| Octave Mirbeau | |
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| Actividad(s) | Escritor, periodista |
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| Nacimiento | 1848 Trévières |
| Óbito | 1917 París |
| Lengua de escritura | Francés |
| Movimiento(s) | impressionnisme, Expresionismo |
| Género(s) | Novela, teatro, crítico de arte |
Octave Mirbeau, Nacido el 16 de febrero de 1848 a Trévières (Calvados) y muerto el 16 de febrero de 1917 en París, es un escritor y un periodista francés. Octave Mirbeau Ha conocido una celebridad europea y de grandes éxitos populares, todo al ser igualmente apreciado y reconocido por las vanguardias literarias y artísticas, lo que no es común.
Periodista inciden y fuerte bien remunerado, crítico de arte defensor de las vanguardias, pamphlétaire temido, ha sido también un novelista novateur, que ha contribuido en la evolución del género romanesque, y un dramaturge, a la vez clásico y moderno, que ha triunfado sobre todas las grandes escenas del mundo. Pero, después de su muerte, ha atravesado durante una mitad-siglo un periodo de purgatoire : era visiblemente demasiado que molesta parael establishment, tanto a efectos literario y estético que a efectos político y social. Littérairement Incorrecto, era inclassable, hacía fi de las etiquetas, de las teorías y de las escuelas, y extendía en todos los géneros literarios su impugnación radical de las instituciones culturales ; igualmente políticamente incorrecto, farouchement individualista y libertaire , encarnaba una figura de intelectual crítico, potencialmente subversif y « irrécupérable », según la expresión de Jean-Paul Sartre en Las Manos sucias.
Sumario |
Nietos de notarios normands, hilos de un médico (o, más precisamente, de un oficial de salud) de Rémalard , en la Pértiga, el joven Octave Mirbeau hecho de los estudios mediocres en el colegio de los jésuites de Vannes , de donde es cazado en condiciones más que sospechosas, que evocará 1890 en su novela Sébastien Roch[1].
Después de su selectividad, inicia sin la menor convencimiento de los estudios de derecho, que no acaba , y regresa a Rémalard, donde trabaja en el notario del pueblo. Movilizado, padece la guerra de 1870 en el ejército de Loira, y la experiencia traumatisante de la débâcle inspirará varios cuentos y de los capítulos démystificateurs de Calvario y de Sébastien Roch.
1872, sube « en París y hecho sus comienzos periodísticos en el diario de la Llamada en el Pueblo, nuevo nombre del partido bonapartiste, El Orden de París, dirigido por un cliente y vecino de su padre, el antiguo diputado de Orne Henri Dugué de la Fauconnerie, que ha ofrecido la ocasión de huir el destino notarial donde se sentía encerrado. Deviene el secretario particular de Dugué y se encuentra pues, a este título, a cargo de escribir todo lo que se escribe en le : episodio doloroso, cuyo se acordará amèrement en su novela inachevé, publicado después de su muerte, Un hidalgo.
Durante una docena de años, Octave Mirbeau va pues hacer « el criado », como secretario particular, y « la acera », como él el escrito de los periodistas general, como colaborador en prendas de varios órganos de prensa : según le, en efecto, « un periodista se vende a que lo pague[2] ».
Sus crónicas han aparecido sucesivamente en El Orden de París, órgano oficial de la Llamada al Pueblo, bonapartiste, hasta 1877 ; después en El Ariégeois, al servicio del barón de Santo-Paul, diputado de Ariège, 1877-1878 ; después en El Galo, devenido monarchiste bajo la dirección de Arthur Meyer (1880-1882).
1883, durante tres mes, dirige y redacta casi solo un biquotidien de informaciones rápidas, Apuestas-Mediodía París-Media noche. Después, durante seis mes, deviene el redactor en jefe para la cuenta del banquier Edmond Joubert, vicepresidente de la Banca de París y de Países Bajos de las Muecas, semanal atrapa-todo, anti-oportunista y antisemita (sobre este punto, ha hecho su auto-crítico desde el 14 de enero de 1885 en Francia). Siente hacer grimacer los potentes, démasquer sus turpitudes y desvelar los escándalos de la pseudo-República, donde, según le, una banda de « feliz escarpes » crochètent impunemente las cajas estatales. Paul Hervieu, que, así como Alfred Capus, colabora en las Muecas bajo el seudónimo de Liris, deviene su amigo y su confident.
