Un declive del salario real no tendría, en esta situación, que para efecto de incrementar el paro, a consecuencia de un declive de la demanda efectiva (toda baja del salario que entrena un declive del consumo).
Para Keynes, a corto plazo, la propension marginal a consumir paramentos es estable. El nivel del trabajo es pues fundamentalmente ligado, para le, a la otra variable de la demanda efectiva : la inversión.
De las teorías más recientes de equilibrio de bajo-trabajo ponen en antes la idea de un salario de efficience : los nuevos keynésiens[réf. Deseada] anotan que la dificultad para las empresas a medir la productividad real de sus empleados (esta medida tiene un coste) puede traerlos a remunerarlos al-encima del salario del mercado, con el fin de reforzar sus incitaciones a incrementar o mantener su productividad para quedar en la empresa cuyos salarios son superiores a aquellos del mercado. El nivel de salario más elevado es compensado entonces por un exceso de productividad. Cuando esta estrategia es adoptada por el conjunto empresarial, el precio del mercado puede se élèver al-encima del precio de equilibrio. El desequilibrio así creado sería entonces en el origen de una insuficiencia de la oferta de trabajo, de donde deriva un paro de entidad[27].
1958, Alban William Phillips publica un estudio empírico sobre Gran Bretaña que la amena tiene establecer una relación décroissante entre el paro y la variac. de los salarios[28].
que Reemplaza los salarios nominaux porla inflación, Paul Samuelson y Robert Solow dibujan una nueva curva, aquella communément llamada la curva de Phillips. Pone de manifiesto que a marchar de uno cierto umbral, cuando el paro disminuye, la inflación se acelera e inversamente. Este punto crítico donde la autoridad política tiene que hacer un arbitraje entre la inflación y el paro es bautizado NAIRU (no accelerating inflación pierde of unemployment[29]).
« La sociedad es puesta en morada de escoger entre un nivel de trabajo razonablemente elevado, asociado a un crecimiento máximo y a un ascenso moderado pero continúa por un lado, y por otro lado una estabilidad razonable de los precios, pero asociada a una grada de paro elevado. »
— Paul Samuelson[30]
Milton Friedman y los monétaristes han buscado mostrar el inexistence de un tal arbitraje a largo plazo. Para Friedman, los individuos acaban por adaptar sus reacciones a las manœuvres del gobierno. Si éste decide por ejemplo de bajar las tasas de interés para relanzar la actividad, provoca nuevas contrataciones sobre el corto término, así como una aceleración de la inflación. Al principio, los trabajadores son ingenuos de lailusión monetaria, pero a mediano término constatan que su poder adquisitivo ha bajado y exigen pues de los ascensos de salarios, provocando el regreso del paro a su nivel inicial[31].
Los nuevos clásicos han prolongado este análisis en postulant que los agentes económicos eran a partir de ahora capaces de anticipar directamente el efecto de las políticas de recuperaciones sobre la inflación, que exige entonces inmediatamente de los ascensos de salarios y devolviendo pues estas políticas ineficaces desde el corto término.
Desde al menos la destrucción de sus máquinas por las luddites, al principio de la Revolución industrial, la idea que el progreso técnico destruye el trabajo es communément admitida. La ciencia económica extiende, sin embargo, a probar que es tuerce. La critica la más clásica de esta idea ha sido formulada por Alfred Sauvy, en La Máquina y el Paro (1980), donde presenta la célebre tesis dicha del « déversement ». Después de haber recordado que, durante ambos siglos precedentes, el progreso técnico ha trastornado los modos de producción y décuplé la productividad sin suscitar el aumento duradero del paro, insiste sobre los efectos indirectos del progreso técnico : « el trabajo volcado en la producción de la máquina ; el incremento de la venta de los productos que benefician del progreso, gracias al declive de su precio y la producción de masa ; la aparición de consumos nuevos o el aumento de consumos antiguos ». De estos procesos découlent este que nombra el « déversement », es decir la transferencia de la población activa de las actividades cuya necesidad de mano de œuvre disminuye debido al progreso verso de nuevas actividades suscitadas por este mismo progreso técnico (fabricación de las máquinas creadas por el progreso, producciones nuevas, etc.). Es por este proceso de « déversement » que Alfred Sauvy explica la transformación de la estructura de la población activa : la sociedad agrícola ha devenido industrial, antes de ser dominada por el sector tertiaire - suscitando a cada vez una transformación cualitativa de los trabajos, pero no su disminución cuantitativa. Alfred Sauvy postule finalmente que la humanidad se inventará siempre nuevos deseos que el progreso técnico comblera.