Al principio de los años 1880, Octave Mirbeau hace también « el negro »[3] y así producido una decena de volúmenes, publicados bajo al menos dos seudónimos (Alain Bauquenne y Forsan). Cela permite, no sólo de ganar convenablement su vida, a una época donde mantiene una maestra dispendieuse, pero también y sobre todo de hacer sus gamas y sus pruebas, mientras tanto de poder volar con sus propias alas, firmar su copia y venderla avantageusement[4]. 1882, bajo el seudónimo de Gardéniac, hace igualmente aparecer en El Galo una serie de Pequeños poemas parisienses, donde cita para la primera vez un poema a menudo atribuido a Rimbaud , « Veneno perdido »[5].
1884, para ponerse y se purger de una pasión dévastatrice para una mujer de pequeña virtud, Judith Vimmer – experiencia que inspirará su primera novela oficial, Calvario –, Mirbeau hecho retiro durante siete mes a Audierne , en Finisterre, y se purge al contacto de los marineros y campesinos bretones. Es el grande que gira de 1884-1885 : de regreso en la prensa parisiense, comienza, tardíamente y difícilmente, a escribir para su propia cuenta e inicia su redención por el verbo[6] : este no es una casualidad si la continuación proyectada de Calvario , nunca escrita, tenía que precisamente titularse La Redención.
Desde entonces pone su pluma en el servicio de sus valores éticos y estéticos y compromete los grandes combates éticos, políticos, artísticos y literarios, que darán de lucido la imagen duradera de un justicier y de un imprécateur. Es al finalizar 1884 que comienza su larga amistad para ambos grandes dioses de [su] cœur », Claude Monet y Auguste Rodin[7].
Mirbeau Prosigue a partir de ahora una doble carrera de periodista y de escritor. Chroniqueur, conteur Y crítico de arte inciden, temido y cada vez mejor remunerado, colabora, sucesivamente o paralelamente, a Francia , al Galo, a la Mañana, al Gil Blas, al Figaro, al Eco de París, después, durante diez años, a marchar del otoño 1892, al Periódico, donde toca 350 francos por artículo (aproximadamente 1 100 euros), lo que es todo a hecho considerable para la época.
Indigne sus crónicas, hace aparecer numerosos cuentos, cuyos no publica en volumen que una pequeña parte : Cartas de mi chaumière (1885) – cuyo el exergue es significativo de su compromiso ético : « No hais persona, incluso el méchant. Queja el, porque no conocerá nunca la sola jouissance que consuela de vivir : hacer el bien » – y Cuentos de la chaumière (1894) ; la mayoría no serán publicados que después de su muerte, en varios volúmenes, y serán recogidos 1990 en sus Cuentos crueles (reediciones en 2000 y 2009).
Paralelamente inicia tardíamente, bajo su propio nombre, una carrera de novelista : Calvario (noviembre 1886), que vale un éxito de escándalo, sobre todo a causa del segundo capítulo démystificateur sobre la débâcle del ejército de Loira durante la guerra de 1870, que hace hurler las nacionalistas y que Juliette Adam ha negado a publicar en la Nueva revista (esta novela inspirará ciertos escritores como Paul Bourget) ; después El Abad Jules (abril 1888), novela dostoïevskien cuyo héroe es un sacerdote amotinado, rasgado por sus contradicciones y alborotador de escándalos ; y Sébastien Roch (marzos 1890), sobre un asunto tabú, el viol de adolescentes por sacerdotes, lo que vale una verdadera conspiración del silencio. Estos œuvres novatrices, en ruptura con las convenciones del naturalisme, son apreciadas vivamente conocedores y de la vanguardia literaria, pero son négligées por una crítica conformiste, asustada por sus audacias[8].
Es durante este periodo que inicia una vida de pareja con Alice Regnault, una antigua actora de teatro, que él esposa, honteusement y catimini, a Londres, el 25 de mayo de 1887, después de dos años y mitad de vida común. Pero Mirbeau no se hace ninguna ilusión sobre sus suertes de gozar felicidad conyugal, como atestigua una noticia al título amèrement irónico, publicada al el día siguiente de su matrimonio : « Hacia la felicidad ». « El abismo » que, según le, separa a todo nunca ambos sexos, los condena irremediablemente a dolorosos malentendidos, al incompréhension y a la soledad. Esta experiencia lo empujará, veinte años más tarde, a interpretar a su modo las relaciones entre Balzac y Évelyne Hanska en La Muerte de Balzac (1907), bajo-capítulos de La 628-E8, donde no buscará a establecer una imposible verdad » histórica y que servirá antes todo de exutoire para exhaler su amargor y sus frustraciones.
Durante los siete años que siguen, Mirbeau atraviesa una interminable crisis moral, donde el sentimiento de su impotencia a renovarse[9], su puesta en causa de las formas literarias, sobre todo del género romanesque, juzgado por demasiado vulgar, y su pesimismo existencial, que confine al nihilisme, son agravados por una dolorosa crisis conyugal que perdure – y cuyo atestigua una larga noticia, Memoria para un abogado (1894). Es durante este periodo difícil que se compromete en el combate anarquista[10] y que descubre Vincent Van Gogh, Paul Gauguin y Camille Claudel, cuyo proclama a tres retomadas el ingenio ». Publica igualmente su novela En el cielo en telenovela en El Eco de París (pero no en volumen), y redacta su primera gran pieza, Los malos pastores, tragedia prolétarienne profundamente pesimista, que será creada en diciembre 1897 por ambos más grandes "stars" de la escena de la época, Sarah Bernhardt y Lucien Guitry.
Al girando del siglo, después del Asunto Dreyfus, en la cual se compromete passionnément, Mirbeau logra grandes éxitos de ventas y de escándalos con El Jardín de los suplicios (junio 1899) y El Periódico de una mujer de cuarto (julio 1900), y, a grada menor, con Los Veintiuno Días de un neurasthénique (agosto 1901) ; después conoce un triunfo mundial en el teatro con Los asuntos son los asuntos (1903), después con El Hogar (1908), dos comedias de mœurs al vitriol que llega, no sin daño, a hacer representar a la Comedia Francesa, al término de dos largas batallas. La 628-E8 conoce igualmente un éxito de escándalo en noviembre 1907, a causa, sobre todo, de las bajo-capítulos sobre La Muerte de Balzac. Sus œuvres son traducidas entonces numerosas lenguas, y su reputación y su audiencia no hacen que crecer en toda la Europa, todo particularmente en Rusia, donde, bien antes Francia, aparecen dos ediciones de sus œuvres completas entre 1908 y 1912.
Personalidad de primer plan, teme tanto que admirado, a la vez marginal – por sus orientaciones estéticas y por sus apresamientos de posición política radical –, y al cœur del sistema cultural dominante que contribuye a dinamitar del interior, es reconocido por sus pairs como un maestro : así Léon Tolstoï ve- en lucido « el plus grande escritor francés contemporáneo, y el que representa el mejor el ingenio séculaire de Francia[11] » ; Stéphane Mallarmé escribe- que salvaguarda seguramente el honor de la prensa que hace que siempre haya sido hablado, no fuera-este que una vez, por le, con qué fuego, de cada œuvre de excepción[12] » ; Georges Rodenbach ve- le « L Donativo Juan del Ideal[13] » y Remy de Gourmont « el jefe de los Justos por que será salvada la prensa maldita[14] », no obstante que Émile Zola saluda, en la autora del Periódico de una mujer de cuarto, « El justicier que ha dado su cœur a los miserables y a los souffrants de este mundo[15] ».
Después de su matrimonio con Alice Regnault, Mirbeau ha preferido abandonar París y se ha instalado en Bretaña, a Kérisper, cerca de Auray. Ha pasado también varios inviernos sobre Costa Azul ; así, su novela Sébastien Roch es escrito en parte a Menton. Después, de 1889 a 1892, ha vivido Los Damps, cerca de Puente-de-el Arco, en Eure, donde Camille Pissarro ha dejado cuatro telas de su jardín.
Pero, que se siente demasiado alejado de París, ha déménagé a Carreras-bajo-Poissy (Sena-y-Oise), donde ha hecho de su jardín una fuente de émerveillement para sus visitantes. Devenido rico, se ha instalado en París, boulevard Delessert, cerca del Trocadero, después se ha compartido un tiempo entre su lujoso piso de la avenida del Bosque (actual avenida Foch), donde ha emménagé en noviembre 1901, y el castillo » de Cormeilles--Vexin , comprado 1904 por su mujer Alice. 1909, se ha hecho construir una casa a Triel-sobre-Sena , donde pasa sus últimos años, antes de volver en París para acercarse de su médico, el profesor Albert Robin.
En todas sus moradas, ha cultivado passionnément su jardín, rivalisant con Claude Monet, ha recibido abundantemente sus numerosos amigos – sobre todo Paul Hervieu, su anciano cómplice de las Muecas, las pintoras Claude Monet y Camille Pissarro, el escultor Auguste Rodin, y el periodista Jules Huret –, y ha collectionné amoureusement los œuvres de arte de los artistas novateurs que ha contribuido a promover[16].
Los últimos años de la vida de Octave Mirbeau son désolantes : casi constantemente enfermo, a marchar de 1908, es a partir de ahora incapaz de escribir : es su joven amigo y sucesor Léon Werth que tiene que acabar Dingo, que aparece en junio 1913. La terrifiante boucherie de la Primera Guerra mundial acaba de desesperar un hombre que, a pesar de un pesimismo confinant a menudo al nihilisme, no ha sin embargo nunca cesado de apostar por la razón del hombre y de apostar sobre la amistad franco-alemana para garantizar la paz en Europa (ver sobre todo La 628-E8, 1907). Muere el día de su 69e cumpleaños.