1995, Jeremy Rifkin ha discutido, en su libro El Final del Trabajo, el argumento del déversement en el contexto de una tercera revolución industrial cuya automatización y la informatización empujan progresivamente en la desaparición del trabajo, incluso en el sector tertiaire. Esta tesis futuriste no es sin embargo no sin similitud con las inquietudes infondées de los obreros del XVIIIe siglo[32].
Según la teoría del comercio internacional, los países se especializarían en las actividades que requieren abundantemente el factor de producción cuya son el mejor dotadas. Aquella de mano-de œuvre para los países pobres, aquella de capitales y de saber-hacer en los países ricos. Según Walter Stolper y Paul Samuelson el resultado de esta evolución es de empatar el salario tirado de de un mismo trabajo a través del mundo. Esto podría explicar la caída de los salarios en la industria manufacturière a Estados Unidos y el paro en los países donde los salarios son rígidos al declive (en Francia por ejemplo).
Sin embargo si algunos economistas subrayan el vínculo entre abertura comercial y subida de las desigualdades, numerosos son los que proponen un contraanálisis. Según Paul Krugman, la idea que el ascenso del paro sería ligada en una competencia desleal de los países en bajos salarios levanta de una teoría popular del comercio internacional »[33]. Explica que el interés de las políticas a prestar su voz a tales teorías no es que electoral. Precisa que la mayoría de las labores que tratan de este asunto o de la guerra económica » son la œuvre de essayistes y no de economistas y son vendidos gracias a sus tesis fáciles que alimentan el imaginario popular. Es la teoría « pop » que néglige todas las causas posibles del paro (cf. supra).
« Según esta idea recibida, la competencia extranjera ha érodé la base manufacturière americana y destruye los trabajos bien remunerados […] Un puñado creciente de pruebas viene contradecir esta idea corriente […] La ralentización del crecimiento del ingreso real es casi totalmente imputable a causas internas. »
— Paul Krugman, La Globalización no es culpable, 1994[34]
« No hay de medio de coercition más violento de los empresarios contra los empleados que el paro. »
« Esto son la propension a consumir y el importe de la inversión nueva que determinan conjuntamente el volumen del trabajo y es el volumen del trabajo que determina de modo único el nivel de los salarios reales y no lo inverso »
— John Maynard Keynes, Teoría general del trabajo, del interés y de la moneda, 1936
« En todo momento, toda la población existente es asegurada siempre de encontrar del trabajo pero a un salario que responde en las condiciones del mercado. No puede tener de paro permanente que si se fija un nivel mínimo de salario superior al nivel que se establecería spontanément, lo que tiene para efecto de consagrar en el paro permanente los obreros que no encontrarán del trabajo que al-debajo del mínimo fijado »
— Jacques Rueff, « El seguro paro, causa del paro permanente », Vuelta a ver de economía política, 1931
« Toda nadie tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias laborales y al amparo contra el paro. »
— Declaración Universal de los Derechos Humanos, Arte. 23, 1948
« Se opinaba poder encontrar la salida de una recesión y aumentar el trabajo disminuyendo los impuestos y aumentando los gastos del gobierno. Yo vosotros digo candidement que esta opción ya no existe, y siempre y cuando ha existido nunca, esto no ha andado en cada ocasión desde la guerra que que inyecta una dosis de inflación más grande en la economía, seguida de una tasa de paro más elevado a la etapa siguiente. »
— James Callaghan, discurso en la conferencia del Partido laborista (Reino Unido), 28 de septiembre 1976.