A efectos político, Mirbeau se ha reunido oficialmente enel anarquismo en 1890. Pero, bien antes esta fecha, era amotinado ya y rebelde a todas las ideologías aliénantes, radicalmente libertaire, farouchement individualista, irréductiblement pacifista, résolument athée desde su adolescencia[17], anticlérical, antireligieux[18] y antimilitarista[19].
Se ha batido con constancia contra todas las fuerzas de oppression, de aprovechamiento y de alienación : la familia y la escuela « éducastratrices » ; la Iglesia católica y las creencias religiosas (todo justo buenas, según le, para las pensionistas del asile de Charenton) ; el ejército, las almas de guerra »[20] y el bellicisme ; la prensa vénale y anesthésiante ; el capitalismo industrial y financiero, que permite a los gangsters y depredadores de los asuntos de compartirse las riquezas del mundo ; las conquistas coloniales, que transforman continentes enteros en jardines de los suplicios ; y el sistema político burgués, que se pretende abusivement republicano, mientras que él no hecho que asegurar la mainmise de una minoría sobre todo el país, con la bendición de los electores moutonniers, « más bobos que las bestias » : también llama- sus lectores a hacer La Huelga de los electores : « Sobre todo, acuérdate que el hombre que solicita tus sufragios es, de este hecho, un malhonnête hombre, porque a cambio de la situación y de la fortuna donde callado los brotes, te promete un montón de cosas maravillosas que no te dará y que no es de en otro lugar no en su poder de darte. [...] Las ovejas van a la abattoir. No dicen nada, y no esperan nada. Pero al menos no votan para el carnicero que los matará y para el burgués que los comerá. Más bobo que las bestias, más moutonnier que las ovejas, el elector nombra su carnicero y escoge su burgués. Ha hecho Revoluciones para conquistar este derecho. »[21]).
Pamphlétaire Eficaz y de tanto más temido, Mirbeau pone œuvre una ironía démystificatrice, un humor negro que molesta y una retórica de la absurda, en la esperanza de obligar ciertos de sus lectores a reaccionar y a plantearse de las cuestiones, incluso se no se hace mucho de ilusiones sobre la mayoría de su lectorat. Él recourt con mucho gusto a la entrevista imaginaria de los potentes de este mundo, con el fin de mejor desvelar su mediocridad y sus turpitudes. Una antología de sus artículos ha aparecido bajo el título de Combates políticos[22].
Ardiente dreyfusard, se compromete con pasión en el gran combate para los valores cardinales del dreyfusisme, la Verdad y la Justicia (1898-1899). Redacta el texto de la petición de los intelectuales, que aparece el 16 de enero de 1898 ; colabora al Aurore de agosto 1898 a junio 1899 ; participa en múltiples reuniones públicas a París y en provincia, al riesgo, a veces, de hacerse tabasser por los nacionalistas y antisemitas, como en Toulouse, en diciembre 1898, y a Rouen , en febrero 1899 ; y, el 8 de agosto de 1898, paga de su bolsillo la gorda multa de un importe de 7 555,25 francos (con los frescos procesales), a la cual ha sido condenada Émile Zola para su acuso, aparecido el 13 de enero en El Aurore[23]. En agosto 1898 igualmente, en El Aurore, intenta de movilizar ambos grupos sociales cuya unión es la condición del éxito : por un lado, los intelectuales, que « tienen un gran deber... Aquel de defender el patrimonio de ideas, de ciencia, de descubrimientos gloriosos, de belleza, cuya han enriquecido el país, cuyo tienen la guardia y cuya saben sin embargo bien este que queda cuando las hordas bárbaras han pasado alguna parte !... » [24] ; y, por otro lado, las proletarias, que se sienten poco implicados por la suerte de un oficial perteneciente a la clase dominante : « La injusticia que golpea un ser que vive - fuera- tu enemigo - te golpea - del mismo golpe. Por ella, la Humanidad es perjudicada en os dos. Tienes que proseguir la reparación, sin suelta, imponerlo por tu voluntad, y, si se te la rechaza, arrancarlo por la fuerza, a la necesidad. » [25]
| Este artículo formado parte de una serie sobre el asunto Dreyfus |
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Octave Mirbeau Encarne el intelectual a que nada de lo que es humano no es extranjero. Consciente de su responsabilidad de periodista escuchado y de escritor prestigioso, lleva antes todo un combate ético y, se se compromete en los asuntos de la ciudad, es toda independencia en la consideración de los partidos, en que no tiene ninguna confianza, y todo simplemente porque no puede dar soporte la idea de ser cómplice, por su silencio, como tanto otros por su pasividad, de todos los crímenes que son perpètrés a través del mundo : « no he tomado mi partido de la maldad y de la laideur de los hombres. Yo enrage de verlos persistir en sus errores monstrueuses, de complacerse a sus cruautés raffinées... Y lo dije », confía- 1910, mientras que su estado de salud lo condena a una semi-retiro[26]. Su deber es antes todo de ser lucide y de forzarnos a ver, en que nos inquieta, lo que, ciegos voluntarios, preferimos generalmente evitar de mirar en cara, historia de preservar nuestra comodidad moral[27]. Tal es pues la misión humaniste de la literatura : « Hoy la acción tiene que refugiarse en el libro. Es en el libro solo que, despejada de las contingencias malsaines y múltiples que el annihilent y lo asfixian, puede encontrar el terreno propio a la germination de las ideas que siembra. […] Las ideas permanecen y pullulent : sembradas, ellas germent ; germées, ellas fleurissent. Y la humanidad viene cosecharlas, estas flores, para hacer las gerbes de alegría de su futuro affranchissement. »[28]
Paralelamente, como crítico de arte inciden y dotado de una especie de prescience, él pourfend el arte académico de los Édouard Detaille, Jean-Louis-Ernest Meissonier, Alexandre Cabanel y William Bouguereau, gira ridículo el sistema de los Salones, estos bazares a trece bajo », estas grandes ferias en las mediocridades grouillantes y decoradas »[29], y batalla para los grandes artistas novateurs, mucho tiempo moqués y desconocidos[30], porque las sociedades, según le, no sabrían tolerar el ingenio : « Todo el esfuerzo de las colectividades extiende a hacer desaparecer de la humanidad el hombre de ingenio, porque no permiten que un hombre pueda sobresalir de la cabeza otro hombre, y que han decidido que toda superioridad, en cualquier orden, es, si no un crimen, al menos una monstruosidad, algo de absolutamente anti-social, uno cierran de anarquía. Vergüenza y muerte a aquel del que el tamaño es demasiado elevado ! »[31] Mirbeau se hace pues el chantre attitré de Auguste Rodin, de Claude Monet y de Camille Pissarro ; es el admirador de Paul Cézanne, de Edgar Degas y de Auguste Renoir, el defensor de Eugène Carrera, de Paul Gauguin — que, gracias a sus artículos élogieux, en febrero 1891, puede pagar su viaje en Tahití —, de Félix Vallotton, de Édouard Vuillard y de Pierre Bonnard, el découvreur de Maxime Maufra, de Constantin Meunier , de Vincent Van Gogh, de Camille Claudel, cuyo proclama a tres retomadas el ingenio », de Aristide Maillol y de Maurice Utrillo.
Sus artículos sobre el arte han sido recogidos en ambos gordos volúmenes de sus Combates estéticos, aparecidos a la Librería Séguier 1993.
Lleva también el buen combate para escritores igualmente novateurs : lanza sobre todo Maurice Maeterlinck en agosto 1890, por un artículo que resuena del Figaro[32], y Marguerite Audoux 1910[33] ; defiende y promueve Remy de Gourmont, Marcel Schwob, Léon Bloy y Jules Zorro, que hace elegir enla Academia Goncourt 1907, que amenaza de dimitir[34] ; viene ayuda a Alfred Jarry y a Paul Léautaud ; admira incondicionalmente Léon Tolstoï y Dostoïevski , que él han revelado los límites del arte latino, hecho de claridad y de medida ; toma en dos recuperaciones la defensa de Oscar Wilde condenado a los trabajos forzosos[35] ; y contribuye en la recepción en Francia de Knut Hamsun[36] y de Ibsen.
Nombrado miembrode la Academia Goncourt por la voluntad testamentaire de Edmond de Goncourt, que tiene vario vez defendida en la prensa, Mirbeau hace sentir su voz y se bate con ferveur, a marchar de 1903, para jóvenes escritores originales que contribuye a promover, incluso se no obtienen el precio Goncourt : Paul Léautaud, Charles-Louis Philippe, Émile Guillaumin, Valery Larbaud, Marguerite Audoux, Neel Doff, Charles Vildrac y Léon Werth[37].
Sus crónicas sobre la literatura y el periodismo han sido recogido 2006 en sus Combates literarios, La Edad de Hombre, Lausana.
Mirbeau Se ha adelantado primeramente enmascarado y ha publicado, bajo al menos dos seudónimos, para varios commanditaires, una decena de novelas escritas como negra (sobre todo La Jinete[38], La Maréchale[39], La Guapa Señora El Vassart[40], En la vieja calle[41] y La Duquesa Ghislaine[42]). Hace brillantemente sus gamas, varía las modelos cuyos se inspira e inscrito sus relatos en el marco de novelas-tragedias, donde el fatum toma la forma del déterminisme psicológico y socioculturel. Y, ya, traza un cuadro al vitriol de este lobo que devora » que es « el mundo », y de la buena sociedad » que él abomine y cuyo conoce los debajo poco ragoûtants para haberlo frecuentado durante una docena de años.
Hace, en el género romanesque, de los comienzos oficiales fracassants, bajo su propio nombre, con una novela que, publicado en Ollendorff, obtiene un éxito de escándalo, Calvario (1886), donde se libera por la escritura de los traumatismos de su destructora pasión para Judith Vimmer, rebautizada Juliette, al tiempo que, en el capítulo II, levanta un cuadro impitoyable del ejército francés durante la guerra de 1870, que ha vivido, como « moblot » (móvil), enel ejército de Loira.
1888, publica, en Ollendorff, El Abad Jules, primera novela dostoïevskien y prado-freudien de nuestra literatura, vivamente admirado por Léon Tolstoï, Georges Rodenbach, Guy de Maupassant y Théodore de Banville, donde, en el marco percheron de su niñez, aparecen dos personajes fascinantes : el abad Jules y el padre Pamphile. En una tercera novela autobiographique, Sébastien Roch (1890), evacua otro traumatismo : aquel de su estancia en las jésuites de Vannes – « un infierno », escribía- 1862 a su confident Alfred Bansard[43] – y de las violencias sexuales que podría bien haber padecido, a la manera del personaje éponyme. Él transgresse así un tabú que ha durado todavía más de un siglo : el viol de adolescentes por sacerdotes[44].
Atraviesa entonces una grave crisis existencial y literario, durante la cual pone radicalmente causa el género romanesque. Publica sin embargo en telenovela una extraordinaria novela, muy negro, expressionniste y prado-existentialiste antes la carta, sobre el sufrimiento de la humana condición y la tragedia de la artista, En el cielo. Pone en escena un pintor directamente inspirado de Van Gogh, cuyo, al insu de su pingre esposa, acaba de comprar en el padre Tanguy, para 600 francos (1 800 euros !), Dos telas que, revendues 1987, serán entonces los más caras al mundo : Los Iris y Los Girasoles...
Al el día siguiente delasunto Dreyfus, su pesimismo es reforzado todavía, y publica dos novelas finas-de-siglo que atestiguan. Juzgados « escandalosos » por los Tartuffes y el bien-pensants » de todo pelo, no conocen menos un enorme éxito a través del mundo (son traducidos en una treintena de lenguas y son reeditados constantemente en todos los países) : primeramente, El Jardín de los suplicios (1899), donde la distanciación geográfica y la exotisme facilitan su denuncia de una pretendida civilización que descansa sobre la cultura del homicidio[45] ; luego, el Periódico de una mujer de cuarto (1900), donde, a través de la mirada de una soubrette lucide, se emplea a démasquer la honesta gente », peores a sus ojos que los « canailles »[46]. Pone ya en daño el género romanesque, practicando la técnica del collage, y transgressant los códigos de la verosimilitud, de la credibilidad romanesque y de las hypocrites bienséances. Los 21 días de un neurasthénique (1901) systématise el recurso al collage y nosotros da una visión chirriante de los hombres y de la sociedad, a través de la mirada de un neurasthénique que proyecta su daño-ser sobre un universo y una sociedad burguesa apresamiento de locura, donde nada no rime a nada y donde todo anda a rebours de la justicia y de la cordura.
Octave Mirbeau Acaba de poner a muerte la vieja novela prétendument realista en sus dos últimas œuvres narrativas : La 628-E8 (1907), amputada in extremis de La Muerte de Balzac, que se presenta como un relato de viaje en automóvil a través de Bélgica , Países Bajos y Alemania ; y Dingo (1913), acabado por Léon Werth, porque Mirbeau, enfermo, ya no era capaz de escribir. Los héroes de estos dos relatos no son demás que su propia automovilística (la famosa Charron immatriculée 628-E8) y su propio perro tendrement amado, Dingo, efectivamente muerto a Veneux-Nadon en octubre 1901. Mirbeau Renuncia a los subterfuges de los personajes romanesques y se pone le-mismo en escena como escritor, inaugurando así una forma de autoficción antes la carta. Renuncia en toda trama romanesque y a toda composición, y obedece sólo en su fantasía.
Finalmente, sin la menor preocupación de realismo , multiplica las caricaturas, los efectos de grossissement y los « hénaurmités » para mejor abrirnos los ojos. Así es como se puede comprender el capítulo de La 628-E8 sobre La Muerte de Balzac, que ha escandalizado, y donde ciertos críticos, sobre todo Marcel Bouteron[47], han querido ver una vulgar calomnie en contra de Sra Hanska, mientras que no se trata, para el novelista, que de expresar su propia gynécophobie y de exorciser sus propias frustraciones[48].
Por-encima la novela codifié del XIXe siglo en pretensiones realistas, Mirbeau reanuda con la total libertad de los novelistas del pasado, de Rabelais a Sterne , de Cervantès a Diderot , y anuncia aquellos del vigésimo siglo[49].
Al teatro, Mirbeau ha hecho sus comienzos con una tragedia prolétarienne, Los malos pastores, sobre un asunto cercano de aquel del Germinal de Émile Zola : el éclosion de una huelga obrera y su aplastamiento en la sangre. Ha sido creada al teatro de la Renacimiento, el 15 de diciembre de 1897, por dos monstruos sagrados de la escena, Sarah Bernhardt y Lucien Guitry. Mirbeau Proclama sobre todo el derecho en la belleza para todos[50]. Pero el pesimismo domina, confinant mismo al nihilisme : al desenlace, no subsiste ninguna esperanza de germinations futuras. Mirbeau Juzgará su pieza mucho demasiado déclamatoire y soñará incluso a borrarlo de la lista de sus œuvres. Pero de los grupos anarquistas la traducirán y la representarán a través de Europa.
1903, conoce un triunfo mundial, sobre todo en Alemania y en Rusia, con una gran comedia clásica de mœurs y de índoles en la tradición de Molière , que ha hecho representar a la Comedia Francesa al término de una larga batalla, marcada por la supresión del comité de lectura, en octubre 1901 : Los asuntos son los asuntos, creada el 20 de abril de 1903. Es allí que aparece el personaje de Isidore Lechat, archétype del cervecero de asuntos modernos, producido de un mundo nuevo : hace dinero de todo, interviene sobre todos los terrenos, caricia de vastos proyectos y extiende sin escrúpulos sus tentacules sobre el mundo.
1908, al término de una nueva batalla judicial y mediático, que logra de elevada lucha contra Jules Claretie, el administrador de la Casa de Molière, hace nuevamente representar a la Comedia Francesa una pieza en escándalo, co-firmada por su amigo Thadée Natanson, El Hogar. Él pourfend una nueva vez la pretendida caridad, que no es que un juteux business[51], y transgresse un nuevo tabú : el aprovechamiento económico y sexual de adolescentes en un hogar prétendument « charitable », con la complicidad del gobierno republicano, que prefiere asfixiar el escándalo[52].
Mirbeau Ha también hace jugar seis pequeñas piezas en un acto, recogidas bajo el título de Rellenos y moralidades (1904) : todo que se ubica en la continuidad de las moralidades medievales en intenciones pédagogiques y moralisatrices, anticipa el teatro de Bertolt Brecht, de Marcel Aymé, de Harold Pinter y de Eugène Ionesco[53] Él subvertit las normas sociales, él démystifie la ley y lleva la impugnación en el nivel del lenguaje, que contribuye sobre todo a asegurar el dominio de la burguesía (gira sobre todo dérision el discurso de los políticos y el lenguaje del amor[54]).
Octave Mirbeau Era un hombre, un escritor y un intelectual comprometido amasado de contradicciones[55], que él han valido bien críticos, pero que son fundacional de su humanidad al tiempo que el producto de la diversidad de sus exigencias.
Dotado de una extrema sensibilidad, que vale de experimentar intensas satisfacciones de orden estético, por ejemplo, está del mismo golpe expuesto de lleno fouet a los sufrimientos y decepciones en todos géneros que reserva la vida. También pasa- por periodos contemplatives, que deben de los parterres de flores o de las œuvres de arte donde encuentra un refugio lejos del mundo de los hombres, y aspira- en una filosofía del détachement, que recuerda el ataraxie de los stages stoïciens y que el ameno a interesarse al Nirvana de los budistas (este no es evidentemente no una casualidad se firma del seudónimo de Nirvana los siete primeras Cartas de India de 1885). Pero, a la manera del abad Jules, de la novela homonyme, es fuerte pena de yugular los empujones de su cœur.
Mirbeau Ha hecho siempre prueba de una lucidez impitoyable, y radicalmente matérialiste, y no ha tenido de cesa de denunciar todos los opiums del pueblo y todas las ilusiones que prohíben en los hombres de « mirar Medusa en cara » y de verse tales que están, en todo su horror[56]. Y sin embargo este desesperado no ha cesado nunca de esperar y de luchar para acercarse del ideal entrevisto, como si los hombres eran amendables, como si la organización social podía ser mejorada realmente. El pesimismo radical de su razón es siempre contrebalancé por el optimismo de su voluntad.
Farouchement libertaire, Y foncièrement hostil a todas las formas de poder, Mirbeau ha rechazado siempre la forma partidaire y no se ha reunido en ningún grupo anarquista. Pero el asunto Dreyfus ha hecho comprender la necesidad de hacer compromisos y de pasar de las alianzas, fuera-este con políticos burgueses recientemente vilipendés y de los socialistas honnis, para tener algunas suertes de lograr victorias, fueran- provisionales. Por otro lado, su anarquismo es problemático, ya que la ausencia de Estado y la total libertad dejada a las individuas no podrían que asegurar el triunfo de los depredadores sin escrúpulos, tales que Isidore Lechat, en Los asuntos son los asuntos. También ha acabado por hacer un extremo de carretera con Jaurès y por aceptar de colaborar a La Humanidad a sus comienzos, en la esperanza de « reducir el Estado a su mínimo de malfaisance »[57].
Finalmente, Mirbeau es un escritor paradójico, que ha escrito enormemente, todo que se pretende golpeado de impotencia, y que ha discutido el principio mismo de la literatura, hecha de palabras y vehículo de mentiras[58], al tiempo que todos los géneros literarios. Periodista, no ha cesado de vilipender la prensa vénale, acusada de desinformación, de crétinisation de las masas, incluso de chantaje[59]. Crítico de arte, se es siempre moqué de los profesionales de la crítica, fallidos misonéistes, también inútiles que de los ramasseurs de crottin de caballos de bosques, y ha martelé que una œuvre de arte no se explica , pero tiene que admirarse en silencio. Novelista, ha denunciado la vulgaridad y las convenciones de un género que había hecho su tiempo. Dramaturge, Ha proclamado la muerte del teatro. Y sin embargo, profesional de la pluma e intelectual comprometido, no ha cesado de escribir para clamer su cólera o sus entusiasmes.
Mirbeau No ha sido nunca olvidado y no ha cesado nunca de ser publicado, pero se lo ha a menudo mal leído, a través de engañosas rejas de lectura (por ejemplo, número de críticos y de historiadores de la literatura lo han embrigadé bien a pesar de le entre las naturalistas), o bien se ha querido ver en varios de sus novelas de las œuvres érotiques, como atestiguan número de coberturas de sus innumerables traducciones. Se tiene también tenido fâcheusement tendencia a reducir su inmensa producción a los tres títulos los plus emblemáticos de su œuvre literario. Políticamente incorrecto, socialmente irrécupérable y littérairement inclassable, ha atravesado, después de su muerte, un largo periodo de incompréhension de la parte de las autoras de manuales y de historias literarias ; y el falso Testamento político », redactado por Gustave Hervé y publicado cinco días después de su muerte por su viuda abusiva, Alice Regnault, ha contribuido a brouiller durablement su imagen[60].
Afortunadamente, desde veinte años, gracias al desarrollo de los estudios mirbelliennes (parution de su biografía, numerosos descubrimientos de textos insoupçonnés, publicación de muy numeroso inéditos, fundación de la Sociedad Octave Mirbeau, creación de los Cuadernos Octave Mirbeau, organización de numerosos coloquios internacionales e interdisciplinaires (siete entre 1991 y 2007), constitución de unos Fondos Octave Mirbeau a la Biblioteca Universitaria de Angers, abertura de dos sitios Web volcada en Mirbeau, puesta on-line de la más gran parte de sus escritos), se lo descubre bajo un día nuevo, se lo lee sin ideas préconçues ni etiquetas reductoras, se publica la totalidad de su œuvre, cuyo de los pans enteros eran desconocidos o ignorados, incluso totalmente insoupçonnés (sus novelas escritas como negra, por ejemplo), y se comienza tardíamente a tomar la medida de su tempérament de excepción, de su originalidad de escritor y del rol éminent que ha jugado sobre la escena política, literaria y artística de la Guapa Época, así como en la evolución de los géneros literarios.
En noviembre 1993 ha sido creada la Sociedad Octave Mirbeau, presidida por Pierre Michel, que tiene su escaño en Angers. Publica todos los años de copieux Cuadernos Octave Mirbeau (16 números aparecidos). Ha constituido unos Fondos Mirbeau a la Biblioteca Universitaria de Angers, organizado tres coloquios internacionales, creado un sitio Internet y un portal Internet multilingüe, co-editado varios volúmenes de textos y œuvres de Mirbeau y editado o puesto on-line ella-incluso varios estudios sobre Mirbeau. Va a publicar en el otoño 2010 uno volumineux Diccionario Octave Mirbeau.
Ver Wikiquote, el sitio de la Sociedad Octave Mirbeau y su portal.